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Revista Innovaciones Educativas

On-line version ISSN 2215-4132Print version ISSN 1022-9825

Innovaciones Educativas vol.27 n.43 San José Jul./Dec. 2025

http://dx.doi.org/10.22458/ie.v27i43.5626 

Artículo

Caracterización de la citación en ensayos de estudiantes universitarios en una etapa de formación inicial

Characterization of citation in essays of university students in an initial training stage

Caracterização da citação em ensaios de estudantes universitários em etapa de formação inicial

Erick F. Salas Acuña1 
http://orcid.org/0000-0003-1447-4824

Karina Corella Esquivel2 
http://orcid.org/0009-0008-0829-8960

Ariadne Camacho Arias3 
http://orcid.org/0000-0002-1044-3513

1Instituto Tecnológico de Costa Rica, https://ror.org/04zhrfn38, San Carlos, Costa Rica, ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1447-4824, esalas@itcr.ac.cr

2Instituto Tecnológico de Costa Rica, https://ror.org/04zhrfn38, San Carlos, Costa Rica, ORCID: https://orcid.org/0009-0008-0829-8960, kcorella@itcr.ac.cr

3Instituto Tecnológico de Costa Rica, https://ror.org/04zhrfn38, San Carlos, Costa Rica, ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1044-3513, arcamacho@itcr.ac.cr

Resumen

Este trabajo tiene como objetivo caracterizar la citación en una muestra de ensayos escritos por estudiantes universitarios del Tecnológico de Costa Rica, Campus San Carlos, en el primer año de carrera. El abordaje es cuantitativo, de tipo exploratorio descriptivo, y se basó en el análisis de una muestra de 121 ensayos, los cuales se revisaron tomando en cuenta aspectos relacionados con el tipo de cita, la integralidad dentro de la redacción, los errores de formato y la función retórica. Para ello, se diseñó una matriz que sirvió para cuantificar cada una de las variables, las cuales luego fueron graficadas para su análisis. Los resultados indican que el estudiantado opta por la citación indirecta integrada en la mayoría de los casos. Por su parte, los errores más comunes se relacionan con el formato de las citas directas, sobre todo en lo referente a la omisión del número de página o de párrafo. En cuanto a la función, el estudio evidencia una predominancia de la atribución, un resultado consistente con etapas de formación inicial, en las que el estudiantado busca reconocer las fuentes en que basa sus afirmaciones. Se espera que los hallazgos derivados de esta investigación puedan ser empleados para mejorar la instrucción sobre este tema a partir del desarrollo de estrategias orientadas a subsanar las debilidades encontradas.

Palabras claves: escritura; fuentes de información; cita; estudiante universitario; enseñanza superior

Abstract

This research has as objective to characterize citation in a sample of essays written by university students from the Technological Institute of Costa Rica, San Carlos Campus, in their first year of college. The approach is quantitative, with an exploratory descriptive design, based on the analysis of a 121 essays sample, which were reviewed considering aspects related to type of quotation, integrality among drafting, format mistakes, and rhetoric function. For such purpose, it was designed a matrix that served to quantify each of the variables, which later were graphed for their analysis. Results indicate that, in most cases, students opt for integrated indirect citation. For its part, most common errors relate to direct citation format, concerning especially the omission of the page or paragraph number. Regarding function, the study shows the attribution predominance, result consistent with initial training stages in which students seek to recognize sources on which they base their statements. It is hoped that the findings derived from this research can be used to improve instruction on this topic by developing strategies aiming to address the weaknesses found.

Keywords: writing; sources of information; quotation; university student; higher education

Resumo

Este trabalho tem o objetivo de caracterizar a citação em uma amostra de ensaios escritos por estudantes universitários do Instituto Tecnológico da Costa Rica, Campus San Carlos, no primeiro ano de formação. A abordagem é quantitativa, de tipo exploratória descritiva, e baseou-se na análise de uma amostra de 121 ensaios, que foram revisados considerando aspectos relacionados ao tipo de citação, integridade na escrita, erros de formatação e função retórica. Para tanto, foi desenhada uma matriz que serviu para quantificar cada uma das variáveis, as quais posteriormente foram representadas graficamente para sua análise. Os resultados indicam que o corpo estudantil opta pela citação indireta integrada na maioria dos casos. Os erros mais comuns relacionam-se ao formato das citações diretas, especialmente respeito à omissão do número de páginas ou parágrafos. Quanto à função, o estudo evidencia o predomínio da atribuição, resultado consistente com as etapas da formação inicial, nas quais discentes procuram reconhecer as fontes para basear suas afirmações. Espera-se que os achados derivados desta pesquisa possam ser usados para melhorar a instrução sobre este tópico, a partir do desenvolvimento de estratégias destinadas a corrigir as fraquezas encontradas.

Palavras-chave: escrita; fontes de informação; citação; estudante universitário; ensino superior

INTRODUCCIÓN

El aprendizaje de la citación es una de las primeras tareas a las que se enfrenta la población estudiantil universitaria al inicio de su formación, dado que se trata de un conocimiento fundamental para empezar a comprender uno de los rasgos distintivos de la escritura académica: la atribución de las fuentes (Angulo Marcial, 2013). No obstante, son múltiples los problemas asociados a esta tarea, tanto en el plano formal como de contenido, que evidencia un gran número de estudiantes, dado que se trata de una labor compleja que involucra habilidades de lectura crítica, así como conocimiento sobre escritura y formación ética, que pueden no ser del conocimiento de todo el estudiantado. El problema es mayor si se considera el perfil de ingreso de los estudiantes universitarios y las debilidades de formación que estos reciben en el área español como lengua materna durante la secundaria.

Sobre esto, los últimos informes sobre el tema (PEN, 2021, 2023; UNESCO, 2022) muestran cómo el estudiantado costarricense aún enfrenta dificultades relacionadas con escribir un texto dictado y dividir palabras en sílabas; escribir un texto que comunique algo a alguien; responder preguntas que requieran una explicación; escribir un texto siguiendo la estructura de introducción, desarrollo y conclusión; utilizar los signos de puntuación externa como la mayúscula y el punto y aparte, entre otros. Como consecuencia de esto, los estudiantes avanzan a la educación superior con fuertes carencias en conocimientos que debían desarrollar en los niveles anteriores. Como es sabido, la preocupación por el mejoramiento de las competencias lectoras y escritas es clave dada su importancia para el rendimiento en otras materias. Estas no solo facilitan la adquisición de conocimientos, sino que también ayudan a la consolidación de otras habilidades necesarias para desempeñarse en todos los ámbitos de la vida social. Es decir, se posicionan como factores claves para sentar las bases del aprendizaje y de la interacción en la sociedad.

Esta situación demanda que las instituciones de educación superior realicen esfuerzos para, no solo solventar estas deficiencias, sino también para aportar a la adquisición de nuevos conocimientos asociados a la escritura en contextos académicos, como es el caso de la citación. Atender los problemas que pueden resultar de un uso inadecuado de las fuentes es de particular importancia debido a su relación con la construcción de una voz propia y a la pertenencia a una comunidad académica (Torres, Moreno y Carrera, 2022). Sin embargo, a pesar de esto, existe una brecha significativa en la comprensión de cómo los estudiantes universitarios utilizan y comprenden la citación en sus trabajos académicos, lo cual resulta en múltiples problemas.

En algunos casos, por ejemplo, el alumnado incorpora las citas de otros autores en sus escritos, pero sin su atribución, lo que significa incurrir en una forma de plagio, ya sea intencional o no. En otros, puede que estas ideas cuenten con su atribución, pero su presencia es tal que termina por imponerse en el texto, lo que deja poco espacio a las ideas propias de la persona autora. Por último, ocurre el caso de que no exista claridad en cuanto a las funciones de las citas, lo que causa que en muchas ocasiones estas resulten accesorias y, por ende, contribuyan poco a la argumentación. Cualquiera que sea el problema, lo cierto es que la citación es un tema que requiere ser abordado con mayor atención, sobre todo en la etapa universitaria inicial, que es cuando muchos estudiantes entran en contacto con las primeras asignaciones académicas en las que deben empezar a atribuir debidamente las fuentes que utilizan. No hay que olvidar, como apuntan Torres, Moreno y Carrera (2022), que entrar en la universidad se relaciona con integrarse a una comunidad o área disciplinar.

El problema radica en que muchas veces en las universidades no solo suele existir poca instrucción formal en este respecto, sino que, cuando la hay, la atención se centra sobre todo en el estudio de los formatos de citación existentes, sin considerar otros aspectos más relacionados con la redacción, por ejemplo (Carranza Gutiérrez y Pérez Álvarez, 2021). Es decir, se aborda la citación como si fuera una problemática solo de índole ético y no textual. Esto significa dejar desatendido un asunto fundamental que tiene que ver con el lugar que ocupa la citación dentro de los planos de organización de los textos y con las funciones que esta cumple dentro del plantea- miento argumentativo. Por esta razón, procurar aproximaciones que contribuyan a conocer cómo la población estudiantil universitaria utiliza la citación dentro de sus trabajos académicos constituye un punto de partida para empezar a comprender este fenómeno y ofrecer mayores y mejores acompañamientos. En palabras de Torres, Moreno y Carrera (2022), se trata de ver la citación no solo “desde una perspectiva instrumental, sino desde el porqué, para qué y en qué casos las citas muestran el diálogo con la comunidad académica” (p. 18).

Si bien dentro de las investigaciones en torno a la alfabetización académica (Carlino, 2005, 2012, 2013; Navarro y Mora-Aguirre, 2019; Navarro y Montes, 2021; Navarro, 2023) la preocupación por el estudio de la citación no es algo nuevo, los trabajos son pocos, sobre todo en lo que respecta a los niveles iniciales universitarios, y varían tanto en la población estudiada como en los objetivos (Hugo Rojas et al., 2018). En algunos casos, el interés se centra más en el estudio de la citación en los trabajos de estudiantes de posgrado (Sánchez- Jiménez, 2012, 2017, 2018). En estos, se analiza la función retórica de las citas en las memorias de máster y el papel que estas juegan en la construcción de la voz autoral. Para ello, se establece una clasificación de tres macrocategorías (expositiva, calificadora y contrastiva) y nueve microcrategorías (atribución, ejemplificación, referencia, declaración de uso, aplicación, evaluación, enlaces entre fuentes, comparación de resultados y competencia), las cuales sirven para estudiar la relación entre el uso de las citas y la organización retórica de la memoria del máster. Entre los resultados alcanzados, se muestra que existe una tendencia a un uso mayor de la citación en el apartado de la introducción, así como que predomina el uso de la función de atribución, la cual se utiliza para hacer constar la reproducción de las palabras o las ideas de otro autor cuando se busca dotar de mayor credibilidad a una opinión dada.

Otros trabajos, como el de Hugo Rojas et al. (2018), se enfocan en el nivel inicial universitario, prestando atención a la caracterización de la citación según aspectos tales como la literalidad, la precisión del mecanismo de citación y la integración sintáctica. La primera dimensión establece una separación entre la cita literal y la no literal. La segunda, por su parte, examina la exactitud en el uso de la citación, así como la correspondencia entre el texto fuente y lo referido por la persona autora. Por último, la integración sintáctica distingue entre la citación integral, como aquella en la que algún elemento de la identificación del autor se encuentra incluido dentro de la construcción oracional, y la no integral, que ocurre cuando la referencia se menciona entre paréntesis o en una nota al pie. El estudio concluye que la mayoría de las citas presentes en los ensayos escritos por una muestra de estudiantes que ingresaban a la universidad son no literales e integradas. Más importante aún, se demuestra que, en una gran cantidad de casos, las citas fueron imprecisas en relación con el mecanismo utilizado. Por ejemplo, se daban casos en los cuales se presentaban citas literales sin comillas o citas en las que el contenido reproducido no era fiel al de la fuente.

De manera similar, Savio (2023) se propuso en su investigación identificar los errores relacionados con el uso de la citación en una muestra de exámenes producidos por estudiantes en un nivel universitario inicial. En concreto, su intención era contabilizar no solo las veces en que sus estudiantes optaban por la cita literal o no literal, sino los problemas que emergían en el proceso. Entre los principales problemas detectados se encuentran: el uso inadecuado de los signos de puntuación, la falta de referencia a la persona autora, el uso impreciso del verbo de citación seleccionado, la falta de articulación entre la introducción de la cita y el enunciado citado, así como diversos problemas con el enunciado citado, entre otros.

Por su parte, el trabajo de Carranza Gutiérrez (2021) constituye un esfuerzo por mejorar las habilidades de citación de un grupo de estudiantes de licenciatura y de posgrado mediante la capacitación. Con este fin, se impartieron un total de 27 talleres sobre el tema de citación y referenciación bibliográfica en el marco del Centro de Escritura de la Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo. Su trabajo es importante porque demuestra que, más allá del estudio de los sistemas de citación, es necesario abordar el tema desde las habilidades de lectura y escritura que se requieren para elaborar un texto académico. Según este autor, la redacción es un proceso que resulta de la búsqueda, comparación y análisis de fuentes, por lo cual el desarrollo de otras estrategias relacionadas con la comunicación escrita es un aspecto que debe considerarse. De ahí que una de sus principales conclusiones involucre tener que superar la mirada reduccionista que muchas veces prevalece sobre el tema, y que se centra, sobre todo, en el estudio de la citación y la referencia, para dar paso a aproximaciones más amplias.

Los trabajos reseñados, además de que demuestran la preocupación que existe en este respecto, también contribuyen a comprender de mejor manera las implicaciones teóricas del mismo. En este sentido, y producto de este análisis, se desprenden al menos tres aportes que resultan de gran importancia para esta investigación. El primero de ellos tiene que ver con el concepto de citación, también conocido como discurso diferido, referencial o intertextualidad académica. Siguiendo a Sánchez Jiménez (2018), la cita es “un recurso intertextual que establece un diálogo (generalmente tácito) mediante el cual se construye de forma colaborativa el conocimiento en una disciplina académica” (p. 374). En otras palabras, se concibe la citación como un elemento retórico que busca dotar a la argumentación de los antecedentes, el conocimiento disciplinar y la objetividad necesarios para validar afirmaciones dentro de una comunidad científica (Angulo Marcial, 2013). En este sentido, para desarrollar perspectivas críticas en la universidad es necesario escribir en diálogo con otros autores, comparando y contrastando posturas para así poder llegar a posicionamientos más críticos.

Otra de las lecciones aprendidas de la información consultada se relaciona con los tipos de citación. Sobre esto, en primer lugar, es importante mencionar la diferencia que existe entre la cita literal, también llamada textual o directa, y la no literal, conocida como paráfrasis o indirecta. En el primer caso, el segmento citado corresponde en estructura y en grafía con la fuente original, mientras que en el segundo se trata más bien de su reescritura (Angulo Marcial, 2013). Cabe mencionar que, dentro de las citas literales, algunos formatos de referenciación también establecen una separación entre las citas cortas, es decir, aquellas que son menores a cuarenta palabras, y las largas, las que superan ese número. Por otra parte, también es importante la clasificación establecida por Swales (1990) (en Sánchez Jiménez, 2018) en torno a las citas integradas y no integradas. En este caso, la distinción se basa en si el segmento citado forma parte del cuerpo del texto o si se inserta mediante otros meca- nismos, como entre paréntesis o en una nota al pie, respectivamente.

Por último, una de las tipologías más importantes recuperadas sobre el tema es la que trata sobre las funciones retóricas de la citación. Según los trabajos de Sánchez Jiménez (2012, 2017, 2018), las citas pueden categorizarse según tres macrofunciones, las cuales, a su vez, corresponden con nueve microfunciones, tal y como puede apreciarse en la Tabla 1.

Tabla 1 Clasificación de las funciones retóricas de las citas 

Nota. Información tomada de Sánchez Jiménez (2017, pp. 23-24)

Esta clasificación constituye uno de los principales aportes para el abordaje de la problemática de esta investigación. Sin duda, el desconocimiento generalizado que evidencian muchos estudiantes de primer ingreso en torno al papel que desempeña la citación suele estar asociado a múltiples problemas, entre ellos el plagio académico. En la actualidad, esta forma de deshonestidad académica representa un reto educativo cada vez mayor, debido a la facilidad con que las personas pueden acceder a múltiples recursos digitales y, más recientemente, a la llegada de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, entre otras. Como afirman Salas y Amador (2022), si bien el abordaje punitivo suele ser la principal medida que los centros educativos asumen frente a esta práctica, se requiere de otras aproximaciones que atiendan las causas de esta problemática. Por ende, intentar comprender el lugar que ocupa la citación dentro de los procesos de escritura del estudiantado constituye un esfuerzo necesario para brindar mejores acompañamientos en este sentido, y así contribuir a la reducción del plagio académico.

En este sentido, el objetivo de este trabajo es caracterizar la citación en una muestra de ensayos escritos por estudiantes universitarios del Tecnológico de Costa Rica, Campus San Carlos, en el primer año de carrera. Para ello, en un primer momento, se clasifican los tipos de citas, según sean estas literales (cortas o largas), no literales, integrales y no integrales. Seguidamente, se reconocen los recursos lingüísticos empleados, como, por ejemplo, el uso de frases y verbos, así como los errores asociados a la citación. Por último, se analiza cada una de las citas para determinar su función dentro del contexto argumentativo en el que se insertan, siguiendo la tipología establecida por Sánchez Jiménez (2016). Con esto se espera lograr una mayor comprensión de las dificultades asociadas a la citación en la población estudiantil estudiada con el fin de proponer oportunidades de mejora en torno a este tema.

Desde un punto de vista teórico, el análisis busca aportar a la investigación sobre la escritura académica en el país, en donde el tema ha sido poco abordado y, a la fecha, aún no es posible encontrar investigaciones que se pregunten por cómo el estudiantado universitario emplea la citación en sus trabajos de curso. Por su parte, desde posicionamientos más prácticos, los hallazgos que se desprendan de este estudio podrán servir para mejorar los procesos de enseñanza de la citación y, con ello, contribuir no solo al uso correcto y ético de fuentes, sino también a la construcción de una voz propia, una condición fundamental para asegurar la pertenencia a una comunidad disciplinar.

En el ecosistema mediático actual, caracterizado por la abundancia de fuentes informativas, poder buscar, seleccionar y utilizar fuentes adecuadas se convierte en una habilidad cada vez más necesaria. En el contexto académico, el reto es también cómo integrar los argumentos de otros para alcanzar perspectivas más amplias, al tiempo que estos se diferencian de los propios. No hay que olvidar que, después de todo, lo que se busca no es solo que las personas estudiantes puedan escribir con base en lo que otros afirman, sino también, y aún más importante, que la escritura se convierta en una herramienta para la expresión y el ejercicio del pensamiento crítico.

MATERIALES Y MÉTODOS

El presente estudio se enmarcó en un enfoque cuantitativo de tipo exploratorio, en el tanto facilita el acercamiento a problemas que son pocos estudiados. Si bien existen investigaciones en torno al tema de la citación de la población universitaria (Angulo Marcial, 2013), para el caso de Costa Rica resulta pertinente describir el uso de las fuentes académicas en la etapa de formación inicial a nivel universitario, debido a la necesidad de identificar cuáles son las inconsistencias de formato y las debilidades más comunes que enfrenta el estudiantado al elaborar citas en el texto, para -en un segundo estudio- proponer estrategias de mediación didáctica acordes con las necesidades de la población estudiantil.

Por otra parte, este trabajo es descriptivo, dado que persigue estudiar la frecuencia y la tipología de la citación y las inconsistencias en su formato, así como las debilidades que más presenta el estudiantado, en una asignación específica, sin que haya cambios o manipulación del entorno. En este caso, se parte de la revisión de un corpus de ensayos argumentativos seleccionados intencionalmente, a partir de los cuales se recolectó la información pertinente y necesaria para acercarse al fenómeno en cuestión. A lo anterior cabe agregar que los estudios descriptivos se constituyen en un primer eslabón para próximas investigaciones, de modo que este trabajo es parte de un estado de la cuestión, cuya temática no ha sido ahondada en el contexto costarricense.

El abordaje de la información se realizó desde la técnica de investigación de análisis de contenido, la cual permite comprender de manera objetiva y sistemática datos, tanto desde el enfoque cualitativo, como desde el cuantitativo, lo cual facilita: “medir la frecuencia de aparición de ciertas características de contenido y obtener datos descriptivos” (Porta y Silva, 2019, p.15), así como procesar e interpretar productos comunicativos para reconocer los aspectos más relevantes, según se hayan planteado en el diseño. Por su parte, Castro et al. (2022) definen esta técnica como una caracterización sistemática y objetiva de los datos, que en el caso de las Ciencias Sociales faculta la identificación de temas y subtemas, a lo que se agrega lo indicado por López (2002), en cuanto a que se “pretende sustituir la interpretación y lo subjetivo del estudio de documentos para usar procedimientos más estandarizados que intentan objetivar y convertir en datos los contenidos para ser tratados de forma mecánica” (p. 173). Dado lo anterior, el análisis aplicado al estudio de un corpus de ensayos faculta la comprensión de la temática (citación) y de los subtemas (funciones retóricas, tipos de citas, las inconsistencias en su formato, así como las debilidades), a través de la descripción del contenido.

En relación con las etapas que se deben desarrollar para analizar la información, se encuentra, en primer lugar, la definición de un objetivo que en este caso se trató de la caracterización del uso de citas. Posteriormente, se delimita el universo de estudio, el cual consistió en los ensayos elaborados por estudiantes universitarios, en los cuales -como se explicará más adelante con detallese procuró que la elección de estos respondiera a un conjunto de características similares en cuanto a estructura, extensión, evaluación, entre otros aspectos.

Una vez que se cuenta con lo anterior, se procede a definir los indicadores de análisis, los cuales, según Porta y Silva (2019), son núcleos de significado sujetos de estudio, de clasificación y de recuento. Para procesar los datos, se etiquetan o codifican las variables, asimismo se establecen formas de registro para ponderar la presencia o la ausencia de un núcleo, todo ello permite medir la intensidad, el orden, la densidad o el nivel de concentración de los datos. Lo anterior aplicado en este estudio persiguió, precisamente, establecer la frecuencia de la aparición de los tipos de citas, el tipo de redacción más común y las inconsistencias de formato, así como las debilidades (ver Tabla 3).

El corpus se constituyó por 121 ensayos escritos por estudiantes de primer ingreso del Campus Tecnológico Local de San Carlos (CTLSC), matriculados en la Escuela de Idiomas y Ciencias Sociales (EICS), en el curso de Comunicación Escrita durante el primer semestre de 2022, y empadronados en las cinco carreras que se ofrecen en este campus, cuya distribución se observa en la Tabla 2. Para la selección de los escritos, se consideró que las personas estudiantes estuvieran matriculadas en uno de los nueve grupos ofertados ese semestre y que voluntariamente suscribieran el consentimiento informado. Del total de estudiantes que finalizaron el curso (136), 121 manifestaron su aprobación para que el ensayo del curso se sometiera al análisis propuesto, es decir, se trata de una muestra del 88 %, lo cual contribuye no solo a un análisis muy completo, sino también diverso, dado que refleja la variedad de las carreras (ver Tabla 2), al tiempo que es representativa en cuanto al género.

De manera general, este análisis se concentró en la descripción del uso de las citas entre la población universitaria de primer año, es decir, no se llevó a cabo un estudio estadístico, ni probabilístico. Tampoco se consideró la carrera como una variable, ya que toda la población estudiantil experimentó un mismo contexto de aprendizaje, tanto en lo que atañe al programa y la evaluación, como particularmente a la consigna de la actividad.

Tabla 2 Distribución de ensayos del corpus de acuerdo con la carrera empadronada y el grupo matriculado 

Nota. En relación con el género de los autores, se obtuvo que participaron 68 hombres y 53 mujeres. Además, la media de palabras por ensayo fue 949.9. La línea temática que más predominó fue la relacionada con el cambio climático. Elaboración propia

En relación con la asignatura, conviene explicar que Comunicación escrita es un curso de escritura académica inicial obligatorio y perteneciente al bloque común para la mayoría del estudiantado del Tecnológico de Costa Rica. En este se estudian las convenciones asociadas a ciertos géneros, los recursos lingüísticos utilizados para organizarlos, así como los estilos y los formatos de citación existentes, en especial el de APA, pero también IEEE. Se trata del único curso de esta naturaleza dentro de las distintas mallas curriculares, por lo que resulta importante que los aprendizajes sean significativos. El uso de las voces de otros autores, en particular, es un aspecto clave. No obstante, los múltiples problemas que suelen evidenciar los trabajos escritos de un gran número de estudiantes al respecto propician que resulte necesario profundizar en el conocimiento de este tema. Considerando lo anterior, se planteó un proceso que comprendió tres fases, las cuales se describen a continuación.

En primer lugar, el grupo docente, conformado por un profesor y dos profesoras, elaboró una consigna que contenía cinco aspectos: la definición del ensayo, los objetivos del trabajo, las experiencias que se esperaban lograr, los lineamientos generales (formato, extensión, modelo de referenciación, aspectos operativos de entrega) y, finalmente, los criterios de evaluación.

En torno a la evaluación, se construyó una rúbrica de manera conjunta, la cual fue validada, junto con la consigna, por dos funcionarias del Centro de Desarrollo Académico (CEDA) del ITCR. El instrumento se compuso de 13 criterios que incluyeron: el formato, el título, los aspectos introductorios, la idea tesis, la contraargumentación, el desarrollo argumentativo, las citas en el texto, la calidad de las fuentes, el uso de conectores, la puntuación, la coherencia textual, la ortografía y, finalmente, las referencias bibliográficas, las cuales podían elaborar tanto con APA 7 como con IEEE. Se planteó una escala de cuatro niveles, para un total de 74 puntos y un valor de 20 % en la nota. Adicional a lo anterior, la consigna incorporó el análisis del ensayo titulado “El Internet como derecho: un debate pendiente” del profesor Erick F. Salas Acuña, el cual ejemplifica los apartados de la estructura, la idea tesis, los argumentos y el uso de las fuentes. El proceso de validación de la consigna junto con la rúbrica procuró que el estudiantado contara con los mismos lineamientos, pero, además, que esta fuese objetiva, equilibrada y orientada a ponderar la calidad del escrito y el proceso de producción considerando que los resultados fuesen comparables independientemente de la carrera.

Posterior a esto, en la última semana del ciclo lectivo, cuando había finalizado el periodo de evaluación y los estudiantes conocían el resultado no solo del ensayo, sino de su nota final, se realizó la segunda fase. Esta consistió en la solicitud del consentimiento informado. En este documento se explicó el propósito general de la investigación, el alcance, además de la cláusula de confidencialidad. El grupo de investigadores se comprometió a borrar de los documentos, cuyos autores aceptaran incluir su ensayo en el corpus de análisis, el nombre, el correo electrónico y cualquier otro elemento relativo a los datos personales. Como se mencionó, de las 136 personas que finalizaron el curso, 121 consintieron el uso del escrito para los propósitos declarados de la investigación.

La tercera fase del estudio consistió en la elaboración de una matriz de análisis para procesar la información correspondiente a los 121 ensayos (ver Tabla 3). La matriz se dividió en tres categorías. La primera consistía en la información general: carrera empadronada, número de palabras del ensayo y tema (accesibilidad e inclusión, acceso a los servicios de salud pública, acoso laboral, brecha digital, cambio climático, desigualdad, discriminación, educación superior, equidad de género, ambiente, pandemia, salud mental, tecnología, turismo rural, violencia, ética, y otros. La segunda categoría correspondía al tipo de citas (directas cortas con mención y sin esta, directas largas con mención y sin esta, indirectas con mención y sin esta), también se identificó si el tipo de función correspondía a sujeto, agente, reportativa o no integral. En esta misma categoría, se identificaron las frases preposicionales (como menciona, de acuerdo con, desde la posición de, dicho en palabras de, en opinión de, según, tal y como plantea y otras) y los verbos más frecuentes en los ensayos (afirma, analiza, añade, corrobora, critica, define, describe, explica, indica, menciona, plantea, postula, recomienda, sugiere y otros).

El tercer elemento de análisis de la matriz consistió en identificar inconsistencias de formato, así como las debilidades más frecuentes (omisión de las comillas de apertura, omisión de las comillas de cierre, omisión de ambas comillas, omisión del indentado (sangría) en las citas directas largas, omisión del número de página o párrafo en las citas directas, aplicación incorrecta del formato de la cita corta y larga, omisión del apellido del autor, mezcla de estilos de citación: APA o IEEE), y nueve funciones retóricas (atribución, ejemplificación, referencia, declaración, aplicación, evaluación, enlace entre fuentes, comparación y competencia).

La matriz de análisis se construyó a partir de la propuesta de categorización de función retórica de Sánchez Jiménez (2017) y de los elementos y procedimientos de análisis llevados a cabo por Hugo Rojas et al. (2018). Se añadió a las unidades mencionadas la categoría de errores, en la cual se consideraron ocho desaciertos que, a juicio del grupo de investigadores, son los más comunes: (1) Omite las comillas de apertura. (2) Omite las comillas de cierre. (3) Omite las comillas de apertura y cierre. (4) No realiza el indentado de la cita directa larga. (5) Omite el número de página o de párrafo en las citas directas. (6) Aplica el formato de cita directa corta a citas de más de 40 palabras. (7) No incluye el apellido del autor. (8) Mezcla APA e IEEE.

Tabla 3 Matriz de análisis de citas 

Nota. Elaboración propia

El proceso de etiquetado de los documentos se realizó de la siguiente manera. En primer término, se completó para cada ensayo una tabla resumen que correspondía al número de grupo matriculado, a la carrera empadro- nada y, luego, al género de la persona. Cumplido lo anterior, se eliminaron los datos de la autoría tanto en el documento, como en el archivo. En segundo lugar, se renombró cada uno asignando el número de grupo (del 50 al 58), se agregó un número consecutivo y las siglas de la carrera. Por ejemplo: 50-1-PI (Ensayo 1, del grupo 50 de la carrera de Ingeniería en Producción Industrial), lo cual solo permite la identificación del documento en función del grupo y de la carrera del estudiante, no así el género, ni la nota de calificación que se obtuvo, pues -como se ha mencionado- el objetivo del estudio consistió en la caracterización del uso de las citas y las inconsistencias de formato, así como las debilidades al elaborarlas; no se consideró establecer una eventual correlación entre la citación y la nota obtenida.

En tercer lugar, luego de que se había asignado el nombre del archivo, se procedió a anotarlo en la primera columna de la matriz de Excel, de manera tal que fuese posible contabilizar los datos en las diez tablas resumen. Cada uno de los 121 documentos del corpus fue tabulado para generar 10 tablas resumen: ensayos por carrera, género de los autores, promedio de palabras, temas, tipo de citas, tipo de función, frecuencia de frases preposicionales, frecuencia de verbos, frecuencia de errores, y función retórica. Las primeras cuatro variables ofrecen un panorama general de los textos, y las siguientes seis, la caracterización de las citas y las inconsistencias en su formato, así como las debilidades en estudiantes universitarios en formación inicial.

Respecto del análisis cuantitativo de los datos, el conteo de las diferentes categorías (citas por trabajo, citas integradas, citas no integradas, cita directa o textual, cita indirecta o paráfrasis, errores, funciones retóricas, etc.) no requirió el uso de un software o un programa, sino que se realizó manualmente.

En relación con el perfil del estudiantado, conviene indicar que no se llevó a cabo un análisis particular de la población matriculada en los nueve grupos del curso Comunicación escrita, del primer semestre de 2022, dado que la Oficina de Planificación Institucional (OPI) del ITCR recaba anualmente una serie de datos que caracterizan a los nuevos estudiantes en torno a la modalidad de ingreso y al perfil sociodemográfico, tanto de manera global, como por campus o centro académico. La información que obtiene la OPI responde a la aplicación de una serie de instrumentos que son de carácter oficial y que se emplean para todas las personas que deseen ingresar al TEC, esto permite sistematizar la información atendiendo todos los lineamientos del TEC acerca del uso de datos y, además, identificar variaciones por año o por campus. Todo lo anterior, facilita el acceso a datos ya sistematizados, validados y anonimizados.

De acuerdo con los datos suministrados por la OPI, en 2022 ingresaron 232 estudiantes al Campus Tecnológico Local San Carlos. En cuanto al Índice de Desarrollo Social (IDS), 36 se ubicaron en la categoría de muy bajo, distribuida así: el 44.44 % de San Carlos, 13.89 % de Guatuso, 11.11 % de Los Chiles y 5.56 % de La Cruz. En la categoría bajo del IDS, se ubicaron 96 estudiantes, de los cuales también la mayoría era de la Región Huetar Norte (RHN). En la franja media, se ubicaron 90 personas de diversas partes del país, y solo 10 en la categoría de alto. De lo anterior, se colige que la mayoría de la población de la muestra de este estudio provenía de distritos con muy bajo y bajo IDS. Si bien es cierto que el contexto social del estudiantado es una variable que se podría contemplar para comprender el uso de las fuentes académicas, para el caso de este estudio no se consideró, dado el objetivo planteado inicialmente.

En relación con el género, el 71 % eran hombres y el restante mujeres, coincidiendo con los datos recabados en este estudio. El 80 % se graduó de colegios públicos, de los cuales la mayoría (70 %) eran académicos y una pequeña parte, técnicos (20 %).

DISCUSIÓN DE RESULTADOS

El corpus se integró con ensayos de estudiantes empadronados en cinco carreras del Campus Tecnológico Local San Carlos. En términos de representación: 34 ensayos corresponden a la población de la carrera de Ingeniería en Computación; 30, a Ingeniería en Producción Industrial; 29, a Administración de Empresas; 24, a Ingeniería en Agronomía; y 4, a Gestión del Turismo Rural Sostenible. La línea temática que imperó fue la de cambio climático.

A pesar de que no se realizó un análisis de la citación enfocado en cada carrera, los hallazgos principales sugieren que entre el estudiantado de primer ingreso persisten algunos retos relacionados con la citación. En particular, se evidencia que predomina la función de atribución, así como el uso de la cita indirecta y no integral. Los problemas, sin embargo, emergen principalmente relacionados con las inconsistencias de formato de las citas directas y con la falta de variedad léxica de las frases preposicionales o de los verbos, en el caso de las citas con mención del autor. A continuación, se analiza en detalle cada una de las variables analizadas.

Nota. Elaboración propia

Figura 1 Tipos de citación utilizados por el estudiantado 

Dentro de los tipos de citación, como puede apreciarse en la Figura 1, los más utilizados son: la cita indirecta (351), también conocida como paráfrasis, utilizada por 89 estudiantes (74 %); seguido de la directa corta (197); y la directa larga (95). Esta prevalencia es consecuente con los resultados de Hugo Rojas et al. (2018), quienes detectaron un mayor uso de la paráfrasis, sustentada en una mejor comprensión de la idea citada por parte del estudiantado. Lo anterior se correlaciona al uso de la paráfrasis con las carreras ingenieriles, pues, de acuerdo con los datos, la carrera Computación encabeza la lista respecto de la inclusión de citas indirectas, lo cual coincide con lo expuesto por dichos autores. Lo anterior no permite establecer una diferencia significativa y concluyente entre las seis carreras en torno al uso de la cita indirecta.

En relación con el uso de la paráfrasis, aun cuando existe una tipología compleja, en el corpus estudiado prevalece aquella en la cual quien escribe opta por eliminar una o varias piezas léxicas, ya sea contenido no preposicional o adjuntos (partes del predicado) (Islas et al., 2020), pero sin afectar el sentido del enunciado, lo cual tiene varias explicaciones: en primer lugar, el tipo de paráfrasis que prevalece es señal de que, si bien el estudiantado puede seleccionar una cita pertinente para validar su argumento, no hay una total comprensión de la misma, ya que los cambios que realiza en el texto se limitan a modificaciones sintácticas, ubicadas en un nivel básico de escritura. En segundo lugar, a su vez, el uso reiterado de la cita indirecta, tal y como se identificó, se debe a que habilidades como la comprensión y la inferencia no se activaron en el proceso de lectura, ya que la incorporación de distintos tipos de paráfrasis implica una comprensión global de las fuentes consultadas. Por último, en el corpus se encontró que el estudiantado carece de vocabulario para explicar segmentos de un texto, por tanto, debe limitarse a suprimir partes de la cita, con el cuidado de no alterar su fondo ni plagiarla.

En el análisis de las citas directas, se identificaron las cortas y las largas tanto en su redacción narrativa como de modo paréntesis. Al respecto, se distinguió que la más frecuente es la cita directa corta con mención del autor, 122 (narrativa); le sigue la larga, con una repetición de 57. Las citas largas comparten el comportamiento anterior en términos de redacción, dado que de las 95 citas largas, el 60 % se escribió de manera narrativa y las demás en paréntesis. Respecto de la cita directa, llama la atención que esta última no se haya situado en primer lugar, debido a que, por sus características y a la precisión que conlleva su uso, no implica más esfuerzo que no sea trasladarla de un documento a otro, sin mayor modificación, lo cual se constituye en un proceso más sencillo.

En cuanto la integralidad de las citas, predominan las citas integrales, que son las que incluyen la referencia a la autoría dentro de la redacción. Destacan las indirectas con mención (191), seguidas de las directas cortas con mención (122) y, finalmente, las directas largas con mención (57). En el caso de las no integrales, el total es de 273 y su distribución es la siguiente: indirectas (160), directas cortas (75) y directas largas (38). Cabe recordar que las citas no integrales son aquellas que incluyen la mención a la autoría al final (por ejemplo, entre paréntesis, en el caso del formato APA).

Este resultado contrasta con el de Hugo Rojas et al. (2018), quienes detectaron una mayor preferencia por las citas no integrales en los textos del alumnado estudiado. Según estos autores, la preferencia por mayor o por menor integralidad se relaciona con la intención de mostrar menor o mayor distancia con las personas autoras citadas, respectivamente. Si bien de esto podría desprenderse una posible explicación de por qué el estudiantado del TEC utilizó en su mayoría la citación integral, lo cierto es que esto no puede afirmarse, y más bien puede ser una consecuencia relacionada con la influencia de los ejemplos y de los patrones a los que estuvieron expuestos. Sin dejar de lado que, al situar a la autoría en una posición destacada, se da relevancia a quien genera el conocimiento en cuestión y, al mismo tiempo, funciona como una construcción sintáctica que valida el posicionamiento argumentativo de quien escribe, mediante la personalización del discurso. Si bien la postura no es propia, ha sido argüida por una persona o por un grupo (lo cual, por supuesto, no implica que la cita sea pertinente o genere sentido dentro del contexto en el que es incluida), de modo que refrenda lo que la persona estudiante argumenta, es decir, pasa a ser “un medio para respaldar y legitimar los propios planteamientos a través de la apelación a lo realizado o dicho por otros” (Hugo Rojas et al., 2018, p. 33).

Dentro de las citas integrales, están las que incluyen la autoría en función reportativa, esto es cuando se recurre a locuciones tales como “según X”, “de acuerdo con X”, “como señala X”, entre otras, lo cual representó el uso más extendido para los casos estudiados (161). A continuación, se encuentra aquella que se introduce colocando la autoría en función de sujeto (“X apunta que”), con un total de 150 citas. Y, finalmente, la autoría en función de agente, que son del tipo “el tema X ha sido estudiado por X”, a la que corresponde 39 citas del total (ver Figura 2).

Nota. Elaboración propia

Figura 2 Integralidad de las citas utilizadas por el estudiantado  

Ya sea a través de la función reportativa, la de sujeto o la de agente, su uso permite siempre situar a otra persona como la fuente de la información original, sin distingo de si se trata de una cita directa o parafraseada, o sin que ello implique poco o nulo compromiso de lo que se persigue fundamentar, ni tampoco imparcialidad, sino que se trata de una convergencia entre lo enunciado por la persona citada y quien escribe, solo que esta última no es testigo de lo afirmado.

Relacionado con lo anterior, uno de los problemas más notables en el empleo de la citación por parte del estudiantado fue la falta de variedad en el uso de las locuciones para las citas con autoría en función reportativa. Como puede verse en la Figura 3, la estructura “según X” fue la más recurrente, con presencia en 94 citas. Destaca también el uso de “de acuerdo con X” (23) y “como menciona X” (12).

Nota. Elaboración propia

Figura 3 Locuciones empleadas para introducir las citas en función reportativa 

El escenario anterior es similar al caso de las citas con autoría en función de sujeto, pero en este caso con los verbos utilizados. La variedad léxica es poca y se limita mayormente al verbo “mencionar” en construcciones como “X menciona que”. Otros verbos que se repiten son “indica” (19) y “afirma” (13).

Ante la falta de investigaciones sobre la variabilidad léxica de las citas, no es posible comparar los resultados anteriores con otros. Sin embargo, el estudio de Mirallas y Yuvero (2022) hace alusión al tema de la cohesión léxica, donde uno de los problemas principales es la repetición de términos. Se trata de una limitación asociada a la poca lectura, pero también a la falta de experiencia del ingresante universitario en torno a la escritura académica, lo cual bien merece ser estudiado con mayor profundidad.

Nota. Elaboración propia

Figura 4 Verbos empleados para introducir las citas en función de sujeto 

Por otra parte, en torno a la inconsistencia de formato y a las debilidades, el problema más significativo está relacionado con la citación directa en formato APA (sétima versión), pues se identificó a la omisión del número de página en citas literales en 98 ocasiones; seguido de no realizar el indentado de la cita larga (12); y, en tercer lugar, la aplicación del formato de cita corta a citas de más de 40 palabras (9).

Nota. Elaboración propia

Figura 5 Errores en el formato de las citas 

Como puede verse, los errores encontrados advierten problemas relacionados con la apropiación del formato de la citación, algo común en los primeros niveles de formación universitaria. No obstante, también sugieren la influencia del uso de fuentes en internet, y, un factor asociado al copiado y pegado de fragmentos literales (Hugo Rojas et al., 2018). En particular, la omisión del número de página puede ser el resultado de esta práctica, dado que muchas veces se obvia este detalle o no se incluye porque simplemente no aparece, como en el caso de las páginas web, y se pasa por alto la exigencia del número de párrafo para estos casos. Lo anterior también da cuenta de un mayor uso de portales web para consulta de información, en contraste con el acceso a fuentes cuyas características implican la numeración de páginas, tales como los artículos científicos y los libros.

En este punto es importante aclarar que, en el caso de la citación indirecta, si bien no se reconocieron errores de forma, el análisis no contempló la revisión del contenido en cuanto a la calidad y a la precisión de la paráfrasis. Este es un tema importante, y que debe abordarse en futuros estudios, dada la dificultad que requiere reformular las ideas de otros con los propios recursos lingüísticos (Hugo Rojas et al., 2018), máxime considerando las debilidades indicadas sobre vocabulario.

Por otra parte, en cuanto a la función retórica más utilizada, en primer lugar se ubica la atribución (547), seguida de la ejemplificación (53) y la referencia (1). Este resultado coincide con lo expresado por Sánchez-Jiménez (2012, 2017, 2018), quien subraya un uso frecuente en la escritura incipiente, con el fin de indicar que las ideas plasmadas en el texto no corresponden a un conocimiento generado desde su propia investigación, sino tomado desde las voces de otras fuentes, con un uso más expositivo. En esta práctica, el estudiantado demuestra haber acumulado información en torno al tema y tener dependencia respecto de la citación al elaborar párrafos, mientras que un escritor experto busca: “persuadir a la audiencia de sus afirmaciones con el fin de establecer su posición en relación con las fuentes citadas” (p. 10).

Un aspecto importante relacionado con la atribución es que no pretende innovar en el tratamiento de la temática, sino continuar una línea de estudio, lo cual recae, como indica Angulo (2013), en lo siguiente:

Cuando el estudiante se enfrenta, las primeras veces, a la necesidad de escribir un trabajo académico, con frecuencia confunde el uso y la función de la cita, misma que emplea como sustituto de la voz de quien escribe, de manera que se vuelve dependiente de las ideas de otros y pierde su calidad de autor, ya que sólo repite lo que los demás han escrito sin hacer aportaciones o incorporar comentarios críticos, inferencias o adecuaciones. (p. 96)

Entre otras situaciones se encuentra, además, la no pertinencia de la cita respecto del texto que la precede, sin dejar de lado que es incluida en el párrafo sin que haya una adecuada conexión, lo cual genera un mensaje incoherente o sin aparente relación.

Otro problema derivado de la incorrecta comprensión del uso de la atribución es la elaboración de documentos que -con o sin intención- están cargados de plagio, lo cual responde a distintas razones: en primer lugar, a que el estudiantado considera que la función copiar y pegar la información original y referenciarla no se constituye en plagio; luego, a que, al usar dicha función, omiten datos importantes, como la autoría, motivo por el que en distintas secciones del documento se identifica plagio. Ambas, además de no ofrecer argumentación ni evidenciar una postura frente a la temática, resultan en una contradicción respecto del uso de citas, dado que, final- mente, violan la norma ética que respalda la citación.

Sobre la ejemplificación (53), la segunda función retórica más utilizada, es agregada como una forma de confirmar lo que se argumenta, pero, erróneamente, en ocasiones, se utiliza como sustituto del fundamento, el cual es imprescindible, a lo que cabe agregar que la cita no tiene ninguna relación con el contenido.

En torno al hecho de que no se registren otras funciones asociadas a la citación, esto concuerda con lo señalado por Sánchez-Jiménez (2012, 2017, 2018) en sus trabajos sobre el tema. Tratándose de una población universitaria en una etapa de formación inicial, es comprensible que las citas se limiten a las funciones referidas y no a otras de mayor complejidad, pues en los escritos se busca dotar de credibilidad a las afirmaciones refiriéndose a las palabras de las fuentes.

En síntesis, no puede dejar de mencionarse tres aspectos importantes: la mayor parte de los escritos corresponden a la población estudiantil egresada de colegios públicos ubicados en distritos con bajo o muy bajo IDS. Se suma a la problemática educativa, ampliamente documentada por el Programa del Estado de la Nación (PEN) (2023), el contexto de la postpandemia y también el auge y la popularidad de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) como el Chat GPT (del inglés Chat Generative Pre-Trained).

En el contexto descrito, no es posible afirmar que los problemas de citación identificados respondan a las limitaciones del contexto educativo costarricense. Estas se profundizaron durante el fenómeno denominado por el PEN como “apagón educativo”, el cual trata de dar cuenta de las circunstancias particulares durante el periodo más crítico de la pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2. Lo anterior se vincula también al hecho de que enfrentarse al uso de fuentes académicas constituye por sí un desafío entre la población universitaria, ya que deben familiarizarse con el registro, el lenguaje técnico y las especificidades disciplinares (Carlino, 2013; Veracoechea, 2022). En torno a los desafíos que supone ese primer acercamiento con lo que se ha definido como alfabetización académica, Veracoechea (2022) destaca la dificultad de apropiarse de un determinado código de escritura y lectura se relaciona con el bajo rendimiento. Por ello, las universidades deben establecer estrategias orientadas a solventar esta dificultad, pero comprendiendo que las desigualdades sociales y culturales de la población universitaria influyen en este proceso.

CONCLUSIONES

En la presente investigación, se estudió el tipo de citación utilizado en 121 ensayos argumentativos, escritos por estudiantes de primer ingreso, con el fin de describir la tipología de citación más utilizada, así como las inconsistencias de formato y las debilidades más frecuentes al respecto. A partir de lo realizado, es posible establecer una serie de conclusiones que pueden servir para brindar un mejor abordaje de la citación en la población mencionada. A continuación, se detallan los aspectos más importantes tomando en cuenta las dimensiones de análisis estudiadas.

En cuanto a los tipos de citación, destaca el uso de la citación indirecta integrada de tipo reportativa. Es decir, el estudiantado prefiere parafrasear las citas con sus propias palabras, recurriendo a la mención de la persona autora para introducirla, y utilizando predominantemente la estructura “Según X”. Este resultado, sin embargo, que concuerda con el de Hugo Rojas et al. (2018), en cuanto al uso más extendido de la cita indirecta, no permite establecer las razones por las cuales el estudiantado tiende a elegir esta sobre la directa. Lo mismo ocurre con la integralidad de la cita. Si bien este es un aspecto que contrasta con los hallazgos de Hugo Rojas et al. (2018), en los cuales la no integralidad fue la constante, el alcance de este trabajo no persigue explicar por qué el estudian- tado eligió una u otra modalidad de cita. Tentativamente, una de las razones podría estar asociada a los patrones y a los ejemplos a los que fue expuesto el estudiantado previo a la redacción del ensayo, en los cuales pudo haber predominado esta forma de citación. No obstante, profundizar en los motivos que están detrás de esta elección se propone como uno de los aspectos que merecen ser abordados en futuros trabajos sobre el tema.

Otro de los hallazgos que llama la atención, y que se relaciona con la investigación de Mirallas y Yuvero (2022), es la poca variedad léxica, tanto en las estructuras empleadas para integrar la cita reportativa, como en los verbos de las citas en función de sujeto. Este resultado puede ser consecuencia de, al menos, dos asuntos: estudiantes con pocos hábitos de lectura, una limitación ya señalada por los últimos informes del Estado de la Educación en Costa Rica (2021, 2023); o una instrucción omisa en cuanto a las estrategias discursivas asociadas a la citación. Sobre esto último, es importante señalar que, al tratarse de ingresantes universitarios, la citación constituye, para una gran mayoría, una convención académica ajena a experiencias previas de escritura, razón por la que pueden surgir tales problemas (Torres, Moreno y Rodríguez, 2022). Esto sugiere la necesidad de realizar ejercicios que recuperen los verbos, las locuciones y los enunciados relacionados con la inserción de citas como una medida para contribuir a su cohesión dentro del texto. De igual manera, la lectura de textos académicos se perfila como una necesidad para que el estudiantado se pueda familiarizar con las particularidades de la citación, así como de la escritura de textos académicos en general.

Por su parte, los errores, las inconsistencias y las debilidades encontradas se limitan al formato de citación directa en APA (última versión), específicamente en lo que respecta a la omisión del número de página o de párrafo. Ya sea porque el estudiantado aún no ha interiorizado las características de este formato o por la mala práctica del copiado y pegado, se evidencia la necesidad de reforzar la instrucción en estos aspectos. Sin embargo, el factor más importante que cabe destacar en este punto se relaciona con la citación indirecta. En su trabajo, Hugo Rojas et al. (2018) señalan el problema que existe con la tergiversación de las citas indirectas, en las cuales suele incurrir el estudiantado ingresante a la universidad. Esta dimensión de análisis, que no fue contemplada en el caso de los ensayos estudiados, constituye una deuda de este estudio que vale la pena considerar en eventuales aproxima- ciones al tema, dado que la citación indirecta fue la más predominante.

Asimismo, este trabajo corrobora lo ya señalado por Sánchez-Jiménez (2012, 2017, 2018) en relación con la función de atribución que suele cumplir la citación en los textos de estudiantes en los primeros niveles de formación universitaria. Esto refuerza la necesidad de centrar el apoyo didáctico en esta función y no en otras. Pero, a su vez, demuestra la importancia de atender la citación tomando en cuenta el papel que desempeña dentro de los diferentes géneros y en las etapas universitarias. En este sentido, una posible ruta de trabajo a futuro consiste en analizar las funciones de la citación, no solo en diferentes textos, sino también en distintos momentos de la formación del estudiantado. Descubrir, por ejemplo, cómo evoluciona la relación entre las personas estudiantes y la citación en diferentes etapas universitarias es una perspectiva poco abordada hasta ahora y que facilitaría la comprensión de este fenómeno.

Sin duda, dada la importancia de la citación para la escritura en la universidad, y al hecho de que esta representa un reto para gran parte del alumnado, conocer cuáles son los principales problemas que este enfrenta facilita el abordaje de esta temática. En este sentido, las principales contribuciones de este estudio se vinculan con el ámbito pedagógico. Mucha de la instrucción en torno a la citación se enfoca en aspectos meramente formales, obviando cómo esta guarda una relación con la escritura y las particularidades que esta adquiere dentro de distintos contextos comunicativos. En los niveles iniciales, la enseñanza de la citación está asociada a la introducción de las personas estudiantes a una comunidad académica, pero, también, a la construcción de una voz propia basada en el diálogo con otras fuentes (Torres, Moreno y Rodríguez, 2022). Contribuir a que esto ocurra no es una tarea fácil, de ahí que abordajes como el propuesto busquen aportar a la comprensión de este tema con el fin de garantizar el uso efectivo y ético de la citación.

Otras propuestas para continuar el estudio de la citación, en primer lugar, consiste en el abordaje que puede plantearse, por ejemplo, a partir de la relación cercanía (citas directas) vs. lejanía (citas indirectas) entre quien cita y la autoría de la fuente y su texto, de manera que permita aproximarse al porqué de escoger entre un tipo de cita y otra, una vez que el estudiantado las diferencie, más allá de una cuestión de formato establecido en manuales, en este caso, el APA 7.

En segundo lugar, cabe reforzar lo concerniente a la inserción de las citas en el documento, lo cual implica fortalecer temas como cohesión textual, de manera que el estudiantado comprenda que la citación se trabaja como un todo integral, y no como un agregado inconexo, cuya sintaxis, en ocasiones, no guarda relación entre las partes, por tanto, genera secciones difíciles de comprender, pues el vínculo no es explícito.

En tercer lugar, se podría llevar a cabo un análisis estadístico entre el perfil del estudiantado según las carreras empadronadas; el género; la precisión de las citas indirectas; la pertinencia de las citas, es decir, establecer las razones de prevalencia de un tipo o función; la ausencia de sustento en las afirmaciones; el desarrollo de material didáctico orientado al fortalecimiento de la citación; y, también, diferencias entre el perfil sociodemográfico del estudiantado.

Para finalizar, como cuarta línea de análisis en relación con el auge de las herramientas de IA, conviene llevar a cabo investigaciones para comprender el uso entre el estudiantado y cómo las tecnologías emergentes añaden otra dimensión al fenómeno de plagio, falsa autoría y fraude académico en general. Esto no solo para incluirlo a nivel normativo, sino también para generar lineamientos de buenas prácticas, tales como las que han sido propuestas por Penabad-Camacho et al. (2024) para la publicación de revistas científico académicas en Costa Rica. A lo anterior, se agregan los estudios de Salas y Amador (2022), quienes detectaron una serie de inconsistencias normativas a nivel de las universidades públicas de Costa Rica acerca del plagio, por ello, recomiendan no solo unificar criterios, sino también desarrollar estrategias de aprendizaje que promuevan el uso de la información con una perspectiva ética. En este sentido, la enseñanza y el aprendizaje de la citación, independientemente del formato, enfocados en la escritura como una práctica académica situada en una disciplina, se constituye en una herramienta fundamental para la construcción y la difusión de conocimiento en las etapas iniciales de la formación universitaria.

CONTRIBUCIÓN DE LAS PERSONAS AUTORA

Erick F. Salas Acuña: conceptualización, curación de datos, análisis formal, captación de fondos, investigación, metodología, administración del proyecto, recursos, software, supervisión, validación, visualización, redacción - borrador original, redacción - revisión y edición final.

Karina Corella Esquivel: conceptualización, curación de datos, análisis formal, captación de fondos, investigación, metodología, administración del proyecto, recursos, software, supervisión, validación, visualización, redacción - borrador original, redacción - revisión y edición final.

Ariadne Camacho Arias: conceptualización, curación de datos, análisis formal, captación de fondos, investigación, metodología, administración del proyecto, recursos, software, supervisión, validación, visualización, redacción - borrador original, redacción - revisión y edición final.

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Recibido: 18 de Diciembre de 2024; Revisado: 28 de Febrero de 2025; Aprobado: 31 de Marzo de 2025

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