Introducción
Los estudios históricos sobre la masonería han sido uno de los temas marginales en la historiografía mundial, quedándose en los paradigmas positivistas del siglo XIX. No obstante, la masonería como objeto de estudio en la Historia ha experimentado un proceso sistemático de modernización en sus formas de análisis e interpretación. En este marco, la academia francesa ha sobresalido en la renovación teórica-metodológica, principalmente con la implementación de la prosopografía,lateoría delas redes socialesy la sociabilidad como categoría de análisis1. Por consiguiente, pensando en el caso deCentroamérica, en donde no todaslas investigaciones producidas desde la Academia que han roto con los tradicionales discursos apologéticos y detractores se pueden situar en los últimos debates historiográficos2, la aplicación deestas propuestas teórico-metodológicashansignificadoun importanteaporteen la comprensiónde la masonería comoobjeto de estudio.
En la experiencia del autor de este artículo, lamasonería ha funcionado como un laboratorio de ideas, de prácticas culturales, de espacios asociativos yde planteamientos hipotéticos. Por ejemplo, el análisis de 649 masones desde la prosopografía y lateoría delas redes sociales3, permitióobservar estructuras y prácticas de sociabilidades urbanas propias de la cultura burguesa en una Costa Rica en pleno proceso de construcción de la modernidad durante el siglo XIX. Además, la masonería al interpretarse desde la sociabilidad ha funcionadocomo un espejo de diversos grupos sociales, de sus redes, de sus itinerarios personales, políticos, económicos y culturales.
En el marco de una historia social y cultural, el estudiar la masonería ha colaborado en la identificación de los lazos sociales de los masones, percibir sus espacios relacionales y analizar sus relaciones interpersonales. A través del análisis prosopográfico se ha profundizado en el conocimiento de los espacios asociativos deíndole político, económico, cultural e intelectual con participación de masones.
Por lo tanto, en las siguientes líneas se realiza un balance del método de investigación social prosopográfico y sus aportes a la Historia de la Masonería en Costa Rica, las fuentes primarias utilizadasylos alcances de la interpretación en términos de redes sociales y sociabilidad de la masonería como objeto historiográfico.
A lo largo del artículo se buscará integrar la bibliografía existente sobre la masonería en Costa Rica4.
La prosopografía
La prosopografía es,en pocas palabras, una biografía colectiva de un grupo de actores sociales identificados por una característica en común, la asociación a una logia masónica o teosófica incluso, según sea nuestro interés. A grandes rasgos, consiste en la recopilación sistemática de datos relativos a la vida de los individuos a analizar, tales como sus lugares y fechas de nacimiento y muerte, sus cónyuges, sus descendencias, su vida profesional, así como sus relaciones y actividades sociales. A partir de esa recopilación se busca no sólo llevar a cabo una descripción del grupo como tal, sino ir más allá y realizar un análisis de sus características sociológicas5. Así. éste es un método que busca en un punto máximo,acercarse a la realidad social, en donde se analiza el papel actuante del individuo frente a las estructuras, lo cual acerca este método a la microhistoria y a las biografías grupales.De hecho,fue en la década de 1980,por medio de la revista de historia italiana Quaderni Storici, cuando la implementación de la prosopografía y por cierto, el análisis en términos de redes sociales tuvo un fuerte empuje.En Quaderni Storicise planteóla reducción de la escala analítica de la sociedad,privilegiando las acciones de los individuos sobre las estructuras6.
El método prosopográfico aplica para cualquier grupo y organización social, pudiendo hacerse diferencias entre grupos religiosos, étnicos, políticos,asociativos,entre tantos y sus relaciones de poder.En el caso de la masonería, los análisis se pueden presentar en forma descriptiva de un caso particularcomo una región7, una logia8o mediante comparacionesdeterminadas por otra variable como la participación en la política9. En la prosopografía, por lo general, los resultados se obtienen de procesos deductivos y pueden abarcar la larga duración10, coyunturas11o procesos de periodos cortos12.Por lo tanto,se estudia un conjunto de interrelaciones cambiantes al interior de configuraciones en constante adaptación, buscando así acercarsea los comportamientos específicos de individuos y procesos sociales en la construcción de prácticas y discursos culturales13.Se llega, entonces,a la posibilidad de observar a niveles micro los procesos de construcción a niveles macro dela historia de la sociedad14.
La prosopografía no sólo estudia la estructura de un grupo social específico, sino que ante todo, analiza sus dinámicas sociales, por lo que este método transforma la historia en una herramienta analítica de lasociedad.Es decir, en el caso de los estudios sobrelamasonería, permite analizar la incidencia social de la asociación, ya que lleva al investigador a salirse de la logia e identificar los rasgos (características), los vínculos, los desencuentros y la praxis social de los masones. Esto permitecuestionar si la masonería la define su sistema normativo (constituciones, códigos o discursos de las actas) o una dinámica de interacción interna definida por el rito practicado, y no más bien,el accionar individual y grupal de sus miembros.
Por ejemplo, en los resultados dela tesis de maestría en Historiadel autor de este artículo, "Masones y Masonería en la Costa Rica de los Albores de la Modernidad (1865-1899)" (Universidad de Costa Rica, 2012)15, se determina la masonería como un producto más de su época y acorde a la realidad del país, compuesta por personas de diferentes intereses, incompresibles por sólo la asociación a una logia masónicae inmersos en la diversidad y la multiplicidad de espacios eideas promovidos por la sociabilidad moderna. Por consiguiente, la masonería se estableció como una sociabilidad de hombres provenientes de los sectores mediosy de las élites de la sociedad, ciudadanos autoconsiderados modernos e ilustrados.Estas personas buscaron organizar"círculos de iguales entre sí";constituyéndosela logia como un espacio de elección entre una minoría activa y dirigente, sin ejercer necesariamente un monopolio en las funciones tutoras de la sociedad. Así, entonces, la masonería se desenvolvió como una forma de exclusión social y de expansión de sociabilidades organizativas y hegemónicas de círculos restringidos de individuos, satisfaciéndoseen ella las necesidades de distinguirse y autorreconocerse como los ciudadanos más notables.
A pesar de esto, la composición social de la logia masónica en la Costa Rica decimonónica se caracterizó por la complejidad, gracias a la gran diversidad de rasgos sociales, de historias de vida y de opciones en los intereses personales de sus miembros.
La prosopografíadesarticulala logia e identificalos otros espacios asociativos y las otras redes sociales donde participaron los masones. En Costa Rica, los masones formaron parte de redes económicas, juntas de caridad, mutualidades de artesanos, sociedades educativas, liberales y patrióticas, la prensa, partidos políticos y colegios profesionales, entre otros espacios. La sociabilidad masónica se constituyó para personas con diversos intereses y posiciones, cuyas relaciones se inscribieron en diferentes configuraciones sociales, pero siempre en relación con las transformaciones ocasionadas por la modernidad.
También, la participación en la logia masónica significó un proceso de reconocimiento de rasgos sociales. Hubo logias con mayoría de abogados o comerciantes, católicos o protestantes, costarricenses o extranjeros, hispanoparlantes o angloparlantes. Además, para algunas familias, incluso hasta hoy día, lasociabilidad masónica ha determinado parte de sus identidades como grupo. Por ejemplo, a pesar de no hacerlo desde la prosopografía, Miguel Guzmán-Stein identifica la situación anterior en el caso delos judíos sefarditas en Costa Rica a lo largo del siglo XX16.
Por otra parte, merece su comentario, si la masonería en Costa Rica funcionó como una sociétés de pensé ("sociedad de ideas"), debido al amplio uso de esta categoría de análisis en la historiografía latinoamericana17. Este concepto promovido por Augustin Cochin18, Reinhart Koselleck19, François Furet20y Jean Pierre Bastian21, entre otros22, explica la masonería como una máquina de acción política, conspirativa y revolucionaria, una unidad asociativa que precede a los partidos políticos. Sin embargo, con esta definición se identifican dos problemas. El primero es que politiza la masonería cuando ésta, históricamente, desde sus normativas y estatutos, ha sido definida como apolítica. Y el segundo, es que esta concepción en muchas ocasiones ha colaborado en la consolidación de mitos masónicos en la historiografía. Por ejemplo, se reproducen apologías que explican la masonería como la simiente de las repúblicas y las democracias inspiradas en la Revolución Francesa; así como antimasonerías que definen esta organización como un peligro por sus conspiraciones para el orden sociopolítico23. Por consiguiente, se descartó la utilización de la categoría de análisis "sociétés de pensée" no tanto por esta crítica, sino ante todo porque la prosopografía y el análisis de redes sociales aplicados a los masones en Costa Rica, determinaron, que la masonería costarricense y consecuentemente, el proyecto masónico centroamericano, no funcionaron como una "société de pensée".
En el análisis prosopográfico realizado a los masones de Costa Rica del periodo 1865-189924, se construyeron dos bases de datos sobre el universo básico constituido por los 649 masones identificados. Una vez establecido el universo de análisis con la debida delimitación de las coordenadas cronológicas, geográficas y temáticas, se recolectó de cada individuo en estudio, la mayor cantidad de información de acuerdo con la documentación a la que se tuvo acceso. Lo anterior en un proceso en que se han combinado diferentes primarias y secundarias. La información recolectada se convirtió en un trabajo de elaboración y ordenamiento de datos, donde las fuentes permitieron construir las bases necesarias para la investigación. Además, el análisis prosopográfico de los masones se realizó comparando los tres periodos de actividades masónicas identificados en Centroamérica: I Periodo (1865-1876)25, II Periodo (1880-1885), y III Periodo (1886-1899)26. Estos periodos se utilizan como matrices analíticas para comparar los grupos de masones en términos socio-ocupacionales, cargos políticos, asociativos, etcétera27.
Por lo tanto, se creó "Base de datos Masones en Costa Rica (1865-1899)"28, dividiéndose en once secciones con sus respectivas subdivisiones: (i) datos básicos (nacionalidad, ocupación, religión, entre otros); (ii) vida en la masonería (año de iniciación, logias asociado, cargos, etcétera); (iii) membresía en otras asociaciones (por nombre, número y periodo); (iv) sociedades de beneficencia; (v) cargos políticos (a todos los niveles); (vi) cargos públicos; (vii) propiedades; (viii) estudios realizados (en todos los niveles por años y lugares); (ix) relación con la prensa escrita; (x) docencia; y (xi) otros datos29.
Las fuentes básicas fueron las presentes en el Archivo de la Gran Logia de Costa Rica(AGLCR) y en el Museo de la Gran Logia de Costa Rica (MGLCR)30. Estas fuentesson: (i) ficheros de expedientes, (ii) registros de firmas, (iii) actas de tenidas, (iv) informes de logias, (v) folletos de procedimientos, (vi) anuarios, (vii) álbumes conmemorativos, (viii) prensa masónica y (ix) escritos o reseñas históricas elaborados por masones31. El principal documento es el expediente, ya que posee datos como el nombre completo, la fecha y el lugar de nacimiento, los nombres de los padres y la esposa si la tiene, la nacionalidad, la religión, la profesión u ocupación, la residencia, así como los logros masónicos. Lastimosamente, por un lado no existen todos los expedientes de los masones del periodo 1865-1899, y por otro lado, no todos los expedientes que existen están completos. Estos documentos tienen la información necesaria acerca de personas iniciadas o afiliadas a la masonería en el país y el desenvolvimiento de las distintas logias, lo cual es fundamental en la delimitación del universo de análisis. Con las fuentes anteriores se analizó la sociabilidad en la masonería en Costa Rica durante el siglo XIX, su espacio, objeto, funcionalidad, dinámicas, condiciones de acceso y sistema de valores.
Por otra parte, la revisión de documentos en el Archivo Nacional de Costa Rica (ANCR) ha sido fundamental para recabar información básica del grupo en estudio, en especial datos de lugares de nacimiento y muerte, entradas y salidas al país, fuentes oficiales, en especial las censales y leyes, entre otras. Las principales secciones revisadas en el ANCR fueron Beneficencia, Congreso, Expedientes Judiciales, Protocolos y las diversas Secretarías de Gobierno. Asimismo, para identificar los lugares y las fechas de nacimiento de los masones extranjeros, así como sus nacionalidades, parentescos y participación en redes internacionales, fueron esenciales los archivos digitales de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días: Ancestry.com32 y Family earch33.
En tanto, se recomienda la revisión de fuentes impresas que ofrezcan información individual del grupo en estudio, como diccionarios biográficos, listados de cargos políticos o membresías. Para "Base de datos Masones en Costa Rica (1865-1899)", se utilizaron elÍndice bibliográfico de Costa Rica, de Luis Dobles Segreda34; El Poder Legislativo en Costa Rica,de Rafael Obregón Loría35; Historia de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica, de Jorge Sáenz Carbonell y Mauricio Masís Pinto36; los censos de población y anuarios o censos comerciales37; las bases de datos construidas por Iván Molina Jiménez, presentes en el sitio Web de la Escuela de Historia de la Universidad de Costa Rica38, son fuentes que permitieron ampliar la información sobre cada individuo. A las anteriores fuentes se agrega la información lapidaria presente en el Cementerio de Extranjeros y en el Cementerio Central, ambos de la ciudad de San José39. Además, se resalta la importancia de la historiografía sobre inmigrantes, educación y prensa existente. Todas estas fuentes, primarias y secundarias, permitieron identificar nacionalidades, fechas y lugares de nacimiento y defunción, residencias, ocupaciones, religiones, propiedades, educación y puestos públicos y políticos de muchos de los masones estudiados.
Otras fuentes tomadas en cuenta y claves para el estudio de la masonería de cualquier país católico son las provenientes de la Iglesia Católica. En primera instancia, se tomaron en cuenta las presentes en la sección de Fondos Antiguos del Archivo Histórico Arquidiocesano de la Curia Metropolitana de San José (AHACMSJ):
-Cartas pastorales contra la masonería publicadas por el Obispo Anselmo Llorente y Lafuente (1851-1871) en el año de 1867.
-Cartas escritas al vicario Domingo Rivas Salvatierra (1871-1877) durante la década de 1870, en donde diferentes personas se quejaron de la masonería en sus pueblos40.
-Correspondencia personal del Obispo Bernardo Augusto Thiel Hoffman (1880-1901) sobre la supuesta influencia masónica en la sociedad costarricense, tanto antes como
después de su exilio (1884-1886).
-Abjuraciones a la masonería.
-Artículos publicados sobre la masonería en El Eco Católico de Costa Rica (1883, 1890, 1893 y 1900) y El Adalid Católico (1895-1896)41
Por otra parte, en la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional (HBN) se identificó que el Periódico Unión Católica(1890 y 1897) publicó entre 1890 y 1896, numerosos artículos contra la masonería y su supuesta influencia política en Costa Rica. También de la HBN se tomaron en cuenta los distintos periódicos de la época42, ya que se identificó la participación de masones en éstos. Los periódicos de la HBN se pueden consultar en línea43.
Además, se estimó importante contemplar el discurso oficial sobre la masonería de la Iglesia Católica dictado desde el Vaticano, por lo que se estudiaron los documentos del Magisterio sobre el tema, todos antimasónicos y de paso escritos por papas. Los textos son de tres tipos:
Cartas encíclicas: cinco cartas públicas con la función de educar a los feligreses.
Constituciones apostólicas: dos leyes con direcciones doctrinales, disciplinares y administrativas.
Bulas: nueve textos breves
Los documentos papales han sido obtenidos de los archivos oficiales de la Iglesia Católica presentes en la Web en el Archivo Secreto del Vaticano (ASV)44, el Cattolicesimo Portale Catolico Apostolico Romano (CPCAR)45 y el Totus Tuus Ministries (TTM)46.
Las fuentes documentales presentes en el AGLCR, el AHACMSJ, la HBN, el ANCR, así como los textos oficiales del Vaticano y las fuentes digitales citadas, permitieron cruzar fuentes masónicas, eclesiales, oficiales, periodísticas, censales, mortuorias, lapidarias y seculares en general, tanto presentes en archivos costarricenses como extranjeros.
La ventaja primordial de las fuentes expuestas es que permitieron construir la relación cuantitativa-cualitativa que pide el método prosopográfico para ser efectivo, además de que éstas son fuentes útiles para la prosopografía y una interpretación en términos de redes sociales. Por lo anterior, estas fuentes fueron las adecuadas y suficientes para cumplir con los objetivos propuestos. Sin embargo, estas fuentes no ofrecieron la misma información para todos los masones, por lo que, cuando se requirió, los análisis se realizaron por muestras, sean ciudades, periodos cortos, logias, acontecimientos o regiones.
Por último, es necesario recalcar que la prosopografía tiene la limitación de que sin la adecuada dimensión teórica, cae en un mero estudio descriptivo47. Dentro de algunos de los resultados de la prosopografía se pueden señalar como limitaciones: (i) la confusión conceptual entre categorías de análisis como agrupación, clase, estrato o red social; (ii) una visión estática del grupo, el cual parece estar caracterizado por una supuesta eternidad e inamovilidad; y (iii) el que no se contemple el carácter dinámico de las sociedades y cómo los diferentes segmentos de éstas van evolucionando.Para evitar tales confusiones es necesario tener un fundamento teórico que brinde una perspectiva analítica y evite caer en un descriptivismo superficial de la población en análisis (el grupo de los masones).Esta perspectiva la provee la teoría de las redes sociales.
Teoría de las redes sociales
Uno de los primeros cuestionamientos hechos al obtener los primeros resultados prosopográficos, fue cómo interpretar las distintas dinámicas sociales de los masones, tanto dentro como fuera de la logia masónica. Surge la pregunta de si los masones podían ser categorizados para su análisis como una agrupación social, una clase social, un estrato social ouna red social.La respuesta encontrada fue red social, ya que el enfoque de redes sociales permitió observar el dinamismo de las estructuras sociales y la inserción en ellas de las acciones y los roles de los actores individuales, sea en la creación o la transformación de estructuras; es decir, ser testigo de un diálogo permanente entre lo micro (las redes masónicas) y lo macro (la sociedad), visibilizando al sujeto social actuante (los masones).
La red social es el conjunto de relaciones existentes dentro de un grupo determinado de individuos delimitado por un elemento en común, en el caso que interesa definido por quienes participaron en la masonería. En este sentido, al ser las logias masónicas componentes de la sociedad civil y de la esfera pública de la época, a pesar de no ser instituciones estatales se convirtieron en una expresión formalizada de las sociabilidades surgidas durante la modernización de la sociedad; por lo tanto, sus miembros pueden ser entendidos como una red social identificada por el elemento común de pertenecer a esta organización y desenvolverse en susociabilidad.
La teoría de las redes sociales se planteó por vez primera en el siglo XVIII por Leonard Euler, quien propuso que las estructuras conectadas por líneas y formadas por nodos (puntos), crean gráficos en formas de red, a partir de los cuales esposible sacar distintas conclusiones. Esta presuposición teórica empezó a ser utilizada para estudiar la sociedad, por Paul Erdós, Alfred Rényi y Mark Granovetter, y ha sido ampliamente desarrollada por la Escuela de Chicago de la Psicología de la Gestalt, y la escuela antropológica de Manchester48.
La teoría delasredes sociales, siguiendo a Emmanuel Lazega49, sepuedeexplicara partir de cinco supuestos básicos:
En la red social existe un conjunto de lazos (relaciones) entre los individuos que la conforman, que posibilitan el intercambio de los recursos (materiales o simbólicos) necesarios para el accionar de éstos en la sociedad; por lo tanto, existen interdependencias recíprocas entre los individuos.
Un caso donde se observa lavariableanterior, esla red masónica de parentescos del fundador de la masonería en Costa Rica, el presbítero católico Francisco Calvo50y su primo hermano, el político José María Castro Madriz51, la cual, incluyéndoles, se conformó por 92 masones. Entre éstos hubo 28 abogados, de un total de54 abogadosmasones del periodo1865-1899, es decir, más del 50% de los abogados asociados a una logia masónica, tuvieron, además, lazos familiares con Calvo y CastroMadriz. Asimismo, de los 92 masones de esta red, 90 participaron en las redes políticas costarricenses, ya sea como Presidentes de la República, ministros, diputados, magistrados, alcaldes, presidentes municipales o militando en un partidopolítico.Por lo tanto, se observa en este grupo, una serie de interdependencias múltiples en términos de vínculos o redes.
En las redes sociales existe desigualdad entre los individuos participantes, así como los recursos circulantes son escasos, por ende, los participantes en la red social deben desarrollar las estrategias necesarias (debido a la competencia existente entre éstos) para cumplir sus objetivos y metas en la sociedad.
Unode los acontecimientos más ilustrativos de esta situación en las redes masónicas de Costa Rica, se observa en la arena política. Por ejemplo, en 1868hubo un golpe de Estado que enfrentó a algunos políticos masones entre sí, ya que unos fueron parte del Gobierno y los otros líderes del grupo de golpistas. Este golpe tuvo como precedente la primera división en una logia costarricense, ya que en la logia Caridad, un grupo de masones, descontentos con el gobierno de Castro Madriz, a la vez venerable maestro de la logia, se retiró para organizar una nueva, para luego, finalmente, algunos de éstos figurar en el grupo de los golpistas. La masonería costarricense se reorganizaríadespuésde un nuevogolpede Estado(1870), con laparticiparon de los masones que dieron y recibieron el golpe de Estado de 1868, los cuales, algunos a la vez, participaron juntos en esta nueva insurrección52. En estos sucesosse muestra la elaboración de estrategias particulares,con el fin decumplir objetivos políticos, donde tal vez, el desarrollo de redes de sociabilidad ampliadas, que incluyeron, al menos, lo masónico y lo político, enfrentó, dividió y luegounió, a sus participantes, quienes simplemente, compitieron debido a la escases de recursos, en este caso, desde cargos políticos hasta la defensa de un proyecto de sociedad civil.
Las relaciones desarrolladas en la red social funcionan como un capital social en el sentido que lo plantea Pierre Bourdieu53, por lo que son fundamentales para comprender el accionar de los individuos en la sociedad. A pesar de esto, no todas las relaciones construidas en la red son utilizadas por los individuos, ya que si bien la red es un contrapunto en la utilización de recursos potenciales, también lo es de posibilidades alternativas. Por consiguiente, el hecho de que existan relaciones no implica que se utilicen. Las redes sociales cambian cuando es necesario y nunca son estáticas.
Un caso que refleja lo anterior, se observa cuando uno de los introductores del krausismo en Costa Rica54, el canario Juan Fernández Ferraz, tomó la dirección del Instituto Universitario (1884-1887), ya que de los doce profesores titulares, once fueron masones en algún momento de sus vidas. La mayoría de estos educadores coincidieron en el Colegio San Luis Gonzaga y diferentes logias durante la década de 1870. Ante este tipo de situaciones cabe la hipótesis de que estos masones pudieron aprovechar lazos de camarería y amistad, o simplemente relaciones previas (capital social) para satisfacer un interés personal como lo pudo ser el laborar (obtener un empleo) en un instituto secundario o formar parte de un proyecto educativo con determinada filosofía.
Los individuos que forman parte de una red social deben ser entendidos como actores sociales y económicos, que están ubicados y determinados, pero que a la vez influyen en el contexto estructural en que se encuentran. Por esta razón es importante estudiarlos en sus distintos rasgos sociales que les caracterizan para comprender su praxis social.
En este sentido, las nuevas formas de sociabilidad brindadaspor la modernidad ofrecieron gamas variadas que facilitaron la múltiple militancia en términos asociativos e ideológicos. ¿Qué faceta explica las acciones sociales de un educador como Roberto Brenes Mesén, anarquista, espiritista, masón, rosacruz, socialista y teósofo55; o de un literato como José Basileo Acuña, teósofo, masón, espiritista, católico liberal y budista?56. En el caso de las religiosidades y las creencias,sin duda alguna, la diversidad de sociabilidades e ideas en un individuo lo determinan las transformaciones estructurales de cada sociedad, es decir, su contexto histórico57.
Los individuos participantes de la red social son parte de un sistema de valores, normas e instituciones que articulan la forma en que se ejercen el poder, la cooperación y el conflicto en las distintas dinámicas de la sociedad. Las normas son justificaciones de mandatos morales, productos de orden superior (de instituciones que administran las normas), que tienen un código binario de validez (verdadero o falso, justo/correcto o injusto/incorrecto, sí o no, con respecto al otro), con la premisa de que sólo existe una respuesta correcta. En Costa Rica, esta función social la ha tenido la Iglesia Católica, partícipe de la modernidad política58 y cultural59, determinando en muchas ocasiones los comportamientos y la moral costarricenses60. Esto, pensando en el tema masónico, se observa desde los discursos antiliberales61,pasando porla atanización de las logiasmasónicas y teosóficaso los círculos espiritistas62,y hasta las preocupaciones internas o temas principales de debateen los inicios de la Sociedad Teosófica en el país63.
Además, la teoría de las redes sociales postula que tanto las leyes e instituciones formales como las prácticas normativas consuetudinarias son un espacio más donde se verifican las estrategias y conflictos de los actores. Por lo tanto, se debe tener en cuenta que los miembros de la masonería no se comportaron necesariamente de acuerdo con el sistema de valores de la logia cuando defienden sus intereses o cuando se ven envueltos en sus conflictos políticos y personales. Así las cosas, hay consciencia de que las estructuras socialescondicionan el acceso a los recursos de los distintos individuos, quienes desarrollan estrategias y maniobras cotidianas, condicionadas por sus variables culturales para así lograr sus intereses.
UCINET: una herramienta para la caracterización de las redes sociales.
Para el análisis de las redes sociales, con fines descriptivos y de obtención de indicadores,se puede utilizarel programa informático UCINET64, el cual permiteobtener la densidad y la cohesión (distancia y alcanzabilidad) de las redes, caracterizar socialmente sus participantes (nodos) e identificar la centralidad, losgrados de intermediación y cercanía de los masones, así como quiénes son los participantes (nodos) centrales en cada red. UCINETfunciona mejor para graficar grupos pequeños, se puede trabajar con los miembros de una logia en un periodo corto o en acontecimientos como un debate en la prensa, deconstruirun conflicto político o los actores en una reforma educativa. Para el objetivo del presente artículo(mostrar la funcionalidad del programa), se optó por realizar un pequeño ejercicioa lalogia Osiris(1945-1946) de la ciudad portuaria de Puntarenas65.
En el Gráfico 1,seobserva la red masónica Osiris, construida a partir de las 310 relaciones identificadas: masónicas, ocupacionales, inmigrantes o asociativasde los miembros de la logia.Osiristuvo32 miembros, apenas el 5% de la composición social de la masonería de la Costa Rica de estos años.

Elaboración propia. El tamaño de la figura geométrica está determinado por la importancia del subgrupo específico en la red al que pertenece cada masón. Las figuras geométricas representan las profesiones u ocupaciones de cada masón, círculos-comerciantes, triángulos-profesiones liberales, rombos-artesanos y cuadrados-sin identificar. Los colores representan nacionalidades, rojo-costarricenses, amarillo-españoles, naranja-sirio libaneses, café-nicaragüenses, verde-italianos y fucsia-estadounidenses.
Gráfico 1 Red masónica Osiris de la ciudad de Puntarenas (1945-1951)
Como se observa en el gráfico 1, UCINET, a la hora de construir gráficos, permite caracterizar a los masones. En el caso de la red Osiris, se decidió hacerlo por ocupaciones (figuras geométricas) y nacionalidades (colores).La mayoría de los miembros de esta logiase dedicó al comercio (oncepersonas), hubo tres abogados (Guevara, Ruíz y Tristán) y cuatro médicos (Barahona, González, Ortiz yWilliams). Además, estos últimoslaboraron en el Hospital de San Rafael de Puntarenas, donde el comerciante español Belarmino Casal formó parte de la Junta de Caridad de dicho hospital y Héctor Guevara Urbina fungió como abogado. ¿Con lo anterior se ha identificado una red de sociabilidad ampliada entre la logia masónica y el hospital? El planteamiento de esta pregunta tiene el fin de mostrar cómo una práctica asociativa (la masonería)y un lugar de trabajo(el hospital), pueden cruzarse y desarrollar una dinámica de sociabilidad. Se necesitaría un análisis más profundo para comprender esta relación logia-hospital y sus roles en el desarrollo de redes, itinerarios o roles de poder en la sociedad puntarenense de la época. Lo que importa aquí consiste en ilustrar la posible utilidad del programaUCINET para una investigación prosopográfica interpretada en términos de redes sociales.
En lo que respecta a las nacionalidades, hubo unamayoría decostarricenses, 22 de 32, además detressirios-libaneses66, tres españoles, dos nicaragüenses, un estadounidense y un italiano.No obstante, de los 22 costarricenses, tres fueron descendientes de inmigrantes extranjeros de primera generación: un chino (Víctor Manuel Acón León), un español(Miguel Pagés Quirós) y un alemán (Carlos Manuel Fernández Prestinary).Lo de las nacionalidades es de resaltar, ya que el análisis prosopográfico efectuadoa los masones decimonónicos,ha determinadoque la masonería no solamente funcionó como un espacio muy importante para la inserción de extranjeros en la sociedad costarricense67, sino que además, éstos siempre fueron mayoría en las logias sobre los costarricenses, hasta el punto de convertirse en los líderes de la Orden y en quienes lograron institucionalizar el proyecto asociativo masónico en el país a finales del siglo XIX con la organización de la GLCR.
Por otro lado, la densidad de la red Osirisresultó enun 31,25%, es decir, se trató deuna reddispersa o poco compacta. El análisis de alcanzabilidad indicaque cada participante de esta redperfectamente pudo alcanzar una relación con todos los miembros de la logia, ya que para conectar a todos los masones entre sí tan sólo se necesitaron 1,48 relaciones.Y sobre lacentralidad de la red, ésta se cifró en un 35,48%,lo cual quisodecir que no hubo un masón dominante en la red, situación que se observa con mayor claridad en el Cuadro 1, donde se presentan los resultados de los análisis de centralidad y de grados de intermediación.
En el cuadro 1, seobservanlos principales masones de la red Osiris, cinco extranjerosy sólo un costarricense, cinco comerciantes y un abogado, datos en línea con los resultados de los análisis prosopográficos realizadosa los masones,donde desde la década de 1890se ha identificado asociándose a las logias masónicas, una mayoría extranjeros y comerciantes68.Por último, el cuadro 1muestra cómo en esta red no hubo un masón dominador, ya que tres de ellos tuvieron 20 relaciones (Breedy, Brilla y Monge) y uno 19 (Yamuni), mientras que los dos con menor número de relaciones (17), Casal y Williams, presentaronmayores grados de intermediación, 8,4% y 6,4% respectivamente, es decir, unieron más relaciones, 39 y 30 en el mismo orden. Todo lo anterior, indicadores que colaboran en un análisis prosopográfico más allá de la descripción y aportan datos para contrarrestar en un ejercicio teórico-hipotético desdela teoría delas redes sociales.
En síntesis, el análisis de las redes sociales permite identificar rasgos, imaginarios, discursos y acciones sociales, en consecuencia, es factible interpretar la funcionalidad y la construcción de distintas identidades sociales en los masones. En la red son desenvueltas prácticas socioculturales que configuran formas de reconocerse, intercambiar ideas, desarrollar vínculos de amistad, simpatía y camaradería, lazos tan duraderos como efímeros, satisfacer necesidades, rituales de distinción y modos de comunicación. Sin embargo, la militancia masónica no agota la identidad social del masón, ya que los masonesparticiparon de otros espacios con sistemas de valores propios, de los cuales la masonería fue tan sólo uno más, en algunos casos el preponderante, pero en otros no.
Epílogo
La transformación de los estudios sobre la masonería en Latinoamérica como objeto de las investigaciones científicas continúa siendo un proceso en pleno desarrollo. Se podría datar el inicio del siglo XXI como el comienzo de dicha renovación. En estos 15 años los avances han sido significativos, pero en palabras del editor de la REHMLAC+, Yván Pozuelo Andrés, "los retos futuros son los mismos que los presentes y pasados"69. Es decir, los nuevos autores y la teorización de la masonería como objeto de estudio, no necesariamente representan una ruptura con los clásicos paradigmas de detractores o apologistas de la masonería, tan comúnmente reproducidos en la historiografía latinoamericana contemporánea. No basta con las nuevas fuentes, su cruce con otras o la relectura de las anteriores, mientras que la masonería no se deje de mirar como un tema exótico y necesitado de lecturas especiales, sin integrarse en las posibles y normales variables de la Historia Social, se podría caer en el mismo historicismo de antaño pero disfrazado del discurso de la novedad, la teoría y la crítica a lo anteriormente realizado.
La aportación de la prosopografía y la teoría de las redes sociales han estado en introducir firmemente al lector al mundo de los masones decimonónicos en Costa Rica, más allá de la logia, mostrando sus perfiles, itinerarios, praxis, redes y proyectos sociales. En resumen, cubriendo un vacío en el muy rico tejido masónico latinoamericano del siglo XIX, avanza y profundiza en la metodología y la investigación de una asociación que aún despierta el interés y la desconfianza, la curiosidad y la cautela, pero por contraste continúa siendo una parte importante de nuestra historia. Por el conocimiento que se produce, este tipo de análisis construye a la masonería como una ventana distinta a la Historia de Costa Rica, a sus transformaciones, y por su propuesta historiográfica, en un referente a tener en cuenta en la actual renovaR1ción latinoamericana de la masonería como objeto de estudio.














