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<journal-title><![CDATA[Revistas de Ciencias Administrativas y Financieras de la Seguridad Social]]></journal-title>
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</front><body><![CDATA[ <center><b><font face="Arial,Helvetica">M&aacute;s all&aacute; del concepto</font></b>     <br>&nbsp;     <p><b><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Carlos Enrique Fuentes Bola&ntilde;os&nbsp;<a NAME="*a"></a><a href="#*">*</a></font></font></b></center>      <p>    <br>     <br>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>En las nuevas corrientes de Administraci&oacute;n y Gerencia, es com&uacute;n recurrir a algunos t&eacute;rminos enfocados a la producci&oacute;n y a la competitividad cuando se refieren a las personas que trabajamos en una organizaci&oacute;n. Este comentario tiene como prop&oacute;sito revisar el impacto de esos t&eacute;rminos en la cotidianidad de nuestras organizaciones sociales. La gran mayor&iacute;a de estos nuevos vocablos, con justa causa o no, han venido siendo incorporados en el lenguaje administrativo y de uso entre acad&eacute;micos, estudiosos de la materia, tecn&oacute;cratas y estudiantes de las ciencias sociales.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Veamos aquellos que m&aacute;s llaman la atenci&oacute;n.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Un t&eacute;rmino usual es llamar al trabajador cliente interno y a quien demanda el servicio denominarlo como cliente externo. La primera pregunta que deber&iacute;a plantearse es por qu&eacute; si el ciudadano es la persona esencial en todo servicio, se le debe considerar externo. &iquest;Externo con respecto a qu&eacute;? Si es un servicio privado, quien se considera interno dif&iacute;cilmente podr&iacute;a subsistir sin el externo. En un servicio p&uacute;blico no tiene por qu&eacute; suceder diferente.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>&iquest;Por qu&eacute; dentro de un servicio p&uacute;blico a la gente la hemos de llamar cliente? Cliente, conforme nuestra tradici&oacute;n, es la persona que puede escoger algo y ello depende de sus gustos, de la informaci&oacute;n que tenga disponible y de su capacidad de pago. Muchas empresas, seg&uacute;n segmentaci&oacute;n que realizan del potencial mercado, escogen el tipo de gente a la que est&aacute;n dispuestas a brindarle un producto o un servicio: por posici&oacute;n econ&oacute;mica o por gustos, en la generalidad de los casos. No todas las personas podemos comprar en un determinado tipo establecimiento comercial. En un servicio p&uacute;blico, no cabe la segmentaci&oacute;n del mercado, dentro de esta espec&iacute;fica naturaleza, por discriminante. En Justicia, la ley garantiza trato pronto y cumplido; lo contrario atentar&iacute;a contra el principio fundamental de ejercer nuestra defensa por los derechos. La segmentaci&oacute;n, inimaginable, romper&iacute;a todo sistema de valores. El abogado litigante atiende clientes en el sentido de ejercicio liberal de la profesi&oacute;n; el juez ejerce sus potestades ante seres humanos, ante el conjunto de ciudadanos.</font></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Otra palabra de nuevo cu&ntilde;o, es que a la gente se nos llama los principales activos de la organizaci&oacute;n. Un activo, desde el punto de vista contable, se registra en libros con un precio; y a la vez se le estima su depreciaci&oacute;n por uso en un determinado periodo. El activo se deprecia y se puede declarar desechable cuando este ya ha cumplido la finalidad por la que fue adquirido. El activo es un medio para lograr un fin: es una herramienta o un aparato para ejecutar una tarea espec&iacute;fica. Como objeto sirve en cualquier momento, no tiene horario ni aboga por horas de descanso. Solo con darle un buen mantenimiento y la herramienta prolonga su vida &uacute;til.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>El activo se deprecia; al ser humano se le aprecia. Llevar al ser humano al concepto de activo, aunque se le llame el m&aacute;s importante activo de la instituci&oacute;n, es asemejarlo con un objeto inanimado sin capacidad de reacci&oacute;n ante eventos adversos como la fatiga, los problemas familiares, sus deseos de superaci&oacute;n, la motivaci&oacute;n, la seguridad y las necesidades de desarrollo. Los activos, como cosas inanimadas, no tienen capacidad de reclamo y estos se pueden mover para donde uno quiera o los necesite. Las personas somos sujetos con derechos y deberes nacidos de la m&aacute;s profunda convicci&oacute;n de que poseemos la capacidad de asentir o disentir. Un activo es el total de lo que posee un comerciante o una empresa, sean estos fijos o circulantes, seg&uacute;n nuestras m&aacute;s elementales lecciones de contabilidad.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Los activos los agrupamos para llevar un control sobre ellos, se pueden embodegar, comerciar, exhibir o usar. Las personas nos agrupamos para compartir, para trabajar, para disfrutar en grupo, para solidarizarnos ante alg&uacute;n evento adverso, para hacer deporte, para estudiar o investigar, para animar una fiesta o para reclamar alg&uacute;n derecho.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Dentro de esta misma corriente economicista, es com&uacute;n referirse a las personas como el capital humano. Esta designaci&oacute;n algunas agencias la hacen con muy buena voluntad cuando se trata de velar por el bienestar y por el desarrollo de eso que llaman capital humano mediante la educaci&oacute;n, la nutrici&oacute;n, el trabajo, la salud, los reg&iacute;menes asistenciales y otros de similar importancia. &iquest;Para qui&eacute;nes los seres humanos somos un capital? &iquest;Por qu&eacute; hemos de ser capital y no gente?</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Capital, otro t&eacute;rmino de la Econom&iacute;a, se refiere al caudal o fondos que se poseen para emprender una empresa o negocio. Capitalismo, en forma muy sucinta, es el r&eacute;gimen econ&oacute;mico en el cual los medios de producci&oacute;n pertenecen a los que han invertido capital, los capitalistas. La pertenencia como objeto, dentro de nuestro punto de vista, es ajena al sentido de libertad del cual goza el ser humano. Lo contrario a la libre determinaci&oacute;n, es la enajenaci&oacute;n.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>El capital es la inversi&oacute;n que respalda el giro de una empresa. La empresa no puede funcionar sin capital que le sirva para adquirir otros bienes que sustenten la producci&oacute;n. Los activos fijos y circulantes, son consustanciales a ese capital.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Decir que la gente somos capital, aunque se le agregue el adjetivo de humano, es querer abarcarnos como un medio de producci&oacute;n. Como medios de producci&oacute;n se nos consider&oacute; a los seres humanos durante mucho tiempo. Ya con algunos decenios de avance de nuestra era industrial, los servicios de salud se dise&ntilde;aban solo como medios reparadores de dolencias para que el trabajador siguiera produciendo; la facultad de aliviar para seguir laborando. La educaci&oacute;n formal se ten&iacute;a como la elemental alfabetizaci&oacute;n para que la persona pudiera producir sin pensar. La educaci&oacute;n, en nuestros inicios como Rep&uacute;blica, quedaba limitada a quienes precisamente pose&iacute;an capital.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>No es &eacute;ticamente v&aacute;lido pensar en una adecuada nutrici&oacute;n de una poblaci&oacute;n, solo en espera de sus dividendos en cuanto a una mejor producci&oacute;n en el trabajo. No es &eacute;ticamente viable, pensar en el deporte y la recreaci&oacute;n solo en el tanto nos preparan mejor para producir. El descanso no debe ser solo un alivio para seguir produciendo seg&uacute;n lo conciben los t&eacute;rminos empresariales. En este sentido la sociedad se estar&iacute;a perdiendo de la imaginaci&oacute;n creadora, de la poes&iacute;a, de la m&uacute;sica, de la pintura, de la danza, de la arquitectura, del simple disfrutar de los peque&ntilde;os detalles cotidianos y de toda manifestaci&oacute;n del esp&iacute;ritu.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Dar al ser humano la categor&iacute;a de capital, es negar la existencia del esp&iacute;ritu. El ser humano como capital es reducirlo a la categor&iacute;a de cosa. La mecanizaci&oacute;n industrial ha dejado una huella indeleble en este concepto, que de nuevo parece acentuarse en nuestros medios modernos de producci&oacute;n.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Tambi&eacute;n se suele decir que el personal de una organizaci&oacute;n es su mejor inversi&oacute;n. Inversi&oacute;n, desde el punto de vista que lo hemos venido enfocando, es el empleo de capital en un negocio productivo. Pensar que el ser humano somos la mejor inversi&oacute;n de una empresa, es pensar solo en su funci&oacute;n netamente productiva. Cuando la persona se enferma o disfruta vacaciones, desde esta &oacute;ptica utilitarista, podr&iacute;a dejar de ser considerada como la mejor inversi&oacute;n por cuanto no est&aacute; agregando valor moment&aacute;neo a ese capital. Si a esa persona se le facilita que estudie y se supere, si solo se le valorara como inversi&oacute;n para producir mejor y m&aacute;s, se le estar&iacute;a restando valor a todas aquellas otras contribuciones que como ser humano pudiera dar a otros seres humanos en sociedad.</font></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Se invierte en un banco para ganar intereses, o se invierte en una empresa para multiplicar el capital; l&oacute;gica del costo de oportunidad. Eso es inversi&oacute;n, sin&oacute;nimo de alcanzar bienes materiales poniendo cierto nivel de riesgo en el capital. Se invierte con la expectativa de obtener rentabilidad.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Hace poco m&aacute;s de una d&eacute;cada se puso de moda el t&eacute;rmino fuerza de trabajo en salud. Este t&eacute;rmino vino por influencia de agencias que se dedicaban a estudiar el fen&oacute;meno de los procesos de trabajo de las organizaciones sanitarias. Esta corriente retomaba el concepto de Marx (1818-1883) de fuerza de trabajo, y lo asociaba con el personal que trabaja y hace posible el desarrollo de los servicios de salud. Quiz&aacute; poca atenci&oacute;n se puso a este t&eacute;rmino de la econom&iacute;a pol&iacute;tica, que Marx lo analiz&oacute; como "compra y venta de la fuerza de trabajo", la cual solo puede ser vendida por su propio due&ntilde;o, que a su vez deber&iacute;a gozar de los mismos derechos de quien posee el capital que est&aacute; dispuesto a comprarla. Como se sabe, K. Marx asienta una cr&iacute;tica al capital y objetiviza al trabajo como mercanc&iacute;a, precisamente para exponer las relaciones de dependencia.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Decir que la gente que trabaja en el sector salud, es fuerza de trabajo es reconocer de nuevo esa labor mecanicista de hacer mover a una organizaci&oacute;n por el solo hecho de formar parte de un contingente asalariado. Reconocer que la persona es fuerza de trabajo, es asemejarla a los propios procesos t&eacute;cnicos que se desarrollan dentro de una organizaci&oacute;n como la simple interacci&oacute;n entre departamentos y disciplinas para llegar a alcanzar un objetivo.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>La fuerza del trabajo tiene la particularidad de ser medida, seg&uacute;n el aporte de cada quien a un proceso productivo. Se mide igual que un insumo material o una inversi&oacute;n monetaria. La fuerza de trabajo, m&uacute;sculo o motor, est&aacute; desprendida de todo valor &eacute;tico relacionado con las propias necesidades y expectativas de las personas que desarrollan el trabajo. Emplear este concepto para explicar los procesos de trabajo en salud, es ignorar su verdadera significaci&oacute;n en la teor&iacute;a marxista.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>Tambi&eacute;n, hubo una &eacute;poca en que dentro de los procesos de planificaci&oacute;n se deb&iacute;a interesar el tecn&oacute;crata por medir las "horas hombre".<a NAME="1a"></a><sup><font color="#3333FF"><a href="#1">1</a></font></sup> Este tambi&eacute;n es un esfuerzo por medir la contribuci&oacute;n de cada quien en una determinada tarea. Si quien planificaba deseaba saber cu&aacute;nto le iba a costar un determinado proceso, deb&iacute;a incluir las famosas "horas hombre", incluyendo el costo de las horas de descanso, las vacaciones y los posibles retiros por incapacidad. Costo &uacute;ltimo que tiende a encarecer el producto o el servicio. Para el t&eacute;cnico hab&iacute;a una t&aacute;bula rasa que med&iacute;a a todos por igual y presupon&iacute;a el deber de producir de igual forma: otra visi&oacute;n mecanicista del trabajo, por cuanto en un mismo grupo no todos producimos con la misma intensidad. Esta forma mide el costo de producci&oacute;n en el cual tambi&eacute;n se incluye, el costo de horas m&aacute;quina, el costo de horas equipo y en general el costo de operaci&oacute;n. El mecanicismo de nuevo ganando terreno dentro de las corrientes administrativistas.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>En las nuevas formas de organizaci&oacute;n social a que se ven enfrentadas nuestras organizaciones, es importante revisar si estos t&eacute;rminos est&aacute;n cargados de mensajes que tienen como fin insistir solamente en las bondades de la gente productiva.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>As&iacute; como los activos se deprecian, podremos ir creando un sistema cultural de desvalorizar a aquellas personas que pudieran considerarse como improductivas, sin reconocer en ellas otras capacidades y cualidades o la contribuci&oacute;n que hayan dado al desarrollo del pa&iacute;s desde cualquier funci&oacute;n cumplida en la sociedad. En sentido contrario, podr&iacute;amos sobrevalorar solo a aquellas personas con m&aacute;ximas capacidades de producci&oacute;n e impedir la participaci&oacute;n de las que por uno u otro motivo, no tuvieron iguales oportunidades de acceso a sistemas educativos y de fuentes de trabajo, con lo cual se estar&iacute;a ampliando a&uacute;n m&aacute;s el n&uacute;mero de excluidos y con ello la brecha de la pobreza. A las personas con m&aacute;ximas capacidades, sin embargo, solo les reconocer&iacute;amos sus ventajas competitivas y no su valor integral como personas. Con el tiempo, les esperar&iacute;a ser sustituidas por generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. El envejecimiento de la poblaci&oacute;n tambi&eacute;n nos pone ante este dilema.</font></font>     <p><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1>La idea es recuperar el significado que originalmente han tenido palabras como persona, gente, ciudadano y paciente, solo para citar algunas, las cuales han perdido vigencia ante el arrebato de t&eacute;rminos que suelen estar cargados de un significado tecnocr&aacute;tico como activo, cliente, inversi&oacute;n o capital. Esta fuerza tecnocr&aacute;tica nos hace creer que el factor principal de una organizaci&oacute;n es su sistema t&eacute;cnico de producci&oacute;n, olvid&aacute;ndose de las motivaciones de la gente que hace posible el desarrollo de una naci&oacute;n.</font></font>     <br>&nbsp;     <p><a NAME="*"></a><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1><a href="#*a">*</a> CENDEISSS/CCSS.</font></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a NAME="1"></a><font face="Arial,Helvetica"><font size=-1><sup><a href="#1a">1</a></sup> Puede leerse horas hombre y horas mujer, seg&uacute;n quien ha de desempe&ntilde;ar la labor presupuestaria.</font></font>     <br>&nbsp;      ]]></body>
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