<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1409-4142</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Costarricense de Cardiología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. costarric. cardiol]]></abbrev-journal-title>
<issn>1409-4142</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Asociación Costarricense de Cardiología]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1409-41422004000300006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Síndromes Coronarios Agudos Evaluación del Riesgo Oculto]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Iglesias]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ricardo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[José Lescano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Adrián]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,FACC  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Departamento Cardiovascular  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>Argentina</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<volume>6</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>31</fpage>
<lpage>36</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1409-41422004000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1409-41422004000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1409-41422004000300006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <div style="text-align: center;"><span  style="font-family: arial; font-weight: bold;">Síndromes Coronarios Agudos </span><br style="font-family: arial; font-weight: bold;"> <span style="font-family: arial; font-weight: bold;">Evaluación del Riesgo Oculto</span>    <br> </div> <b><font face="Arial"></font></b><i><font face="Arial" size="2"> </font></i>     <p align="right"><i><font face="Arial" size="2">Dr. Ricardo Iglesias<a  name="a01"></a> <a href="#a02">*</a>, Dr. Adrián José Lescano <a  href="#a02">**</a></font></i></p>     <p><font face="Arial" size="2">&nbsp;</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La ateroesclerosis es una epidemia de las sociedades actuales relacionada con el estilo de vida y los factores genéticos de la población. La cardiopatía isquémica representa la principal causa de muerte a nivel mundial, con manifestaciones clínicas y pronósticas heterogéneas, que incluye desde la enfermedad coronaria asintomática hasta la muerte súbita. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Los síndromes coronarios agudos agrupan cuadros con diferentes grados de severidad y responsables de una alta incidencia de internaciones, superior al 25% en unidad coronaria. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El electrocardiograma y los marcadores de necrosis miocárdica diferencian entidades, con un rango de mortalidad intrahospitalaria que varía desde un 3% para la angina nestable, hasta un 12% para el infarto agudo de miocardio. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Estudios observacionales y randomizados evidencian la evolución de la historia natural de esta enfermedad, el riesgo de muerte o infarto de miocardio no fatal es prácticamente similar entre la fase nosocomial y luego del egreso. A pesar de las estrategias elegidas, los fármacos utilizados, la duración del tratamiento y la población incorporada, los eventos persisten más allá de la internación. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La<a href="#t1"> <b>tabla 1</b></a> objetiva la mala evolución a largo plazo; más del 50% de las complicaciones ocurre en los primeros 30 días. El paciente con aparente estabilidad clínica, ingresa en una fase de riesgo difícil de evaluar, conocida como "Riesgo Oculto".    <br> </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="text-align: center;"><font face="Arial" size="2"><a name="t1"></a><img  src="/img/fbpe/rcc/v6n3/2751i2.JPG" title="" alt=""  style="width: 402px; height: 393px;">    
<br> </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Esta enfermedad definida en forma errónea como una patología aguda, en realidad es una patología crónica que no finaliza con la internación y, persiste a través del tiempo con una curva ascendente de complicaciones <a href="#f1"><b>(Gráfico1)</b></a>.    <br> </font></p>     <p><font face="Arial" size="2"> </font></p>     <p style="text-align: center;"><font face="Arial" size="2"><a name="f1"></a><img  src="/img/fbpe/rcc/v6n3/2751i1.JPG" title="" alt=""  style="width: 406px; height: 258px;">    
<br> </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La categorización del riesgo plantea dificultades debido a que se trata de una entidad clínica de curso errático y de difícil evaluación, producto de un sustrato biológico complejo como es el accidente de placa. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">A corto plazo los parámetros clínicos, el estado hemodinámico, el electrocardiograma y los marcadores de injuria miocárdica se aproximan en forma adecuada a la valoración pronóstica inicial. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La mayor dificultad se presenta al evaluar el riesgo alejado en el momento del egreso hospitalario. En forma rutinaria se realiza a través de las pruebas de esfuerzo, aunque las mismas tienen escasa capacidad de predicción. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">En el estudio FRISC II los pacientes estabilizados en la etapa intrahospitalaria y con pruebas ergométricas de bajo riesgo al alta, presentan al año un 40 % de eventos (muerte, infarto no fatal, angina y necesidad de revascularización). <a  href="#1"><sup>1</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Es comprensible, entonces, la limitación existente en la estratificación del riesgo, al considerar que las pruebas de esfuerzo sólo evalúan las lesiones coronarias fijas, que representan un fenómeno estático. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Recientes investigaciones expusieron otros modelos fisiopatológicos basados en mecanismos inflamatorios e inmunológicos, que intervienen en la génesis y desarrollo de la enfermedad ateroesclerótica. <a href="#2"><sup>2</sup></a> La exploración de estos fenómenos biológicos quizás nos permita alumbrar la oscuridad existente con relación al riesgo evolutivo. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En función de esta actividad biológica, múltiples marcadores serológicos fueron incorporados en la evaluación de los síndromes coronarios agudos. Es nuestro objetivo identificar y seleccionar aquéllos, que en la práctica cotidiana, poseen la mayor capacidad de predecir las futuras complicaciones. </font></p> <font face="Arial" size="2"><b>     <p>Fisiopatología del Riesgo Oculto</p> </b> </font>     <p><font face="Arial" size="2">La disfunción endotelial es la manifestación inicial de la ateroesclerosis. Múltiples noxas alteran las propiedades normales anticoagulantes y vasodilatadoras del endotelio, entre otras las partículas de LDL oxidada, la glicosilación proteica y los probables factores infecciosos. La alteración en la permeabilidad vascular genera variaciones en los mecanismos homeostáticos con la llegada de células inflamatorias, musculares y el acúmulo de lípidos, conformando la placa de ateroma, con la consiguiente muerte celular secundaria, apoptosis y transformación celular. <a href="#3"><sup>3</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Esta placa con importante componente inflamatorio en su interior y una delgada capa fibrosa, desarrolla el escenario propicio para el accidente de placa. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La ruptura intimal expone el tejido conectivo a las células sanguíneas, con la consecuente trombosis sobreagregada. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Estos hallazgos no se limitan sólo a la arteria culpable del evento, sino que también se objetivan placas complejas e imágenes trombóticas en otras arterias coronarias. Este proceso de "pancoronaritis" expresa la manifestación global o sistémica de la enfermedad. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En la actualidad, se reconoce que un porcentaje de las lesiones coronarias están en riesgo de accidentarse e indican la vulnerabilidad de los pacientes. El sistema inflamatorio juega un papel fundamental en la génesis e inestabilidad de la enfermedad coronaria. La presencia de células inflamatorias activadas en la anatomía patológica de las aterectomías, el incremento de la temperatura local en las placas, el aumento de la agregación leucocito-plaquetaria y la elevación de los marcadores serológicos son manifestaciones objetivas de este fenómeno. Estas alteraciones sistémicas persisten varios meses, posteriores al cuadro inestable y, expresan la evolución de la enfermedad más allá del proceso agudo. <a  href="#4"><sup>4,5, 6</sup></a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">En resumen, los estadios fisiopatológicos que intervienen en el síndrome coronario agudo varían entre una fase inicial, donde predominan las complicaciones resultantes del accidente de placa (trombo coronario) y una fase evolutiva donde cobra relevancia la persistencia de la placa residual, con la probabilidad de nuevas rupturas <a href="#fi"><b>(Figura 1)</b></a>.    <br> </font></p>     <p style="text-align: center;"><font face="Arial" size="2"><a name="fi"></a><img  src="/img/fbpe/rcc/v6n3/2751i3.JPG" title="" alt=""  style="width: 393px; height: 125px;">    
<br> </font></p> <font face="Arial" size="2"><b>     <p>Evaluación Histórica del Riesgo</p> </b> </font>     <p><font face="Arial" size="2">Múltiples escalas de valoración del riesgo al ingreso intentan estimar el pronóstico de los cuadros inestables. Las mismas, presentan divergencias entre sí, al contemplar distintas variables y no incluir los parámetros evolutivos, como por ejemplo la angina refractaria, la cual incrementa el riesgo en forma significativa (25-40%). </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Sin embargo, todas coinciden en incluir como los principales pilares en la evaluación, las características del dolor, los cambios en el electrocardiograma y la elevación de los marcadores séricos. <a href="#7"><sup>7, 8</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Estos últimos, aportan información más relevante que los clásicos mensajes clínicos, las troponinas son fuertes predictores independiente de futuros eventos cardíacos e incrementan hasta en un 20 % la posibilidad de muerte cardiovascular o infarto no fatal. <a href="#9"><sup>9,10</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La categorización del riesgo indica la probabilidad de eventos mayores, oscilando entre un 15-20% para el alto riesgo, un 8-10% para el grupo intermedio y un 0, 5-3% para riesgo bajo. En consecuencia, es la guía necesaria para un manejo terapéutico racional con la utilización de medidas invasivas en el alto riesgo, conservador en el bajo y una estrategia aún controvertida en el intermedio. <a href="#8"><sup>8</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Históricamente, la prueba funcional constituye la principal herramienta pronóstica al egreso de aquellos pacientes con estabilidad clínica inicial. No obstante, fracasa en la predicción de eventos, ya que los estudios funcionales de bajo riesgo no siempre implican una favorable evolución. Castillo y colaboradores describen que los pacientes con pruebas ergométricas de muy bajo riesgo, presentan un 32% de complicaciones al año de seguimiento (2% muerte, 6% infarto de miocardio, 19% internaciones por angina inestable y 4% revascularización). <a href="#12"><sup>11, 12</sup></a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">En contraposición a lo observado en la angina inestable, este método es útil en la angina crónica estable, donde se correlaciona en forma más precisa con las características de las placas de ateroma, las complicaciones futuras y un error predictivo menor al 10% . <a href="#12"><sup>12</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Los resultados descriptos avalan los diferentes mecanismos fisiopatológicos involucrados en cada enfermedad, en los cuadros estables la placa coronaria es pronóstica y la prueba ergométrica expresa las alteraciones de la reserva coronaria.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En cambio en los cuadros inestables, los fenómenos biológicos determinan el riesgo y estos no se expresan a través de la reserva coronaria. <a href="#13"><sup>13</sup></a></font></p> <font face="Arial" size="2"><b>     <p>Evaluación Biológica del Riesgo</p> </b> </font>     <p><font face="Arial" size="2">Las dificultades existentes en la estratificación del riesgo al egreso plantean la necesidad de incorporar otros métodos que brinden mayor información pronóstica. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En los últimos años, un número creciente de observaciones detectaron el papel capital que desempeña la inflamación en la patogenía de la ateroesclerosis y de sus complicaciones, a tal punto que en la actualidad, la ateroesclerosis debe onsiderarse como una "enfermedad inflamatoria" en todos sus aspectos. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Hoy disponemos de diversas herramientas para reconocer esta actividad <a href="#f2"><b>(Figura 2)</b></a>. La angioscopía coronaria, la ecografía intracoronaria (IVUS), la angiorresonancia, la termografía y la espectroscopia exponen en forma confiable las características anatómicas y físicas de las placas vulnerables. <sup><a href="#2">2</a>, <a href="#14">14, 15, 16</a>    <br> </sup></font></p>     <p style="text-align: center;"><font face="Arial" size="2"><sup><a  name="f2"></a><img src="/img/fbpe/rcc/v6n3/2751i4.JPG" title="" alt=""  style="width: 397px; height: 340px;">    
<br> </sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">Estas técnicas son de gran utilidad en el estudio de la enfermedad, pero es poco probable que se implementen en la práctica cotidiana. La necesidad de procedimientos cruentos y el alto costo son algunos de los problemas que se plantean, aunque la principal limitación es la visión sectorizada de una enfermedad sistémica. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El proceso inflamatorio no es exclusivo de la estenosis causante del cuadro inestable, sino que se extiende a todo el circuito coronario. Rioufol y colaboradores evidencian este compromiso pancoronario a través del IVUS, al identificar al menos 2 placas complicadas en el 79% de los pacientes con síndrome coronario agudo. <a href="#15"><sup>15</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La evaluación de la activación sistémica a través de los marcadores biológicos, constituye la clave en la detección de los futuros eventos. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Existe una cantidad abrumadora de mediadores investigados en los últimos años, que plantean la necesidad de discriminar entre los mismos, e identificar cuáles son de mayor utilidad en la evaluación del riesgo. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Estos expresan diferentes mensajes de la enfermedad coronaria. Abarcan los fenómenos de actividad inflamatoria de los procesos ateroescleróticos, la isquemia celular, la muerte del tejido miocárdico y las alteraciones hemodinámicas relacionadas <a  href="#f3"><b>(Figura 3)</b></a>.    <br> </font></p>     <p style="text-align: center;"><font face="Arial" size="2"><a name="f3"></a><img  src="/img/fbpe/rcc/v6n3/2751i5.JPG" title="" alt=""  style="width: 709px; height: 276px;">    
<br> </font></p>     <p><font face="Arial" size="2"> </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El objetivo de la estratificación serológica es ubicarlos en forma correcta dentro de la cascada isquémica evolutiva e identificar el papel pronóstico de cada uno. </font></p> <font face="Arial" size="2"><b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Biomarcadores de injuria-necrosis miocárdica</p> </b> </font>     <p><font face="Arial" size="2">Son los más reconocidos y estudiados dentro de los mediadores pronósticos e indican la muerte celular, vía final común de los eventos isquémicos. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El <b>fibrinógeno</b> uno de los primeros marcadores descriptos, participa en la activación plaquetaria, en el sistema de coagulación e interviene en la fisiopatología de la ateroesclerosis y la inestabilidad de las placas. Se eleva en la angina inestable y en el IAM no Q, como expresión del daño miocárdico mínimo. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La concentración mayor a 400 mg/dl se asocia a complicaciones en la fase inicial y no se observan diferencias significativas a los 5 meses de seguimiento. Su protagonismo como factor de riesgo coronario es controversial y presenta escaso valor predictivo a largo plazo. <a href="#17"><sup>17, 18</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El Amiloide A y el Dímero D, son moléculas de alta sensibilidad y baja especificidad, de biosíntesis y excreción hepática en respuesta a diferentes estímulos inflamatorios e infecciosos. Presentan valor pronóstico en la evolución cuando se asocian a otras variables e incrementan el riesgo en un 6% . No obstante, su utilidad es limitada ya que se eleva en respuesta a diferentes enfermedades extracardíacas y, además presentan pobre correlación con los eventos coronarios. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La proteína C reactiva (PCR), es el reactante de fase aguda más estudiada debido a su disponibilidad clínica, confiabilidad, bajo costo y validación a través de diversos métodos para su medición. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Se sintetiza a nivel hepático en respuesta a diversos estímulos (mayor importancia la interleukina-6) y es un marcador inespecífico de inflamación e injuria miocárdica. Ejerce una multitud de efectos sobre el endotelio, favorece la expresión de un fenotipo proinflamatorio y proaterogénico, aumenta los valores de endotelina 1 (ET-1), promueve la expresión de las moléculas de adhesión endotelial y de las proteínas quimiotácticas. Además, participa en la génesis de la ateroesclerosis, al estimular la proliferación y migración de las células musculares lisas, a través de la expresión de los receptores de angiotensina tipo 1. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La evidencia acumulada sugiere que la PCR presenta un papel pronóstico en los pacientes con enfermedad coronaria como así también en individuos aparentemente sanos. <a  href="#21"><sup>21, 22</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En estos últimos, se comporta como una variable de mayor discriminación que los clásicos factores de riesgo. En prevención primaria, la guía clínica de la American Heart Association /Centres For Disease Control and Prevention, destaca su determinación como una indicación clase IIa. Se recomienda en aquellos individuos con un riesgo global cardiovascular intermedio, entre un 10 y 20% a 10 años de seguimiento, basado en el score de Framingham. <a  href="#23"><sup>23, 24</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En la población con enfermedad coronaria, la prevalencia del marcador es variable, alcanza hasta un 25% en la angina rónica estable y se incrementa en mayor medida en los síndromes coronarios agudos, 70 % en las anginas inestables de alto riesgo y en el 85% de los infartos agudos de miocardio precedidos por angina. <sup><a href="#21">21</a>, <a href="#25">25</a></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">La concentración de PCR elevada en forma independiente o en correlación a otras variables clínicas y sanguíneas (troponinas), determina el aumento de las complicaciones al egreso, como se observa en el análisis del estudio FRISC II. <sup><a href="#16">16, 17</a>, <a href="#26">26, 27</a></sup> Las troponinas poseen una gran predicción a corto plazo, a diferencia de la PCR, que se correlaciona en forma más precisa a largo plazo. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Está última se asocia con la complejidad de las placas coronarias, la presencia de lesiones trombóticas, la disminución del flujo TIMI y una mortalidad elevada del 5.6%, contrastando con un 0.3% de los pacientes con escasos valores séricos. <a  href="#28"><sup>28, 29</sup></a> </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En el análisis de los grandes ensayos en pacientes con síndromes coronarios agudos, se objetiva que la positividad de la PCR determina un riesgo absoluto de eventos en el seguimiento entre el 6 y 8% . <sup><a href="#15">15</a>, <a href="#25">25</a>, <a href="#30">30</a></sup></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La información brindada por la PCR al egreso, demuestra mejor correlación que las pruebas de esfuerzo en la evaluación del riesgo evolutivo. Biasucci y colaboradores demuestran un odds ratio (OR) de 8, 7 para eventos isquémicos al año de seguimiento, cuando la concentración es mayor de 3 mg/l al alta. <a href="#31"><sup>31</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Luego de años de discrepancias con respecto al punto de corte de riesgo, hoy se define como predictor de complicaciones a los niveles superiores a 3 mg/l. Sin embargo, la concentración mayor a 10 mg/l, obliga a descartar otras enfermedades sistémicas (oncológicas/inflamatorias). <a href="#32"><sup>32</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La PCR presenta una aproximación más precisa del riesgo global de los pacientes, no obstante su presencia no permite discriminar entre la génesis del fenómeno inflamatorio (indicador de la inestabilidad clínica) o la necrosis miocárdica (consecuencia del síndrome coronario). </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Quizás los mediadores inflamatorios específicos pueden identificar en forma más precisa al grupo de pacientes vulnerables. </font></p> <font face="Arial" size="2"><b>     <p>Biomarcadores inflamatorios-inmunológicos</p> </b> </font>     <p><font face="Arial" size="2">Indican en forma sistémica la presencia de placas inflamadas y la vulnerabilidad de los pacientes, sin estar influenciados por la necrosis miocárdica. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">De creciente interés como variables pronósticas, las citoquinas son las principales moléculas involucradas, participan en forma activa en el desarrollo de la ateroesclerosis, inducen la producción de interferón-d y la consiguiente ruptura de las capas de colágeno. <a href="#33"><sup>33</sup></a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">La interleukina 18 <b>(IL-18)</b> se encuentra en relación con la inestabilidad de las lesiones vasculares y predice complicaciones en los individuos asintomáticos, en la angina crónica estable y en los síndromes coronarios agudos. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En los pacientes con infarto agudo de miocardio se encuentra una mayor concentración de IL-18 a nivel de la placa de ateroma y en sangre circulante. <a href="#34"><sup>34</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Diversos estudios prospectivos señalan una elevación del riesgo absoluto del 3% en mortalidad cardiovascular y; por lo tanto, al configurar un mediador puro y específico, es promisorio su papel predictivo a largo plazo. <a href="#35"><sup>35</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La IL-6 regula la síntesis de los reactantes de fase aguda, la amplificación de la respuesta inflamatoria y las propiedades procoagulantes de las células endoteliales y los neutrófilos. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En el análisis retrospectivo del ensayo FRISC II se observa que niveles mayores a 5 ng/l incrementan un 8% la probabilidad de eventos mayores. <a href="#36"><sup>36</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La participación de las interleukinas como predictoras de inestabilidad a futuro, concentraron la atención en los últimos años, sin embargo, las dificultades planteadas con relación a la factibilidad y al costo de las determinaciones, limitan su utilidad en la práctica diaria. </font></p> <font face="Arial" size="2"><b></b></font>     <p><font face="Arial" size="2"><b>Los marcadores de superficies celulares</b> se exponen en las membranas plasmáticas y presentan un papel protagónico en la interacción, migración y activación celular. Entre los más investigados se destacan las moléculas solubles de adherencia intercelular tipo 1 <b>(ICAM-1)</b>, las moléculas de adhesión celular vascular tipo 1 <b>(VCAM-1)</b>, la E-selectina y la P-selectina . La persistente elevación de los niveles séricos más allá del cuadro agudo <b>(12 meses)</b>, indica el estado inflamatorio prolongado. <sup><a href="#37">37</a> </sup>El <b>CD 40</b> ligando-soluble es un complejo formado por una proteína transmembrana estructural y una molécula soluble de adherencia celular; se identifica en los linfocitos y las plaquetas y constituye el nexo entre el sistema inflamatorio y los procesos trombóticos vasculares. Activa las metaloproteinasas con las consecuentes funciones líticas en las capas de colágeno, induce la actividad procoagulante celular y determina en forma final el accidente de las placas coronarias. El incremento de la concentración en sangre indica un aumento en la activación y agregación de los linfocitos y plaquetas. <a href="#38"><sup>38</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">EL nivel sérico de CD 40 soluble mayor a 5 g/L se comporta como mediador pronóstico, al incrementar en un 3% el riesgo de eventos cardiovasculares mayores, durante el seguimiento a 6 meses. <a href="#39"><sup>39</sup></a> </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Esta molécula es uno de los principales pilares utilizados dentro de la estratificación serológica al egreso de los pacientes y quizás uno de los marcadores más específicos en la detección del proceso de vulnerabilidad. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La <b>neopterina</b> es un derivado de la pteridina secretada por los macrófagos; regula el sistema oxidativo a través del óxido nítrico (ON) e induce la producción de citoquinas. <a  href="#40"><sup>40</sup></a> Se observa elevada en las lesiones vasculares complejas, en los cuadros inestables y no presenta correlación con la extensión de la enfermedad coronaria. El objetivo de las futuras investigaciones es determinar el verdadero valor dentro de la angina inestable. <a href="#41"><sup>41</sup></a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">El sistema inmunológico presenta un importante protagonismo a través de los anticuerpos, las moléculas de adhesión y las citoquinas, en la evolución de la patología coronaria. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La elevación de los anticuerpos anti-protrombina y anti-LDL oxidada, marcan un mayor riesgo de trombosis y ateroesclerosis, respectivamente. Estos anticuerpos aumentan la probabilidad de eventos, incluso en los pacientes con PCR negativa. <a href="#42"><sup>42</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Los niveles de inmunoglobulinas G (IgG) superiores a 13 g/l se comportan como variable pronóstica en pacientes con infarto agudo de miocardio y aumentan en 5,6% el riesgo absoluto de complicaciones en el seguimiento. <a href="#43"><sup>43</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">A pesar de las evidencias restan múltiples aspectos a investigar para definir su real utilidad en la práctica clínica. </font></p> <font face="Arial" size="2"><b>     <p>Biomarcadores de función ventricular</p> </b> </font>     <p><font face="Arial" size="2">El <b>péptido natriurético tipo-B (BNP)</b> es una neurohormona sintetizada en el miocardio ventricular y excretado en respuesta al incremento del estrés parietal. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Presenta diversas funciones, incluidas entre otras, natriuresis, vasodilatación, inhibición del sistema renina angiotensina y la actividad simpática. Al regular el estado hemodinámico resalta su importancia clínica como marcador diagnóstico y pronóstico en la insuficiencia cardíaca. <a href="#44"><sup>44</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Datos experimentales y clínicos en pacientes con enfermedad coronaria, sugieren que el nivel de BNP refleja la extensión y severidad del insulto isquémico, el deterioro de la función ventricular transitoria y la activación del sistema neurohormonal. <a href="#45"><sup>45</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Se eleva en el 25 % de los síndromes coronarios agudos sin elevación del segmento ST y en el 15% de las anginas inestables. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En los pacientes de alto riesgo del ensayo TACTIS-TIMI 18, que incluyó a más de 1600 pacientes, se encontró que la concentración sérica de BNP &gt;80 pg/ml duplicó la probabilidad de muerte o triplicó la de insuficiencia cardíaca durante el seguimiento. <a href="#44"><sup>44</sup></a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">Este riesgo persiste en forma independiente de otros mediadores de necrosis miocárdica, con una probabilidad de muerte del 7.5% , a los 6 meses de seguimiento. <a  href="#46"><sup>46</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Existen aspectos no resueltos en relación al verdadero valor predictivo de este biomarcador; ya que se eleva en respuesta a múltiples estímulos, los estudios publicados no incluyen a la población de riesgo intermedio/bajo y además se incrementa tan sólo, en el 15% de las anginas inestables de alto riesgo. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Por tal motivo, es necesario un mayor número de ensayos para universalizar o rechazar la incorporación del BNP en la predicción del riesgo al alta. <a href="#47"><sup>47</sup></a></font></p> <font face="Arial" size="2"><b>     <p>Reflexión Final</p> </b> </font>     <p><font face="Arial" size="2">Los síndromes coronarios agudos representan una variedad de entidades clínicas con diferentes pronósticos, producto de los múltiples mecanismos fisiopatológicos involucrados. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Las alteraciones reológicas, el estrés hemodinámico sobre placas ateroescleróticas crónicas, el incremento exagerado del tono vascular coronario y procesos inflamatorios, entre otros, desencadenan el accidente de las placas. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En la etapa inicial de este fenómeno el objetivo terapéutico es actuar sobre la activación de las plaquetas y la trombina, que es la vía final común de todos estos procesos. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Superada esta etapa, el desafío a enfrentar por el médico es identificar a estos mecanismos iniciales desencadenantes de la inestabilidad clínica. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La historia natural de los síndromes coronarios agudos evidencia que nos enfrentamos a una enfermedad crónica, con eventos que persisten más allá de la internación. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Las pruebas evocadoras de espasmo coronario (frío, hiperventilación, ergonovina, etc. ) y los estudios de esfuerzo que evalúan la reserva coronaria (prueba ergométrica, ecoestrés, medicina nuclear), trataron de identificar aquella población de riesgo y aplicar una adecuada estrategia terapéutica. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">Sin embargo, estos métodos presentan limitaciones; un importante porcentaje de pacientes con estabilidad clínica inicial y pruebas funcionales negativas para isquemia presentan nuevos eventos en los meses subsiguientes. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La evaluación pronóstica de la placa fija residual, es insuficiente para reconocer la persistente inestabilidad vascular o la vulnerabilidad global de los pacientes y no permite predecir la evolución clínica, abriendo el capítulo del riesgo oculto en la angina inestable. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Recientes investigaciones demuestran la participación del sistema inmuno-inflamatorio en la génesis y complicaciones del proceso ateroesclerótico. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La determinación de este fenómeno biológico abre un nuevo campo en la comprensión de esta patología, al identificar al grupo de pacientes en riesgo. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La medición de la actividad inflamatoria local o "in situ "de la placa gracias al avance tecnológico actual (IVUS, termografía, etc. ), brinda importante información en el campo de la investigación, aunque de difícil implementación en la práctica clínica cotidiana. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El método ideal de estudio, es sin duda a través de un simple test en sangre, incruento y con posibilidad de generalizarse. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La proteína C reactiva, a pesar de sus limitaciones, fue pionera en la medición de este fenómeno y comenzó la etapa de la predicción de eventos a través del riesgo serológico. En el futuro cercano, los biomarcadores más específicos de vulnerabilidad serán comunes y de gran utilidad en la práctica cotidiana (interleukinas, CD40, etc. ). </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La incorporación de los mismos posee un mayor impacto clínico, en la población de pacientes de riesgo intermedio, donde aún continúa el dilema sobre la predicción de eventos a largo plazo. En el alto y bajo riesgo, el papel es menor, ya que en la actualidad esta más definida la conducta a seguir. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El estudio MAREA <b><i>(MA</i></b><i>rcadores de <b>R</b>iesgo <b>E</b>n <b>A</b>ngina inestable<b>)</b>,</i> actualmente en fase de incorporación de pacientes y llevado a cabo por nuestro grupo de investigación, intenta determinar si el análisis del riesgo clínico y la detección de múltiples biomarcadores, constituyen suficientes herramientas para aproximarnos en forma más precisa a la vulnerabilidad global. </font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El individualizar al subgrupo de pacientes con participación activa de los mecanismos inflamatorios, permitirá utilizar una estrategia terapéutica a medida y optimizar el beneficio de esquemas farmacológicos conocidos, como el doble bloqueo antiagregante (aspirina y clopidogrel) y las estatinas. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">Estas últimas constituyen el tratamiento más validado, con múltiples evidencias de sus efectos antinflamatorios. Un reciente estudio con más de 4000 pacientes, demuestra amplios beneficios, con relación al descenso de los marcadores de inflamación y, en consecuencia a las complicaciones vasculares mayores. <a  href="#48"><sup>48, 49</sup></a></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Tanto en la ciencia como en la vida cotidiana el primer paso para resolver cualquier problema es reconocerlo y el conocimiento es la luz que ilumina la verdad. </font></p> <font face="Arial" size="2"><b>     <p>    <br> Bibliografías: </p> </b> </font>     <!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="1"></a></font><font face="Arial"  size="2">1. Long-term low-molecular-mass heparin in unstable coronary-artery disease: FRISC II prospective randomised multicentre study. Lancet 1999; 354: 701-707. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738540&pid=S1409-4142200400030000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="2"></a></font><font face="Arial"  size="2">2. Chierchia S. Conferencia especial del XXXVI congrerso nacional de la sociedad española de cardiología. Rev Esp Cardiol 2001; 54: 1135-1140. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738541&pid=S1409-4142200400030000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="3"></a></font><font face="Arial"  size="2">3. Malek AM, Alper SL, Izunmo S, y col. Hemodynamic shear stress and its role in atherosclerosis. JAMA 1999; 282: 2035- 2042. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738542&pid=S1409-4142200400030000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="4"></a></font><font face="Arial"  size="2">4. Stefanadis C, Toutouzas K, Tsiamis E, Stratos C, Vavuranakis M, Kallikazaros I y col. Plaque temperature after percutaneous intervention. JACC 2001; 37: 1277-1283. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738543&pid=S1409-4142200400030000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="5"></a></font><font face="Arial"  size="2">5. Chesebro JH, Fuster V, y col. Plaque disrupt and thrombosis in unstable angina pectoris. Am J Cardiol 1991; 68: 9C. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738544&pid=S1409-4142200400030000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="6"></a></font><font face="Arial"  size="2">6. Kaartinen M, Van der Wal A y col. Mast cell infiltration in acute coronary syndrome: implications for plaque rupture. J Am Coll Cardiol 1998; 32: 606. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738545&pid=S1409-4142200400030000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="7"></a></font><font face="Arial"  size="2">7. Antman EM, Cohen M, Bernink PJL, McCabe CH, Braunwald E y col. The TIMI Risk score for unstable angina/Non-ST elevation MI. JAMA. 2000; 284: 835-842. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738546&pid=S1409-4142200400030000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="8"></a></font><font face="Arial"  size="2">8. ACC/AHA 2002 guideline update for the management of patients wtih unstable angina and non-ST-segment elevation myocardial infarction. Circulation 2002. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738547&pid=S1409-4142200400030000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="9"></a></font><font face="Arial"  size="2">9. Lindahl B, Toss H, Siegbahn A, Venge P, Wallentin L y col. Markes of myocardial damage and inflammation in relation to long-term mortality in unstable coronary artery disease. N Engl J Med 2000; 343: 1139-1147. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738548&pid=S1409-4142200400030000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="10"></a></font><font  face="Arial" size="2">10. Galvani M, Ottani F, Ferrini D, Ladenson J, Destro A, Jaffe A y col. Prognostic influence of elevated values of cardiac troponin I in patients with unstable angina. Circulation. 1997; 95: 2053. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738549&pid=S1409-4142200400030000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="11"></a></font><font  face="Arial" size="2">11. Castillo JA, Florenciano R, Molina E, Egea S y col. Prueba de esfuerzo de bajo riesgo en pacientes con angina inestable: ¿Implica un pronóstico favorable?. Rev Esp Cardiol 2000; 53: 783-790. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738550&pid=S1409-4142200400030000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="12"></a></font><font  face="Arial" size="2">12. Braunwald E, Jones RH, Brown J, Cheitlin MD y col. Diagnosis and managing unstable angina. Circulation 1994; 90: 613-622. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738551&pid=S1409-4142200400030000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="13"></a></font><font  face="Arial" size="2">13. Florenciano-Sánchez R, Castillo-Moreno JA, Molina-Laborda E, Jiménez-Pascual J, García-Urriticoechea P y Egea-Beneyto S. The exercise test that indicates a low risk of events. J Am Coll Cardiol 2001; 38: 1974-1979. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738552&pid=S1409-4142200400030000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="14"></a></font><font  face="Arial" size="2">14. Saltzman AJ and Waxman S. Angioscopy and ischemic heart disease. Curr Opin Cardiol 2002; 17: 633-637. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738553&pid=S1409-4142200400030000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="15"></a></font><font  face="Arial" size="2">15. Rioufol G, Finet G, Ginon I y col. Multiple atherosclerotic plaque rupture in acute coronary syndrome: a three-vessel intravascular ultrasound study. Circulation 2002; 106: 804-808. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738554&pid=S1409-4142200400030000600015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="16"></a></font><font  face="Arial" size="2">16. Stone PH. A multifaceted search for the presence of high-risk, vulnerable plaque. Current Opinion in Cardiology 2002; 17: 613-615. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738555&pid=S1409-4142200400030000600016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="17"></a></font><font  face="Arial" size="2">17. Toss H, Lindahl B, Siegbahn A and Wallentin L; for the FRISC Study Group. Prognostic influence of increased fibrinogen and C-Reactive protein levels in unstable coronary artery disease. Circulation 1997; 96: 4204-4210. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738556&pid=S1409-4142200400030000600017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="18"></a></font><font  face="Arial" size="2">18. Thomson S, Kienast J, Pyke S, Haverkate F and Van de Loo J. Hemostatic factors and the risk of myocardial infarction or sudden death in patients with angina pectoris. N Engl J Med 1995; 332: 635-641. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738557&pid=S1409-4142200400030000600018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="19"></a></font><font  face="Arial" size="2">19. Liuzzo G, Biasucci LM, Gallimore JR, Grillo RL, Rebuzzi AG, Pepys MB and Maseri A. The prognostic value of C-reactive protein and serum amyloid A protein in severe unstable angina. N Engl J Med 1994; 331: 417-424. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738558&pid=S1409-4142200400030000600019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="20"></a></font><font  face="Arial" size="2">20. Libby P, Ridker PM and Maseri A. Inflammation and atherosclerosis. Circulation 2002; 105: 1135-1143. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738559&pid=S1409-4142200400030000600020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="21"></a></font><font  face="Arial" size="2">21. Koening W, Sund M, Doring A y col. C reactive protein, a sensitive marker of inflammation, predicts future risk of coronary disease in initially healthy middle-aged men: results from the MONICA, 1984-1992. Circulation 1999; 99: 237-242. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738560&pid=S1409-4142200400030000600021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="22"></a></font><font  face="Arial" size="2">22. Ridker PM, Buring JE y col. Prospective study of C-reactive protein and the risk of future cardiovascular events among apparently healthy women. Circulation 1998; 97: 731-733. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738561&pid=S1409-4142200400030000600022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="23"></a></font><font  face="Arial" size="2">23. Koenig W, Lowel H, Baumert J and Meisinger C. C-reactive Protein modulates risk prediction based on the Framingham Score: implications for future risk assessment. Circulation 2004; 109: 1349-53. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738562&pid=S1409-4142200400030000600023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="24"></a></font><font  face="Arial" size="2">24. Pearson TA, Mensah GA, Cannon RO III y col. Markers of inflammation and cardiovascular disease: application to clinical and public health practice: AHA/CDC. Circulation 2003; 107: 499-511. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738563&pid=S1409-4142200400030000600024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="25"></a></font><font  face="Arial" size="2">25. Iluso G, Biasucci LM, Gallimore JR y col. Enhacend inflammatory response in patients with pre-infarction unstable angina. J Am Coll Cardiol 1999; 34: 1696-1703. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738564&pid=S1409-4142200400030000600025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="26"></a></font><font  face="Arial" size="2">26. Ferreirós ER, Boissonnet CP, Pizarro R, García Merletti PF, Cagide A, Bazzino O y col. Independent prognostic value of elevated C-reactive protein in unstable angina. Circulation 1999; 100: 1958-1963. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738565&pid=S1409-4142200400030000600026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="27"></a></font><font  face="Arial" size="2">27. Bertil Lindahl, Henrik T, Agneta S, Per Venge M and Lars Wallentin, for the FRISC Study Group. Markers of myocardial damage and inflammation in relation to long-term mortality in unstable coronary artery disease. N Engl J Med 2000; 343: 1139-47. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738566&pid=S1409-4142200400030000600027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="28"></a></font><font  face="Arial" size="2">28. Morrow DA, Rifai N, Animan EM, Cannon CP y col. C-reactive Protein is a potent predictor of mortality independently. TIMI 11 A substudy. J Am Coll Cardiol 1998; 31: 1460-1465. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738567&pid=S1409-4142200400030000600028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="29"></a></font><font  face="Arial" size="2">29. Sanchos J, Boda V, Insa y col. Relación de los valores de PCR con los hallazgos angiográficos y los marcadores de necrosis en el síndrome coronario agudo sin elevación del segmento ST. Rev Esp Cardiol 2004; 57: 382-387. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738568&pid=S1409-4142200400030000600029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="30"></a></font><font  face="Arial" size="2">30. Danesh J, Whincup P, Walker M, Lennon L, Thomson A, Appleby P y col. Low grade inflammation and coronary heart disease: prospective study and updated meta-analyses. BMJ 2000; 321: 199</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738569&pid=S1409-4142200400030000600030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="31"></a></font><font  face="Arial" size="2">31. Biasucci LM, Liuzzo G, Bufón y col. Elevated levels of C-Reactive Proteina discharge in patients with unstable angina predict recurrent instabity. Circulation 1999; 99: 855-60. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738570&pid=S1409-4142200400030000600031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="32"></a></font><font  face="Arial" size="2">32. Angiolillo DJ, Biasucci LM, Liuzo G y Crea F. La inflamación en los síndromes coronarios agudos: mecanismos e implicaciones clínicas. Rev Esp Cardiol 2004; 57(5) : 433-446. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738571&pid=S1409-4142200400030000600032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="33"></a></font><font  face="Arial" size="2">33. Libby P y col. Molecular bases of tha acute coronary syndrome. Circulation 1995; 91: 2844-2850. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738572&pid=S1409-4142200400030000600033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="34"></a></font><font  face="Arial" size="2">34. Seta Y, Kanda T, Tanaka T y col. Interleukin 18 in acute myocardial infarction. Heart 2000; 84: 668. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738573&pid=S1409-4142200400030000600034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="35"></a></font><font  face="Arial" size="2">35. Blankenberg S, Tiret L, Bickel C, Peetz D, Cambien F, Meyer J, Rupprecht HJ, for the AtheroGene Investigators. Interleukin-18 is a strong predictor of cardiovascular death in stable and unstable angina. Circulation 2002; 106: 24-30. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738574&pid=S1409-4142200400030000600035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="36"></a></font><font  face="Arial" size="2">36. Ridker PM, Hennekens CH, Allen J y col. Plasma concentration of interleukin-6 and the risk of future myocardial infarction among apparently healthy men. Circulation 2000; 101: 1767-1772. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738575&pid=S1409-4142200400030000600036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="37"></a></font><font  face="Arial" size="2">37. Ridker PM, Hennekens CH, Roitman-Johnson B, Stampfer MJ and Allen J. Plasma concentration of soluble intercellular adhesion molecule 1 and risks of future myocardial inferction in apparently healthy men. Lancet 1998; 351: 88-92. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738576&pid=S1409-4142200400030000600037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="38"></a></font><font  face="Arial" size="2">38. Aukrust P, Müller F, Ueland T, Berget T, Aaser E, Brunsvig A y col. Enhanced levels of soluble and menbrane-bound CD 40 ligand in patients with unstable angina. Circulation 1999; 100: 614-620. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738577&pid=S1409-4142200400030000600038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="39"></a></font><font  face="Arial" size="2">39. Heeschen C, Dimmeler S y col, for the CAPTURE Study Investigators. Soluble CD40 Ligand in Acute Coronary Syndromes. N Engl Med 2003; 348: 1104-11. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738578&pid=S1409-4142200400030000600039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="40"></a></font><font  face="Arial" size="2">40. Barnes PJ, Karin M y col. Nuclear factor-6B-A pivotal transcription factor in chronic inflammatory diseases. N Eng J Med 1997; 336: 1066-1071. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738579&pid=S1409-4142200400030000600040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="41"></a></font><font  face="Arial" size="2">41. García-Moll X, Coccolo F, Cole D and Kaski JC. Serum neopterin and complex stenosis morphology in patients with unstable angina. J Am Coll Cardiol 2000; 35: 956-962. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738580&pid=S1409-4142200400030000600041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="42"></a></font><font  face="Arial" size="2">42. Kovanen PT, Manttari M, Palosuo T y col. Prediction of myocardial infarction in dyslipidemic men by elevated leveles of immunoglobulin classes A, E and G, but no M. Arch Intern Med 1998; 158: 1434-9. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738581&pid=S1409-4142200400030000600042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="43"></a></font><font  face="Arial" size="2">43. Laguens RP, Vigliano CA, Macchia A, Argel MI, Chambó JG and Gurfinkel EP, Buenos Aires, Argentina. Am Heart J 2001; 141: 780-783. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738582&pid=S1409-4142200400030000600043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="44"></a></font><font  face="Arial" size="2">44. Stein BC, Levin RI. Natriuretic peptides: Physiology, therapeutic potential and risk stratification in ischemic heart disease. Am heart J 1998; 135: 914-923. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738583&pid=S1409-4142200400030000600044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="45"></a></font><font  face="Arial" size="2">45. Kikuta K, Yasue H, Yoshimura M y col. Incresead plasma levels of B-type natriuretic peptide in patients with unstable angina. Am Heart J1996; 132: 101-107. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738584&pid=S1409-4142200400030000600045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="46"></a></font><font  face="Arial" size="2">46. Morrow DA, Cannon CP, Braunwald E y col. Evaluation of B-type natriuretic peptide for risk assessment in instable angina/non-ST-elevation myocardial infarction (TACTICS-TIMI 18). J Am Coll Cardiol 2003; 41: 1264-1272. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738585&pid=S1409-4142200400030000600046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="47"></a></font><font  face="Arial" size="2">47. De Lemos JA, Morrow DA, Bentley JH, Omland T, Sabatine MS and Braunwald. The prognostic value of B-type natriuretic peptide in patients with acute coronary syndromes. N Engl J Med 2001; 345: 1014-1021. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738586&pid=S1409-4142200400030000600047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="48"></a></font><font  face="Arial" size="2">48. Ridker PM, Rifai N, Pfeffer MA, Sacks F and Braunwald E. Long-term effects of pravastatin on plasma concentration of C- reactive protein. The Cholesterol And Recurrent Events (CARE) investigators. Circulation. 1999; 100: 230-235. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738587&pid=S1409-4142200400030000600048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="49"></a></font><font  face="Arial" size="2">49. Cannon CP, Braunwald E, Skenen AM y col. Comparison of intensive and moderate lipid lowering with statins after acute coronary syndrome (PROVET IT-TIMI 22). N Engl Med 2004; 350. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738588&pid=S1409-4142200400030000600049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="50"></a></font><font  face="Arial" size="2">50. The Clopidogrel in Unstable Angina to prevent Recurrent Events trial investigador. Effects of clopidogrel in addition aspirin in patients with acute coronary syndromes without ST- Segment elevation. N Engl J Med 2001; 345: 494-504. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738589&pid=S1409-4142200400030000600050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="51"></a></font><font  face="Arial" size="2">51. Cohen M, Demers C, Gurfinkel E y col. A comparison of low molecular weight heparin with unfractioned heparin for unstable coronary artery disease. For the efficacy and safety of subcutaneus enoxaparin in Non-Q-wave coronary events study group. N Engl J Med 1997; 337: 447-452. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738590&pid=S1409-4142200400030000600051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="52"></a></font><font  face="Arial" size="2">52. GUSTO IV. Effecto of glycoprotein IIb/IIIa receptor blocker abciximab on outcome in patients with acute coronary syndromes without early coronary revascularization; the GUSTO IV-ACS randomised trial. Lancet 2001; 357: 1915-1924. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738591&pid=S1409-4142200400030000600052&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="53"></a></font><font  face="Arial" size="2">53. Piegas LS, Yusuf S y col, for the OASIS registry investigators. The organization to assess strategies for ischemic syndrome. Registry in patients with unstable angina. Am J Cardiol 1999; 84: 7M-12M. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738592&pid=S1409-4142200400030000600053&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="54"></a></font><font  face="Arial" size="2">54. PRISM PLUS study investigators. Inhibition of the platelet glycoprotein IIb/IIIa receptor with tirofiban in unstable angina and non-Q-wave myocardial infarction. N Engl J Med 1998; 338: 1488-1497. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738593&pid=S1409-4142200400030000600054&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="55"></a></font><font  face="Arial" size="2">55. Fox KA, Poole-Wilson PA, Pocock y col, for the randomizend intervention trial of unstable angina (RITA) investigators. Interventional versus conservative treatment for patients with unstable angina or non ST-elevation myocardial infarction. Lancet 2002; 360: 743-751. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738594&pid=S1409-4142200400030000600055&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="56"></a></font><font  face="Arial" size="2">56. Cannon CP, Frey MI, Braunwald E y col, the TACTIS- thrombolysis in myocardial infarction 18 investigators. Comparison of early invasive and conservative strategies in patients with the glycoprotein IIb/IIIa inhibitor tirofiban. N Engl J Med 2001; 1344: 1879-1887. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738595&pid=S1409-4142200400030000600056&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="57"></a></font><font  face="Arial" size="2">57. Animan EM, McCabe CH, Braunwald E and TIMI-11B investigators. Enoxaparin prevent death and cardiac ischemic events in instable angina/non-Q-wave myocardial infarction. Results of the thrombolysis in myocardial infarction (TIMI) 11B trial. Circulation 1999; 100: 1593-1601. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738596&pid=S1409-4142200400030000600057&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="58"></a></font><font  face="Arial" size="2">58. Boden W, O ´Rourke R, Crawford M, for the VANQWISH trial investigators. Outcomes in patients with acute non-Q-wave myocardial infarction randomly assigned to and invasive as compared with as conservative management strategy. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=738597&pid=S1409-4142200400030000600058&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font face="Arial" size="2"><a name="a02"></a><a href="#a01">*</a>FACC,     <br> <a href="#a01">**</a> Departamento Cardiovascular, Sanatorio Mitre. Buenos Aires. Argentina. Bartolomé Mitre 2553, Capital Federal. Teléfono: 4954-7070 (445) e-mail: <a  href="mailto:ajlescano@hotmail.com">ajlescano@hotmail.com</a></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Long-term low-molecular-mass heparin in unstable coronary-artery disease: FRISC II prospective randomised multicentre study]]></article-title>
<source><![CDATA[Lancet]]></source>
<year>1999</year>
<volume>354</volume>
<page-range>701-707</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chierchia]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Conferencia especial del XXXVI congrerso nacional de la sociedad española de cardiología]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Esp Cardiol]]></source>
<year>2001</year>
<volume>54</volume>
<page-range>1135-1140</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Malek]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alper]]></surname>
<given-names><![CDATA[SL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Izunmo]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hemodynamic shear stress and its role in atherosclerosis]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>1999</year>
<volume>282</volume>
<page-range>2035- 2042</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stefanadis]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Toutouzas]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tsiamis]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stratos]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vavuranakis]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kallikazaros]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Plaque temperature after percutaneous intervention]]></article-title>
<source><![CDATA[JACC]]></source>
<year>2001</year>
<volume>37</volume>
<page-range>1277-1283</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chesebro]]></surname>
<given-names><![CDATA[JH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fuster]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Plaque disrupt and thrombosis in unstable angina pectoris]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Cardiol]]></source>
<year>1991</year>
<volume>68</volume>
<page-range>9C</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kaartinen]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Van der Wal]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Mast cell infiltration in acute coronary syndrome: implications for plaque rupture]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Coll Cardiol]]></source>
<year>1998</year>
<volume>32</volume>
<page-range>606</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Antman]]></surname>
<given-names><![CDATA[EM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cohen]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bernink]]></surname>
<given-names><![CDATA[PJL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McCabe]]></surname>
<given-names><![CDATA[CH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Braunwald]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The TIMI Risk score for unstable angina/Non-ST elevation MI]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>2000</year>
<volume>284</volume>
<page-range>835-842</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>ACC/AHA</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[guideline update for the management of patients wtih unstable angina and non-ST-segment elevation myocardial infarction]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>2002</year>
<month>20</month>
<day>02</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lindahl]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Toss]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Siegbahn]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Venge]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wallentin]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Markes of myocardial damage and inflammation in relation to long-term mortality in unstable coronary artery disease]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>2000</year>
<volume>343</volume>
<page-range>1139-1147</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Galvani]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ottani]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ferrini]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ladenson]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Destro]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jaffe]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prognostic influence of elevated values of cardiac troponin I in patients with unstable angina]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>1997</year>
<volume>95</volume>
<page-range>2053</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Florenciano]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Molina]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Egea]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prueba de esfuerzo de bajo riesgo en pacientes con angina inestable: ¿Implica un pronóstico favorable?]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Esp Cardiol]]></source>
<year>2000</year>
<volume>53</volume>
<page-range>783-790</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Braunwald]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jones]]></surname>
<given-names><![CDATA[RH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brown]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cheitlin]]></surname>
<given-names><![CDATA[MD]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Diagnosis and managing unstable angina]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>1994</year>
<volume>90</volume>
<page-range>613-622</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Florenciano-Sánchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Castillo-Moreno]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Molina-Laborda]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez-Pascual]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García-Urriticoechea]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Egea-Beneyto]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The exercise test that indicates a low risk of events]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Coll Cardiol]]></source>
<year>2001</year>
<volume>38</volume>
<page-range>1974-1979</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Saltzman]]></surname>
<given-names><![CDATA[AJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Waxman]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Angioscopy and ischemic heart disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Curr Opin Cardiol]]></source>
<year>2002</year>
<volume>17</volume>
<page-range>633-637</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rioufol]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Finet]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ginon]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Multiple atherosclerotic plaque rupture in acute coronary syndrome: a three-vessel intravascular ultrasound study]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>2002</year>
<volume>106</volume>
<page-range>804-808</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stone]]></surname>
<given-names><![CDATA[PH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A multifaceted search for the presence of high-risk, vulnerable plaque]]></article-title>
<source><![CDATA[Current Opinion in Cardiology]]></source>
<year>2002</year>
<volume>17</volume>
<page-range>613-615</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Toss]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lindahl]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Siegbahn]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wallentin]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[for the FRISC Study Group. Prognostic influence of increased fibrinogen and C-Reactive protein levels in unstable coronary artery disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>1997</year>
<volume>96</volume>
<page-range>4204-4210</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Thomson]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kienast]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pyke]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Haverkate]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Van de Loo]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hemostatic factors and the risk of myocardial infarction or sudden death in patients with angina pectoris]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>1995</year>
<volume>332</volume>
<page-range>635-641</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Liuzzo]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Biasucci]]></surname>
<given-names><![CDATA[LM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gallimore]]></surname>
<given-names><![CDATA[JR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Grillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[RL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rebuzzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[AG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pepys]]></surname>
<given-names><![CDATA[MB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Maseri]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The prognostic value of C-reactive protein and serum amyloid A protein in severe unstable angina]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>1994</year>
<volume>331</volume>
<page-range>417-424</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Libby]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ridker]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Maseri]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Inflammation and atherosclerosis]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>2002</year>
<volume>105</volume>
<page-range>1135-1143</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Koening]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sund]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Doring]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[C reactive protein, a sensitive marker of inflammation, predicts future risk of coronary disease in initially healthy middle-aged men: results from the MONICA, 1984-1992]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>1999</year>
<volume>99</volume>
<page-range>237-242</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ridker]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Buring]]></surname>
<given-names><![CDATA[JE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prospective study of C-reactive protein and the risk of future cardiovascular events among apparently healthy women]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>1998</year>
<volume>97</volume>
<page-range>731-733</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Koenig]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lowel]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baumert]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Meisinger]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[C-reactive Protein modulates risk prediction based on the Framingham Score: implications for future risk assessment]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>2004</year>
<volume>109</volume>
<page-range>1349-53</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pearson]]></surname>
<given-names><![CDATA[TA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mensah]]></surname>
<given-names><![CDATA[GA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cannon RO]]></surname>
<given-names><![CDATA[III]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Markers of inflammation and cardiovascular disease: application to clinical and public health practice: AHA/CDC]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>2003</year>
<volume>107</volume>
<page-range>499-511</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Iluso]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Biasucci]]></surname>
<given-names><![CDATA[LM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gallimore]]></surname>
<given-names><![CDATA[JR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Enhacend inflammatory response in patients with pre-infarction unstable angina]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Coll Cardiol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>34</volume>
<page-range>1696-1703</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ferreirós]]></surname>
<given-names><![CDATA[ER]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Boissonnet]]></surname>
<given-names><![CDATA[CP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pizarro]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García Merletti]]></surname>
<given-names><![CDATA[PF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cagide]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bazzino]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Independent prognostic value of elevated C-reactive protein in unstable angina]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>1999</year>
<volume>100</volume>
<page-range>1958-1963</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bertil]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lindahl]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Henrik]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Agneta]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Per Venge]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wallentin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lars]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[for the FRISC Study Group. Markers of myocardial damage and inflammation in relation to long-term mortality in unstable coronary artery disease]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>2000</year>
<volume>343</volume>
<page-range>1139-47</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morrow]]></surname>
<given-names><![CDATA[DA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rifai]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Animan]]></surname>
<given-names><![CDATA[EM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cannon]]></surname>
<given-names><![CDATA[CP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[C-reactive Protein is a potent predictor of mortality independently: TIMI 11 A substudy]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Coll Cardiol]]></source>
<year>1998</year>
<volume>31</volume>
<page-range>1460-1465</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sanchos]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Boda]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Insa]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Relación de los valores de PCR con los hallazgos angiográficos y los marcadores de necrosis en el síndrome coronario agudo sin elevación del segmento ST]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Esp Cardiol]]></source>
<year>2004</year>
<volume>57</volume>
<page-range>382-387</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Danesh]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Whincup]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Walker]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lennon]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Thomson]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Appleby]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Low grade inflammation and coronary heart disease: prospective study and updated meta-analyses]]></article-title>
<source><![CDATA[BMJ]]></source>
<year>2000</year>
<volume>321</volume>
<page-range>199</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Biasucci]]></surname>
<given-names><![CDATA[LM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Liuzzo]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bufón]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Elevated levels of C-Reactive Proteina discharge in patients with unstable angina predict recurrent instabity]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>1999</year>
<volume>99</volume>
<page-range>855-60</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Angiolillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[DJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Biasucci]]></surname>
<given-names><![CDATA[LM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Liuzo]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Crea]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[La inflamación en los síndromes coronarios agudos: mecanismos e implicaciones clínicas]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Esp Cardiol]]></source>
<year>2004</year>
<volume>57</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>433-446</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Libby]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Molecular bases of tha acute coronary syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>1995</year>
<volume>91</volume>
<page-range>2844-2850</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Seta]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kanda]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tanaka]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Interleukin 18 in acute myocardial infarction]]></article-title>
<source><![CDATA[Heart]]></source>
<year>2000</year>
<volume>84</volume>
<page-range>668</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Blankenberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tiret]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bickel]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Peetz]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cambien]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Meyer]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rupprecht]]></surname>
<given-names><![CDATA[HJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[for the AtheroGene Investigators. Interleukin-18 is a strong predictor of cardiovascular death in stable and unstable angina]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>2002</year>
<volume>106</volume>
<page-range>24-30</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<label>36</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ridker]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hennekens]]></surname>
<given-names><![CDATA[CH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Allen]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Plasma concentration of interleukin-6 and the risk of future myocardial infarction among apparently healthy men]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>2000</year>
<volume>101</volume>
<page-range>1767-1772</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<label>37</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ridker]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hennekens]]></surname>
<given-names><![CDATA[CH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Roitman-Johnson]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stampfer]]></surname>
<given-names><![CDATA[MJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Allen]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Plasma concentration of soluble intercellular adhesion molecule 1 and risks of future myocardial inferction in apparently healthy men]]></article-title>
<source><![CDATA[Lancet]]></source>
<year>1998</year>
<volume>351</volume>
<page-range>88-92</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<label>38</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aukrust]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Müller]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ueland]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Berget]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aaser]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brunsvig]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Enhanced levels of soluble and menbrane-bound CD 40 ligand in patients with unstable angina]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year></year>
<volume>1999</volume><volume>100</volume>
<page-range>614-620</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<label>39</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Heeschen]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dimmeler]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[for the CAPTURE Study Investigators: Soluble CD40 Ligand in Acute Coronary Syndromes]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl Med]]></source>
<year>2003</year>
<volume>348</volume>
<page-range>1104-11</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<label>40</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barnes]]></surname>
<given-names><![CDATA[PJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Karin]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Nuclear factor-6B-A pivotal transcription factor in chronic inflammatory diseases]]></article-title>
<source><![CDATA[N Eng J Med]]></source>
<year>1997</year>
<volume>336</volume>
<page-range>1066-1071</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<label>41</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García-Moll]]></surname>
<given-names><![CDATA[X]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Coccolo]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cole]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kaski]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Serum neopterin and complex stenosis morphology in patients with unstable angina]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Coll Cardiol]]></source>
<year>2000</year>
<volume>35</volume>
<page-range>956-962</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<label>42</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kovanen]]></surname>
<given-names><![CDATA[PT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Manttari]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Palosuo]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prediction of myocardial infarction in dyslipidemic men by elevated leveles of immunoglobulin classes A, E and G, but no M]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Intern Med]]></source>
<year>1998</year>
<volume>158</volume>
<page-range>1434-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<label>43</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Laguens]]></surname>
<given-names><![CDATA[RP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vigliano]]></surname>
<given-names><![CDATA[CA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Macchia]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Argel]]></surname>
<given-names><![CDATA[MI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chambó]]></surname>
<given-names><![CDATA[JG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gurfinkel]]></surname>
<given-names><![CDATA[EP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Buenos Aires, Argentina]]></article-title>
<source><![CDATA[Am Heart J]]></source>
<year>2001</year>
<volume>141</volume>
<page-range>780-783</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<label>44</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stein]]></surname>
<given-names><![CDATA[BC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Levin]]></surname>
<given-names><![CDATA[RI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Natriuretic peptides: Physiology, therapeutic potential and risk stratification in ischemic heart disease]]></article-title>
<source><![CDATA[Am heart J]]></source>
<year>1998</year>
<volume>135</volume>
<page-range>914-923</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<label>45</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kikuta]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yasue]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yoshimura]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Incresead plasma levels of B-type natriuretic peptide in patients with unstable angina]]></article-title>
<source><![CDATA[Am Heart J]]></source>
<year>1996</year>
<volume>132</volume>
<page-range>101-107</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<label>46</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morrow]]></surname>
<given-names><![CDATA[DA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cannon]]></surname>
<given-names><![CDATA[CP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Braunwald]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Evaluation of B-type natriuretic peptide for risk assessment in instable angina/non-ST-elevation myocardial infarction (TACTICS-TIMI 18)]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Coll Cardiol]]></source>
<year>2003</year>
<volume>41</volume>
<page-range>1264-1272</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<label>47</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Lemos]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Morrow]]></surname>
<given-names><![CDATA[DA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bentley]]></surname>
<given-names><![CDATA[JH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Omland]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sabatine]]></surname>
<given-names><![CDATA[MS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Braunwald]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The prognostic value of B-type natriuretic peptide in patients with acute coronary syndromes]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>2001</year>
<volume>345</volume>
<page-range>1014-1021</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B48">
<label>48</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ridker]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rifai]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pfeffer]]></surname>
<given-names><![CDATA[MA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sacks]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Braunwald]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Long-term effects of pravastatin on plasma concentration of C- reactive protein: The Cholesterol And Recurrent Events (CARE) investigators]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>1999</year>
<volume>100</volume>
<page-range>230-235</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B49">
<label>49</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cannon]]></surname>
<given-names><![CDATA[CP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Braunwald]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Skenen]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Comparison of intensive and moderate lipid lowering with statins after acute coronary syndrome (PROVET IT-TIMI 22)]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl Med]]></source>
<year>2004</year>
<page-range>350</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B50">
<label>50</label><nlm-citation citation-type="journal">
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Clopidogrel in Unstable Angina to prevent Recurrent Events trial investigador: Effects of clopidogrel in addition aspirin in patients with acute coronary syndromes without ST- Segment elevation]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>2001</year>
<volume>345</volume>
<page-range>494-504</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B51">
<label>51</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cohen]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Demers]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gurfinkel]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A comparison of low molecular weight heparin with unfractioned heparin for unstable coronary artery disease: For the efficacy and safety of subcutaneus enoxaparin in Non-Q-wave coronary events study group]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>1997</year>
<volume>337</volume>
<page-range>447-452</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B52">
<label>52</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>GUSTO IV</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Effecto of glycoprotein IIb/IIIa receptor blocker abciximab on outcome in patients with acute coronary syndromes without early coronary revascularization; the GUSTO IV-ACS randomised trial]]></article-title>
<source><![CDATA[Lancet]]></source>
<year>2001</year>
<volume>357</volume>
<page-range>1915-1924</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B53">
<label>53</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Piegas]]></surname>
<given-names><![CDATA[LS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yusuf]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[for the OASIS registry investigators: The organization to assess strategies for ischemic syndrome. Registry in patients with unstable angina]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Cardiol]]></source>
<year>1999</year>
<volume>84</volume>
<page-range>7M-12M</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B54">
<label>54</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>PRISM PLUS study investigators</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Inhibition of the platelet glycoprotein IIb/IIIa receptor with tirofiban in unstable angina and non-Q-wave myocardial infarction]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>1998</year>
<volume>338</volume>
<page-range>1488-1497</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B55">
<label>55</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fox]]></surname>
<given-names><![CDATA[KA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Poole-Wilson]]></surname>
<given-names><![CDATA[PA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pocock]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[for the randomizend intervention trial of unstable angina (RITA) investigators: Interventional versus conservative treatment for patients with unstable angina or non ST-elevation myocardial infarction]]></article-title>
<source><![CDATA[Lancet]]></source>
<year>2002</year>
<volume>360</volume>
<page-range>743-751</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B56">
<label>56</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cannon]]></surname>
<given-names><![CDATA[CP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Frey]]></surname>
<given-names><![CDATA[MI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Braunwald]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[the TACTIS- thrombolysis in myocardial infarction 18 investigators: Comparison of early invasive and conservative strategies in patients with the glycoprotein IIb/IIIa inhibitor tirofiban]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>2001</year>
<volume>1344</volume>
<page-range>1879-1887</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B57">
<label>57</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Animan]]></surname>
<given-names><![CDATA[EM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McCabe]]></surname>
<given-names><![CDATA[CH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Braunwald]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>TIMI-11B investigators</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Enoxaparin prevent death and cardiac ischemic events in instable angina/non-Q-wave myocardial infarction: Results of the thrombolysis in myocardial infarction (TIMI) 11B trial]]></article-title>
<source><![CDATA[Circulation]]></source>
<year>1999</year>
<volume>100</volume>
<page-range>1593-1601</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B58">
<label>58</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Boden]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[O ´Rourke]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Crawford]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[for the VANQWISH trial investigators: Outcomes in patients with acute non-Q-wave myocardial infarction randomly assigned to and invasive as compared with as conservative management strategy]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
