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</front><body><![CDATA[ <CENTER><B><FONT FACE="Arial,Helvetica">&iquest;Negligencia en la seguridad de los parques de juego?</FONT></B><FONT FACE="Arial,Helvetica"></FONT></CENTER>      <CENTER><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT></CENTER>      <CENTER><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT></CENTER>      <CENTER><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;<B>Carmen Grace Salazar Salas, M.Sc.&nbsp;<A NAME="1a"></A><SUP><A HREF="#1">1</A></SUP></B></FONT></FONT></CENTER>      <CENTER><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT></CENTER>      <CENTER><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT></CENTER>      <CENTER><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT></CENTER> <B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Resumen</FONT></FONT></B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>No es hasta que sucede una desgracia que lamentamos el no haber hecho algo para evitarla, o nos cuestionamos si hay algo que se pueda hacer para que lo ocurrido no vuelva a suceder.&nbsp; La seguridad en los parques de juego es preocupante para las personas que conocen las diversas consecuencias de un accidente en ellos.&nbsp; En los Estados Unidos, pa&iacute;s a la vanguardia en la seguridad en estas &aacute;reas de juego infantil, este tema es crucial.&nbsp; Por el contrario, en Costa Rica y otros pa&iacute;ses, esa preocupaci&oacute;n no es obvia, quiz&aacute; a causa de la falta de informaci&oacute;n acerca del asunto.&nbsp; Este art&iacute;culo tiene como prop&oacute;sitos el resumir lo que la m&aacute;s reciente literatura de los Estados Unidos indica acerca del tema y recalcar varias acciones que se pueden realizar para no ser negligentes y, por lo tanto, evitar accidentes en los parques de juego.</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR><B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Introducci&oacute;n</FONT></FONT></B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>"Los lugares seguros, donde los ni&ntilde;os de todas las edades y habilidades puedan re&iacute;r, correr, trepar, dar vueltas, usar su imaginaci&oacute;n, interactuar con otros, pensar, resolver problemas, y renovar su esp&iacute;ritu son ...importantes" (<A HREF="#21">21</A>, p. 95), pues el juego es relevante para la salud y el bienestar de los peque&ntilde;os, sobre todo en esta sociedad en la que hay tanta actividad pasiva que realizar durante el tiempo libre.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>El pensar de muchos profesionales en el campo de la recreaci&oacute;n es "ya que nosotros estamos en el negocio de la diversi&oacute;n y el ejercicio, la tragedia y la responsabilidad legal de un accidente son pesadillas que debemos evitar" (<A HREF="#5">5</A>, p.11).&nbsp; Desafortunadamente, en el caso de los parques de juego o "playgrounds", estas pesadillas tambi&eacute;n se presentan.&nbsp; Fue por esta raz&oacute;n que en 1981, la Comisi&oacute;n para la Seguridad de los Productos para el Consumidor de los Estados Unidos (CSPC) [U.S. Consumer Product Safety Commission] public&oacute; las gu&iacute;as de seguridad para parques de juego para propietarios, administradores y p&uacute;blico en gneral (<A HREF="#6">6</A>; <A HREF="#7">7</A>; <A HREF="#9">9</A>; <A HREF="#26">26</A>; <A HREF="#31">31</A>; <A HREF="#34">34</A>).&nbsp; En ese momento, la gente se resisti&oacute; a usar esas gu&iacute;as por la falta de recursos econ&oacute;micos para enfrentar los cambios que tales criterios ped&iacute;an hacer en los parques de juego (PJ).&nbsp; Luego, se comprendi&oacute; que tales gu&iacute;as eran necesarias para mejorar la seguridad en los PJ (<A HREF="#8">8</A>; <A HREF="#31">31</A>; <A HREF="#34">34</A>).&nbsp; Los fabricantes de los equipos de PJ mostraron una actitud diferente, pues, por medio de la Asociaci&oacute;n Internacional de Fabricantes de Equipos para Parques de Juego [IPEMA, International Playground Equipment Manufacturers Association], ellos trataron de mejorar los PJ porque se dieron cuenta de que, a pesar de lo caro que resultaba cambiar la maquinaria para poner en pr&aacute;ctica las gu&iacute;as, eso era m&aacute;s barato que verse involucrado en un problema legal.&nbsp; A pesar de esta actitud positiva, Wallach (<A HREF="#34">34</A>) comenta que la aceptaci&oacute;n de la necesidad de la seguridad en los PJ por parte de las escuelas primarias, parques citadinos, guarder&iacute;as de ni&ntilde;os y restaurantes de comida r&aacute;pida, ha durado dos d&eacute;cadas.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Kozlowski (<A HREF="#20">20</A>) menciona que legalmente en los Estados Unidos, el mayor grado de cuidado debe tenerse si el ni&ntilde;o usa o entra en contacto con un objeto indudablemente peligroso o su los ni&ntilde;os se involucran en un actividad en la cual es claramente predecible que puede ocurrir un accidente.&nbsp; El error de no cumplir con este cuidado es sin&oacute;nimo de negligencia.&nbsp; Hronek y Spengler (<A HREF="#14">14</A>) definen negligencia como la omisi&oacute;n de hacer algo que una persona razonable har&iacute;a con base en consideraciones comunes.&nbsp; Por lo tanto, &iquest;qu&eacute; es necesario hacer para no ser negligente? El prop&oacute;sito de este art&iacute;culo es revisar algunas de las acciones necesarias que deben ser realizadas para evitar la negligencia en la administraci&oacute;n de cualquier PJ, no importa el pa&iacute;s donde se encuentre.</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Importancia del juego en los parques de juego</FONT></FONT></B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Si los PJ pueden representar problemas, entonces, &iquest;por qu&eacute; se mantienen?. &iquest;por qu&eacute; hay movimiento que promueve el hacerlos m&aacute;s seguros? Patton (<A HREF="#27">27</A>) define un PJ como "un &aacute;rea recreativa que incluye actividades programadas, aparatos de juego y un espacio abierto" (p.70).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>El PJ contribuye con el desarrollo integral (social, intelectual, emocional y f&iacute;sico) de los ni&ntilde;os (<A HREF="#10">10</A>;<A HREF="#27">27</A>;<A HREF="#32">32</A>).&nbsp; Por lo tanto, los PJ deber&iacute;an incluir una variedad de actividades y aparatos en los que los ni&ntilde;os puedan jugar.&nbsp; El ambiente de juego debe proveer una diversidad de opciones y experiencias con diversos materiales.&nbsp; Adem&aacute;s, el jugar al aire libre en un lugar seguro, como un PJ, permite disfrutar del sol, el aire fresco, la oportunidad de hacer ruido, escuchar ruidos naturales, moverse y escoger compa&ntilde;eros de juego (<A HREF="#3">3</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>El juego es una parte aceptada de la vida del ni&ntilde;o y pocas personas se detienen a considerar su papel vital en el desarrollo de la ni&ntilde;ez... El juego activo es esencial si los ni&ntilde;os necesitan desarrollar sus m&uacute;sculos y ejercitar todas las partes de sus cuerpos.&nbsp; Tambi&eacute;n sirve como un escape para la energ&iacute;a extra, la cual si se reprime, ocasiona que los ni&ntilde;os se tensen, se pongan nerviosos e irritables ... El juego ofrece oportunidades para aprender ... lo que los ni&ntilde;os no tendr&iacute;an [chance de aprender] en el hogar o la escuela.&nbsp; (<A HREF="#27">27</A>, p. 73).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Hendy (<A HREF="#13">13</A>) comenta que los ni&ntilde;os en edad escolar son f&iacute;sicamente menos activos que los de previas generaciones, y cuando los peque&ntilde;os son activos en clase, son catalogados como ni&ntilde;os con alg&oacute;n problema y se les prescriben medicamentos.&nbsp; Pero en realidad no se est&aacute; mirando el problema de fondo:&nbsp; la falta de actividad f&iacute;sica o juego en la vida de esos ni&ntilde;os, pues el movimiento es instintivo, natural.&nbsp; En las escuelas, las clases de educaci&oacute;n f&iacute;sica y otras materias (llamadas "especiales" en Costa Rica), son reducidas para aumentar las clases de las asignaturas acad&eacute;micas, con el fin de mejorar el rendimiento acad&eacute;mico, el cual ir&oacute;nicamente no mejora.&nbsp; McCabe (citada por Hendy, <A HREF="#13">13</A>) indica que la investigaci&oacute;n sugiere que los ni&ntilde;os pueden aumentar su nivel de aprovechamiento escolar, aumentar su motivaci&oacute;n y comprensi&oacute;n, y acelerar su tiempo de aprendizaje e incrementar su creatividad, por medio de las destrezas motoras, la m&uacute;sica y una nutrici&oacute;n apropiada.&nbsp; Por lo tanto, un PJ bien desarrollado podr&iacute;a ofrecer un ambiente en el que se mejore l desarrollo integral de los ni&ntilde;os, ua que los peque&ntilde;os podr&iacute;an probar sus destrezas, tratar nuevas ideas y buscar retos.&nbsp; Los ni&ntilde;os felices y sanos est&aacute;n f&iacute;sica, emocional y socialmente m&aacute;s preparados para la escuela.&nbsp; El tener un ambiente de juego bien desarrollado permite que los ni&ntilde;os no participen en actividades recreativas tan sedentarias como los juegos de v&iacute;deos y la televisi&oacute;n, que puedan disfrutar al aire libre y desarrollar las destrezas cognoscitivas y motoras que los ayuden en el mundo acad&eacute;mico.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Puesto que el ser humano aprende secuencialmente, los PJ deber&iacute;an ofrecer &aacute;reas para correr, jugar bola, andar en bicicleta, as&iacute; como los aparatos tradicionales, para que los ni&ntilde;os elijan el &aacute;rea que m&aacute;s llena sus necesidades e intereses.&nbsp; Por supuesto, la seguridad en todas estas &aacute;reas debe mantenerse, y esto incluye la edad del usuario, la altura de los aparatos, la ubicaci&oacute;n del &aacute;rea de juego, el material de la superficie y la supervisi&oacute;n de adultos.</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Dise&ntilde;o y normas de seguridad en los parques de juego</FONT></FONT></B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>El dise&ntilde;o de los Pj no ha sido siempre el mismo.&nbsp; Antes de 1970, los PJ consist&iacute;an en un grupo tradicional de hamacas, un tobog&aacute;n sencillo y "subi-bajas".&nbsp; En los a&ntilde;os 70, el equipo de juego en sistema fue creado.&nbsp; En los a&ntilde;os 80, el material cambi&oacute; dos veces, de metal sin pintar a madera, y de madera a metal pintado coloridamente (<A HREF="#30">30</A>).&nbsp; En la d&eacute;cada de los 90, los PJ con materiales suaves, flexibles y de pl&aacute;stico fueron introducidos (<A HREF="#17">17</A>;<A HREF="#18">18</A>).&nbsp; Estos cambios han tenido el prop&oacute;sito de reducir el n&uacute;mero de accidentes que ocurr&iacute;an y ocurren en los PJ.&nbsp; "Cada a&ntilde;o el n&uacute;mero de accidentes que los ni&ntilde;os sufr&iacute;an en los PJ se manten&iacute;a inquietantemente constante e inquietantemente alto".&nbsp; (<A HREF="#8">8</A>, p. 62, ver tambi&eacute;n <A HREF="#17">17</A>; <A HREF="#18">18</A>; <A HREF="#30">30</A>).&nbsp; La CSPC estima que cerca de 200.000 ni&ntilde;os en los Estados Unidos necesitan ser llevados de emergencia al hospital porque se accidentan seriamente en los PJ (<A HREF="#8">8</A>; <A HREF="#16">16</A>; <A HREF="#21">21</A>; <A HREF="#22">22</A>; <A HREF="#24">24</A>; <A HREF="#32">32</A>), aunque otras fuentes indican que esa cifra es cercana a los 565.000 casos anuales (<A HREF="#15">15</A>).&nbsp; "Muchos de esos accidentes podr&iacute;an ser evitados si todos los involucrados en los PJ hicieran un esfuerzo por garantizar las condiciones de seguridad" (<A HREF="#24">24</A>, p. 2).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>En 1979 se le pidi&oacute; a la CSPC que tomara parte en la confecci&oacute;n de ciertas normas de seguridad, con el fin de evitar y reducir el n&uacute;mero de accidentes en los PJ.&nbsp; En 1981, la comisi&oacute;n public&oacute; la primer gu&iacute;a federal en dos tomos:&nbsp; uno con vocabulario sencillo y otro con informaci&oacute;n t&eacute;cnica.&nbsp; El prop&oacute;sito de esta gu&iacute;a era proporcionar informaci&oacute;n acerca de los peligros en los PJ p&uacute;blicos y sugerencias para reducir la frecuencia y la severidad de los accidentes.&nbsp; Esa gu&iacute;a ha sido revisada dos veces.&nbsp; La revisi&oacute;n de 1991 separ&oacute; las edades de los ni&ntilde;os de 2 a 5 y de 5 a 12 para el uso de los aparatos (<A HREF="#6">6</A>; <A HREF="#31">31</A>; <A HREF="#34">34</A>).&nbsp; En 1988, la Sociedad Americana de Puebas y Materiales (SAPM) [American Society for Testing and Materials] se uni&oacute; a la labor de velar por la seguridad en los PJ, a solicitud de los fabricantes de equipo de PJ.&nbsp; En 1993, la SAPM public&oacute; el folleto F1487-93, con est&aacute;ndares de seguridad para el uso p&uacute;blico de equipo de PJ, dirigido a fabricantes, propietarios y administradores de PJ (<A HREF="#6">6</A>; <A HREF="#26">26</A>; <A HREF="#29">29</A>; <A HREF="#31">31</A>; <A HREF="#34">34</A>; <A HREF="#35">35</A>).&nbsp; En 1999 se estaba realizando una segunda revisi&oacute;n de este folleto (<A HREF="#34">34</A>).&nbsp; En 1990, la SAPM public&oacute; los est&aacute;ndares para probar las superficies de los PJ, en el folleto F1292 (<A HREF="#35">35</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>El movimiento pro seguridad en los PJ comenz&oacute; hace 25 a&ntilde;os en los Estados Unidos y, lamentablemente, algunas personas critican su trabajo, pues dicen que tanta norma de seguridad le ha restado diversi&oacute;n y reto al juego en los PJ.&nbsp; Wallach (<A HREF="#35">35</A>) enfatiza que la preocupaci&oacute;n por la seguridad no disminuye la diversi&oacute;n en los PJ, y que, en cambio, la seguridad y la diversi&oacute;n&nbsp; van de la mano.&nbsp; Hudson, Mack y Thompson (<A HREF="#15">15</A>), por su parte, cuestionan si, por ejemplo, aumentar la altura de los aparatos incrementa el reto y la diversi&oacute;n o su los adultos est&aacute;n interpretanto a su manera lo que es diversi&oacute;n en el juego de los ni&ntilde;os.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Los cuatro elementos que son base de la seguridad de un PJ son:&nbsp; 1. Dise&ntilde;ar el PJ seg&uacute;n la edad.&nbsp;&nbsp; 2. Proporcionar una superficie apropiada.&nbsp; 3.&nbsp; Brindar mantenimiento apropiado de PJ.&nbsp; 4.&nbsp; Tener apropiada supervisi&oacute;n.&nbsp; Estos cuatro elementos interact&uacute;an entre s&iacute; para proveer un ambiente seguro de juego.&nbsp; La acci&oacute;n en uno de los elementos afecta a los otros.&nbsp; El proporcionar una superficie segura no prevendr&aacute; todos los accidentes en un PJ, a menos que la supervisi&oacute;n, el mantenimiento y el dise&ntilde;o por&nbsp; edad sean tambi&eacute;n considerados. (<A HREF="#16">16</A>, p. 71)</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Asimismo, estos tres autores (<A HREF="#15">15</A>) sugieren que la seguridad en las superficies de los PJ se base en cuatro factores:</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>1.</B> Material apropiado para la superficie. Eso implica no elegir uno de los no recomendados. La gu&iacute;a de 1997 de la CSPC indica que los materiales duros para superficies como el concreto y el asfalto no son convenientes para las superficies debajo y alrededor de los aparatos de ninguna altura, a menos que sean la base para superficies con material absorbente de golpes. Las superficies de tierra y c&eacute;sped no son recomendadas porque no tienen propiedades absorbentes de golpes de ca&iacute;das (<A HREF="#15">15</A>). Recientemente, la CSPC recomend&oacute; dos tipos de materiales que absorben los golpes de las ca&iacute;das para usar debajo y alrededor del equipo de los PJ. Estos tipos de materiales incluyen componentes sueltos, como la grava, la arena, los pedacitos de madera y el hule picado, y componentes sint&eacute;ticos, como las colchonetas sint&eacute;ticas, los azulejos sint&eacute;ticos y superficies chorreadas de uretano y de combinaciones de hule. Conklin (<A HREF="#8">8</A>) y Hudson, Mack y Thompson (<A HREF="#15">15</A>) aseguran que elegir el material de la superficie m&aacute;s conveniente para el PJ es s&oacute;lo el primer paso en la seguridad de superficies.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>2. </B>La altura del equipo. Al respecto se debe considerar que, puesto que la gu&iacute;a de 1997 de la CSPC sugiere una altura m&aacute;xima de 3,6 metros (12 pies) para el equipo, las superficies recomendadas han sido probadas para esa altura m&aacute;xima. Adem&aacute;s, cada tipo de material es conveniente para diferente altura de los aparatos. Por ejemplo, la grava no es apropiada para equipos a m&aacute;s de metro y medio (5 pies) de altura. La arena y la grava no son recomendados como material de superficies debajo y alrededor de toboganes, pasamanos y otras estructuras met&aacute;licas con alturas entre 1,2 y 2,4 metros (4 y 8 pies). Los encargados de PJ deben recordar que los estudios han demostrado que, a mayor altura de los aparatos, m&aacute;s severa es la herida que se puede tener.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>3.</B> Profundidad del material. Se recomienda que las superficies con material suelto no tengan menos de 30 cent&iacute;metros (12 pulgadas) de profundidad. Se debe recordar que las propiedades absorbentes de golpes de los materiales sueltos disminuyen cuando no se les da mantenimiento para conservar la profundidad requerida.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>4. </B>Zona de uso. Esta zona es la que se encuentra debajo y alrededor de cada aparato y en la que el ni&ntilde;o cae al salir del aparato o al tirarse desde &eacute;l. La zona m&iacute;nima debe extenderse 1,8 metros (6 pies) en todas direcciones del per&iacute;metro de los aparatos estacionarios. Esta norma es relevante alrededor de los toboganes, pues para la salida del tobog&aacute;n se sugiere 1,8 metros de la zona m&iacute;nima de uso, m&aacute;s 1,2 metros (4 pies) donde est&aacute; la altura m&aacute;xima del tobog&aacute;n. Para las hamacas, las zonas de uso atr&aacute;s y adelante deben tener m&iacute;nimo el doble de la altura medida desde la parte m&aacute;s alta de las hamacas a la superficie. Si la altura es 1,5 metros, la zona de uso debe ser de 3 metros.</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;<B></B></FONT></FONT>     <BR><B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT></B>     <BR><B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Causas de accidentes en los parques de juego</FONT></FONT></B>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&iquest;Cu&aacute;les son las causas de los accidentes en los PJ?<B> </B>O'Brien (<A HREF="#24">24</A>) indica que "las mayores causas de accidentes en los PJ son el uso inapropiado del equipo, la falta de supervisi&oacute;n y la falta de mantenimiento. Estas tres categor&iacute;as representan el 77% de las principales causas de los accidentes en los PJ" (p. 2; ver tambi&eacute;n 31). Acerca del uso inapropiado del equipo, algunos ni&ntilde;os se arriesgan cuando usan los aparatos (<A HREF="#32">32</A>). Esto es un ejemplo de la falta de supervisi&oacute;n para evitar comportamientos indebidos de los ni&ntilde;os.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>La falta de mantenimiento est&aacute; principalmente relacionada con la deficiencia de una superficie apropiada y con el incumplimiento de los requisitos m&iacute;nimos de seguridad del equipo (<A HREF="#8">8</A>; <A HREF="#24">24</A>). Las ca&iacute;das a la superficie podr&iacute;an representar m&aacute;s del 60% de los accidentes en los PJ (<A HREF="#11">11</A>; <A HREF="#22">22</A>; <A HREF="#25">25</A>). Las hamacas, escaladores y los toboganes son los tres aparatos que causan cerca del 87% de todos los accidentes en los PJ a ni&ntilde;os menores de 14 a&ntilde;os (<A HREF="#22">22</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Las consecuencias de la falta de mantenin-&uacute;ento producen varios peligros que podr&iacute;an ser eliminados de los PJ (<A HREF="#32">32</A>). Algunos de estos peligros son atrapamiento de cabeza y cuerpo, enganche de ropa, posible estrangulamiento, golpe por hamacas u otro aparato en movimiento, pellizcas, cortes, aplastamientos, bordes filosos, abultamientos de los aparatos, superficies calientes, basura, distancia muy grande entre gradas, distancia entre aparatos, tama&ntilde;o de &aacute;ngulos, entre otros (<A HREF="#R1">1</A>; <A HREF="#25">25</A>; <A HREF="#31">31</A>; <A HREF="#32">32</A>). Estos y otros peligros son mencionados en el <U>Manual de la</U> <U>CSPC (Manual de la Seguridad de parques de</U> <U>juego p&uacute;blicos</U>) y los est&aacute;ndares t&eacute;cnicos (F1487-93, <U>Especificaciones para el consumidor del equipo de uso p&uacute;blico de parques de juego)</U></FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>de la SAPM (<A HREF="#6">6</A>; <A HREF="#8">8</A>). Estas dos agrupaciones eliminaron.en 1998 las discrepancias que hab&iacute;a entre sus sugerencias y que confund&iacute;an a las personas acerca de las normas de seguridad de los PJ (<A HREF="#8">8</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>A pesar de que estos documentos son gu&iacute;as que se usan voluntariamente, legalmente se podr&iacute;a considerar que esas normas deber&iacute;an ser utilizadas por el administrador precavido de un PJ con el fin de evitar negligencia. En la mayor&iacute;a de los casos de negligencia, lo que se determina primero es si la acci&oacute;n realizada antes del accidente fue prudente (<A HREF="#6">6</A>; <A HREF="#8">8</A>; <A HREF="#28">28</A>; <A HREF="#33">33</A>).</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Programa de administraci&oacute;n del riesgo</FONT></FONT></B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Puesto que la litigaci&oacute;n preocupa verdaderamente a los profesionales en recreaci&oacute;n, &iquest;qu&eacute; se puede hacer para reducir el n&uacute;mero de accidentes que ocurren en los PJ? No hay una respuesta simple; sin embargo, una gran parte de la soluci&oacute;n radica en el desarrollo y puesta en pr&aacute;ctica de un amplio programa de administraci&oacute;n del riesgo. Los programas de administraci&oacute;n del riesgo est&aacute;n dise&ntilde;ados para reducir la frecuencia y la severidad de las heridas, as&iacute; como para reducir las posibilidades de altos costos financieros para la organizaci&oacute;n como producto de litigaciones. (<A HREF="#28">28</A>, pp. 55-56)</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Un programa de administraci&oacute;n del riesgo deber&iacute;a incluir: (a) la misi&oacute;n que gu&iacute;e y ayude a recordar los objetivos del PJ; (b) la selecci&oacute;n del equipo, basada en la misi&oacute;n; (e) la selecci&oacute;n de profesionales para instalar el equipo de acuerdo con las especificaciones vigentes, y (d) un mantenimiento proactivo. El mantenimiento proactivo debe identificar riesgos potenciales, evaluar esos riesgos seg&uacute;n la frecuencia y la severidad, tomar una decisi&oacute;n acerca de cada riesgo y evaluar las decisiones para modificar lo que es necesario en el programa. Todas las acciones deben ser documentadas y archivadas, por si son &uacute;tiles en un problema legal (<A HREF="#25">25</A>; <A HREF="#28">28</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Hronek y Spengler (<A HREF="#14">14</A>) proponen un modelo de administraci&oacute;n del riesgo con cuatro pasos: (<A HREF="#R1">1</A>) identificaci&oacute;n del riesgo, que consiste en determinar situaciones de negligencias y seguridad, p&eacute;rdida de propiedad, contrato y problemas del personal; (<A HREF="#2">2</A>) evaluaci&oacute;n del riesgo, la cual establece la frecuencia y la severidad de los accidentes; (<A HREF="#3">3</A>) tratamiento del riesgo, que incluye el reducir, retener, transferir y evitar riesgos, y (<A HREF="#4">4</A>) puesta en pr&aacute;ctica del programa en el que se ejecuta las acciones necesarias para eliminar los peligros.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Hay muchas formas de incrementar la seguridad y reducir la responsabilidad legal y la negligencia. Algunas de esas acciones espec&iacute;ficas recomendadas, en los Estados Unidos, por Burton (<A HREF="#R1">1</A>), Bruya &amp; Wood (<A HREF="#2">2</A>), Christiansen (<A HREF="#4">4</A>), Cohea (<A HREF="#6">6</A>), Conklin (<A HREF="#8">8</A>), Henderson (<A HREF="#11">11</A>), Hudson, Thompson, &amp; Mack (<A HREF="#16">16</A>), King (<A HREF="#19">19</A>), O'Brien (<A HREF="#24">24</A>), Oren (<A HREF="#25">25</A>), Hendy (<A HREF="#12">12</A>), Mack, Thompson, &amp; Hudson (<A HREF="#22">22</A>), Teague (<A HREF="#28">28</A>), y Wallach (<A HREF="#30">30</A>, <A HREF="#31">31</A>, <A HREF="#34">34</A>) y que podr&iacute;an ser de gran utilidad en Costa Rica son:</FONT></FONT>     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT><B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT></B>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>1.</B> Auditorar o identificar los peligros. Parte de este trabajo incluye el detectar puntos con falta de lubricaci&oacute;n, partes gastadas en los aparatos, estructuras y apoyos gastados, herrumbre y corrosi&oacute;n, vandalismo, salientes, quebraduras, protectores malos o faltantes, tipo y estado de la superficie, zonas de ca&iacute;da, espacio entre aparatos, insectos (abejas y hormigas en las bases de madera), y basura de todo tipo, entre otros (<A HREF="#R1">1</A>; <A HREF="#6">6</A>; <A HREF="#23">23</A>; <A HREF="#26">26</A>). Se deben implantar prioridades para quitar, sustituir y reparar equipo. Adem&aacute;s, este auditoraje puede utilizarse para establecer el presupuesto para el mantenimiento del PJ (<A HREF="#23">23</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>2. </B>Identificar los grupos de edad de los ni&ntilde;os que usan el PJ. Esto significa separar los aparatos y las &aacute;reas de juego para dos grupos de ni&ntilde;os: 2 a 5 a&ntilde;os y 5 a 12 (<A HREF="#R1">1</A>). Esta separaci&oacute;n se fundamenta en que ambos grupos de ni&ntilde;os juegan diferente y tienen distintas medidas antropom&eacute;tricas que deben tenerse muy presente a la hora de seleccionar los aparatos, aunque a veces ello es dif&iacute;cil de tomar en cuenta por problemas de presupuesto.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>3. </B>Obtener instrumentos y equipo para identificar peligros. Se ha confeccionado un grupo de aparatos que ayuda a identificar los posibles peligros. Algunos de estos instrumentos son mediciones de diferentes tama&ntilde;os para medir el atrapamiento del torso, la cabeza, calibradores de salientes, y una cinta m&eacute;trica que, junto con una lista de chequeo y la gu&iacute;a de la CSPC, contribuyen a determinar peligros en los diferentes aparatos del PJ (<A HREF="#R1">1</A>; <A HREF="#23">23</A>). Uno de los aspectos m&aacute;s relevantes en este tema es que no s&oacute;lo se debe tener los instrumentos, sino que se deben usar y, sobre todo, se debe saber emplearlos (<A HREF="#R1">1</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>4. </B>Inspeccionar regularmente el equipo y el &aacute;rea del PJ.<B> </B>De esta manera se asegura que se est&aacute; realizando el mantenimiento apropiado y se pueden identificar nuevos peligros (<A HREF="#24">24</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>5. </B>Reparar y reemplazar los aparatos con peligros, especialmente aquellos que atentan contra la vida de los peque&ntilde;os, as&iacute; como dar mantenimiento a superficies para conservarlas seguras (<A HREF="#R1">1</A>; <A HREF="#15">15</A>). Hay que evitar que la reparaci&oacute;n de un problema genere otro problema (<A HREF="#R1">1</A>). Una vez identificados los peligros, se debe establecer un presupuesto para eliminarlos lo m&aacute;s pronto posible.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>6. </B>Respetar la Gu&iacute;a de Acceso a Edificios e Instalaciones del Acta Americana de Discapacidades [American with Disabilities Act] al proveer rutas accesibles, firmes, antideslizantes y estables. Esto implica rutas de acceso con superficies duras sint&eacute;ticas o de madera endurecida para que facilite el acceso de sillas de ruedas y as&iacute; se evite la discriminaci&oacute;n por discapacidad (<A HREF="#6">6</A>; <A HREF="#11">11</A>; <A HREF="#25">25</A>). Hendy (<A HREF="#12">12</A>) comenta que el material de pedacitos de madera no es ideal porque ho crea acceso para los ni&ntilde;os con discapacidades.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>7. </B>Establecer un sistema de supervisi&oacute;n. Se debe considerar d&oacute;nde debe estar y la cantidad de ni&ntilde;os que cada supervisor debe tener a cargo. Se recomienda 8 &oacute; menos ni&ntilde;os preescolares por adulto y entre 30 y 40 ni&ntilde;os escolares por adulto, para evitar usos inapropiados de los aparatos (<A HREF="#R1">1</A>; <A HREF="#6">6</A>; <A HREF="#25">25</A>). Adem&aacute;s, debe asegurarse que no haya barreras visuales que impidan la supervisi&oacute;n (<A HREF="#22">22</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>8. </B>Poner se&ntilde;ales con especificaciones legales para indicar los grupos de edades, y otras reglas, como "Se necesita supervisi&oacute;n de adultos" y advertencias de comportamientos inapropiados. El objetivo de las se&ntilde;ales es avisar y reglamentar el uso del PJ y los comportamientos en &eacute;l. Ser&iacute;a conveniente que las se&ntilde;ales tuvieran dibujos para que sean de ayuda a quienes no leen. El tama&ntilde;o de la letra es importante de considerar, al igual que el tipo de letra y los colores que se usen (<A HREF="#R1">1</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>9. </B>Instalar equipo de f&aacute;brica para evitar preocupaciones legales acerca del cumplimiento de los est&aacute;ndares y solicitar a los fabricantes o vendedores que ellos lo instalen, para evitar problemas legales si ocurre alg&uacute;n accidente por mala instalaci&oacute;n (<A HREF="#8">8</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>10. </B>Escoger e instalar una superficie que absorba golpes y tenga el espesor requerido (<A HREF="#R1">1</A>; <A HREF="#8">8</A>; <A HREF="#11">11</A>; <A HREF="#15">15</A>; <A HREF="#18">18</A>; <A HREF="#22">22</A>; <A HREF="#25">25</A>). La elecci&oacute;n de la superficie depende mucho del presupuesto que se tiene disponible. Al respecto, Henderson (<A HREF="#11">11</A>) y Oren (<A HREF="#25">25</A>) comentan que el costo de las superficies es una de las consideraciones que los due&ntilde;os o administradores de PJ tienen al seleccionarla. Se ha determinado que, aunque las superficies sint&eacute;ticas son m&aacute;s caras al inicio, por su instalaci&oacute;n, su mantenimiento es mucho m&aacute;s barato que el de las superficies con materiales sueltos, ya que &eacute;stas se compactan, son disminuidas por el uso y deben ser rellenadas y movidas peri&oacute;dicamente (<A HREF="#R1">1</A>; <A HREF="#18">18</A>). Una caracter&iacute;stica muy importante que se debe considerar en las superficies sint&eacute;ticas suaves es que sean anti-inflamatorias (<A HREF="#18">18</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>11. </B>Separar las actividades pasivas de las activas dentro del PJ para reducir el n&uacute;mero de ni&ntilde;os que est&aacute;n corriendo entre actividades distintas y asegurar que las &aacute;reas de juego y tr&aacute;fico sean diferentes (<A HREF="#22">22</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>12. </B>Colocar los aparatos m&aacute;s usados, en diferentes lugares para evitar aglomeraciones en solo un &aacute;rea de juego (<A HREF="#22">22</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>13. </B>Pedir que el personal a cargo obtenga el certificado del Instituto Nacional de la Seguridad de los Parques de Juego [National Playground Safety Institute] creado en 1989 (<A HREF="#21">21</A>). Este certificado para auditores e inspectores lo ofrece la Asociaci&oacute;n Nacional de Recreaci&oacute;n y Parques [National Recreation and Parks Association] en los Estados Unidos. Consiste en un curso de entrenamiento de dos d&iacute;as y un examen escrito (<A HREF="#34">34</A>). La certificaci&oacute;n es v&aacute;lida por tres a&ntilde;os, pues las gu&iacute;as y est&aacute;ndares cambian constantemente (<A HREF="#21">21</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>14. </B>Documentar y archivar todas las mejoras y los cambios en el equipo y las &aacute;reas de juego, en caso de que sean necesarios en el futuro. Las instrucciones del equipo y cualquier lista de chequeo tambi&eacute;n deben ser archivadas. Los informes de heridas se deben archivar pues pueden servir como base para identificar peligros (<A HREF="#25">25</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1><B>15.</B> Cumplir con las especificaciones de las gu&iacute;as dadas por el CSPC y la SAPM (<A HREF="#R1">1</A>).</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>A causa de que muchas agencias tienen restricciones presupuestarias, lo que se recomienda para no ser negligente es reparar o reemplazar primero el equipo que es una amenaza para la vida de los usuarios. Aplazar las soluciones por problemas de presupuesto no es la respuesta. Eso s&oacute;lo podr&iacute;a causar m&aacute;s oportunidades para accidentes y problemas legales (<A HREF="#R1">1</A>; <A HREF="#8">8</A>). "Si una organizaci&oacute;n sabe acerca de un peligro y no hace nada para corregirlo, y si esta inacci&oacute;n provoca un accidente, la organizaci&oacute;n debe ser considerada como negligente y, por lo tanto, responsable de la herida" (<A HREF="#25">25</A>, p. 3). Por consiguiente, es mejor prevenir que lamentar.</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Comentario</FONT></FONT></B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Los profesionales en recreaci&oacute;n siempre desean no tener que lidiar con accidentes en sus instalaciones, pero desafortunadamente este deseo a veces no se cumple. Por lo tanto, para minimizar las consecuencias f&iacute;sicas, sociales y emocionales de un accidente a la persona que lo sufre, y las consecuencias legales a la organizaci&oacute;n que administra la instalaci&oacute;n, se debe enfatizar en un programa de administraci&oacute;n del riesgo para evitar acciones negligentes. Los PJ son &aacute;reas recreativas que contribuyen con el desarrollo de los ni&ntilde;os, as&iacute; que algunas consideraciones, como las proporcionadas en este art&iacute;culo, deben ser tomadas en cuenta para hacerlos seguros y agradables. Como Oren (<A HREF="#25">25</A>) dice "el respeto de algunas sugerencias dadas aqu&iacute; puede significar la diferencia entre la vida y la muerte de alg&uacute;n ni&ntilde;o, nuestro m&aacute;s precioso e invaluable recurso para el futuro" (p. 5).</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <BR><B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Bibliograf&iacute;a</FONT></FONT></B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      <!-- ref --><P><A NAME="R1"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>1.&nbsp; Burton, S. (1997). Protected play: To limit liability risk, playground operators must familiarize themselves with safety guidelines, and identify and correct potential hazards. Athletic Business, 21(5), 59-63.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838010&pid=S1409-1429200000020000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="2"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>2.&nbsp; Bruya, L.D., &amp; Wood, G. (1998). Achieving a sage ratio on the playground. Parks and Recreation, 33(4), 74-76.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838011&pid=S1409-1429200000020000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="3"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>3. Caesar B. (1999). A matter of child' play. Parks and Recreation, 34(4), 66-71, 71-73.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838012&pid=S1409-1429200000020000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="4"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>4. Christiansen, M. (1999). An evaluation of playground management. Parks and Recreation, 34(4), 74-82.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838013&pid=S1409-1429200000020000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="5"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>5. Cleveland, C. (1999). IPEMA: Commited to safety. Parks and Recreation, 34(4), 60-63.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838014&pid=S1409-1429200000020000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="6"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>6. Cohea, R. (1997). Safe playgrounds reduce injuries, liability exposure. American Cb &amp; County, 112(4), 16-17.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838015&pid=S1409-1429200000020000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="7"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>7. Cohen, A. (1995). Playground safety: Child's play? Athletie Business, 19 (10), 40-45. American City &amp; County, 109 (11), 70.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838016&pid=S1409-1429200000020000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="8"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>8. Conklin, A. R. (1999). On unsafe ground. The guidelines for surfaces and equipment are clearer and readily available than even So why are so many communities still struggling to create safe playgrounds? Athletic Business, 23(5), 62-67.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838017&pid=S1409-1429200000020000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="9"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>9. DeHaven, G. (1994). Playgrounds are full fun and games until someone loses a suit. American City &amp; County, 109(11), 70.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838018&pid=S1409-1429200000020000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="10"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>10. Frost, J. L. (1997). Child development and playgrounds. Parks and Recreation, 32(4), 54-60.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838019&pid=S1409-1429200000020000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="11"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>11. Henderson, W. (1997). Catching kids when they fall. Guidelines to choosing a playground surface., Parks and Recreation, 32(4),. 84-92.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838020&pid=S1409-1429200000020000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="12"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>12. Hendy, T. B. (1998). The National Playground Safety Institute certified Playground Safety Inspectors: Who are they and where did they come from? Parks and Recreation, 33(4), 82-87.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838021&pid=S1409-1429200000020000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="13"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>13. Hendy, T.B. (2000). Jungle gym or brain gym? Playgrounds can improve academic readiness! Parks and Recreation, 35 (6), 84- 91.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838022&pid=S1409-1429200000020000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="14"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>14. Hronek, B. R., &amp; Spengler, J. O. (1997). Legal liability in recreation and sports. 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Parks and Recreation 31(4), 54-60</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838037&pid=S1409-1429200000020000200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="29"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>29. Wallach, F. (1994). Preventing playground safety problems. School and College, 33 (6),17-19.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838038&pid=S1409-1429200000020000200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="30"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>30. Wallach, E (1995). Playground safety. The long trail. Parks and Recreation, 30(4), 60-67.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838039&pid=S1409-1429200000020000200030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="31"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>31. Wallach, F. (1996). An update on the playground safety movement. Parks and Recreation, 31(4), 46-52.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838040&pid=S1409-1429200000020000200031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="32"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>32. Wallach, F. (1997). Playground safety up date. Parks and Recreation, 32(4), 95-99.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838041&pid=S1409-1429200000020000200032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="33"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>33. Wallach, F. (1998). A playground safety update. Parks and Recreation, 33(4), 63.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838042&pid=S1409-1429200000020000200033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="34"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>34. Wallach, F. (1999). The flowering of playground safety. Parks and Recreation, 34(4),52-53.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838043&pid=S1409-1429200000020000200034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="35"></A><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>35. Wallach, F. (2000). Safety and fun go hand in hand. Parks and Recreation, 35(4), 64-65.</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=838044&pid=S1409-1429200000020000200035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><BR><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     ]]></body>
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