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<kwd lng="es"><![CDATA[obesidad infantil]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <CENTER><B><FONT FACE="Arial">Factores de Riesgo Cardiovascular en un grupo de ni&ntilde;os escolares obesos Costarricenses</FONT></B></CENTER>      <CENTER>&nbsp;</CENTER>      <CENTER>&nbsp;</CENTER>      <CENTER><B><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Viviana Esquivel&nbsp;<A NAME="R1"></A><SUP><A HREF="#A1">1</A></SUP>; Pilar Su&aacute;rez de Ronderos <SUP><A HREF="#A1">1</A></SUP>; Luis Calzada <SUP><A HREF="#A1">2</A></SUP>; Leyla Sand&iacute; <SUP><A HREF="#A1">3</A></SUP>; Jorge Ure&ntilde;a <SUP><A HREF="#A1">4</A></SUP></FONT></FONT></B></CENTER> &nbsp;     <BR>&nbsp;     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La etiolog&iacute;a de la enfermedad cardiovascular involucra una serie de factores que son considerados como riesgo para adquirir dicha enfermedad. Entre estos se destacan: antecedentes familiares, diabetes mellitus, obesidad, hipertensi&oacute;n, dislipidemias y tabaquismo. Se sabe que la aterog&eacute;nesis es un proceso que puede iniciarse en los primeros a&ntilde;os de vida, este hecho sugiere que la prevenci&oacute;n debe iniciarse a edades tempranas, para lograr disminuir la incidencia de la enfermedad. El objetivo de esta investigaci&oacute;n fue identificar factores de riesgo cardiovascular en 31 ni&ntilde;os escolares obesos (7-12 a&ntilde;os), atendidos en consulta externa del Hospital Nacional de Ni&ntilde;os. Los factores de riesgo que se incluyeron en el estudio fueron: estado nutricional (indicadores antropom&eacute;tricos, cl&iacute;nicos, bioqu&iacute;micos y diet&eacute;ticos), antecedentes familiares y personales, actividad f&iacute;sica y antecedentes de la atenci&oacute;n profesional brindada para el manejo de su sobrepeso.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>El estudio evidenci&oacute; la presencia de por lo menos dos factores de riesgo cardiovascular en el 97% de los ni&ntilde;os estudiados.</FONT></FONT><B></B>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1><B>Palabras clave:</B> factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, obesidad infantil</FONT></FONT>     <BR>&nbsp;     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os el aumento en las tasas de incidencia y prevalencia de la enfermedad cardiovascular en Costa Rica ha provocando gran preocupaci&oacute;n, generando la necesidad de desarrollar programas de intervenci&oacute;n no s&oacute;lo en prevenci&oacute;n terciaria, sino tambi&eacute;n a nivel primario, para lograr que en la poblaci&oacute;n, algunos de los factores de riesgo se modifiquen por medio de la adquisici&oacute;n de nuevos estilos de vida, donde la dieta tiene un papel relevante, lo cual reducir&iacute;a los factores de riesgo de Enfermedad Cardiovascular (ECC).</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Se sabe que la aterog&eacute;nesis se inicia en los primeros a&ntilde;os de vida. Diversos estudios han demostrado la existencia de estr&iacute;as de grasa en ni&ntilde;os menores de tres a&ntilde;os y en adolescentes, as&iacute; como signos de proliferaci&oacute;n celular caracter&iacute;sticos de lesiones ateroscler&oacute;ticas avanzadas. Este hecho sugiere que el proceso preventivo debe iniciarse en los primeros a&ntilde;os de vida, para lograr reducir la incidencia de la enfermedad (<A HREF="#1">1-3</A>).</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Uno de los factores asociados al incremento de riesgo para la enfermedad cardiovascular es la obesidad. Esta enfermedad es compleja, ya que involucra factores gen&eacute;ticos, hormonales, ambientales y conductuales. Diversos estudios han mostrado una mayor incidencia de obesidad en ni&ntilde;as que en ni&ntilde;os (<A HREF="#4">4-5</A>). Numerosas investigaciones establecen una asociaci&oacute;n positiva entre la obesidad infantil y el riesgo de ECC. Estas sugieren que la prevenci&oacute;n y tratamiento de la obesidad reduce de manera significativa la incidencia de ECC (<A HREF="#6">6</A>).</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>El aumento en la prevalencia e incidencia de la obesidad a nivel mundial y nacional exige asumir acciones que vayan dirigidas a la prevenci&oacute;n de la obesidad como tal, as&iacute; como de enfermedades cr&oacute;nicas no transmisibles tal como la enfermedad cardiovascular (<A HREF="#5">5</A>).</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Algunos cardi&oacute;logos reconocen la necesidad de reducir la velocidad en la progresi&oacute;n del desarrollo de la aterosclerosis, y proponen el establecimiento de programas preventivos en la poblaci&oacute;n infantil, de tal forma que se puedan modificar los factores de riesgo y evitar o retardar la aparici&oacute;n de la ECC en la edad adulta (<A HREF="#1">1</A>).</FONT></FONT>      <P><B><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Materiales y m&eacute;todos</FONT></FONT></B>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La muestra estuvo constituida por 31 ni&ntilde;os escolares obesos que fueron referidos al Servicio de Consulta Externa del Hospital Nacional de Ni&ntilde;os (HNN) durante los meses de Mayo a Julio del 2000.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>El tama&ntilde;o de la muestra se determin&oacute; teniendo en cuenta que los ni&ntilde;os posteriormente participar&iacute;an en una intervenci&oacute;n educativa nutricional de tipo grupal con atenci&oacute;n individual. Los ni&ntilde;os ten&iacute;an entre 6 a&ntilde;os 8 meses y 12 a&ntilde;os 3 meses, sab&iacute;an leer y escribir y su obesidad no estaba asociada a ning&uacute;n trastorno patol&oacute;gico como: Hipotirodismo, s&iacute;ndrome de Prader-WiIIi y enfermedad de Cushing, entre otros.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Las variables seleccionadas fueron: Nivel socioecon&oacute;mico, nivel de actividad f&iacute;sica, edad de inicio del sobrepeso, antecedentes cl&iacute;nicos familiares y personales, tipo de atenci&oacute;n especializada recibida previamente por el ni&ntilde;o, estado nutricional determinado por indicadores antropom&eacute;tricos (&iacute;ndice peso para talla y talla para edad, &iacute;ndice de masa corporal, pliegue del triceps, circunferencia t&oacute;rax, cintura y cadera), indicadores bioqu&iacute;micos (colesterol total, triglic&eacute;ridos, HDL-C y LDL-C), indicadores cl&iacute;nicos (presencia de xantomas, estr&iacute;as u otras alteraciones cl&iacute;nicas asociadas a trastornos de mal nutrici&oacute;n u otras patolog&iacute;as) e indicadores dietarios (consumo promedio de energ&iacute;a, macro y micronutrientes, horario de comidas, gustos y preferencias, disgustos, intolerancias alimentarias y consumo de comidas r&aacute;pidas).</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Los padres o encargados y los ni&ntilde;os firmaron la carta de consentimiento, con el fin de cumplir con los requisitos estipulados por el Comit&eacute; de Bio&eacute;tica de Hospital Nacional de Ni&ntilde;os y de la Universidad de Costa Rica.</FONT></FONT>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Los indicadores antropom&eacute;tricos (IMC para ni&ntilde;os mayores de 9 a&ntilde;os y Peso/talla para los ni&ntilde;os con edades entre los 7a&ntilde;os-8 a&ntilde;os 11 meses) se evaluaron seg&uacute;n tablas del NCHS y las normas de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La determinaci&oacute;n del perfil lip&iacute;dico se hizo mediante un m&eacute;todo automatizado en un equipo Cincron CX. El LDL-Colesterol se estim&oacute; mediante la aplicaci&oacute;n de la f&oacute;rmula "Friedewald".</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Se analiz&oacute; del consumo total de energ&iacute;a, aporte total de carbohidratos, grasas, &aacute;cidos grasas, colesterol, prote&iacute;na, vitaminas (A, C, E, folatos) y minerales (calcio, hierro, zinc, cobre y selenio); mediante el registro de consumo de tres d&iacute;as y utilizando el programa de c&oacute;mputo Nutritionist IV.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La periodicidad del consumo de comidas r&aacute;pidas (lugares m&aacute;s visitados o preparaciones m&aacute;s frecuentemente consumidas) y disgustos alimentarios, se determinaron por consulta directa al ni&ntilde;o y al padre, madre &oacute; encargado. Todos los datos fueron analizados mediante la utilizaci&oacute;n de SPSS. 10.0.</FONT></FONT>      <P><B><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Resultados</FONT></FONT></B>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Caracter&iacute;sticas generales de la muestra:</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La muestra total estuvo conformada por 31 ni&ntilde;os, de los cuales 17 (54.8%) eran ni&ntilde;as y 14(45%) ni&ntilde;os.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Entre los antecedentes familiares un n&uacute;mero importante mencion&oacute; la Diabetes Mellitus (14 ni&ntilde;os), el asma (14 ni&ntilde;os) y el sobrepeso (9 ni&ntilde;os) como los padecimientos m&aacute;s usuales. (Ver <A HREF="#graf1">Gr&aacute;fico 1</A>).</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <CENTER><A NAME="graf1"></A><IMG SRC="/img/fbpe/apc/v16n1/2292i01.JPG" HEIGHT=361 WIDTH=377></CENTER> &nbsp;     
]]></body>
<body><![CDATA[<BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Al consultar respecto a los antecedentes personales de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, 12 indicaron no presentar ning&uacute;n problema cl&iacute;nico importante, sin embargo 7 ni&ntilde;os padecen de alergias y 5 de asma. Adem&aacute;s, tres ni&ntilde;os indicaron presentar problemas de hipercolesterolemia. El nivel de ingreso perc&aacute;pita (Ingreso total familiar/n&uacute;mero de miembros) refleja que un n&uacute;mero importante (10 ni&ntilde;os) presenta limitaciones econ&oacute;micas y no satisfacen necesidades b&aacute;sicas o viven en condiciones de extrema pobreza (Ver <A HREF="#cuadro1">cuadro 1</A>). Respecto a la edad de inicio del sobrepeso, 11 ni&ntilde;os reportaron la edad escolar y 9 la edad preescolar (<A HREF="#graf2">Gr&aacute;fico 2</A>).</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <CENTER><A NAME="graf2"></A><IMG SRC="/img/fbpe/apc/v16n1/2292i02.JPG" HEIGHT=275 WIDTH=380></CENTER>      
<CENTER>&nbsp;</CENTER>      <CENTER><A NAME="cuadro1"></A><IMG SRC="/img/fbpe/apc/v16n1/2292i03.JPG" HEIGHT=191 WIDTH=373></CENTER>       
<P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>El 80.6% (25 ni&ntilde;os) de la muestra indic&oacute; nunca haber recibido tratamiento espec&iacute;fico para el problema de sobrepeso, el 16% restante report&oacute; haber recibido atenci&oacute;n de un nutricionista (2 ni&ntilde;os) o de un m&eacute;dico especialista (4 ni&ntilde;os) ya sea con pastillas adelgazantes, acupuntura y/o homeopat&iacute;a.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Un total de 19 ni&ntilde;os no realizaban ning&uacute;n tipo de actividad f&iacute;sica, los 12 ni&ntilde;os restantes practicaban balompi&eacute;, aer&oacute;bicos y nataci&oacute;n con una frecuencia de 3 veces a la semana. (Ver <A HREF="#cuadro2">cuadro 2</A>).</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <CENTER><A NAME="cuadro2"></A><IMG SRC="/img/fbpe/apc/v16n1/2292i04.JPG" HEIGHT=259 WIDTH=381></CENTER> &nbsp;     
<BR><B><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Evaluaci&oacute;n del estado nutricional:</FONT></FONT></B>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>1- Evaluaci&oacute;n antropom&eacute;trica:</FONT></FONT></B>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Todos los ni&ntilde;os presentaban sobrepeso al ser evaluados con los indicadores espec&iacute;ficos. El promedio de peso fue de 52.55 <U>+</U> 16.04 Kg.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Un total de 30 ni&ntilde;os pose&iacute;a un pliegue del tr&iacute;ceps que superaba el 95 percentil. S&oacute;lo un caso mostr&oacute; un pliegue entre 75-90 percentil. Esto se&ntilde;ala una evidencia de exceso de grasa corporal en toda la muestra, lo cual corrobora el diagn&oacute;stico antro po m&eacute;trico de obesidad en todos los ni&ntilde;os que conformaron este estudio.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>En la evaluaci&oacute;n de la talla para la edad (T/E), s&oacute;lo un ni&ntilde;o mostr&oacute; una T/E menor a 2 D.E.(desviaciones est&aacute;ndar), lo cual le clasifica con baja talla y una ni&ntilde;a ten&iacute;a una talla que supera las 2 D.E, por lo que se le considera alta para la talla. El resto de la muestra posee una talla normal.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>En el <A HREF="#cuadro3">cuadro 3</A> se muestran los promedios de las circunferencias corporales con sus respectivas desviaciones est&aacute;ndar. Al evaluar indicadores de riesgo para ECC, se puede concluir que s&oacute;lo 8 ni&ntilde;os del total de la muestra presenta niveles deseables de colesterol total y 13 tienen hipercolesterolemia. S&oacute;lo 7 ni&ntilde;os tuvieron niveles deseables de triglic&eacute;ridos y 18 presentaron problemas de hipertrigliceridemia.</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <CENTER><A NAME="cuadro3"></A><IMG SRC="/img/fbpe/apc/v16n1/2292i05.JPG" HEIGHT=221 WIDTH=384></CENTER>      
<CENTER>&nbsp;</CENTER> <FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Un total de 11 ni&ntilde;os presentaron elevados niveles de LOL-colesterol, de igual modo s&oacute;lo 12 ni&ntilde;os presentaron niveles deseables de HDL-C.</FONT></FONT>      <P><B><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>3- Evaluaci&oacute;n diet&eacute;tica</FONT></FONT></B>      <P><U><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Alimentos que no les qusta consumir a los ni&ntilde;os:</FONT></FONT></U>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Un total de 11 ni&ntilde;os indic&oacute; que no le gustaba consumir ensaladas ni vegetales en general, mencion&aacute;ndose con mayor frecuencia: zanahoria (8 ni&ntilde;os), vainica, chayote y ayote tierno. Tambi&eacute;n (8 ni&ntilde;os) expresaron tener dificultades para consumir vegetales como condimentos naturales (ajo, cebollas, chile dulce, culantro y apio).</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>&nbsp;</FONT></FONT>     <CENTER><IMG SRC="/img/fbpe/apc/v16n1/2292i06.JPG" HEIGHT=461 WIDTH=373></CENTER>       
<P><U><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Alimentos asociados con problemas diqestivos:</FONT></FONT></U>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Un total de 16 ni&ntilde;os indic&oacute; no presentar problemas digestivos por el consumo espec&iacute;fico de alg&uacute;n alimento. El resto indic&oacute; tener problemas de jaquecas, flatulencia, n&aacute;useas, dolor de est&oacute;mago y diarreas por el consumo de alimentos como: elote (2 ni&ntilde;os), pollo frito (2 ni&ntilde;os) y gaseosas (3 ni&ntilde;os), principalmente.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1><U>Frecuencia de consumo de comidas r&aacute;pidas v luqares </U>frecuentemente m&aacute;s visitados:</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Un total de 15 ni&ntilde;os indic&oacute; frecuentar lugares donde se ofrecen comidas r&aacute;pidas, principalmente Pizza Hut y Mc Donald's. Aunque la frecuencia fue muy variada, la mayor&iacute;a come al menos una vez al mes en estos lugares.</FONT></FONT>      <P><U><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Horarios de consumo:</FONT></FONT></U>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os realizan 5 tiempos de comida. Los registros de consumo mostraron que 6 ni&ntilde;os omiten la cena.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1><U>Consumo de enerq&iacute;a, de macro nutrientes v de micro </U>nutrientes:</FONT></FONT>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>En el <A HREF="#cuadro5">cuadro 5</A> se muestra el consumo de energ&iacute;a y nutrientes espec&iacute;ficos asociados con la ECC. El consumo de energ&iacute;a, los carbohidratos y la grasa respecto a las RDD (Recomendaciones Diet&eacute;ticas Diarias) es adecuado. El consumo promedio de prote&iacute;nas por gramo de peso es elevado. Tambi&eacute;n se puede observar d&eacute;ficit de la ingesta de calcio y vitamina E (a-tocoferol). El consumo de colesterol fue adecuado en este grupo.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>     <CENTER><A NAME="cuadro5"></A><IMG SRC="/img/fbpe/apc/v16n1/2292i07.JPG" HEIGHT=603 WIDTH=381></CENTER> &nbsp;     
<BR><B><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>5-Evaluaci&oacute;n Cl&iacute;nica</FONT></FONT></B>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La valoraci&oacute;n cl&iacute;nica evidenci&oacute; lo siguiente:</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>- Todos los ni&ntilde;os presentaron niveles normales de presi&oacute;n arterial, pulso y frecuencia cardiaca.</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>- Ning&uacute;n ni&ntilde;o present&oacute; alteraciones en la frecuencia respiratoria, hepatomegalia o esplenomegalia.</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>- Se encontr&oacute; evidencia clinica de acantosis n&iacute;grica (localizada en el cuello) en tres de los ni&ntilde;os estudiados</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>- Un total de 18 ni&ntilde;os presentaron estr&iacute;as con localizaci&oacute;n en los muslos, gl&uacute;teos y abdomen.</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>- Un total de 9 ni&ntilde;os presentaron evidencia de desarrrollo puberal.</FONT></FONT>      <P><B><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Discusi&oacute;n</FONT></FONT></B>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Entre los antecedentes familiares de importancia cabe destacar la diabetes mellitus, el asma y la obesidad.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Al ser la diabetes mellitus el antecedente m&aacute;s frecuente en este grupo de ni&ntilde;os, y existir evidencia cient&iacute;fica de la relaci&oacute;n entre el sobrepeso y la resistencia a la insulina, se deber&aacute; impulsar pol&iacute;ticas de salud que se orienten no s&oacute;lo a la atenci&oacute;n terciaria, sino que m&aacute;s bien dirijan sus esfuerzos a la atenci&oacute;n primaria (individuos que a&uacute;n no desarrollan la enfermedad). De tal modo que, al lograrse reducir el n&uacute;mero de ni&ntilde;os con obesidad infantil se disminuya en gran medida el n&uacute;mero de futuros adultos con enfermedades cr&oacute;nicas, siendo la ECC y la diabetes las m&aacute;s importantes en el pa&iacute;s.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>&nbsp;En ni&ntilde;os peque&ntilde;os los problemas respiratorios tienden a ser recurrentes e incluso son una de las principales causas de consulta m&eacute;dica en Costa Rica (<A HREF="#10">10</A>). Est&aacute;n asociados en la mayor&iacute;a de los casos con alergias o reacciones inmunol&oacute;gicas, los cuales pueden estar siendo generados por el medio ambiente o bien por componentes alimentarios, entre otros. Este grupo de ni&ntilde;os no fue la excepci&oacute;n, siendo las alergias y el asma los principales antecedentes cl&iacute;nicos personales mencionados, e inclusive fue dicha consulta especializada la que permiti&oacute; en la mayor&iacute;a de los casos la selecci&oacute;n de la muestra.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Los padres de los ni&ntilde;os no consideraban la obesidad como un antecedente familiar de importancia a pesar de que una gran mayor&iacute;a de ellos ten&iacute;a problemas de sobrepeso. Esto limita en gran medida el grado de conciencia de los familiares y consecuentemente de los ni&ntilde;os sobre el problema de la obesidad. De ah&iacute;, que para lograr modificaciones en estilos de vida que promuevan salud en este grupo de ni&ntilde;os, se les debe concientizar sobre qu&eacute; es la obesidad as&iacute; como las complicaciones que la misma produce a corto y largo plazo.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Si bien, la prevalencia de obesidad en padres o acompa&ntilde;antes de los ni&ntilde;os no se determin&oacute; en el presente estudio ser&iacute;a recomendable, para futuras investigaciones, que no s&oacute;lo se estudie al ni&ntilde;o o ni&ntilde;a obesa, sino tambi&eacute;n se estudien familias donde la obesidad es un factor condicionante en la mayor&iacute;a de sus miembros. Esto permitir&iacute;a conocer a&uacute;n m&aacute;s sobre la influencia del factor gen&eacute;tico o ambiental en la etiolog&iacute;a de la obesidad en Costa Rica.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La OPS/OMS (2000), en su publicaci&oacute;n sobre "La obesidad en la pobreza: un nuevo reto para la salud p&uacute;blica", describe la asociaci&oacute;n existente entre bajas condiciones socioecon&oacute;micas y la etiolog&iacute;a de la obesidad. Este grupo de ni&ntilde;os confirma en gran medida esta hip&oacute;tesis, la cual rompe con el paradigma de que la obesidad y el sobrepeso son problemas exclusivos en individuos de clases socioecon&oacute;micas altas. El an&aacute;lisis del ingreso per c&aacute;pita de la muestra determin&oacute; como en un 32.2% no se satisface las necesidades b&aacute;sicas o viven en condiciones de extrema pobreza.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Tambi&eacute;n Lacar, E, et al (<A HREF="#11">11</A>), en un estudio realizado en adolescentes obesos M&eacute;xico-americanos encontraron hallazgos de alta prevalencia de obesidad en ni&ntilde;os de bajos ingresos socioecon&oacute;micos.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Lo anterior, reafirma la necesidad de que las intervenciones dirigidas a la reducci&oacute;n de la prevalencia e incidencia de obesidad en ni&ntilde;os y consecuentemente de la ECC, est&eacute;n orientadas a todos los niveles socio econ&oacute;micos, y se ajusten a las condiciones de cada grupo a fin de lograr modificar h&aacute;bitos y/o estilos de vida para asegurar una mejora en la calidad de vida.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La mayor&iacute;a de padres, madres o acompa&ntilde;antes de los ni&ntilde;os expresaron que el problema de sobrepeso inici&oacute; en los a&ntilde;os de edad escolar y preescolar. Surge interrogante sobre: cu&aacute;les son los factores que condicionan dicho comportamiento?, podr&iacute;a ser que al involucrarse el ni&ntilde;o en el ambiente social o escolar modifica su alimentaci&oacute;n o estilo de vida? Es conveniente analizar en futuras investigaciones sobre obesidad infantil los factores que condicionan el inicio, en estas edades, del exceso de peso en los ni&ntilde;os.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>A pesar de que el 100% de los ni&ntilde;os ten&iacute;a obesidad, el 80.6% indic&oacute; nunca haber recibido tratamiento alguno para solucionar dicho problema, y por el contrario, fue com&uacute;n la queja en los padres sobre la falta de inter&eacute;s de los profesionales en salud para atender a sus hijos, as&iacute; como la falta de conocimientos en ellos sobre qu&eacute; hacer ante tal situaci&oacute;n. Mencionaron, que a pesar de solicitar la ayuda la mayor&iacute;a de los centros de salud se hacen de "o&iacute;dos sordos", lo cual ha provocado una gran desmotivaci&oacute;n, ya que no saben a quien acudir para resolver el problema.</FONT></FONT>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>El ni&ntilde;o obeso en Costa Rica no recibe atenci&oacute;n m&eacute;dica especializada ya que no se considera la obesidad como un problema de atenci&oacute;n prioritario. No obstante, es claro el hecho de que un ni&ntilde;o obeso y posteriormente un adulto obeso desarrollar&aacute; una serie de patolog&iacute;as asociadas que van desde resistencia a la insulina (diabetes melllitus tipo 2) hasta la ECC, siendo &eacute;sta &uacute;ltima la primera causa de muerte en el pa&iacute;s.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Un 19.4% de los ni&ntilde;os indic&oacute; haber recibido alguna orientaci&oacute;n por parte de un profesional en salud (m&eacute;dico o nutricionista) respecto al sobrepeso, e incluso dos casos mencionaron la utilizaci&oacute;n de f&aacute;rmacos, los cuales son contraindicados en ni&ntilde;os. Otra madre indic&oacute; haber intentado reducir el problema de obesidad de su hija con acupuntura, medicamentos, tratamientos sicol&oacute;gicos, y que ninguno hab&iacute;a producido efecto positivo, por el contrario, su hija presenta alteraciones de conducta y autoestima, lo cual agrava su condici&oacute;n.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>El sedentarismo infantil y el sobrepeso son factores condicionantes de la ECC. El 61.3% de los ni&ntilde;os indic&oacute; no realizar ning&uacute;n tipo de actividad f&iacute;sica, y por el contrario sus padres expresan que los ni&ntilde;os invierten la mayor&iacute;a de su tiempo libre en ver televisi&oacute;n. La falta de espacio f&iacute;sico en sus casas, falta de tiempo de recreaci&oacute;n por sus padres, riesgos asociados con jugar en aceras o calles, fueron las principales excusas de padres y ni&ntilde;os para no realizar ejercicio. No obstante, la mayor&iacute;a es consciente de la urgente necesidad de realizar actividad f&iacute;sica como parte-del proceso de p&eacute;rdida de peso de sus hijos e inclusive de ellos.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Al realizar la evaluaci&oacute;n antropom&eacute;trica en este grupo de ni&ntilde;os se corrobor&oacute; el diagnostico de obesidad por el cual fueron seleccionados para participar en el estud&iacute;o, no obstante, en algunos casos se pudo observar ni&ntilde;os con excesos de peso entre 10 y 30 kg, lo cual por supuesto ocasionaba que su cuerpo fuera amorfo e inclusive presentaran rasgos cl&iacute;nicos de estr&iacute;as y celulitis. Estos ni&ntilde;os presentan problemas incluso para vestirse y jugar ya que el exceso de peso limita su convivir.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Los ni&ntilde;os del estudio presentaban grandes dimensiones en sus circunferencias corporales, lo cual se relaciona con exceso de tejido adiposo visceral asociado con variaci&oacute;n sangu&iacute;nea en l&iacute;pidos y lipoprote&iacute;nas, y es considerado como un factor de riesgo para la ECC (<A HREF="#12">12-13</A>).</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Al evaluar el perfil lip&iacute;dico en este grupo de ni&ntilde;os respecto a los rangos deseables se encontr&oacute; que el 97% de los ni&ntilde;os (30 de 31) present&oacute; alg&uacute;n tipo de alteraci&oacute;n en el perfil lip&iacute;dico. Se pudo determinar que: 42% present&oacute; hipercolesterolemia, 58% hipertrigliceridemia, 35% elevados niveles de LDL-C y s&oacute;lo 38.7% presenta niveles deseables de HDL-C. Esto pone en manifiesto los factores de riesgo cardiovascular existentes en este grupo de ni&ntilde;os, lo cual se suma al factor de riesgo presente en todos los ni&ntilde;os, la obesidad. Es as&iacute; como se puede concluir que el 97% de los ni&ntilde;os presentan al menos dos factores de riesgos de ECC.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La evaluaci&oacute;n diet&eacute;tica identific&oacute; que al 35% de los ni&ntilde;os no les gusta los vegetales. Tambi&eacute;n existe poca aceptaci&oacute;n a la utilizaci&oacute;n de condimentos naturales para la cocci&oacute;n de los alimentos. Estas conductas est&aacute;n acordes a estudios diet&eacute;ticos en el pa&iacute;s donde se plantea un bajo consumo de frutas y vegetales.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Un 48% de la muestra indic&oacute; presentar trastornos digestivos ante el consumo de algunos alimentos, asoci&aacute;ndolos con diarreas y problemas de flatulencia. Los padres expresaron que dichos s&iacute;ntomas se presentaban cuando el ni&ntilde;o se exced&iacute;a en el consumo de alg&uacute;n alimento, esclareci&eacute;ndose el hecho de que muchas veces los ni&ntilde;os comen compulsivamente lo cual tiende a provocar alteraciones digestivas.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y ante la influencia de los medios de comunicaci&oacute;n masiva se ha presentado un aumento considerable en el consumo de comidas r&aacute;pidas en el pa&iacute;s, siendo ni&ntilde;os y j&oacute;venes el centro de atenci&oacute;n de las campa&ntilde;as de publicidad.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Dentro de las preferencias alimentarias de los ni&ntilde;os se mencionaron las hamburguesas, perros calientes, papas fritas, tacos y pollo frito; y se determin&oacute; que muchos padres premian a sus hijos complaci&eacute;ndoles con visitas a dichos restaurantes. Los ni&ntilde;os realizan modificaciones conductuales que luego son premiadas con sus comidas preferidas a pesar de ser &eacute;stas fuente importante de grasas y carbohidratos.</FONT></FONT>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>En la evaluaci&oacute;n diet&eacute;tica los promedios obtenidos para la energ&iacute;a y nutrientes muestran grandes desviaciones est&aacute;ndar evidenci&aacute;ndose una gran variabilidad en las ingesta reportada. Lo anterior, debe valorarse bajo el contexto de que en individuos con sobrepeso es usual que se presente la subestimaci&oacute;n del consumo de alimentos, con lo cual, plantea la inc&oacute;gnita de la veracidad de la informaci&oacute;n diet&eacute;tica reportada.(<A HREF="#14">14-15</A>).</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>El m&eacute;todo de registro de consumo de alimentos es el que logra determinar de manera m&aacute;s exacta el consumo promedio de energ&iacute;a y nutrientes. M&uacute;ltiples son los estud&iacute;os que validan su utilizaci&oacute;n. No obstante las caracter&iacute;sticas de la muestra podr&iacute;a poner en duda su precisi&oacute;n, ya que a pesar de sus ventajas es importante considerar la existencia de porcentajes de error, sobretodo en la estimaci&oacute;n de la ingesta de grasa y &aacute;cidos grasos, ya que se obtuvieron porcentajes de adecuaci&oacute;n respecto a las recomendaciones entre 68-91%, esto porque la utilizaci&oacute;n de grasa en diferentes preparaciones como en frituras, es dif&iacute;cil de estimar por parte de la persona que registra. Quiz&aacute; es la grasa el macronutriente en el que se puede presentar mayor subestimaci&oacute;n con el consecuente efecto sobre el total de consumo reportado por cada ni&ntilde;o. Sin embargo, se requerir&aacute;n m&aacute;s estudios para esclarecer este hecho.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Al evaluar el aporte porcentual de la grasa en el valor energ&eacute;tico total (VET), &eacute;ste corresponde a un 25% aproximadamente, lo cual se considera adecuado respecto a las recomendaciones, no obstante hay que tener claro que son adecuados dichos porcentajes cuando las dietas sean isocal&oacute;ricas, pues en caso contrario se presentar&iacute;a no s&oacute;lo un exceso en la ingesta de grasa sino de energ&iacute;a. El exceso de grasa y m&aacute;s a&uacute;n el exceso de calor&iacute;as son convertidos a acetil CoA, el cual es el principal precursor para la s&iacute;ntesis de &aacute;cidos grasos y colesterol. (<A HREF="#16">16</A>)</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Ser&iacute;a precipitarse el pensar que estos ni&ntilde;os poseen adecuada ingesta de grasa, y m&aacute;s bien es recomendable la realizaci&oacute;n de mayor investigaci&oacute;n que permita identificar el consumo real de grasa en este grupo de ni&ntilde;os. Este tema es vital ya que pudiera ser que la ingesta de grasa en la dieta de estos ni&ntilde;os sea baja debido a que es el nutriente que se les restringe en forma indiscriminada de su dieta, lo cual representar&iacute;a un riesgo importante para el desarrollo y crecimiento normal de los ni&ntilde;os, al considerarse la ingesta de grasa importante, no s&oacute;lo por el aporte cal&oacute;rico, sino tambi&eacute;n por ser fuente de &aacute;cidos grasos esenciales, as&iacute; como de vitaminas liposolubes. (<A HREF="#17">17-18</A>)</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Preocupante fue el obtener porcentaje de adecuaci&oacute;n de 70% de calcio respecto a las RDD, ya que el calcio es un nutriente esencial para el desarrollo &oacute;seo de los ni&ntilde;os, plante&aacute;ndose un llamado de alerta ante el bajo consumo de este nutriente en la poblaci&oacute;n infantil. Cabe cuestionarse si este nutriente est&aacute; inadecuado en ni&ntilde;os con ingestas hipercal&oacute;ricas c&oacute;mo estar&aacute;n en ni&ntilde;os con consumos isocal&oacute;ricos?.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>El exceso de consumo de prote&iacute;na en este grupo de ni&ntilde;os demostrado por elevados porcentajes de adecuaci&oacute;n respecto a las RDD, podr&iacute;a ser un factor causante del exceso cal&oacute;rico en muchos de los ni&ntilde;os. Este hecho sugiere la necesidad no s&oacute;lo de realizar intervenciones diet&eacute;ticas en este grupo de ni&ntilde;os, sino tambi&eacute;n de evaluar factores de riesgo de ECC como la hiperhomocisteinemia, asociada con elevadas ingesta de meteonina o bien de prote&iacute;na de origen animal, as&iacute; como con alteraciones en su metabolismo. (<A HREF="#18">18</A>).</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>El resto de los nutrientes (hierro y antioxidantes) evaluados en la dieta de los ni&ntilde;os fue adecuado e incluso se observaron excesos de hasta 400% de adecuaci&oacute;n como en el caso del selenio. No obstante, no hay que obviar que la dieta fue evaluada con Tablas de Composici&oacute;n de Alimentos de los Estados Unidos, lo cual hace plantear serios cuestionamientos respecto al valor nutritivo de los alimentos en nuestro pa&iacute;s ante la inexistencia de tablas de composici&oacute;n para Costa Rica, consecuentemente plantea inquietudes respecto al contenido real de antioxidantes en la dieta de &eacute;stos ni&ntilde;os.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>La evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica realizada, mostr&oacute; un n&uacute;mero importante de ni&ntilde;os que presentaban estr&iacute;as en gl&uacute;teos, abdomen y piernas, as&iacute; como fue relevante el diagn&oacute;stico de 3 ni&ntilde;os con acantosis n&iacute;grica (observada en el cuello). La acantosis nigrica es una manifestaci&oacute;n cut&aacute;nea del hiperinsulinismo, que incluye hiperpigmentaci&oacute;n con engrosamiento cut&aacute;neo en pliegues aterciopelados irregulares en zonas de flexi&oacute;n o aposici&oacute;n. Dichos casos fueron referidos a especialistas del Hospital Nacional de Ni&ntilde;os. (<A HREF="#20">20</A>)</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Los resultados de esta investigaci&oacute;n referentes a la presencia de al menos dos factores de riesgo cardiovascular en los ni&ntilde;os escolares estudiados, sugieren la necesidad de realizar una intervenci&oacute;n en los ni&ntilde;os costarricenses, con el objetivo de prevenir y reducir la incidencia en la enfermedad cardiovascular por medio de modificaciones diet&eacute;ticas espec&iacute;ficas, as&iacute; como de estilos de vida saludables que reduzcan estos factores de riesgo. Dicha intervenci&oacute;n debe ser primordialmente educativa, ya que el proceso educativo promueve las modificaciones cognositivas y conductuales de manera tal, que se logra el cambio en las pr&aacute;cticas alimentarias y se reducen los factores de riesgo asociados a la enfermedad cardiovascular.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>&nbsp;Es de gran importancia plantear que se hace necesario desarrollar programas de valoraci&oacute;n e intervenci&oacute;n en ni&ntilde;os obesos a fin de que reciban atenci&oacute;n especializada y se reduzca al m&aacute;ximo el riesgo de desarrollar enfermedades cr&oacute;nicas tan comunes en nuestro pa&iacute;s.</FONT></FONT>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>Referencias</FONT></FONT></B>      <!-- ref --><P><A NAME="1"></A><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>1. Berenson, G; Srinivasan, S, Bao, W; Newman, W; Tracy, R; Wattigney, W.(June 4, 1998). Association between multiple cardiovascular risk factors and atherosclerosis in children and young adults. N Engl J Med, 338:1650-6</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=105411&pid=S1409-0090200200010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>2. Berenson, G y Srinivasan, S. (Octub 9, 1999) Prevention of atherosclerosis in childhool. The Lancet, 354: 1223-1224.</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=105412&pid=S1409-0090200200010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>3. Serrano, A; Field, J y Prieto, G. (1994). Obesidad. M&eacute;xico: PAIDOS-Pediatr&iacute;a, 6 (1):3-12.</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=105413&pid=S1409-0090200200010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="4"></A><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>4. Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud/Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. (2000). La obesidad en la pobreza: Un nuevo reto para la salud. Washintong D.C, Publicaci&oacute;n cient&iacute;fica N. 576, OPS, 132 p.</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=105414&pid=S1409-0090200200010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="5"></A><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>5. Freedman, D; Dietz, W, Srinivasan, S; Berenson, G. (1999). The relation of overweigth to cardiovascular risk factors among chilcren and adolescents: The Bogalusa Heart Study. 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Unida IV, pag 46.</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=105416&pid=S1409-0090200200010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="7"></A><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>7. Mahan, K y Escott, S. (2000). Nutrition and Dietoterapy of Krause.( 11 va ed). U.SA Mc Graw-HiII lnteramerica Editores, S.A: 1207 pag</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=105417&pid=S1409-0090200200010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="8"></A><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>8. Kwiterovich, PO. (1992). Beyond cholesterol: The Johns Hopkins Complete Guide for avording Heart Disease. Baltimor University, USA</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=105418&pid=S1409-0090200200010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="9"></A><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>9. "La Salud de las Am&eacute;ricas". (1998). Costa Rica, Vol 11: 198-210</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=105419&pid=S1409-0090200200010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="10"></A><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>10. Lacar, E, Soto, X y Riley, W. (2000). Adolescent obesity in a low-income mexican american district in south Texas. Arch Pediatr Adolesc Med; 154:837 -840.</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=105420&pid=S1409-0090200200010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><A NAME="11"></A><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>11. Owens, S; et al. (1998). Visceral adipose tissue and cardivascular risk factor in obese children. 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Osganian, N, Stampfer, M, Spiegleman, D, Rimm, E, Cutler, J; Feldman, H, Montgomery, D, Webber, L, Lytle, L; Baussserman, L y Nader, P.(1999). Homocistein in childreen. JAMA, 281 (13):1189-1196.</FONT></FONT>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=105428&pid=S1409-0090200200010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><P><A NAME="19"></A><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1>19. Glaser, N. Diabetes insulino dependiente en ni&ntilde;os y adolescentes. Cl&iacute;nicas Pedi&aacute;tricas de Norteam&eacute;rica. MacGraw-HiII Interamericana editores, S.A, M&eacute;xico, 1997, pag 329-333.</FONT></FONT><FONT FACE="Arial"><FONT SIZE=-1></FONT></FONT>      ]]></body>
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