<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1409-4142</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Costarricense de Cardiología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. costarric. cardiol]]></abbrev-journal-title>
<issn>1409-4142</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Asociación Costarricense de Cardiología]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1409-41422003000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El cliclo renovador]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ansín]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan Carlos]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Consultorios Médicos Paitilla  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de Panamá ]]></addr-line>
<country>Panamá</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<volume>5</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>3</fpage>
<lpage>3</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1409-41422003000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1409-41422003000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1409-41422003000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[       <dl>     <dt> <b><font face="Arial,Helvetica">Editorial</font></b></dt>       <dt> <b><font face="Arial,Helvetica">&nbsp;</font></b></dt>         <center>     <dt> <b><font face="Arial,Helvetica">&nbsp;El cliclo renovador</font></b></dt>        </center>           <center>     <dt> <b><font face="Arial,Helvetica"><font size="-1">&nbsp;</font></font></b></dt>          </center>             <center>     <dt> <b><font face="Arial,Helvetica"><font size="-1">&nbsp;</font></font></b></dt>            </center>               <center>     ]]></body>
<body><![CDATA[<dt> <b><font face="Arial,Helvetica"><font size="-1">Dr.  Juan Carlos Ans&iacute;n<a name="*"></a>              <a href="#*a">*</a>              </font></font></b></dt>              </center> &nbsp;             </dl>                               <div align="Justify"> <font face="Arial,Helvetica"><font size="-1">  Que la vida es un acto complejo, no necesita demostraci&oacute;n alguna,  basta simplemente con vivirla a conciencia. Para la biolog&iacute;a la vida  humana es una sucesi&oacute;n de fen&oacute;menos que transcurre en distintas  etapas: fecundaci&oacute;n, desarrollo fetal, nacimiento, crecimiento, reproducci&oacute;n,  vejez y muerte. En realidad esto es bastante m&aacute;s complejo que la mera  enunciaci&oacute;n de estos per&iacute;odos pues todos se encuentran entrelazados  entre s&iacute; y algunos no llegan a cumplir esa secuencia.</font></font>                                  <p><font face="Arial,Helvetica"><font size="-1">Mecanismos delicadamente  intrincados y todav&iacute;a misteriosos, son los que generan este proceso.  Los fil&oacute;sofos de la antig&uuml;edad nos hab&iacute;an ense&ntilde;ado  mucho antes que se inventara el microscopio o se desarrollara la bioqu&iacute;mica  molecular o la gen&eacute;tica, que nosotros no somos, materialmente, los  mismos que fuimos ayer. Nuestras c&eacute;lulas podr&aacute;n parecer igual  pero su constituci&oacute;n y su modo de funcionar no es id&eacute;ntico.  Ellas se van reponiendo al comp&aacute;s de una sinfon&iacute;a tan exquisita  como intrigante.</font></font>  </p>                               <p><font face="Arial,Helvetica"><font size="-1">Sabemos que las  c&eacute;lulas y los tejidos del organismo se reponen tratando de lograr un equilibrio natural entre mitosis (divisi&oacute;n) y apoptosis (muerte celular programada). Hecho que nunca logra una reproducci&oacute;n id&eacute;ntica.  El factor tiempo juega aqu&iacute; un papel fundamental y es, en s&iacute;  mismo el actor principal de este ciclo renovador. El tiempo transcurrido cobra su precio por medio del envejecimiento. Ese per&iacute;odo que algunos  lo han definido -tal vez con demasiada arrogancia- como una etapa humillante.  Pero este sentimiento, bastante extendido, nos revela una autoestima sobrevaluada.  El envejecimiento como la vida no es una mera condici&oacute;n biol&oacute;gica,  sino una actitud psicol&oacute;gica ante el reto de vivir y el deber de tener que hacerlo bien. Un hecho que no ha sido totalmente dilucidado y mucho menos discutido es el de la clonaci&oacute;n reproductiva, en ella el embri&oacute;n  generado tiene la misma edad gen&eacute;tica que la del donante del n&uacute;cleo  transplantado, dando as&iacute; lugar a ni&ntilde;os con posibles enfermedades  propias de la vejez, como la osteoporosis, los reumatismos, la aterosclerosis,  etc.</font></font>  </p>              </div>                               <div align="Justify">                              <p><font face="Arial,Helvetica"><font size="-1">La vida humana  implica tambi&eacute;n mucho m&aacute;s que el cumplimiento de un ciclo. Para nosotros los creyentes, es un pacto t&aacute;cito entre Dios y el Hombre,  entre el Creador y su criatura que al mismo tiempo que nos ofrece el don m&aacute;s preciado nos exige una responsabilidad suprema: vivir para hacer vivir m&aacute;s y mejor, en armon&iacute;a con los dem&aacute;s seres y con el mundo que habitamos; ya sea en la biosfera de Theillard de Chardin o en la eikoumen&eacute; de Toynbee.</font></font>  </p>                               <p><font face="Arial,Helvetica"><font size="-1">Her&aacute;clito  de &Eacute;feso, un fil&oacute;sofo presocr&aacute;tico al que apodaban El  Oscuro, en contraposici&oacute;n con la permanencia e inmutabilidad que los  milecios atribu&iacute;an a las cosas, afirmaba que el movimiento es el secreto  de la vida. La mutabilidad y el cambio son su esencia. No es posible ba&ntilde;arse  dos veces en el mismo r&iacute;o. El agua que fluye no es la misma. Borges  se deleitaba en ello. No se equivocaron, al menos desde el punto de vista  biol&oacute;gico. La pregunta que sigue es: &iquest;tampoco somos iguales  o permanentes desde el punto de vista psicol&oacute;gico? Intuyo que los psicoanalistas, ya sean antiguos freudianos o actualizados lacanianos pueden tener una respuesta que desconozco. Ya Ortega y Gasset dec&iacute;a que soy yo y mi circunstancia, implicando en ello que tendremos tan variadas opiniones como alternativas circunstanciales haya. Este constante&nbsp; fluir, esta transitoriedad de la vida y de sus al&aacute;teres m&aacute;s abstractos como la felicidad, el amor y la gloria, acompa&ntilde;aron el&nbsp; pensamiento de numerosos fil&oacute;sofos y literatos. La influyente dial&eacute;ctica de Hegel se ha nutrido de ella. Del mismo modo que H&ouml;rderlin, Goethe le rindi&oacute; tributo en Sufrimientos del joven Werther y en su Fausto. Pero fue el creador del Eterno Retorno, Nieztche quien confiesa que no hay en Her&aacute;clito una sola frase que &eacute;l no haya incorporado a su filosof&iacute;a. Bergson, quien junto a Nieztche quiz&aacute; hayan sido los fil&oacute;sofos vitalistas m&aacute;s importantes, admiti&oacute; un tiempo f&iacute;sico que se mide en segundos, minutos y horas al que llam&oacute; tiempo espacial o espacio temporal, la cuarta dimensi&oacute;n del espacio. Hace la diferencia con el concepto de tiempo como duraci&oacute;n lo cual se puede ejemplificar de la siguiente manera: durante un coma transitorio o mientras leemos una novela o asistimos a una obra de teatro, perdemos la noci&oacute;n del tiempo lineal o f&iacute;sico, en ese momento el pasado, el presente y el futuro existen al un&iacute;sono pero sin conciencia, all&iacute; se crea el concepto de duraci&oacute;n, cuyo atributo es la memoria. En la  memoria humana se guarda pues, el concepto de tiempo, sin ella nada dura ni perdura. Los que sufren la enfermedad de Alzheimer al perder gradualmente  la memoria pierden tambi&eacute;n la sensaci&oacute;n de duraci&oacute;n o de tiempo transcurrido e incluso el tiempo se les hace inexistente, raz&oacute;n  por la cual pueden, en su mente, coexistir personas de diferentes &eacute;pocas  o ya fallecidas.</font></font>   </p>                               <p><font face="Arial,Helvetica"><font size="-1">El gran historiador  de las religiones, el rumano Mircea Eliade (1907-1986), asume que lo sagrado  es el principal objeto de culto y la fuente de poder de la religiosidad humana  y que lo sagrado se manifiesta (hierofan&iacute;a) a trav&eacute;s de rituales,  mitos o s&iacute;mbolos. Cualquier entidad fenomenol&oacute;gica es una hierofan&iacute;a potencial y puede darnos acceso a un tiempo ahist&oacute;rico (illud tempore -aquel tiempo- en sentido arcaico). La percepci&oacute;n de ese tiempo sagrado es el hallazgo constitutivo esencial de la humanidad en su aspecto religioso. Tambi&eacute;n dice que uno de los grandes dramas que padece el hombre moderno es el de carecer de una mitolog&iacute;a tal y como la gozaba el hombre primitivo. Un hombre que la modernidad ha mirado siempre con desd&eacute;n, por sobre el hombro, pero que conceb&iacute;a la vida no como un derecho o un simple acto biol&oacute;gico ocurrido por la caprichosa uni&oacute;n de dos gametos, sino como un don divino cuyo merecimiento personal le costaba comprender y que en su pureza de pensamiento nada lo diferenciaba de su entorno, con quienes compart&iacute;a humildemente ese hecho trascendente que es la vida. No existe religi&oacute;n ni teolog&iacute;a alguna que niegue esta percepci&oacute;n fundamental, la de la genuina alegr&iacute;a de sabernos escogidos o tocados por el don de la vida y de tener que compartirla, respetuosamente, con otros seres distintos, ya sea por su constituci&oacute;n biol&oacute;gica, su bagaje cultural, su credo religioso o por su modo de pensar o de ser.</font></font>    </p>              </div>                               <div align="Justify"><font face="Arial,Helvetica"><font size="-1">  Tener el valor de renovarnos f&iacute;sica y espiritualmente ante cada ca&iacute;da,  sea ella motivada por una debilidad de car&aacute;cter, una adicci&oacute;n  o por una penosa enfermedad o una p&eacute;rdida irreparable y hasta por el advenimiento cercano de la &uacute;ltima etapa del ciclo vital, es uno de los pocos dones que como seres humanos nos acercan a Dios: la &uacute;nica  Verdad absoluta posible.</font></font>     <br>              </div>                               ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>             <hr width="80%" size="1" noshade="">                 <p>  </p>                               <p><a name="*a"></a>              <font face="Arial,Helvetica"><font size="-1"><a href="#*">*</a>  Consultorios M&eacute;dicos Paitilla, Ciudad de Panam&aacute;, Panam&aacute;.</font></font>       <br>              <font face="Arial,Helvetica"><font size="-1"><a href="mailto:icansinl@pananet.com">  icansinl@pananet.com</a>              </font></font> </p>                                ]]></body>
</article>
