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</front><body><![CDATA[  &nbsp;     <center><b><font face="Arial"><font color="#000000">La comunicaci&oacute;n interventricular</font></font></b></center>     <center><b><font face="Arial"><font color="#000000">&nbsp;</font></font></b></center>     <center><b><font face="Arial"><font size="-1">Dr. Abdon Castro B<a  name="*A"></a><a href="#*">*</a></font></font></b></center> &nbsp;     <br> &nbsp;     <br> <b><font face="Arial"><font size="-1">Incidencia</font></font></b>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La comunicaci&oacute;n interventricular es la cardiopat&iacute;a cong&eacute;nita m&aacute;s frecuente. La incidencia es de 1 caso por cada 1000 nacidos vivos. Al ser la m&aacute;s frecuente es la cardiopat&iacute;a m&aacute;s estudiada y la que con m&aacute;s frecuencia llega a la vida adulta. En Costa Rica representa el 28% de todas las cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas (<a href="#cuadro1">cuadro I</a>) y constituye la primer causa de egreso de los pacientes operados.    <br> </font></font></p>     <center><a name="cuadro1"></a><img  src="/img/fbpe/rcc/v2n1/0506i07.JPG" height="478" width="498"></center>     
<p></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial"><font size="-1">La anatom&iacute;a de &eacute;sta malformaci&oacute;n est&aacute; dada por el sitio donde se encuentre en el tabique interventricular. As&iacute;, existe la comunicaci&oacute;n supracristal o subpulmonar, la membranosa, la muscular y la posterior o tipo canal. Antiguamente se describ&iacute;a una comunicaci&oacute;n entre el ventr&iacute;culo izquierdo y la aur&iacute;cula derecha, conocida como la anomal&iacute;a de Gerbode. Hoy se sabe que no existe y que en realidad se trata de una comunicaci&oacute;n entre el ventr&iacute;culo izquierdo y el derecho de tipo membranoso, en la cual se ha formado un tejido aneurism&aacute;tico y que involucra la valva septal de la tric&uacute;spide, permitiendo una comunicaci&oacute;n hacia la aur&iacute;cula derecha. Un 5% de las comunicaciones interventriculares se asocia con insuficiencia a&oacute;rtica, sobre todo las supraventriculares y las perimembranosas. Otro 5% se asocia con obstrucci&oacute;n del tracto de salida del ventr&iacute;culo derecho, ya sea en la modalidad de hipertrofia de la banda septal o de la porci&oacute;n infundibular. Es rara la asociaci&oacute;n con la estenosis a&oacute;rtica o con la coartaci&oacute;n a&oacute;rtica. Se le puede encontrar asociada a la persistencia del conducto arterioso en alrededor del 10% y siempre debe buscarse esta asociaci&oacute;n. No es la intenci&oacute;n de &eacute;sta revisi&oacute;n, el hablar de la comunicaci&oacute;n interventricular que acompa&ntilde;a a las malformaciones troncoconales, porque &eacute;stas patolog&iacute;as tienen su fisonom&iacute;a propia.</font></font> </p>     <p><b><font face="Arial"><font size="-1">La Fisiolog&iacute;a</font></font></b> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La fisiolog&iacute;a de la comunicaci&oacute;n interventricular est&aacute; dada por la relaci&oacute;n de las resistencias pulmonares y las sist&eacute;micas. Entre m&aacute;s resistencias pulmonares menos flujo pasar&aacute; por el circuito pulmonar y a la inversa. Las comunicaciones interventriculares peque&ntilde;as cursan con Qp/ Qs menor de 1,5, presiones pulmonares normales y silueta card&iacute;aca de tama&ntilde;o normal; las comunicaciones interventriculares con Qp/Qs entre 1,5 y 2.0 son moderadas, casi todas tienen la silueta card&iacute;aca de tama&ntilde;o normal y las presiones pulmonares pueden estar normales o discretamente aumentadas; cuando el Qp/Qs es mayor de 2.0 se habla de comunicaciones grandes y tienen cardiomegalia con flujo pulmonar aumentado y datos de hipertensi&oacute;n arterial pulmonar de moderada a severa. Un dato &uacute;til para llamar una comunicaci&oacute;n interventricular grande es que tiene el mismo di&aacute;metro que la ra&iacute;z de la aorta, una medida muy f&aacute;cil de hacer con ecocardiograf&iacute;a.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Desde el punto de vista de la fisiolog&iacute;a podemos tener b&aacute;sicamente tres situaciones. La primera se refiere a los defectos peque&ntilde;os con resistencias pulmonares bajas. Los defectos peque&ntilde;os imponen una gran resistencia al flujo entre los ventr&iacute;culos, dando una gran diferencia de presi&oacute;n entre ambas c&aacute;maras, un cortocircuito de izquierda derecha muy peque&ntilde;o y presiones derechas normales y esencialmente un funcionamiento card&iacute;aco normal. No hay alteraciones diast&oacute;licas.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La segunda situaci&oacute;n se da con las resistencias pulmonares variables, que se ve en los defectos septales de tama&ntilde;o moderado a grande. Estos pacientes tienen un defecto que es la mitad o menos del di&aacute;metro a&oacute;rtico y una diferencia de presi&oacute;n pico sist&oacute;lica entre los dos ventr&iacute;culos igual o superior a los 20 mmHg. En este grupo de pacientes es extremadamente raro ver elevaci&oacute;n marcada de las resistencias pulmonares vasculares; la mayor&iacute;a tiene sobrecarga diast&oacute;lica de la aur&iacute;cula izquierda y del ventr&iacute;culo izquierdo con hipertrofia de &eacute;ste &uacute;ltimo. La hipertrofia del ventr&iacute;culo derecho es leve. La fisiolog&iacute;a del cortocircuito de izquierda a derecha se mantiene muy similar a los casos con defectos peque&ntilde;os, hasta que la presi&oacute;n sist&oacute;lica del ventr&iacute;culo derecho es del 70 al 85% de las presiones sist&eacute;micas. En este momento el gradiente transventricular es de 15-30 mmHg. La presi&oacute;n del ventr&iacute;culo izquierdo se eleva muy r&aacute;pidamente en relaci&oacute;n con la derecha y mantiene un flujo durante toda la s&iacute;stole; la presi&oacute;n ventricular izquierda cae m&aacute;s r&aacute;pidamente que la derecha y esto determina un flujo peque&ntilde;o de derecha a izquierda, que aumenta el volumen diast&oacute;lico del ventr&iacute;culo izquierdo. Este volumen no es inyectado al circuito sist&eacute;mico, sino que lo hace al circuito pulmonar de nuevo.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">En los defectos septales grandes, es decir cuando el tama&ntilde;o de la comunicaci&oacute;n interventricular es igual a la ra&iacute;z de la aorta, el circuito pulmonar es sometido a la fuerza contr&aacute;ctil com&uacute;n de ambos ventr&iacute;culos, toda vez que la CIV no es restrictiva. De esta manera la presi&oacute;n en ambos ventr&iacute;culos es igual. Durante los dos tercios de la s&iacute;stole izquierda el ventr&iacute;culo izquierdo supera en presi&oacute;n al derecho, pero en el &uacute;ltimo tercio el derecho supera al izquierdo y se produce un cortocircuito de derecha a izquierda o ninguno del todo. Todo esto sucede cuando las resistencias pulmonares vasculares son leves a moderadas. Cuando existen resistencias muy elevadas en el circuito pulmonar, en la fase temprana de la s&iacute;stole hay un peque&ntilde;o cortocircuito de izquierda a derecha; pero en la fase tard&iacute;a hay una inversi&oacute;n del flujo hacia el ventr&iacute;culo izquierdo que se mantiene durante la fase de relajaci&oacute;n del ventr&iacute;culo izquierdo. La manifestaci&oacute;n cl&iacute;nica m&aacute;s evidente es la ausencia de soplos o que son m&iacute;nimos.</font></font> &nbsp; &nbsp;     <br> </p> <b><font face="Arial"><font size="-1">La Cl&iacute;nica</font></font></b>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El estado cl&iacute;nico depende principalmente del tama&ntilde;o del defecto, el estado de la vasculatura pulmonar y la variaci&oacute;n de ambos par&aacute;metros con la edad.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La historia cl&iacute;nica empieza con la detecci&oacute;n de un soplo grado III o m&aacute;s desde la &eacute;poca de lactante. Habitualmente, despu&eacute;s de la tercera semana de edad, aparece un soplo que no se hab&iacute;a detectado antes. Este soplo se hace m&aacute;s intenso en los tres primeros meses de vida cuando disminuyen a&uacute;n m&aacute;s las resistencias vasculares pulmonares y aumenta el flujo a trav&eacute;s de la comunicaci&oacute;n. La anemia fisiol&oacute;gica que aparece en el lactante alrededor de los dos y medio meses contribuye tambi&eacute;n a la presencia de un mayor flujo por el circuito pulmonar. Cuando el flujo es muy excesivo se produce insuficiencia card&iacute;aca por sobrecarga de volumen del ventr&iacute;culo izquierdo, no sucediendo as&iacute; cuando el flujo es moderado o muy poco. Estos ni&ntilde;os cursan con cuadros bronquiales a repetici&oacute;n y falla para progresar. La explicaci&oacute;n de estos cuadros respiratorios, en ausencia de infecci&oacute;n, es que posiblemente hay un edema pulmonar. La auscultaci&oacute;n revela un soplo holosist&oacute;lico grado III o m&aacute;s en el 4EII irradiado en banda hacia la derecha. Habitualmente el soplo cubre el componente a&oacute;rtico del segundo ruido. Cuando el flujo pulmonar es muy alto se detectar&aacute; un retumbo mitral y si hay insuficiencia a&oacute;rtica se oir&aacute; un escape a&oacute;rtico. La presencia de un escape pulmonar hablar&aacute; de una insufiencia pulmonar y siempre significar&aacute; hipertensi&oacute;n arterial pulmonar. En cambio un fr&eacute;mito en precordio nos indicar&aacute; que la presi&oacute;n pulmonar es normal. Cuando la comunicaci&oacute;n es muscular se producir&aacute; un soplo protomesosist&oacute;lico, ya que al final de la s&iacute;stole no hay paso de sangre, posiblemente debido a la contracci&oacute;n muscular que experimenta el septum que impide el paso de la sangre. La desaparici&oacute;n del soplo, asociado a un segundo ruido aumentado, nos indicar&aacute; que se desarroll&oacute; una hipertensi&oacute;n arterial pulmonar importante. Esto es muy &uacute;til detectarlo en los adultos y en los ni&ntilde;os con s&iacute;ndrome de Down, que son las dos condiciones donde la hipertensi&oacute;n arterial pulmonar se desarrolla y puede pasar desapercibida con relativa facilidad. Estos pacientes no pasan por la fase de insuficiencia card&iacute;aca de alto gasto e inclusive pueden lucir muy saludables.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">En los pacientes que desarrollan el s&iacute;ndrome de Eisenmenger, Wood, piensa que se desarrolla desde la lactancia. Ni la cianosis ni la dificultad respiratoria aumentan durante la ni&ntilde;ez o la adolescencia, sino que el deterioro se da durante la fase temprana del adulto. Hay acuclillamiento en el 33% de los casos, pero nunca antes de los 24 a&ntilde;os de edad y se da en el 100% de los pacientes mayores de 40 a&ntilde;os y es la causa de muerte en el 29% de los casos.</font></font> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font face="Arial"><font size="-1">El Electrocardiograma</font></font></b> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El electrocardiograma puede mostrar desde una normalidad hasta una sobrecarga sist&oacute;lica del ventr&iacute;culo derecho. En los defectos peque&ntilde;os, unos pocos pacientes mostrar&aacute;n un patr&oacute;n rsr&acute; en V2. Se ha descrito desviaci&oacute;n del eje a la izquierda en los defectos tipo canal, pero tambi&eacute;n se puede ver ocasionalmente en otro tipo de defectos. Cl&aacute;sicamente se ha descrito un isodifasismo amplio en las precordiales, indicativo de crecimiento biventricular. Esto es particularmente cierto en las comunicaciones interventriculares moderadas o grandes. La presencia de un bloqueo AV de primer grado y desviaci&oacute;n del eje a la izquierda nos har&aacute; pensar en un canal AV. Hay un 5% de las comunicaciones que se asocian con bloqueo de rama derecha y en general no nos habla de anomal&iacute;as asociadas o de trastornos hemodin&aacute;micos. Cuando se aprecie un crecimiento franco del ventr&iacute;culo izquierdo nos har&aacute; pensar en una sobrecarga mayor del ventr&iacute;culo izquierdo (insuficiencia a&oacute;rtica, insufiencia mitral). Cuando existe hipertensi&oacute;n arterial pulmonar, se mostrar&aacute; hipertrofia del ventr&iacute;culo derecho. Aparecer&aacute; un patr&oacute;n QRS en V1 con empastamiento de la onda R y retraso de la deflexi&oacute;n intrinsecoide y ondas S ausente o muy peque&ntilde;as; las ondas S en V6 son profundas. La presencia de una onda P bif&aacute;sica en I, AVR yV6. indicar&aacute; crecimiento de la aur&iacute;cula izquierda cuando hay sobrecarga volum&eacute;trica de la aur&iacute;cula izquierda, en los cortocircuitos grandes de izquierda a derecha.</font></font> </p>     <p><b><font face="Arial"><font size="-1">La Radiograf&iacute;a de T&oacute;rax</font></font></b>     <br> &nbsp;     <br> <font face="Arial"><font size="-1">En los defectos peque&ntilde;os la radiograf&iacute;a de t&oacute;rax es enteramente normal.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La radiograf&iacute;a de t&oacute;rax mostrar&aacute; cardiomegalia, abombamiento del arco de la pulmonar o crecimiento del ventr&iacute;culo izquierdo, cuando el flujo pulmonar est&aacute; importantemente aumentado las incidencias oblicuas en adultos resultan &uacute;tiles cuando se quiere diferenciar los crecimientos selectivos de las cavidades card&iacute;acas. En el lactante no es tan &uacute;til.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El flujo pulmonar aumentado se mostrar&aacute; sobre todo a nivel de los hilios y de la parte media de los campos pulmonares. Cuando hay insuficiencia card&iacute;aca de alto gasto se notar&aacute; congesti&oacute;n de los campos pulmonares. Si el observador es muy agudo, podr&aacute; ver que el bronquio izquierdo muestra compresi&oacute;n por dos factores: abombamiento de las pulmonares y crecimiento de la aur&iacute;cula izquierda.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Es importante recordar que en los casos con hipertensi&oacute;n arterial pulmonar y resistencias muy aumentadas la silueta card&iacute;aca ser&aacute; de tama&ntilde;o normal,hasta tanto no haya falla card&iacute;aca y se dilate el ventr&iacute;culo derecho. Los hilios pulmonares estar&aacute;n amputados y habr&aacute; abombamiento marcado del cono de la pulmonar.</font></font>     <br> &nbsp; </p>     <center><img src="/img/fbpe/rcc/v2n1/0506i2.JPG" height="500"  width="426"></center> &nbsp;     
]]></body>
<body><![CDATA[<br> &nbsp;<b><font face="Arial"><font size="-1">La Ecocardiograf&iacute;a</font></font></b>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La ecocardiograf&iacute;a ha venido a ser la herramienta diagn&oacute;stica m&aacute;s &uacute;til hoy d&iacute;a ya que nos permite clasificar el tipo anat&oacute;mico, calcular la presi&oacute;n pulmonar, detectar la presencia de anomal&iacute;as asociadas y sobre todo nos ha evitado, en la mayor&iacute;a de las ocasiones, la realizaci&oacute;n de un cateterismo card&iacute;aco.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El tama&ntilde;o de la comunicaci&oacute;n interventricular se puede determinar en casi la totalidad de las comunicaciones interventriculares. As&iacute;, si el defecto es del tama&ntilde;o de la ra&iacute;z de la aorta se habla de una CIV grande; si es de uno a dos tercios de la ra&iacute;z de la aorta, se habla de una CIV moderada y menos de un tercio es peque&ntilde;a. Los defectos musculares, casi solo detectados por Doppler color, nos indican una CIV diminuta.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La localizaci&oacute;n de la CIV se hace con el an&aacute;lisis de los diferentes planos ecocardiogr&aacute;ficos. (<a href="#fig1">Figura 1</a>.) El eje largo paraesternal nos permite visualizar las CIV perimembranosas, las de mal alineamiento (como en Tetralog&iacute;a de Fallot) y defectos en la porci&oacute;n anterior del septum trabecular o muscular. Una ligera rotaci&oacute;n del transductor a favor de las manecillas del reloj nos permitir&aacute; ver el tracto de salida del ventr&iacute;culo derecho y detectar las CIV subpulmonares. En el eje corto a nivel de la ra&iacute;z de la aorta se pueden ver las CIV de la porci&oacute;n suba&oacute;rtica a las 12, las subpulmonares a la una y las perimembranosas a las diez-once.    <br> </font></font></p>     <center><a name="fig1"></a><img src="/img/fbpe/rcc/v2n1/0506i1.GIF"  height="492" width="396"></center>     
<p></p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">En la proyecci&oacute;n de cuatro c&aacute;maras, ya sea apical o subxifoidea, se pueden apreciar las CIV del tracto de entrada y las suba&oacute;rticas.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El gradiente de presi&oacute;n interventricular se puede determinar por la medici&oacute;n de la velocidad del jet. Aplicando la f&oacute;rmula de Bernoulli se determina el gradiente. Esta t&eacute;cnica tiene algunos inconvenientes que es importante tener en cuenta. Si el jet no queda paralelo a la direcci&oacute;n del haz s&oacute;nico, se puede subestimar el gradiente y segundo, el Doppler mide el gradiente instant&aacute;neo m&aacute;ximo entre el ventr&iacute;culo derecho e izquierdo y no durante toda la s&iacute;stole, de tal manera que se puede sobreestimar la diferencia.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Se puede ver el mecanismo de cierre de una comunicaci&oacute;n interventricular. Los defectos perimembranosos se cierran por la formaci&oacute;n de un aneurisma de tejido a partir de la septal de la tric&uacute;spide. Los defectos musculares se cierran por crecimiento de tejido alrededor del defecto a partir del ventr&iacute;culo derecho.</font></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &nbsp;     <br> &nbsp; </p>     <center><img src="/img/fbpe/rcc/v2n1/0506i3.GIF" height="357"  width="436"></center>     
<center>&nbsp;</center>     <center>&nbsp;</center>     <center><img src="/img/fbpe/rcc/v2n1/0506i4.GIF" height="357"  width="436"></center> &nbsp;     
<br> <font face="Arial"><font size="-1">Por supuesto que se pueden detectar anomal&iacute;as asociadas tales como comunicaci&oacute;n interauricular, persistencia del conducto arterioso, estenosis de las v&aacute;lvulas AV o insufiencia de las mismas. Es costumbre en nuestro Servicio de Cardiolog&iacute;a, que los ni&ntilde;os menores de 2 a&ntilde;os no necesiten cateterismo card&iacute;aco cuando se trata de una comunicaci&oacute;n interventricular,ya que se ha demostrado desde hace mucho tiempo que es poco probable que las resistencias pulmonares est&eacute;n elevadas en forma fija.</font></font>     <p><b><font face="Arial"><font size="-1">La Hemodinamia</font></font></b> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Finalmente los estudios hemodin&aacute;micos tan &uacute;tiles hace unos a&ntilde;os, nos permiten medir las presiones pulmonares en forma directa, realizar el c&aacute;lculo de las resistencias pulmonares y definir la anatom&iacute;a. Lo que si es un hecho hoy d&iacute;a es que en ni&ntilde;os escolares y mayores, as&iacute; como en adultos es necesario hacer cateterismo card&iacute;aco, no importa que el estudio ecocardiogr&aacute;fico nos muestre una patolog&iacute;a bien definida y las resistencias pulmonares pensemos que est&eacute;n normales o por lo menos no muy elevadas.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Nosotros realizamos primero un cateterismo derecho con medida de todas las presiones y las saturaciones de ox&iacute;geno en la pulmonar, ventr&iacute;culo derecho, aur&iacute;cula derecha, vena cava superior y arteria femoral con la idea de hacer todos los c&aacute;lculos de flujos y resistencias. En el lactante con gran frecuencia se pasa el foramen ovale y se pueden medir las presiones de aur&iacute;cula izquierda, ventr&iacute;culo izquierdo. En esta situaci&oacute;n se hace un retiro de ventr&iacute;culo izquierdo a aur&iacute;cula izquierda y aur&iacute;cula derecha.</font></font> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial"><font size="-1">Si el ductus no se atraviesa desde la pulmonar, es obligante hacer un cateterismo izquierdo, si hay hipertensi&oacute;n arterial pulmonar.</font></font>     <br> &nbsp; </p>     <center><img src="/img/fbpe/rcc/v2n1/0506i5.GIF" height="454"  width="427"></center>     
<center>&nbsp;</center>     <center><img src="/img/fbpe/rcc/v2n1/0506i6.JPG" border="0"  height="443" width="450"></center> &nbsp;     
<br> &nbsp;     <br> <font face="Arial"><font size="-1">La cineangiograf&iacute;a realizada en el ventr&iacute;culo izquierdo tiene por fin determinar el tipo de CIV, si existe una sola o varias. Cuando se sospecha la presencia de una PCA o de insuficiencia a&oacute;rtica es deber realizar un aortograma o si existe una CIV en la cual se deba realizar ventriculotom&iacute;a del izquierdo y sea necesario conocer el trayecto de la descendente anterior.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Es importante hacer &eacute;nfasis, sobre el estado fisiol&oacute;gico del paciente, sobre todo si las resistencias pulmonares est&aacute;n elevadas y contraindican la cirug&iacute;a. A este respecto es bueno recordar que la toma de presiones y otras variables se hace en un corto per&iacute;odo de tiempo y esto no debe hacer caer al m&eacute;dico en la trampa de tomarlo como par&aacute;metro &uacute;nico, sino que deben tomarse otras variables, como tama&ntilde;o de los ventr&iacute;culos. Cuando el ventr&iacute;culo y la aur&iacute;cula izquierdos permanecen dilatados, nos habla de sobrecarga volum&eacute;trica, a&uacute;n con resistencias pulmonares elevadas y por ende que el flujo por el &aacute;rbol pulmonar est&aacute; aumentado.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Finalmente, cuando la resistencias pulmonares est&aacute;n elevadas, como para contraindicar la cirug&iacute;a se debe dar ox&iacute;geno inhalado al 100% y volver a hacer los c&aacute;lculos. Tambi&eacute;n se puede usar el &oacute;xido n&iacute;trico hoy d&iacute;a, como potente vasodilatador pulmonar y si la respuesta es de descenso de las presiones pulmonares, los nuevos c&aacute;lculos nos dir&aacute;n si se puede operar o no.</font></font> </p>     <p><b><font face="Arial"><font size="-1">Tratamiento</font></font></b> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial"><font size="-1">Resulta de vital importancia la comunicaci&oacute;n con los padres. Se les debe informar sobre las repetidas evaluaciones. En presencia de defectos peque&ntilde;os se har&aacute; &eacute;nfasis sobre lo benigno de la lesi&oacute;n y que el ni&ntilde;o debe de ser manejado normalmente. En todos los pacientes se debe hacer ver a los familiares sobre la necesidad de la profilaxis con antibi&oacute;ticos para protegerlos de la endocarditis sobre todo en procedimientos dentales, cirug&iacute;a orofar&iacute;ngea, cirug&iacute;a gastrointestinal y genitourinaria. Se les debe explicar por anticipado los problemas con la alimentaci&oacute;n, la potencial cirug&iacute;a, las actividades f&iacute;sicas y los medicamentos que les pueden dar problemas.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El tratamiento definitivo es quir&uacute;rgico. Se deben operar aquellos lactantes con insuficiencia card&iacute;aca, hipertensi&oacute;n arterial pulmonar, o falla para progresar. Ni la edad ni el peso del ni&ntilde;o son contraindicaciones para ser operado. En nuestro Servicio la pol&iacute;tica es que cuando se detecta una CIV grande se debe cerrar y solo se retrasa cuando el tratamiento m&eacute;dico permite ganar unos cuantos gramos m&aacute;s. Los ni&ntilde;os escolares y adolescentes que muestren alg&uacute;n grado de dilataci&oacute;n del ventr&iacute;culo izquierdo son candidatos a la cirug&iacute;a, a&uacute;n con presiones pulmonares normales. Si la comunicaci&oacute;n tiene hipertensi&oacute;n arterial pulmonar se deber&aacute;n valorar las resistencias pulmonares vasculares con el fin de determinar el riesgo quir&uacute;rgico. En el ni&ntilde;o mayor y en los adolescentes algunos grupos preconizan su cierre con cirug&iacute;a para evitar los problemas de tipo endocarditis, sobre todo ahora que el consumo de drogas ha aumentado y las posibilidades de desarrollar una infecci&oacute;n son mayores.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Cuando la comunicaci&oacute;n interventricular se asocia con insuficiencia a&oacute;rtica se debe cerrar. Si la insufiencia a&oacute;rtica persiste despu&eacute;s del cierre y es m&iacute;nima se mantiene una conducta expectante y solo se har&aacute; cirug&iacute;a valvular si hay dilataci&oacute;n del ventr&iacute;culo izquierdo.</font></font> </p>     <p><b><font face="Arial"><font size="-1">Secuelas Postoperatorias</font></font></b> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">No es raro encontrar un soplo de comunicaci&oacute;n interventricular postoperatoriamente. La valoraci&oacute;n del cortocircuito se hace igual que preoperatoriamente.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Se puede observar en el electrocardiograma un bloqueo de rama derecha y muy rara vez bloqueo AV.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Las arritmias son un problema tard&iacute;o, particularmente en pacientes con ventriculotom&iacute;a derecha o izquierda, un problema casi obviado hoy d&iacute;a en que se hace el aborde del cierre de la comunicaci&oacute;n a trav&eacute;s de la aur&iacute;cula derecha.</font></font> </p>     <p><b><font face="Arial"><font size="-1">Curso y pron&oacute;stico</font></font></b> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Los defectos peque&ntilde;os tienen un excelente pron&oacute;stico. La gran mayor&iacute;a (75-89%) se cierran antes de los 2 a&ntilde;os de edad.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">M&aacute;s o menos el 20% de los lactantes con CIV moderadas alcanzan la ni&ntilde;ez con cortocircuitos de izquierda a derecha grandes. Otros disminuyen su cortocircuito por una combinaci&oacute;n de dos factores: cierre de la CIV por tejido aneurism&aacute;tico o una relaci&oacute;n del &aacute;rea corporal con el defecto favorable conforme crece el ni&ntilde;o.</font></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &nbsp; </p>     <center>    <br> </center> &nbsp;     <br> <font face="Arial"><font size="-1">Los defectos grandes terminan operados y no es conveniente esperar toda vez que el riesgo quir&uacute;rgico es muy bajo y se sabe que un di&aacute;metro igual al de la ra&iacute;z de la aorta nunca se va a cerrar solo, ni a reducir.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Podemos concluir que la comunicaci&oacute;n interventricular es una cardiopat&iacute;a susceptible de tratamiento quir&uacute;rgico con muy buenos resultados y que de ninguna manera se justifica que ni&ntilde;os con este tipo de malformaci&oacute;n card&iacute;aca deambulen hoy d&iacute;a sin tratamiento. En nuestros pa&iacute;ses del &aacute;rea, pobres, solo la solidaridad social, permitir&aacute; el tratamiento adecuado de esta cardiopat&iacute;a.</font></font> </p>     <p><b><font face="Arial"><font size="-1">Referencias</font></font></b> </p>     <!-- ref --><p><font size="-1"><font face="ARIAL">1.- Castro A. Cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas Rev M&eacute;d.Nal Ni&ntilde;s</font> <font face="ARIAL">( edici&oacute;n extraordianaria):1979, 181-194.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=726934&pid=S1409-4142200000010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="ARIAL"><font size="-1">2.- Moss and Adams. Heart disease in infants, children and adolescents. Fiftth edition. Williams and Wilkins,1995</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=726935&pid=S1409-4142200000010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="ARIAL"><font size="-1">3.- Casta&ntilde;eda,A,Jonas R, Mayer, Hanley. Cardiac surgery of the neonate and infant. W.B Saunders Company. 1994</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=726936&pid=S1409-4142200000010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="ARIAL"><font size="-1">4.- Silverman Norman. Pediatric Echocardiography. Williams and Wilkins, 1993.Baltimore Maryland.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=726937&pid=S1409-4142200000010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="ARIAL"><font size="-1">5.- Garc&iacute;a Fern&aacute;ndez MA Doppler cardiaco. 1988. Interamericana-McGraw Hill Madrid</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=726938&pid=S1409-4142200000010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><a name="*"></a><font face="Arial"><font size="-1"><a href="#*A">*</a> Direcci&oacute;n para correspondencia: Dr. Abd&oacute;n Castro B. Servicio de Cardiolog&iacute;a. Hospital Nacional de Ni&ntilde;os (CCSS), San Jos&eacute;, Costa Rica.</font></font> </p>      ]]></body><back>
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