Introducción
La yaca (Artocarpus heterophyllus Lam.) es considerada como una de las principales frutas autóctonas de la India (International Tropical Fruits Network, 2022), proveniente del suroeste de este país (Ranasinghe et al., 2019). Es reconocida como el fruto más grande del mundo (Lazarus et al., 2023), ya que puede llegar a pesar hasta 51 kg (Nakintu et al., 2023). Además, esta fruta recibe distintos nombres según el idioma y la región en que se encuentre. Algunos de ellos son jack, jackfruit y jak en inglés; bo luo mi en chino; jacquier en francés; jackfruchbaum y nangka en alemán; yaca y jaqueira en portugués, y árbol del pan, yaca y jaqueiro en español (National Plant Germplasm System, 2023).
El fruto está compuesto por diferentes secciones, de acuerdo con lo descrito por Cruz-Casillas et al. (2021). Presenta una cáscara con ápices de carpelo cónicos, un núcleo que forma un eje longitudinal central conectado a la corteza, así como bulbos conformados por pulpa y semilla. Las hojas, la corteza y el fruto pueden contener un exudado defensivo (Samrot & Sean, 2022).
Las propiedades nutricionales de la yaca incluyen la abundancia de aminoácidos esenciales (Konsue et al., 2023), minerales como potasio, sodio, magnesio, zinc, hierro y cobre (Adan et al., 2020), y vitamina C (Xu et al., 2015). La pulpa y la semilla destacan por su contenido de proteína, con valores de 18,35 ± 0,04 y 21,66 ± 0,31, respectivamente (Kamdem Bemmo et al., 2023). Debido a su valiosa composición nutricional, se ha considerado su aprovechamiento para reducir los problemas de malnutrición que afectan algunas de las regiones de Camerún (Kamdem Bemmo et al., 2023).
También se ha comprobado la presencia de compuestos bioactivos en esta fruta, entre los cuales destacan antioxidantes, antiinflamatorios, anticancerígenos, antidiabéticos y antivirales (Natta et al., 2023). Además, distintas partes del fruto han mostrado actividad antimicrobiana frente a diversos microorganismos (Adan et al., 2020; Chavez-Santiago et al., 2022; Samrot & Sean, 2022), así como actividad antihiperglucémica (Maradesha, Patil, Al-Mutairi et al., 2022; Maradesha, Patil, Phanindra et al., 2022). La abundancia de fitoquímicos en esta fruta abre una perspectiva para la elaboración de alimentos saludables con valor agregado (Morelos-Flores et al., 2023).
El objetivo de esta investigación fue realizar una revisión de literatura sobre los nutrientes y compuestos bioactivos presentes en las principales partes de la yaca (cáscara, pulpa y semilla), para adicionar esta fruta en la alimentación de animales de producción.
Metodología
La investigación documental se llevó a cabo entre los meses de enero y marzo de 2024. Para ello, se emplearon las instalaciones y accesos a las bases de datos de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, en el Instituto de Ciencias Agropecuarias, ubicado en la ciudad de Tulancingo, Hidalgo, México. La búsqueda de literatura se realizó siguiendo las recomendaciones de la declaración PRISMA 2020 (Page et al., 2021). Las bases de datos consultadas fueron ScienceDirect, Wiley, Google Académico, Scopus y Springer Link.
Se plantearon cuatro preguntas de investigación: (a) ¿Cuáles son las características morfológicas de las principales secciones de la yaca?; (b) ¿Cuáles son las propiedades nutricionales y los compuestos bioactivos de la yaca que se pueden aprovechar para la alimentación animal?; (c) ¿Cómo se ha utilizado y qué efecto ha tenido la inclusión de alguna sección de la yaca en la alimentación animal?, y (d) ¿Cuál es la importancia del aprovechamiento de los residuos agroindustriales? Con base en estas interrogantes, se establecieron los siguientes parámetros delimitantes: periodo de publicación (2014-2024) y tipo de documento (artículo científico). La ecuación de búsqueda fue la siguiente: ((jackfruit) AND (pulp OR seed OR peel OR latex OR leave)) AND (animal feed).
La selección de la bibliografía se llevó a cabo siguiendo el diagrama de flujo mostrado en la Figura 1. Se definieron los siguientes criterios de inclusión: artículos de investigación publicados en el periodo 2014-2024, que involucren la yaca y que describan propiedades fisicoquímicas específicas de alguna de sus partes. Como criterios de exclusión se consideraron los siguientes: documentos publicados fuera del periodo indicado, artículos que no describen propiedades específicas de la yaca o la describen como mezclas con otros ingredientes, e investigaciones que no menciona en qué parte específica de la yaca se encuentran los compuestos estudiados. Finalmente, se procedió el análisis de las publicaciones seleccionadas.

Figura 1 Diagrama de flujo para la selección de literatura en las bases de datos ScienceDirect, Wiley, Google Académico, Scopus y Springer Link, mediante el método PRISMA, en el periodo de publicación 2014-2024.
Al realizar la búsqueda de la literatura, las bases de datos arrojaron un total de 797 documentos, de los cuales 390 fueron cribados y solo 106 fueron evaluados para decidir su elegibilidad. Sin embargo, únicamente 58 documentos cumplieron los criterios de inclusión, además se agregó información reportada por dos organizaciones internacionales (FAO and National Plant Germplasm System). En total, se utilizaron 60 fuentes de información (Figura 2).
Estadísticas de producción
En 2022, se reportó una producción anual mundial de 4 000 000 t de yaca (Food and Agriculture Organization, 2022). En 2020, solamente en la India se produjeron 1945 millones de t (International Tropical Fruits Network, 2022). Sin embargo, este fruto también se cultiva en regiones tropicales, y ya se encuentra en países como Uganda (Nakintu et al., 2023), Bangladés (Chowdhury et al., 1997), Vietnam (Thanh et al., 2021), Indonesia (Wirayudha et al., 2022), Malasia (Samrot & Sean, 2022), Kenia (Adan et al., 2020), China (Li et al., 2023) y Tailandia (Konsue et al., 2023). En América Latina, se ha registrado producción en países como Argentina, Brasil y Colombia (Informes de Expertos, 2023).
En México, el primer registro de producción de yaca data de 1993, con una tonelada en el estado de Nayarit. Desde entonces, su siembra ha aumentado y se ha expandido a otros estados como Veracruz, Jalisco, Colima, Hidalgo y Michoacán. Al cierre de la cosecha agrícola de 2022, la producción nacional de yaca fue de 36 717 t (Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, 2022).
Morfología de la yaca
Los árboles de yaca pueden presentar tres regímenes de fructificación: enero-abril, mayo-agosto y septiembre-diciembre. Sin embargo, los meses de diciembre, enero y febrero son los de mayor cantidad de árboles con frutos maduros. Es importante considerar que el entorno y la variación genética del fruto influyen significativamente en los periodos de fructificación (Nakintu et al., 2023). Las características morfológicas del árbol, el fruto y el látex de la yaca se detallan en el Cuadro 1, donde se describen los rasgos principales de cada uno.
Cuadro 1 Características morfológicas de la yaca (Artocarpus heterophyllus Lam.).
Componente del fruto | Característica | Referencia |
Árbol | Se han reportado árboles de yaca de hasta 47 años, estos pueden llegar a los 18,4 m de altura, con una circunferencia en el tronco de 250 cm, y producir hasta 150 frutos. | Nakintu et al. (2023) |
Fruto completo | Peso de 1,4-51 kg, longitud de 26,60-67 cm, diámetro de 12-30,50 cm. | Nakintu et al.(2023) |
Cáscara | Espesor de 7,50-25,27 mm. | Nakintu et al. (2023) |
Cáscara | Secciones: capa espinosa, mesocarpio, capa tubular, capa central o núcleo. | Lazarus et al. (2023) |
Eje o centro del fruto | 15-52 cm de longitud y 2,60-11 cm de diámetro. | Nakintu et al. (2023) |
Pulpa | Cinco etnovariedades: Naranja, roja, blanca, amarilla y suave. | Nantongo et al. (2022) |
Pulpa | Cuatro etnovariedades: Namata (pulpa blanca), Serebera (pulpa amarillo pálido), Namusaayi (pulpa roja/naranja) y Kanaanansi (pulpa amarilla). | |
2,95-7,73 cm de longitud, 1,72-4,48 cm de ancho y 1,44-7,43 mm de espesor. | Nakintu et al. (2023) | |
Semillas | Longitud de 2,72-2,35 cm; 10 semillas pesan 52,47-43,34 g. | Nantongo et al. (2022) |
Semillas | De 6 a 49 semillas por kilo, 2,08-3,58 cm de longitud, 1,11-2,20 cm de ancho; 100 semillas pesan 0,11-1,36 kg. | Nakintu et al. (2023) |
Látex | Exudado defensivo que proviene de las hojas, corteza, tallo y frutos del árbol de yaca. | Samrot & Sean (2022) |
El fruto de yaca está compuesto en un 70-80 % por elementos no aptos para el consumo humano, entre los cuales se encuentran la cáscara, el perianto y el núcleo (Brahma & Ray, 2024). La cáscara ha desarrollado un conjunto de capas y un exterior espinoso que le permiten resistir los impactos de alta energía al caer de grandes alturas (25 m) cuando el fruto ya está maduro. Este exterior espinoso está conectado a células parenquimatosas más blandas que forman un compuesto reforzado con fibras. La capa con mayor contenido de lignina es el mesocarpio, mientras que el núcleo es el segmento que contiene más pectina (Lazarus et al., 2023).
Los agricultores de diversas regiones han identificado los árboles y los frutos de yaca en distintas etnovariedades, cuyas principales diferencias son la altura del árbol, la circunferencia del tronco, el tamaño del fruto, el color de la pulpa, el tamaño de la semilla y la tasa de germinación (Nakintu et al., 2023; Nantongo et al., 2022). El tamaño de las semillas varía en longitud y ancho según la etnovariedad a la que pertenezcan. Las semillas blancas y rojas son más pequeñas que las naranjas, y las semillas de la variedad blanda tienen un mayor peso en fresco y en seco (Nantongo et al., 2022).
Tanto la planta como el fruto de la yaca presentan un exudado defensivo (Samrot & Sean, 2022), conocido como “látex”. Este ha sido considerado un residuo de la producción agrícola y actualmente no tiene aplicación en la industria farmacéutica ni alimentaria (Ramos-Martínez et al., 2022).
Características químicas de la yaca
La popularidad de la yaca se debe a los beneficios terapéuticos que se le atribuyen, lo que ha llevado a considerarlo un cultivo de seguridad alimentaria y nutricional (Nakintu et al., 2023). Las características químicas de la hoja, la cáscara, la pulpa y el látex de este fruto se han documentado y se presentan en el Cuadro 2.
Cuadro 2 Características químicas de la hoja, cáscara, pulpa y látex presentes en la yaca (Artocarpus heterophyllus Lam.).
Origen | Sección del fruto | Característica | Referencias |
Indonesia | Hoja | Alcaloides, flavonoides, taninos y esteroides. | Utari & Warly (2021) |
Indonesia | Cáscara | Pectina en cáscara: húmeda 4,7 %; seca 22,5 %. | Wignyanto et al. (2014) |
Kenia | Cáscara | Minerales: K, Na, Mg, Zn, Cu, Fe. | Adan et al. (2020) |
India | Cáscara | Nanofibrillas de celulosa: diámetro de 28 nm, índice de cristalinidad de 87,36 %, temperatura máxima de degradación de 328,5 °C. | Rubiyah et al. (2023) |
India | Cáscara | α-celulosa | Brahma y Ray (2024) |
China | Pulpa | Vitamina C: 8,16 mg/100. | Xu et al. (2015) |
Camerún | Pulpa | Composición proximal: Cenizas 4,35, grasa 6,68, proteína 18,35, carbohidratos 54,39, fibra 9,88. Minerales: K, Na, Ca, Mg, P. Compuestos antinutricionales: taninos, oxalatos, saponinas y fitatos. | Kamdem Bemmo et al. (2023) |
México | Pulpa | Compuestos volátiles: ésteres, alcoholes, polioles, cetonas, ácidos, benzenoides y C13 norisoprenoides. | Barros Castillo et al. (2022) |
Tailandia | Pulpa | Aminoácidos esenciales: treonina, valina, metionina, fenilalanina, isoleucina, triptófano, leucina y lisina. Aminoácidos no esenciales: ácido aspártico, ácido glutámico, serina, glicina, arginina, alanina, tirosina, cistina y prolina. | Konsue et al. (2023) |
India | Látex | Compuestos fenólicos alcaloides, flavonoides, antraquinonas y taninos. | Krishnan Sundarrajan y Pottail (2021) |
México | Látex | Poliisoprenos: Compuestos lipófilos (89 %); índice de actividad emulsionante de 32-59 m2/g; Tiempo de estabilidad 15 a 95 min. | Ramos-Martínez et al. (2022) |
Al realizar pruebas fitoquímicas a las hojas del árbol de yaca, se comprobó la presencia de varios metabolitos secundarios como fenoles, saponinas, taninos, alcaloides, triterpenoides y flavonoides. Estos últimos actúan como pigmentos reguladores de la fotosíntesis, y como antimicrobianos y antivirus que actúan sobre los insectos (Utari & Warly, 2021). La cáscara destaca por sus propiedades gelificantes, que son similares a las pectinas de grado analítico y comercial, lo que la convierte en una alternativa para la industria alimentaria en la producción de mermeladas o suspensiones frutales similares (Begum et al., 2021). Además, se ha propuesto su uso en la elaboración de otros productos como el vino (Cagasan et al., 2021).
La presencia de nanofibrillas es prometedora para la síntesis de nanocompuestos orgánicos o inorgánicos biodegradables, o para aplicaciones catalíticas (Rubiyah et al., 2023). La extracción de celulosa de la cáscara presenta una mayor purificación en comparación con la celulosa comercial, con una mejor capacidad de retención de agua y aceite. Esto sugiere que podría ser utilizada en diversas industrias, como la alimentaria, de pintura y papelera, así como en la fabricación de películas de embalaje y productos farmacéuticos (Brahma & Ray, 2024).
En la pulpa de yaca, se han identificado más de 60 compuestos volátiles, que se pueden emplear para contribuir a la potencialización del aroma y el sabor de productos como yogur, bebidas fermentadas, mermeladas, jugos, cerveza o purés (Barros-Castillo et al., 2022). Los poliisoprenos extraídos del látex de la yaca se han caracterizado por su capacidad espumante y emulsionante, así como por su comportamiento térmico, ya que los eventos endotérmicos están asociados a la fusión del concentrado, mientras que los eventos exotérmicos se relacionan con la cristalización de los poliisoprenos. Estos extractos sugieren su uso en la preparación de emulsiones o en procesos de encapsulación (Ramos-Martínez et al., 2022).
Por otro lado, las semillas de yaca tienen propiedades con potencial para la industria alimentaria, las cuales se describen en el Cuadro 3. El almidón que contienen las semillas es similar al de los cereales (Li et al., 2019), lo que lo hace adecuado para la elaboración de alimentos que requieren altas temperaturas (Le et al., 2023). Además, se ha identificado la presencia de enzimas proteolíticas, lo cual podría contribuir a la formulación de ablandadores y conservantes de carne de manera natural (Ramli et al., 2021).
Cuadro 3 Características químicas de la semilla de yaca (Artocarpus heterophyllus Lam.).
Origen | Característica | Referencias |
Brasil | Almidón: 24-32 % amilosa; forma redonda y acampanada; tamaño 6,4-11,1 mm; temperatura de gelatinización 72-81 °C; índice de cristalinidad 9,3-36,9 %; índice de solubilidad 90 °C. | Luciano et al. (2017) |
Malasia | Aminoácidos esenciales: Leucina, lisina, valina, isoleucina, treonina, histidina, fenilalanina, histidina. | Zuwariah et al. (2018) |
China | Almidón: Gránulos pequeños y suaves con mayor contenido de amilosa; temperatura de gelatinización de 88,15 °C y cristalinidad de 29,39 %. | Li et al. (2019) |
Malasia | Composición proximal (%): Humedad 10,78, cenizas 2,41, grasa 0,75, fibra 3, proteína 13,67, carbohidratos 69,39. Minerales: K, P, Mg, Ca, Na. Capacidad de absorción de agua: 2,35 g/g. Capacidad de absorción de aceite: 1,14 g/g. Densidad aparente: 0,67 g/cm3. | Sy Mohamad et al. (2019) |
Kuwait | Composición proximal (%): Humedad 6,23, cenizas 2,91, grasa 1,28, fibra 3,23, proteína 11,25, almidón 60,34, amilosa 25,52. | Ahmed y Thomas (2020) |
Malasia | Enzimas proteolíticas: Bromelina y proteasa. | Ramli et al. (2021) |
Nigeria | Minerales: Fe, Mn, Co, Zn, Se, Mo. Vitaminas: C, E. Composición proximal (%): Humedad 14,44, grasa 26,06, cenizas 2,85, fibra 1,48, proteína 13,3, carbohidratos 41,84. | Isinenyi y Andrew (2021) |
Sri Lanka | Composición proximal (%): Humedad 6,95, cenizas 2,78, grasa 0,78, proteína cruda 9,92, carbohidratos 76,32. Minerales: Na, Ca, Mg, K, P. | Akmeemana et al. (2022) |
México | Composición proximal (%): Humedad 13,18, cenizas 2,58, grasa 0,59, proteína 9,67, carbohidratos 73,47. | Ortega González et al. (2022) |
Camerún | Composición proximal (%): Cenizas 3,45, grasa 5,47, proteína 21,66, carbohidratos 49,01, fibra 14,26. Minerales: K, Na, Ca, Mg, P. Compuestos antinutricionales: taninos, oxalatos, saponinas y fitatos. | Kamdem Bemmo et al. (2023) |
China | Proteínas: compuestas por polipéptidos de 17 a 26 kDa (glutelinas, albúminas y globulinas). | Wu et al. (2022) |
Singapur | Almidón: 21,66 % amilosa y 78,34 % amilopectina; forma lisa, redonda o acampanada; tamaño 5-11 µm. | Le et al. (2023) |
Debido a la presencia de compuestos volátiles, las semillas de yaca fermentadas mejoran el aroma del chocolate en la preparación de capuchinos (Papa Spada et al., 2018) y podrían utilizarse como aditivo con la misma finalidad en la formulación de otros alimentos (Spada et al., 2022), como los conos para helado (Kushwaha et al., 2023).
La utilización del aislado proteínico de la semilla se considera como una nueva fuente de proteína para su aplicación en sistemas alimentarios (Ulloa et al., 2017). Se sugiere que se enfoque en la elaboración de productos sin gluten o nutracéuticos, donde se requiera un control en el tamaño de la partícula para alcanzar las consistencias deseadas (Ahmed & Thomas, 2020). Además, en la panificación, se ha comprobado que la adición de esta semilla mejora la aceptabilidad sensorial de donas (Ortega-González et al., 2022). Sin embargo, es de suma importancia continuar evaluando los posibles efectos tóxicos para identificar y aislar, en el extracto crudo de la semilla, los compuestos que podrían ser responsables de dicha toxicidad (Sy Mohamad et al., 2019).
Compuestos bioactivos de la yaca (A. heterophyllus Lam.)
Al evaluar las diferentes secciones del fruto de la yaca, se ha evidenciado la presencia de compuestos bioactivos, los cuales se describen en el Cuadro 4. La mayoría de estos compuestos son fenólicos, flavonoides y polisacáridos (Adan et al., 2020; Maradesha, Patil, Al-Mutairi et al., 2022; Maradesha, Patil, Phanindra et al., 2022; Li et al., 2023). Se ha observado que el extracto de cáscara tiene una concentración más alta de fenoles en comparación con los extractos de pulpa y semilla, al haberse identificado 53 compuestos bioactivos (Zhang et al., 2017).
Cuadro 4 Actividad biológica de los compuestos bioactivos presentes en la yaca (Artocarpus heterophyllus Lam.).
Sección del fruto | Compuestos | Actividad biológica | Referencia |
Fruto completo | Ácido cafeico, ácido sirígico | Actividad antihiperglucémica Actividad antidiabética | Maradesha, Patil, Al-Mutairi et al. (2022) |
Fruto completo | Rutina | Actividad antihiperglucémica | Maradesha, Patil, Phanindra et al. (2022) |
Cáscara | Heteropolisacárido con relaciones molares de 71,4:1,3:5,2:4,2:1 de glucosa, manosa, galactosa, arabinosa y ramnosa | Promueve el crecimiento de flora benéfica | Li et al. (2023) |
Cáscara | No determinado | Propiedades antimicrobianas | Adan et al. (2020) |
Pulpa | No determinado | Propiedades antimicrobianas | Chavez-Santiago et al. (2022) |
Pulpa | Ácido dodecanoico 2-metilo; 2-Heptadecenal; 9,12,15-Octadecatrien-1-ol | Antidiabéticos | Natta et al. (2023) |
Pulpa | 2-Ciclopenteno-1-uno, 2- Hidroxilo | Antivirales | Natta et al. (2023) |
Pulpa | 5-Hidroxi metil furfural; 1-hexil-1-nitrociclohexano | Antioxidantes | Natta et al. (2023) |
Pulpa | Decano; 4H-pirano-4-ona,2,3-dihidro-3,5-dihidroxi-6-metilo; 1-hexil-1-nitrociclohexano | Antiinflamatorios | Natta et al. (2023) |
Pulpa | Dodecano; catecol; 1,2-bencenodiol (metilcarbamato) | Anticancerígenos | Natta et al. (2023) |
Pulpa | 2-hexil-1-octanol | Actividad antihelmíntica | Natta et al. (2023) |
Látex | No determinado | Propiedades antimicrobianas | Samrot y Sean (2022) |
El contenido de compuestos fenólicos y flavonoides está inversamente relacionado con la madurez del fruto, ya que a medida que la madurez aumenta, estos compuestos disminuyen, mientras que la capacidad antioxidante incrementa. Esto podría deberse a un aumento en la cantidad de ácido galacturónico (Nidhina et al., 2022). En la pulpa de yaca, se lograron cuantificar 28 compuestos fenólicos, entre los cuales el ácido shikímico (C7H10O5) es el más abundante (Morelos-Flores et al., 2023).
El color de la pulpa de la yaca tiene diversas tonalidades, que presentan variaciones en sus propiedades. La pulpa con coloración amarillo intenso tiene un mayor contenido de compuestos antioxidantes y flavonoides, además de una mayor inhibición de la enzima α-glucosidasa. Por otro lado, la pulpa con coloración rojo-anaranjada exhibe una mayor inhibición de las enzimas β-glucosidasas y α-amilasa (Natta et al., 2023).
Se ha estudiado la actividad antimicrobiana y antioxidante de los extractos acuoso y triflouroetanol del látex de la yaca. El extracto acuoso inhibe el crecimiento de Staphylococcus aureus, Pseudomona aeruginosa y Bacillus sp., y ambos extractos tienen actividad antioxidante (Samrot & Sean, 2022). Los polisacáridos presentes en la pulpa regulan la microecología intestinal, mejoran la abundancia de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta, restringen la ganancia de peso, mejoran el perfil lipídico y aumentan la capacidad antioxidante (Zeng et al., 2023). Para aprovechar de forma integral los nutrientes y los compuestos bioactivos de la yaca, se desarrolló un protocolo para la regeneración genéticamente uniforme de este fruto (Kader et al., 2022).
Utilización de la yaca (A. heterophyllus Lam.) en la alimentación animal
Los restos de muchos de los alimentos pueden utilizarse de manera más eficiente para aumentar la sostenibilidad alimentaria (Li et al., 2023). Sin embargo, una amplia gama de frutos con riqueza de nutrientes se ven amenazados por la falta de mercado para los productos frescos, la estacionalidad, la preferencia por el consumo de productos procesados y las pérdidas durante las temporadas de lluvias (International Tropical Fruits Network, 2022).
En los últimos años, el concepto de “vertido cero” ha cobrado relevancia, con la finalidad de mitigar los problemas ambientales generados por toneladas de residuos agroindustriales, como las semillas y cáscaras de muchas frutas que se desechan en el medioambiente (Antonisamy et al., 2023). El reciclaje de diferentes partes no utilizadas de las frutas puede traer beneficios como el aprovechamiento de componentes antimicrobianos en la agricultura y la reducción del impacto ambiental de los biorresiduos (Adan et al., 2020; Brahma & Ray, 2022). La acumulación de biorresiduos generados durante el procesamiento de la yaca ha sido señalada como fuente de contaminación del agua y del aire (Adan et al., 2020).
Las hojas de yaca han sido propuestas como un recurso en la alimentación animal. Se ha confirmado que estas hojas contienen altos niveles de proteína y taninos (Utari & Warly, 2021), lo que sugiere un posible aumento en la síntesis de proteína microbiana y, por tanto, una mayor productividad en rumiantes, especialmente en cabras. En otro estudio, se sustituyó el pasto pará por hojas de yaca en proporciones de 0, 50, 75 y 100 %, en la alimentación de cabras destinadas a la producción de carne. Los resultados mostraron una mejor ganancia de peso y mayor retención de nitrógeno, sin afectar la fermentación ruminal, cuando se usaron 75 y 100 % de sustitución (Thanh et al., 2021). Sin embargo, en una investigación con ovejas alimentadas con una dieta basal complementada con 700 g de hojas de yaca, no se observaron efectos significativos en la digestibilidad ni en el consumo de alimento de los animales (Wirayudha et al., 2022).
Además, se ha investigado la adición de semillas de yaca en la dieta de aves. En un estudio con pollos de engorde alimentados durante seis semanas, la inclusión del 20 % de semilla de yaca mejoró la eficiencia productiva, mientras que la adición de 30 % disminuyó dicha eficiencia (Odukwe et al., 2017). En otra investigación, se alimentaron pollos de engorde de siete días de edad con 0, 5, 10 y 15 % de semilla tostada de yaca, y se reportó que la inclusión de 5 % mejoró los costos de producción, así como el crecimiento, el rendimiento y la eficiencia alimenticia (Eburuaja et al., 2019). En gallinas de Guinea alimentadas con 0, 10, 15 y 20 % de harina de semilla de yaca, se observó que adicionar 20 % permitió alcanzar un mayor peso final y una rentabilidad económica superior (Aroh et al., 2023).
Al evaluar diferentes dietas con residuos de frutas (cáscara de piña, corona de piña, cáscara de yaca, pulpa de yaca, coco rallado y residuo de frutas mixtas) para la alimentación de tilapia roja híbrida, se comprobó que la cáscara de yaca añadida al 5 % de la dieta promovió el crecimiento y estimuló el sistema inmunológico de los peces (Sulaiman et al., 2022). Con el fin de mejorar la disponibilidad de nutrientes de la cáscara de la yaca, se ha propuesto el uso de la fermentación. En este sentido, un estudio sobre la fermentación de cáscara de yaca con Saccharomyces cerevisiae demostró que el contenido de proteína se puede incrementar hasta en un 167 % (Moisés de Sousa et al., 2020).
En otro estudio, al evaluar la fermentación del contenido ruminal in vitro utilizando cáscara de yaca y Aspergillus oryzae, se evidenció un incremento en la actividad microbiana del rumen durante la degradación del alimento, lo cual mejoró la digestibilidad de la materia orgánica y seca (Mashudi & Nurmawati, 2022). Asimismo, al alimentar cabras entre 6 y 7 meses de edad con semillas de yaca crudas, remojadas y tostadas, se observó una mejora en la ingesta de nutrientes, la digestibilidad y la utilización del nitrógeno, lo que contribuyó a mantener un equilibrio positivo de nitrógeno y un adecuado mantenimiento de los animales (Eyoh & Udo, 2020).
Las investigaciones realizadas con yaca en la alimentación de ratas han demostrado tener efectos benéficos en los niveles de bioquímica sanguínea (Agiang et al., 2017; Isinenyi & Andrew, 2021; Sabidi et al., 2020). Ratas Sprague-Dawley, machos y hembras, de seis semanas de edad, alimentadas con 4 g kg-1 de extracto fermentado de pulpa o de hoja de yaca, no presentaron signos toxicológicos y se mantuvieron saludables, según los niveles de la bioquímica sanguínea; además, después de 28 días se observó un incremento en su peso (Sabidi et al., 2020). Al suplementar ratas albinas con peso inicial entre 80 y 140 g durante 28 días, con 10, 30 y 50 % de pulpa de yaca, semilla o la combinación de ambas, se concluyó que la pulpa de yaca al 10 % posee efectos antianémicos y mejora el sistema inmunológico. Sin embargo, el consumo en exceso puede provocar alergias (Agiang et al., 2017).
En un estudio con ratas Wistar alimentadas con 40 y 60 % de semilla yaca sometida a un tratamiento de escaldado a 60 °C, se demostró que este ingrediente presenta un alto contenido de hierro y proteínas, sin generar efectos tóxicos en hígado ni riñones (Isinenyi & Andrew, 2021). Además, se comprobó que la alimentación de ratas Swiss albinas con 20 % de harina de semilla de yaca en dietas altas en sucrosa ayuda a mejorar el perfil lipídico y disminuir los niveles de glucosa en sangre, derivado de dietas altas en azúcar (Goswami et al., 2021). De manera similar, el consumo de almidón resistente obtenido de semilla de yaca, administrado a ratones C57BL/6 J alimentados con dietas altas en grasa, logró mantener la homeostasis de los microorganismos intestinales y corrigió la hiperlipidemia en simbiosis con Bifidobacterium pseudolongum (Zhang et al., 2021).
Conclusiones
Los residuos de las frutas constituyen una fuente significativa de biorresiduos que, si no se gestionan de forma adecuada, pueden provocar impactos negativos en el medioambiente. Por ello, es fundamental promover su aprovechamiento integral en el sector primario, especialmente en el caso de frutas que generan altos volúmenes de residuos, como la yaca (Artocarpus heterophyllus Lam.). De esta fruta se pueden aprovechar diversos nutrientes (proteína, fibra, hidratos de carbono, vitaminas y minerales) y compuestos activos (fenoles, antivirales, antidiabéticos y antioxidantes), para contribuir de manera positiva en la alimentación de animales de producción, como pollos de engorde, ovejas y cabras. Además, se ha evidenciado que la yaca favorece la salud del animal, estimula el sistema nervioso, mejora la digestibilidad, incrementa la ganancia de peso y, por ende, aumenta la relación costo-eficacia en los sistemas de producción.