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</front><body><![CDATA[ <div class="Section1">     <p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"><b><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Obituario </span></b></p>     <div>     <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><b><span  style="font-size: 14pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Mis recuerdos del Dr. Rodrigo Guti&#233;rrez S&#225;enz    <br> </span></b></p>     <p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><b><span  style="font-size: 14pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"><img  src="/img/revistas/amc/v53n1/art04i1.jpg" alt=""  style="width: 392px; height: 337px;">     <br> </span></b></p>     <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Hace mucho tiempo que no leo la revista Selecciones, ni siquiera s&#233; si a&#250;n se publica. Pero en mi juventud, como el lector voraz que era, no pod&#237;a dejar de consumir cualquier n&#250;mero que cayera en mis manos. La secci&#243;n que m&#225;s disfrutaba era &#8220;Mi personaje inolvidable&#8221;, en la que el ensayista de turno, uno que otro famoso y las m&#225;s de las veces no tanto, perfilaba en unas pocas l&#237;neas la historia y figura de una persona que tuvo un impacto indeleble en su vida. No me cabe la menor duda de que si me correspondiera hacer lo mismo, mi personaje inolvidable ser&#237;a Rodrigo Guti&#233;rrez S&#225;enz. &#201;l represent&#243; la influencia m&#225;s determinante en mi evoluci&#243;n profesional y pol&#237;tica durante mis a&#241;os universitarios, en la d&#233;cada de los setenta, y fue adem&#225;s un amigo entra&#241;able, con quien pude compartir los momentos m&#225;s dif&#237;ciles y las alegr&#237;as m&#225;s grandes de esa etapa turbulenta de mi vida individual y del mismo pa&#237;s. </span></p>     <div style="text-align: justify;"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Lo conoc&#237; personalmente cuando junto con una treintena de afortunados j&#243;venes que hab&#237;amos sido seleccionados para formar parte de la XI generaci&#243;n de la Escuela de Medicina de la UCR en 1971, inici&#233; mis estudios de carrera. Recibimos una c&#225;lida bienvenida de parte de nuestro decano, el Dr. Gutierrez S&#225;enz, uno de los l&#237;deres universitarios m&#225;s destacados en la escena nacional. En realidad, hab&#237;a tenido mi primer contacto con el pensamiento social de Rodrigo ya desde 1968, como estudiante de bachillerato en el Colegio La Salle, donde le&#237; por primera vez su l&#250;cido an&#225;lisis de la realidad nacional del pa&#237;s: &#168;La Costa Rica que no conocemos&#168;, un documento que mostraba en toda su crudeza las estad&#237;sticas de la insalubridad, la marginaci&#243;n social y la pobreza que aquejaban al pa&#237;s. Como acad&#233;mico y m&#233;dico comprometido con la justicia social, Rodrigo desnudaba la injusticia estructural de la democracia costarricense. Este an&#225;lisis lo condujo a hacer un llamado para la profundizaci&#243;n de las reformas sociales y pol&#237;ticas, a inicios de los a&#241;os setenta, al ser firmante del &#8220;Manifiesto democr&#225;tico para una revoluci&#243;n social&#8221;, conocido como el &#8220;Manifiesto de Patio de Agua&#8221;. Como consecuencia de su posici&#243;n cada vez m&#225;s radical frente a la injusticia social reinante en el pa&#237;s, y lo que &#233;l consideraba la pusilanimidad de los partidos tradicionales para enfrentar sus causas m&#225;s profundas, comenz&#243; su camino de encuentro con el movimiento popular y pol&#237;tico, democr&#225;tico y revolucionario de Costa Rica, y con los movimientos de liberaci&#243;n de Centroam&#233;rica y Am&#233;rica Latina.</span>    <br> <span style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"></span></div>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">La presencia de Rodrigo entre los estudiantes de la Escuela era constante y cercana: en poco tiempo pudimos llegar a apreciar su sencillez en el trato, su sincero inter&#233;s en nuestro bienestar y en nuestras humildes apreciaciones cr&#237;ticas sobre el programa acad&#233;mico de la carrera. Su mirada c&#225;lida y su f&#225;cil conversaci&#243;n hac&#237;an que entabl&#225;ramos con mucha facilidad el di&#225;logo. Ya desde entonces compart&#237;a con nosotros su perspectiva de una formaci&#243;n m&#233;dica m&#225;s ajustada a la realidad nacional, que acercara al futuro m&#233;dico en una manera integral, a la pr&#225;ctica m&#233;dica basada en el perfil epidemiol&#243;gico y social del pa&#237;s. Una de las an&#233;cdotas que nos contaba era c&#243;mo al regreso de su formaci&#243;n como profesor de fisiolog&#237;a m&#233;dica en la Universidad Estatal de Louisiana, impart&#237;a en los primeros a&#241;os de la Escuela, en el curriculum modelado sobre la base de esa universidad norteamericana, un curso sobre la fisiolog&#237;a de los vuelos espaciales&#8230; &#161;se re&#237;a al recordar la diligencia con que en esos momentos le explicaba a sus alumnos los fundamentos de una medicina espacial que muy poca relevancia podr&#237;a tener para la atenci&#243;n de los pacientes de carne y hueso en el terru&#241;o costarricense! </span></p>     <div>     <div style="text-align: justify;"> </div>     <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">A finales de 1971 tuvo lugar una de las m&#225;s prolongadas huelgas m&#233;dicas en la historia del pa&#237;s. Durante varias semanas los servicios de atenci&#243;n de la Caja y de los hospitales nacionales se interrumpieron y dejaron a la poblaci&#243;n sin cobertura, salvo para las emergencias m&#225;s serias. Los m&#233;dicos ped&#237;an un aumento importante en su ingreso salarial, que de aprobarse habr&#237;a tenido consecuencias serias para la solvencia econ&#243;mica del sistema de salud. Los estudiantes de Medicina de primer a&#241;o de la carrera &#8220;ve&#237;amos los toros desde la barrera&#8221;, con posturas diversas en pro y en contra del movimiento gremial. Una prueba de c&#243;mo el pensamiento cr&#237;tico de nuestro Decano estaba calando en nosotros, la constituye el manifiesto que un grupo de dieciocho compa&#241;eros redactamos, firmamos y publicamos como campo pagado en La Naci&#243;n, el 4 de noviembre de 1971. En &#233;l record&#225;bamos a nuestros futuros colegas que las demandas salariales del gremio ten&#237;an que balancearse con las necesidades econ&#243;micas de la gran mayor&#237;a de la poblaci&#243;n que viv&#237;a por debajo, o en el borde de la pobreza, en el pa&#237;s. Les ped&#237;amos que su movimiento planteara objetivos m&#225;s nobles y de mayor compromiso con las necesidades costarricenses. Entre los firmantes del campo pagado estaban futuros gerentes de la Caja y del Colegio de M&#233;dicos, jefes de Servicio de los mejores hospitales y galenos que le han servido mucho al pa&#237;s. El pensamiento de Rodrigo nos hab&#237;a inspirado, pero los estudiantes firmantes fuimos los &#250;nicos responsables de preparar y publicar el manifiesto. Sin embargo, como puede suponerse, la reacci&#243;n de la mayor&#237;a del gremio m&#233;dico ante &#8220;el grupo de los 18&#8221;, como se nos lleg&#243; a conocer, fue la del ostracismo y el escarnio. Nuestras fotos fueron exhibidas en los quir&#243;fanos de los hospitales, en carteles que denunciaban a los supuestos protocolegas traidores. No obstante, en medio de la pol&#233;mica, Rodrigo se pronunci&#243; en nuestro favor, declarando que la postura de sus estudiantes de primer a&#241;o era la m&#225;s digna que grupo alguno hubiera tenido durante la crisis. El partido estudiantil de la Medicina Social hab&#237;a nacido, y Rodrigo era nuestro gu&#237;a y mentor. </span></p>     <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Al a&#241;o siguiente Rodrigo emprendi&#243; un proyecto ambicioso y visionario: renovar y transformar el curr&#237;culum de estudios de la carrera de Medicina. Cont&#243; con la asesor&#237;a de la Organizaci&#243;n Panamericana de la Salud (OPS), que se preciaba de tener cuadros t&#233;cnicos progresistas y de gran experiencia en el campo de los recursos humanos, como el argentino Juan C&#233;sar Garc&#237;a y el ecuatoriano Miguel M&#225;rquez. Rodrigo emprendi&#243; un proceso muy participativo, en el que tanto profesores como alumnos trabajamos arduamente para revisar de manera cr&#237;tica el programa de estudios. En ese momento, la Universidad de Costa Rica y su Facultad de Medicina se colocaban en la vanguardia del movimiento de reforma de los planes de estudio de la carrera de Medicina en el continente. Las discusiones entre profesores y alumnos fueron m&#225;s que animadas, a veces antag&#243;nicas, ya que un grupo importante de prominentes maestros y algunos alumnos, cuestionaban la necesidad de cualquier cambio, y en particular, uno tan radical. Tambi&#233;n hab&#237;a reacciones encontradas frente a los ajustes que Rodrigo puso en marcha en cuanto a los criterios para la admisi&#243;n a la Escuela de Medicina, orientados a democratizar el ingreso a la carrera, mediante el an&#225;lisis del nivel socioecon&#243;mico de los aspirantes, para que los estudiantes de menores ingresos no se vieran tan perjudicados por las desventajas propias de su situaci&#243;n social. </span></p>     <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">En consecuencia, un grupo de docentes resistentes al cambio emprendieron la creaci&#243;n de la primera universidad privada y escuela de medicina, la UACA, hoy encarnada en la UCIMED, como una reacci&#243;n de rechazo al nuevo curr&#237;culo que eventualmente se estableci&#243;. Casi treinta a&#241;os despu&#233;s, la calidad de la ense&#241;anza y el programa de estudios de la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica (UCR) siguen siendo de los m&#225;s avanzados en Am&#233;rica Latina, y los mejores del pa&#237;s. Rodrigo supo ver el futuro de la ense&#241;anza de la Medicina, y a pesar de las disidencias, logr&#243; su cometido como Decano: dejar las bases para una instituci&#243;n universitaria p&#250;blica avanzada en los terrenos docente y de investigaci&#243;n m&#233;dica nacional. </span></p>     <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">El proceso de revoluci&#243;n democr&#225;tica en Chile y el golpe de Estado pinochetista contra Salvador Allende en 1973, marcaron a nuestra generaci&#243;n de j&#243;venes universitarios progresistas. Nuestro grupo de la medicina social le propuso a la Asamblea de Estudiantes de Medicina que se dedicara una flamante sala de estudios reci&#233;n inaugurada en el edificio de la Escuela, a la memoria del Presidente m&#225;rtir. La reuni&#243;n fue tumultuosa, como era de esperarse; afloraron las divisiones pol&#237;ticas del continente en nuestro peque&#241;o mundillo estudiantil. Despu&#233;s de largas disquisiciones, finalmente se encontr&#243; un punto de acuerdo en el que los de derecha, los de izquierda y los de centro, pudimos coincidir: el sal&#243;n fue denominado con el nombre de nuestro Decano, que contaba con el respeto consensuado de todos nosotros, por sus dotes de l&#237;der acad&#233;mico, maestro y amigo. </span></p>     <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">En 1973 Rodrigo se hab&#237;a afiliado al reci&#233;n fundado Partido Socialista Costarricense (PSC), y algunos de sus estudiantes lo acompa&#241;amos en el proyecto. Junto con &#193;lvaro Montero Mej&#237;a, Francisco Bulgarelli, los gemelos Salom Echeverr&#237;a, William Reuben y Mario Devandas, Rodrigo fue candidato al primer puesto de diputado por San Jos&#233;, por el PSC, en las elecciones nacionales. Durante la fase m&#225;s intensa de la campa&#241;a, a finales de 1973 y en enero de 1974, los estudiantes Roberto Alvarado y un servidor, a la par de nuestras esposas y algunos amigos, formamos un grupo musical partidario: Punta de Lanza. Acompa&#241;amos a Rodrigo y a los dem&#225;s candidatos del flamante partido por todo el pa&#237;s, tomando parte en hasta tres eventos por noche, a veces sufriendo agresiones de los contrincantes, pero la m&#225;s de las ocasiones, disfrutamos de un contacto estrecho y fraternal con las distintas comunidades del pa&#237;s. Rodrigo era incansable como candidato; se llenaba de energ&#237;a al interactuar con el p&#250;blico, que por curiosidad acud&#237;a a conocer y escuchar los planteamientos de La Hormiga, que era como se nos llamaba. El resultado electoral no fue muy halag&#252;e&#241;o para las fuerzas progresistas, pues la izquierda se present&#243; en forma desunida, pero lo disfrutamos enormemente, y Rodrigo se creci&#243; y perfil&#243; como l&#237;der de la izquierda y el futuro candidato que lograr&#237;a encabezar la gran coalici&#243;n de partidos progresistas, Pueblo Unido, en elecciones sucesivas. </span></p>     <div style="text-align: justify;"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Despu&#233;s de completar mi a&#241;o de internado, inici&#233; el servicio social m&#233;dico sanitario en Siquirres, en 1976. Rodrigo me llam&#243; un d&#237;a para proponer que me presentara a hacer el programa de Maestr&#237;a en Medicina Social de la Universidad Aut&#243;noma Metropolitana de M&#233;xico, con el objetivo de regresar y asumir un cargo docente en el nuevo programa de Salud y Sociedad, establecido en el nuevo curr&#237;culum. Con su aliento y esfuerzo se consigui&#243; el apoyo de la OPS y de la UCR, as&#237; como del Ministerio de Salud, y complet&#233; el programa de postgrado, que fue enormemente innovador y formador para mi futuro profesional como salubrista y cooperante internacional, y me reintegr&#233; al equipo docente de la Escuela de Medicina, en 1978. Me sent&#237;a muy orgulloso de ser profesor y de colaborar con quien tanto hab&#237;a hecho por mi educaci&#243;n profesional y humana. As&#237; como lo hizo conmigo, tambi&#233;n propici&#243; que varios colegas j&#243;venes, entre ellos, en forma destacada, el recordado Herman Vargas, se prepararan en Medicina Social en M&#233;xico, Brasil y Francia, y sent&#243; las bases para la creaci&#243;n de la Escuela de Salud P&#250;blica de la Facultad de Medicina de la UCR.</span>    <br> <span style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"></span></div>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Poco tiempo despu&#233;s de haber regresado al pa&#237;s, la revoluci&#243;n sandinista contra la dictadura de Somoza entr&#243; en su etapa m&#225;s compleja. Rodrigo se hab&#237;a involucrado de manera muy cercana con la lucha sandinista, no solo por su compromiso pol&#237;tico con la causa liberadora, sino tambi&#233;n porque su entonces compa&#241;era de vida, Isabel Turcios, era nicarag&#252;ense y sandinista, lo que lo vinculaba personalmente con la lucha del pueblo vecino. En los primeros meses de 1979 Rodrigo demostr&#243; ser por completo consecuente con sus principios: pidi&#243; un permiso temporal a la Universidad y junto con algunos colegas, entre ellos mi compa&#241;ero musical y mejor amigo, Roberto Alvarado, estableci&#243; y comand&#243; con el auspicio de la ONG brit&#225;nica Oxfam, un campamento m&#233;dico en el sur de Honduras, en procura de proporcionar apoyo m&#233;dico y log&#237;stico al Frente Norte en Nicaragua. Durante el tiempo que estuvo al frente de este, me solicit&#243; que atendiera su consultorio m&#233;dico en Guadalupe, para no dejar a sus pacientes sin supervisi&#243;n. </span></p>     <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">El detalle de haber atendido el consultorio de Rodrigo durante su ausencia en el Frente Norte, revela un rasgo trascendental de su persona. &#201;l desempe&#241;&#243; muchos papeles a lo largo de su vida, pero ante todo fue un m&#233;dico de pueblo, preocupado por sus pacientes, visitador de los enfermos en sus casas y servidor, a lo largo de los a&#241;os, de varias generaciones de las familias que le encomendaban su salud. Sin importar las tareas pol&#237;ticas, acad&#233;micas o familiares que tuviera entre manos, siempre atendi&#243; su consultorio en Guadalupe. Ese contacto diario y permanente con el pueblo fue sin duda una fuente de inspiraci&#243;n y de reafirmaci&#243;n de su compromiso con los m&#225;s necesitados. </span></p>     <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">En 1981 sal&#237; a trabajar con la OPS en Belice y no tuve oportunidad de seguir colaborando tan directamente con Rodrigo en sus luchas pol&#237;ticas y sus proyectos acad&#233;micos. </span></p>     <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Segu&#237; de cerca sus actividades, y cuando visitaba el pa&#237;s procuraba llamarlo y mantener el contacto, aunque en el transcurso del tiempo este se volvi&#243; m&#225;s espor&#225;dico de lo que hubiera querido. Pude ver a Rodrigo por &#250;ltima vez, en su casa, unos pocos meses antes de su partida. Estaba debilitado por su enfermedad, pero con la mente l&#250;cida, regando las palabras fuertes con los dichos y chistes que hac&#237;an de conversar con &#233;l, un gran placer y disfrute. Mi hijo Camilo me acompa&#241;&#243; y le expliqu&#233; porqu&#233; era importante que lo hiciera. Camilo estudia Medicina ahora, en San Jos&#233;, y me hace feliz compartir los mismos ideales que tanto admir&#233; y pude ver ejemplificados en Rodrigo. Era imprescindible que &#233;l conociera a Rodrigo, porque mucho de lo bueno o &#250;til que haya podido recibir de m&#237;, se lo debemos a que tuve el honor de conocer, admirar y querer emular a mi amigo y maestro, el Dr. Rodrigo Guti&#233;rrez S&#225;enz. </span></p>     <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">En &#233;l se evidenci&#243;, en la forma m&#225;s pura, el pensamiento del padre de la Medicina Social, Rudolph Virchow, quien en 1848, en medio de las revoluciones democr&#225;ticas de Europa, postul&#243; que &#168;la Medicina es una ciencia social, la pol&#237;tica no es sino la Medicina en gran escala.&#168; Esta fue la esencia de la ense&#241;anza de Rodrigo, y por ello sigue vigente en la vida de quienes lo conocimos y tuvimos el privilegio de ser su amigos, sus alumnos y sus compa&#241;eros. Lo extra&#241;amos mucho, trataremos de seguir abriendo los caminos que &#233;l anticipaba con tanta claridad, y &#161;ojal&#225; podamos representar para las nuevas generaciones, aunque en peque&#241;a escala, algo del gu&#237;a y del maestro que Rodrigo supo encarnar tan bien para nuestra generaci&#243;n! </span></p>     <p class="MsoNormal"><b><i><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Dr. Juan Antonio Casas Zamora</span></i></b><i><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"> </span></i></p>     <p class="MsoNormal"><i><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Director, Divisi&#243;n de Am&#233;rica Latina, Depto. Cooperaci&#243;n T&#233;cnica, Organismo Internacional de Energ&#237;a At&#243;mica, Viena, Austria. </span></i></p> <b><i><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Correspondencia:</span></i></b><i><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"> <a  href="mailto:j.a.casas-zamora@iaea.org">j.a.casas-zamora@iaea.org</a></span></i><span  style="font-size: 10pt; font-family: &quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"></span>    <br> </div> </div> </div>      ]]></body>
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