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InterSedes

On-line version ISSN 2215-2458Print version ISSN 2215-2458

InterSedes vol.19 n.40 San José Jul./Dec. 2018

http://dx.doi.org/10.15517/isucr.v20i40.35651 

Artículo

Percepción del cambioen la calidad ambiental del paisaje cultural:la ciudad bananera de Golfito, Costa Rica

Change`s perception of environmental quality of cultural landscape: the "banana city" of Golfito, Costa Rica

Lucía Riba-Hernández1 

Julián Monge-Nájera2 

1CostarricenseArquitecta Universidad Federal de Bahia, Brasil Doctoranda en el Programa de Posgrado en Arquitectura y Urbanismo. Email luciaribah@gmail.com

2CostarricenseBiólogo Universidad de Costa Rica, Costa Rica Revista Biología Tropical. Email: julianmonge@gmail.com

Resumen

Hay pocos estudios sobre la percepción de la calidad ambiental del paisaje en países tropicales. Por esta razón, realizamos un estudio en Golfito, pequeña ciudad costera del Pacífico Sur de Costa Rica. Con una encuesta abierta a 20 personas, de entre 82 y 94 años de edad, y hallamos que, para ellos, los aspectos que dan identidad al paisaje local y relevancia a su conservación son la presencia de la naturaleza (representada por el mar y las montañas), y la infraestructura ¨bananera¨ construida en el siglo 20.

Palabras Clave: Paisaje Cultural; Golfito; Percepción; Calidad Ambiental; Población anciana; Cambio

Abstract

There is a small amount of studies on the perception of environmental landscape quality in tropical countries. For this reason, we carried out a study in Golfito, a small coastal city in the South Pacific of Costa Rica. With an open survey applied to 20 people, of ages between 82 and 94 years old, we found that for them, the aspects that give the local landscape its identity -and relevance to its conservation- are the presence of nature (represented by the sea and the mountains), and the infrastructure built in the banana plantations times and style of the twentieth century.

Key words: Cultural Landscape; Golfito; Perception; Environmental Quality; Elderly Population; Change

Introducción

Al ocupar un territorio, el ser humano y los grupos socio-culturales utilizan diversas formas de apropiarlo, marcarlo, utilizarlo, jerarquizarlo, hacer que otro lo reconozca para definirle un dominio y una posesión y hacerlo parte de sí, de las condiciones objetivas de su existencia. El territorio y todos sus valores son incorporados en el desenvolvimiento del grupo social, son utilizadas todas su riquezas, potencialidades y elementos incorporándolos en la vida misma. (Mesa, Orozco y Londoño, 1996, p.15)

Cada cultura modifica las condiciones físico-espaciales del ambiente, lo transforma para producir un territorio, el cual contendrá a su vez, al paisaje, como dimensión que evidencia un momento específico que es producto de las relaciones históricas, sociales, culturales y económicas. “El paisaje es todo aquello que vemos, lo que nuestra visión alcanza, formado no solo por los volúmenes, mas también por los colores, los movimientos, olores y sonidos” (Santos, 1988, p.21). Desde la otrización (Urquijo y Barrera, 2009) del paisaje renacentista, la representación “naturalista” del paisaje panorámico del romanticismo y hasta la relación astronómica y mágico religiosa de las culturas prehispánicas, “el paisaje es donde la identidad comunal se conecta con los ambientes tangibles, los eventos, y/o la historia” (Stewart, Liebert y Larkin, 2004, p.316).

“El paisaje es una construcción social, existe en el territorio claramente definido por un grupo cultural y es percibido a través de los sentidos” (Muñarriz, 2011, p.59), Salvador (2003) lo define como la expresión visual del medio, la base histórica y cultural de la acción del ser humano, por lo que puede ser entendido también, como la dimensión natural de la cultura (Urquijo y Barrera, 2009). Se reconoce además como un recurso natural escaso, valioso y con demanda creciente, fácilmente depreciable y difícilmente renovable ( Muñoz, 2004).

Como nivel de análisis, el paisaje integra lo concerniente a los sitios de ocupación humana, la sociedad, el ambiente y sus problemáticas (Moreno, 2007), así como la generación de bienes y servicios (Willemenet al. 2008), asociados al uso antrópico y los valores estéticos y sociales que le han sido asignados. Por lo tanto, no existen paisajes sin personas y éstos no están exentos de los efectos de sus acciones (Seeland, 2008, en Muñarriz, 2011), de este modo, todo entorno percibido es resultado de la acción de la cultura humana en su amplia diversidad.

La Conferencia General de UNESCO (1972) y el (Consejo de Europa, 2000), reconocieron la categoría del paisaje cultural, concepto del cual se ocupa esta investigación, el cual está definido como un área percibida por las personas, cuyo carácter es el resultado de la acción e interacción de factores naturales y/o humanos. Este concepto involucra una dimensión ambiental, que está directamente integrada con la dimensión cultural de los paisajes, ya que reconoce que estos:

Están íntimamente ligados a formas vigentes de vida, de manejo de recursos naturales y relaciones sociales, lo que acarrea a su vez problemas de sostenibilidad ( Reunión de expertos sobre los paisajes culturales de Mesoamérica, 2000).

Contienen recursos cuya importancia va más allá de su presencia escénica, al estar conformados estructuralmente por elementos como el agua, la vegetación y la fauna, los cuales cumplen funciones básicas para la producción, la protección ambiental, el hábitat y la estética Salvador, 2003).

Esta complejidad, justifica el acercamiento al paisaje cultural desde la gestión ambiental, en vista de que su valor para la conservación se sustenta en la presencia de recursos naturales asociados con la actividad humana que en él se lleva a cabo (Consejo de Europa, 2000). Además, evidencia significados que permiten a las comunidades relacionarse con su pasado, debido a que está conectado con eventos directamente asociados con el ambiente tangible (Antrop, 2005), en este caso el percibido y su calidad ambiental.

El paisaje, como dimensión vinculada estrechamente con la percepción, la historia evolutiva del ser humano como especie, ha hecho que sus elecciones sobre el paisaje estén asociadas con la predisposición innata a seleccionar ciertos hábitats o ambientes que reúnen recursos y condiciones ventajosas para la supervivencia (Bernáldez, 1985; Kaplan, 1987 citado en De la Fuente de Val, Atauri y Lucio, 2004), entonces, lo cual implica que toda percepción del paisaje es una percepción del ambiente.

Son varias las condiciones que generan diferencias en la forma en que es percibido el cambio en el paisaje, la mayoría de los aspectos están vinculados con la forma en que cambia la excelencia estética percibida (Daniel, 2001 en de la Fuente de Val, 2006), asociada directamente con la heterogeneidad (De la Fuente de Val, Atauri y Lucio, 2004) y la presencia de cobertura natural urbana, por ejemplo. Estas características, están a su vez, vinculadas con la idea de una mejor calidad de vida (Moyano y González de Canales, 2009), la importancia de la cohesión comunitaria y la memoria (Ramírez y Fernández, 2013).

Estas conclusiones, comparten el reconocimiento de que los aspectos visuales, y otros percibidos como los sonidos, colores y las texturas, no pueden ser omitidos o tratados como de baja prioridad, y que deben abordarse desde métodos científicamente comprobables ( Dramstad, Sundli, Fjellstad y Fry, 2006). No obstante, la percepción del cambio del paisaje es sumamente subjetiva, está permeada por convenciones y costumbres que filtran lo que se encuentra interesante o no (Nassauer, 1995), es decir la cultura, donde el cambio es una constante.

Se asume el paisaje, como imagen o construcción de la mente que no puede ser definida en sus partes al ser una imagen integrada (Laurie, 1975, y Tuan,1979, citado en Arriaza et al., 2004 ), producto de dos fuentes principales, el objeto (os) y el observador (es) en sus multiplicidades, entendidas como las propias subjetividades y los momentos en que se enfrentan al proceso de percepción. A este carácter subjetivo se suma la realidad objetiva del paisaje, según la definen (Vásquez y Martínez, 2008), como aquella que implica el contexto físico en el que el ser humano se desarrolla y aprovecha los recursos.

Este enfoque responde al concepto de paisaje desarrollado desde la escuela latinoamericana de geografía, el cual según Campos (2003), “está más asociado con la historia, los valores colectivos, sus significaciones y por lo tanto las identidades, donde el paisaje, el entorno o el ambiente, y la ciudad”(p.50) puede llegar a ser vistos como unidades sinónimas. Es decir, no se excluye en este caso, al paisaje como construcción posible en contextos urbanos y donde no necesariamente van a presentarse elementos característicos asociados al concepto, como lo son las representaciones que evocan a la naturaleza.

Golfito como ciudad y puerto producto de la presencia del Enclave Bananero hasta 1985, es también aglutinadora de características propias de un paisaje cultural, es habitada por una población con una diversidad cultural importante debido a la migración laboral extranjera y nacional (Riba, 2011) y representa un conjunto urbano arquitectónico inserto en un contexto natural caracterizado por fuertes laderas cubiertas de bosques (Lobo y Bolaños, 2005). que descienden abruptamente hasta una pequeña bahía., la cual tiene el mismo nombre de la ciudad.

Todas estas características corresponden a las de un paisaje donde la relación naturaleza y cultura ha sido particularmente intensa. Con el fin de conocer cual la percepción sobre el cambio en esta relación, entre la década de 1950 y 2l año 2012, recurrimos al análisis de las valoraciones en la población adulta mayor. En este caso se apela a una parte de la población de la ciudad que desde su experiencia, y desde el recurso de la memoria, especialmente la de Largo Plazo, que es “donde se depositan informaciones del conocimiento almacenado” (Schadeet al, 2003, p.100), podría aportar una imagen de la ciudad en décadas anteriores y establecer una comparación, permeada por juicios de valor compartidos y subjetivos, sobre la calidad ambiental del paisaje actual.

El objetivo de esta investigación fue conocer la percepción del cambio ambiental en el paisaje de la ciudad de Golfito, por parte de personas que han vivido en el lugar durante en el último medio siglo, y generar una base para futuras investigaciones que busquen incluir la percepción del paisaje como una herramienta de gestión ambiental.

Metodología

Área de estudio

Golfito es una de las ciudades instauradas por la United Fruit Company (UFCO), a partir de 1938, con el fin de operar un sistema de producción a gran escala para la producción y exportación de banano, en la región del Pacífico Sur de Costa Rica. Se ubica en el extremo sureste de la provincia de Puntarenas, al Noreste del Golfo Dulce. (Riba y Monge, 2013)(Figura 1 y Figura2).

Patrimonio natural

La fila montañosa que bordea la ciudad, correspondiente en su mayoría al Refugio de Vida Silvestre Golfito, se caracteriza por estar cubierta de bosques del tipo tropical húmedo, presentar fuertes pendientes, un suelo poco productivo (Sierra, Castillo y Arguedas, 2007) con alta fragilidad por erosión, desbordamiento de ríos y deslizamientos (Quesada et al. 2006), condiciones que le caracterizan como área de alta vulnerabilidad y para la conservación.

Fuente: Fotografías de la autora, mayo, 2012

Figura 1.  Barrio kilómetro tres, y paisaje desde la bahía de golfito, al fondo se observa la fila montañosa del Refugio de Vida Silvestre Golfito. 

La Bahía de Golfito forma parte de un ecosistema mayor y de suma importancia ecológica, conocido como el Golfo Dulce, ambiente marino costero calmo donde se desarrolla el cabotaje y la pesca artesanal. Igualmente, la bahía se encuentra flanqueada por un sistema de manglares y bancos de sedimentos, algunos de éstos habitados (Lobo y Bolaños 2005).

Estas características permiten describir Golfito como una ciudad entre dos bloques naturales, por un lado un gran “patio” verde y por otro una masa de agua calma y de manglares. Estas condiciones pautan igualmente el desarrollo de actividades productivas como la pesca, el cabotaje y la extracción de moluscos, las cuales a su vez, se vinculan con aspectos culturales producto de conocimientos heredados por generaciones, espacialmente asociados con prácticas de tipo artesanal y de baja escala.

Patrimonio cultural y configuración urbana de la ciudad de Golfito

Los antecedentes de la ciudad responden a un proceso complejo que comprende inicialmente, una importante ocupación de población indígena en las laderas, que desarrollaron principalmente actividades vinculadas con el aprovechamiento de recursos marinos, la migración de ganaderos provenientes de Panamá y su asentamiento en sectores específicos de lo que entonces correspondía a núcleos familiares dispersos, y luego, el establecimiento de la UFCO en la década de 1940 y su posterior cierre de operaciones, en 1985. Particularmente, es este último momento el que más definiría las condiciones actuales que la ciudad presenta, siendo que esta es producto de un abrupto proceso de transformación que implicó la demolición de porciones importantes de montañas y la creación de plataformas de suelo para la instalación de una trama urbana de tipo organicista que supliría las funciones de distrito o ciudad división, y el principal puerto para la exportación de banano del país.

Fuente: elaborado por Andrés Jiménez, licenciatura en geografía, Universidad de Costa Rica

Figura 2.  Ciudadde Golfito: localización en Costa Rica, "mancha urbana" y puntos de referencia. 

Posterior a este momento, y como respuesta a la crisis creada por la salida de la UFCO, se crea el Depósito Comercial de Golfito, complejo que alberga comercios, que bajo el modelo de venta de bienes con exención de impuestos, permitieron la atracción de turismo interno, hoy en proceso de reorganización. En los últimos años, la ciudad se ha incorporado al mercado inmobiliario y de turismo, lo cual ha fomentado el desarrollo de turismo residencial, de pesca deportiva (Riba, 2011) y la reciente llegada de cruceros marítimos, actividades orientadas principalmente a la población extranjera como mercado meta.

Producto de este proceso, especialmente con la presencia de la UFCO, la ciudadpresenta y conserva características que la identifican como propia del Enclave Bananero ( Camacho, 1982), comúnmente llamada también “ciudad bananera”, de acuerdo con Riba (2011) éstas pueden resumirse en:

  • Una clara diferencia en el tamaño y organización de las casas de habitación, asociada con la jerarquización de clases laborales de quienes las ocuparon (Figura 3 yFigura 4). EnelTabla 1 se presenta un resumen de la organización de los barrios que componen la ciudad, donde puede apreciarse la forma en que el espacio urbano bananero fue jerarquizado y claramente diferenciado. Este aspecto tiene una especial relevancia, ya que según Santos (1988, p.23) “el paisaje no se crea de una vez, sino por sumatorias, sustituciones, y bajo la lógica de que como imagen que suma parte del pasado, es resultado de la lógica de producción de aquel momento”, entonces, la posibilidad de identificar esas superposiciones temporales desde la percepción y desde el lugar en el que paisaje se produce, sea este social, cultural, temporal y económico también, hace del barrio una referencia necesaria.

  • La presencia de una tipología arquitectónica con componentes adaptativos a las condiciones climáticas locales (sistema de ventilación cruzada con aberturas que permiten el paso libre del aire, aleros extensos, separación del nivel del suelo, lo cual permite el paso de aire fresco y el mejoramiento en las temperaturas internas de los edificios) y un sistema constructivo altamente estandarizado.

  • La presencia de jardines y zonas verdes superpuestas en una trama urbana orgánica, que responde más a la de una ciudad - jardín, que al damero español utilizado en el resto del país, herencia del periodo colonial.

Métodos

El enfoque de esta investigación es cualitativo y de carácter exploratorio. Debido a esto, no se determinó la necesidad de que la muestra tuviese una representatividad estadística, en tanto, la consulta hecha corresponde a una aproximación general sobre la percepción del cambio en el paisaje, por parte de la población adulta mayor de la ciudad, cuyos resultados permitirían la validación del instrumento elaborado y su metodología de aplicación.

Fuente: Fotografías de la autora, mayo, 2012

Figura 3. Viviendas y contexto en "zona americana" (izquierda), sector ocupado inicialmente por empleados y sus familias vinculados con ocupaciones administrativas y de alto rango, y barrio kilómetro uno, barrio habitado por empleados del sector portuario y ferrocarrilero 

De acuerdo con el Censo Nacional elaborado en el año 2000 (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, 2000), el 6.7% de la población del distrito de Golfito está compuesta por personas mayores de 65 años de edad, y según los datos de la Oficina del Área de Salud de Golfito, la población adulta mayor en el cantón es de 2292 personas, de éstas, 1102 (48.1%) son mujeres. No contamos con datos de población en este grupo de edad específicamente para la ciudad de Golfito.

Fuente: elaborado por el Arq. Javier Campos Fernández. 2011

Figura 4.  Zonificaciónestablecida por la UCFO, zona americana o de personal de alto rango, zona amarilla, rangos medios y zonas gris, para trabajadores del muelle principal y otras actividades industriales. 

Los criterios de selección para la población fueron:

Mayores de 65 años de edad.

Haber residido en la ciudad de Golfito desde la década de 1960.

Residir actualmente en la ciudad de Golfito.

Disposición para participar de la entrevista.

Tabla1: Distribución debarrios según proceso el de ocupación urbana de la ciudad e Golfito  

Fuente: Elaboración propia.

La población muestra constó de 30 personas (48% mujeres), todos habitantes de la ciudad desde el periodo comprendido entre 1950 y 1960. La totalidad de las personas fue identificada mediante la técnica de muestra por cadena o “bola de nieve” (Hernández, Fernández y Baptista, 2006), es decir, gracias a la referencia de informantes clave, en este caso miembros de la Asociación Camanance de Arena, grupo organizado de personas adultas mayores de la ciudad, y la consulta hecha a los mismos entrevistados. Este método fue utilizado en vista de la ausencia de un registro detallado, que indicase la dirección residencial y los datos generales de las personas que serían consultadas.

El instrumento utilizado consistió en un cuestionario con un total de 16 preguntas (Tabla 1), algunas semi-abiertas con escala de Likert, y otras abiertas, divididas en tres secciones:

Información general sobre la persona entrevistada, sus datos generales y específicamente edad y género,

Datos sobre su vínculo con la ciudad, con preguntas asociadas con los barrios donde se ha vivido en la ciudad, país o lugar de origen, ocupación laborar durante el periodo de Enclave y el tiempo de residencia en la ciudad.

Presentación de los aspectos que han sido indicados como representativos del paisaje cultural de Golfito, según Riba y Monge (2013) el patrimonio natural y cultural, caracterizados por unidades como el mar, el bosque, los jardines y los inmuebles del periodo Enclave, especialmente. Aspectos seleccionados según las variables incluidas en la Matriz de Indicadores Ambientales para el Paisaje Cultural, elaborado por Riba (2015, verTabla 2).

Los entrevistados, en promedio de 73 años de edad, son migrantes que se trasladaron a Golfito por razonas laborales o familiares durante el periodo en que la UFCO desarrolló sus operaciones en la región. Los hombres desempeñaron en puestos como operarios de maquinaria o equipos industriales, y las mujeres en la prestación de servicios, principalmente como servidoras domésticas, lavanderas y meseras. Se trata entonces de una población, en su mayoría, que ocuparía áreas de la ciudad distintas a aquellas reservadas a empleados de mayor rango laboral. Se trata, principalmente, de los barrios Bella Vista, Kilómetro 1, El Pueblo Civil, todos ocupados por obreros industriales y empleados de servicios vinculados con la UFCO.

Para efectos metodológicos, se sustituyó en el cuestionario, la palabra paisaje por la palabra “aspecto”, en tanto ésta podría referir con mayor claridad al entorno percibido, lo cual fue evaluado durante la evaluación del cuestionario, hecha con pares expertos. Hemos modificado los nombres de las personas entrevistadas para mantener su anonimato.

Tabla2:  Matriz del sistema de indicadores ambientales para el paisaje cultural  

Fuente: Elaboración propia

Se aplicó y completó el cuestionario mediante una entrevista dirigida, realizadas en su totalidad entre febrero y mayo de 2012, y en la casa de habitación o lugar de reunión previamente acordado con cada persona. Los datos fueron sistematizados a partir de estadística básica aplicada.

Resultados

Según la sistematización realizada de las respuestas recibidas, se identificaron tres áreas temáticas, a partir de las cuales se organizaron los resultados:

Unidades de paisaje significativas y su calidad.

Unidades de paisaje afectadas por el cambio.

Impactos percibidos por el cambio en el paisaje.

Unidades de paisaje significativas y su calidad

Una amplia mayoría, 29 de las 30 personas entrevistadas, indicaron que las montañas y el mar son los dos componentes que más les gusta apreciar del paisaje de la ciudad, 10 señalaron también los edificios y las casas antiguas. Estas respuestas identifican, tal como fue mencionado anteriormente en este documento, el reconocimiento de la importancia de los llamados “bloques naturales” o unidades naturales del paisaje de la ciudad, el mar y las montañas cubiertas de bosques, como los mejor percibidos.

Según las escalas de valor indicadas, 16 personas consideraron el paisaje de la ciudad como agradable y 13 como muy agradable, esto podría estar directamente asociado con el hecho de que los aspectos identificados como mejor percibidos fueron los relacionados con el patrimonio natural y continúan teniendo una presencia relevante en la superficie visible del paisaje de la ciudad (Riba y Monge, 2013).

Unidades de paisaje afectadas por el cambio

Las 30 personas indicaron que el paisaje de Golfito ha cambiado desde su llegada a la ciudad, 26 personas consideraron este cambio como significativo (distribuido entre valoraciones de muchísimo y mucho). Además, 28 señalaron que el paisaje de Golfito era más bonito antes, y entre los comentarios hechos al respecto, fue repetitiva la justificación de que Golfito era una ciudad con un mantenimiento constante orientado a la limpieza y la atención de los jardines. Sobre esto, es necesario apuntar que durante el periodo de Enclave, la administración del mantenimiento y la atención a los servicios urbanos estaban bajo la responsabilidad de la UFCO, específicamente en el área concesionada de la ciudad, cuyo límite fue el barrio conocido como Pueblo Civil. Fue mencionada también la menor presencia de vehículos y otras opciones de movilidad en relación con la actualidad.

Algunos comentarios que resumen estas opiniones son:

… los jardines recibían más mantenimiento y la ciudad era muy limpia. Doña Aurelia

… había menos carros y las calles estaban pavimentadas, se caminaba más o se andaba en bicicleta. Don Josué.

… había cercas de amapola dividiendo las casas, no habían parques pero si muchas zonas verdes. Don Mauricio.

… la compañía daba un mantenimiento a la ciudad fuera de lo normal. Don David.

Los aspectos del entorno cultural que fueron mencionados como los más impactado por el cambio, fueron los edificios antiguos (identificados como los del periodo de Enclave Bananero), los cuales han sido objeto de remodelaciones o demoliciones, inclusive. Según los entrevistados, esto representa una situación negativa para la calidad del paisaje de la ciudad, pues se suma al aumento en la presencia de edificios considerados modernos y la disminución en la superficie de jardines. En el caso de los aspectos del entorno natural, los bloques naturales (el mar y las montañas) fueron percibidos como los que menos han cambiado (Figura 5).

Fuente: Elaboración propia

Figura 5. Distribución de las respuestas para la pregunta ¿de lo que puede apreciar de la ciudad, que es lo que más ha cambiado del aspecto de Golfito desde los años 50? 

Impactos percibidos del cambio en el paisaje

Ante las preguntas ¿Cuál parte de Golfito está más bonita ahora? y ¿Cuál es la que ha empeorado?, se intentó profundizar en los aspectos de valor indagados en el segundo apartados del instrumento, y ubicarlos en un contexto cotidiano. Las respuestas recibidas se centraronen los barrios y las características que los hacen ser percibidos más o menos “bonitos”.

Las áreas percibidas como las más “bonitas” actualmente coincidieron con:

Aquellas donde persiste una mayor representación de la ciudad jardín, originariamente proyectada y construida, y donde existen arquitecturas tradicionales del periodo de Enclave. Las justificaciones se relacionaron con la renovación en viviendas particulares y en edificios institucionales, junto con la presencia de zonas de recreación como parques.

El barrio donde habitan las personas entrevistadas, al respecto, fueron frecuentes las asociaciones con el estilo de vida y la calidadpercibida de éste en relación con su aspecto, la seguridad y los vínculos afectivos que ahí han sido establecidos, junto la percepción de que “algo pasa” en el barrio (Tabla 3).

Tabla3: ¿Cuál parte de Golfito está más bonita ahora? 

Fuente: Elaboración propia

Al preguntar ¿Cree usted que el aspecto Golfito era más bonito en los años 50?, 28 de las 30 personas consultadas indicaron que sí, parte de las respuestas estuvieron directamente asociadas con el impacto negativo causado por la disminución en los espacios verdes urbanos y la ausencia de “limpieza” de la ciudad, tal como lo evidenciaron estos comentarios:

…La ciudad perdió los jardines, por todos lados habían jardines planeados por la Compañía. Doña Ángela.

…La Compañía era un patrón, la compañía cuidaba y se creó la costumbre, los jardines, las casas, las calles, se creó mucha dependencia. Don Manuel.

…Habían más zonas de recreación. Doña Ana.

…Antes se podía tener jardín y sembrar, el carro le quitó espacios a los jardines. Doña Tatiana.

…La Compañía tenía “yarderos” para las casas, se pintaban las casas, había mucho cuido, había más lugares de recreación. Don Antonio.

El Pueblo Civil, los barrios Km1 y Km5 fueron señalados con mayor frecuencia como los sectores donde se percibe una desmejora en la calidad ambiental del paisaje, de acuerdo con las personas entrevistadas esto se debe al mal estado de las edificaciones tradicionales y la suplantación de los aspectos urbanos heredados del periodo de Enclave Bananero. Fue clara la relación entre la condición de pobreza, la cual se percibe en aumento, y la percepción negativa sobre el desmejoramiento del paisaje y la calidad de vida. Tabla 4.

Tabla 4  ¿Cuál es la que ha empeorado? 

Fuente: Elaboración propia

En resumen, y en relación con las respuestas obtenidas:

Las unidades percibidas como las más afectadas por el cambio en el paisaje son las zonas verdes urbanas, representadas por los jardines, junto con las edificaciones tradicionales del periodo de Enclave Bananero.

La ciudad se percibe menos “limpia” y “cuidada”.

Se percibe que los espacios de recreación disminuyeron y la presencia del vehículo ha desplazado al jardíny las zonas verdes, lo cual ha resultado en una ciudad donde se camina menos y que ofrece menos opciones de uso del espacio público.

Los problemas señalados con mayor frecuencia se relacionan con estos tres aspectos, siendo la presencia de “basura”, el abandono en las casas, el mal estado de calles y aceras, y la contaminación de ríos y el mar,los más destacados. (Figura 6). En relación con la gestión para el “cuido” del paisaje de la ciudad, fue recurrente la percepción de abandono por parte de la Municipalidad, y “descuido” en algunos barrios,junto con las áreas de mayor uso comercial, como las más afectadas por estas condiciones.

1. La contaminación del mar y ríos

2. El abandono de las casas

3.La contaminación por basura

4. El mal estado de calles y aceras

5. La demolición de edificios de la Compañia

6. La corta de arboles

7. Las construcciones en la montaña

8. Los edificios modernos *

9. Construcciones en las zonas verdes municipales *

10. Descuido de los jardines *

*Problemas mencionados por personas entrevistadas no incluidos en las opciones de respuesta en el instrumento aplicado.

Fuente: Elaboración propia

Figura 6. Respuestas para la pregunta ¿cuáles considera que son los problemas que afectan el aspecto de Golfito? (Fuente: Elaboración propia) 

Poco más de la mitad de las personas consultadas (un total de 17) consideran que la tarea de “cuidar” del paisaje de la ciudad, debe corresponder a un conjunto de actores, específicamente la Municipalidad, el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Ministerio de Salud (MINSA), la comunidad misma y la empresa privada, mientras que 12 delegaron esta tarea únicamente en la Municipalidad. En relación con el MINAE, es importante recordar que las montañas que bordean a la ciudad corresponden a parte de área silvestre protegida, cuya administración está delegada en la legislación nacional a este Ministerio, por lo que existe una clara asociación en la población de la ciudad con esta responsabilidad.

Sobre este tema, Don Silvio recalcó que “No se debería perder la línea de la ciudad, la Municipalidad debería conservar los edificios que son parte de la historia de la Compañía ”.Se destaca, aunado a los comentarios previamente reseñados, el reconocimiento del valor que tiene el componente histórico y el natural en el paisaje de la ciudad, siendo estos aspectos los que darían sentido a lo que Don Silvio llama “la línea de la ciudad” y el gobierno local como el responsable por garantizar que éstos sean salvaguardados.

Discusión

Se identificó una clara brecha en la calidad ambiental percibida entre el entorno “natural”, señalado como el más “bonito” y que menos ha cambiado, versus la ciudad construida, para la cual fueron más frecuentes algunos comentarios menos favorecedores y donde se percibe un cambio considerable. Esta particularidad puede asociarse con el crecimiento en la presencia de elementos humanos construidos en los últimos 50 años (Riba y Monge, 2013), los cuales “son percibidos generalmente de forma negativa”, según lo han señalado Arriaza, Cañas O., Cañas M. y Ruiz(2004, p.52). Lo anterior encuentra también su explicación al reconocer la tradicional dualidad entre el paisaje natural, asociado con el concepto de lo rural (Moyano y Priego, 2009), y el paisaje urbano, que incorpora al espacio público como su ingrediente fundamental (Campos, 2003), donde la huella humana es percibida con mayor impacto.

Al respecto, el paisaje cultural de la ciudad de Golfito, traslapa la permanencia del mar y el bosque (representado por el RVSG) junto con la marca de la UFCO en la trama urbana y las arquitecturas tradicionales, como los componentes mejor percibidos y de mayor permanencia, asociados con recuerdos sobre el cambio en la calidad ambiental, las experiencias sociales y personales. Esto permite reafirmar, que el paisaje cambia en tanto los acontecimientos que estructuran la calidad de vida han modelado, con sucesivas sobreposiciones y permanencias, un territorio que Tedesco (2012, p.112) describe como “lugar de memoria, cargado de imágenes sobre las transformaciones y continuidades”.

Por ejemplo, fue relevante la frecuencia con que las personas entrevistadas hicieron referencia al periodo de auge en la producción bananera, como dinámico e intrínseco a una ciudad con un mejor aspecto al actual, e incorporaron atributos no visuales como sonidos, eventos comunales, experiencias personales y emociones,

…Golfito era como de campo, la ausencia del tren es muy triste, hace falta el ruido y era un paseo muy bonito. Doña Lilliana.

…Se estaba acostumbrado al sonido del tren y los barcos, para año nuevo habían por lo menos 10 barcos en la Bahía y para la media noche todos pitaban. Don Mauricio.

Estos comentarios nos permiten comprender como la población adulta mayor prioriza valores respecto a la calidad percibida del paisaje en interacción con la memoria. Específicamente, “esta interacción va a estar pautada por la forma en que organiza y categoriza con mayor eficacia la información que le resulta más familiar, la cual no es precisamente la más novedosa” (Schadeet al, 2003, p.99), esto le permite identificarse con mayor facilidad con lo que sucedió, siendo el pasado el referente más presente (Ramírez y Fernández, 2013).

El reconocimiento de esta realidad conlleva una complejidad,que en el caso de los resultados obtenidos, hace que la calidad visual como parámetro para analizar de forma integral las condiciones ambientales del paisaje cultural de Golfito, sea insuficiente. Este análisis implica un acercamiento a la cultura territorial (Muñarriz, 2011), es decir, a integrar lo sensorial, la experiencia y el uso particular del territorio, lo cual planteamos como una tarea pendiente, ya que la muestra seleccionada fue pequeña, por lo que los datos obtenidos no pueden producir una generalización. Se considera que estudios posteriores requerirían ampliar la cantidad de personas consultadas, e incluir entre las variables de análisis, otras de carácter histórico y social, así como metodologías participativas de consulta.

En relación con las consideraciones sobre áreas que fueron percibidas como las que mejoraron o empeoraron su “aspecto”, fue patente la percepción de mejoría en los barrios donde persisten las arquitecturas tradicionales con zonas amplias de cobertura de jardines y árboles urbanos (Riba y Monge, 2013), como Las Alamedas, Parroquial y Bella Vista. En contraposición, aquellos cuya estructura urbano arquitectónica no es la tradicional del Enclave, como Km3, el Pueblo Civil o Km5, la pobreza y la falta de mantenimiento fueron justificaciones para señalar su desmejora.

Es importante señalar que esta investigación no se planteó correlacionar los datos sobre la condición socio-económica de la población de la ciudad y el objetivo planteado, sin embargo, éstos últimos corresponden a los habitados en su mayoría, por familias beneficiarias de programas de compensación social del Estado, estudios posteriores podrían correlacionar estas condiciones y la percepción de desmejora en el paisaje de la ciudad.

No obstante, claramente podemos comentar sobre este caso particular, que la permanencia de una organización urbana heredada del periodo del Enclave, podría manifestar aún en el paisaje la división de clases que fue impuesta desde las arquitecturas, el espacio público y sus características (Riba, 2011), sobre lo cual afirma Camacho (1982, p.19) que “aunque todos habitaban la misma ciudad, el mismo espacio genérico, pero sus espacios sociales era diferente”.

La relación hecha entre aspectos como la disminución en la disponibilidad de áreas recreativas y el uso del espacio público, con el detrimento en la calidad percibida del paisaje, puso en evidencia como la vida social se ve altamente impactada por el cambio (Lewis, 2008). Igualmente, algunas transformaciones mencionadas como negativas, específicamente la contaminación por “basura”, la disminución de los jardines urbanos y el abandono en el mantenimiento de las edificaciones, estarían respondiendo a preocupaciones donde también se traslapa la percepción de una ciudad menos limpia, la afectación en recursos naturales y una dinámica de vida que ha cambiado en algunos casos de forma negativa.

En resumen, el paisaje cultural de Golfito puede catalogarse como una unidad territorial de manejo, y como objeto de conservación (Reunión de expertos sobre los paisajes culturales de Mesoamérica, 2000), sobre el que deben tomarse algunas consideraciones particulares, específicamente:

El bosque, es decir el RVSG, es una unidad no incorporada dentro de la ciudad como experiencia, su presencia en el paisaje cultural es visual, lo cual pone de manifiesto la necesidad de integrar por parte de las entidades gubernamentales y locales, estrategias que aseguren sus sostenibilidad ante el riesgo de que se convierta en una isla de estricta protección, bordeada por un entorno urbano donde prevalecen problemas (Associated Workshops, World Heritage, Shared Legacy, Common Responsibility, 2002), que afectan claramente la calidad ambiental percibida.

El patrimonio cultural no ha sido incorporado como una variable de gestión territorial, siendo que el proceso de cambio ha producido transformaciones que son percibidas de forma negativa sobre la herencia urbano arquitectónica, específicamente la correspondiente al periodo de Enclave Bananero, y sobre la que existen múltiples memorias y significados asociados con el sentimiento de pertenencia y apego (Silverman, 2002, Stephens, 2002, citado por Skeweset al, 2011, p.41), lo cual fue patente en las respuestas de las personas entrevistadas.

La gestión ambiental del paisaje cultural, tiene un alto potencial para el mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad, ya que “puede favorecer, un mejor aprendizaje orientado a la conciencia ambiental, la identidad y el capital social, el sentimiento de seguridad, y la salud física y mental”, según lo afirman Moyano y Priego (2009, p.37),

Los barrios de la ciudad son descritos a partir de aspectos históricos y sociales claramente diferenciados, lo cual indica la permanencia de rasgos heredados de la configuración urbana del periodo de Enclave Bananero, pero también la permanencia de diferencias sociales que marcan también calidades ambientales dispares en el paisaje.

Las variables ambientales no se limitaron a los aspectos meramente pertenecientes al ámbito natural, sino a lo que considera un entorno limpio, entendido como una condición deseable para el paisaje.

El caso del paisaje cultural de la ciudad de Golfito reviste una doble complejidad, como paisaje producto de un proceso de producción con una alta carga histórica, económica y política, los instrumentos de trabajo que sean elaborados de análisis y gestión, deben estar directamente ligados a su condición como ciudad planificada en función del sistema de Enclave y con la participación permanente de la población, la cual debe garantizar su inserción en la toma de decisiones y no ser de carácter meramente informativa.

Estos instrumentos, no pueden olvidarse de reconocer que existen en este paisaje la sobre posición lógica del cambio, propia de los paisajes culturales, y de procesos que deben en primera instancia tomar en cuenta la existencia de permanencias, y que parte del resguardo de éstas, se encuentra en la memoria colectiva, la cual tiene un valor inestimable como parte del patrimonio no solo local sino nacional.

Las personas adultas mayores consultadas nutren a partir de su memoria, cargada de aspectos compartidos y otros individuales, las imágenes sobre un paisaje que se aprecia como la expresión de la interacción dinámica entre las fuerzas naturales y culturales (Antrop, 2005), pero que resulta siendo una imagen claramente estimada. Ante esta compleja red de variables, esta investigación servirá de referencia para futuras investigaciones en búsqueda de hacer más participativa la gestión ambiental del paisaje cultural de Golfito.

Agradecimentos

Este documento es uno de los productos generados como parte del programa de Maestría en Manejo de Recursos Naturales de la Universidad Estatal a Distancia. Agradecemos la ayuda del Comité de Tesis y del Programa de Maestría quienes facilitaron la orientación académica necesaria para llevar a cabo esta investigación, y muy especialmente a las y los vecinos de la ciudad de Golfito que abrieron sus puertas para conversar y compartir sus relatos. Agradecemos igualmente, a Alonso Prendas Vega quien colaboró con la traducción al inglés del resumen que presenta este artículo.

Referencias

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Received: April 16, 2018; Accepted: September 03, 2018

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