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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">     <p align="right">    <br> Art&iacute;culo Invitado</p> </font><b><font face="Verdana" size="4">     <p align="center">    <br> Las Plantas y Carlos Darwin</p> </font><font face="Verdana" size="2"> </font></b>     <p><font face="Verdana" size="2">    <br> </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Luis D. G&oacute;mez P.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">1. Academia Nacional de Ciencias. Apartado: 1367-2050, San Pedro, Costa Rica    <br> </font></p> <font face="Verdana" size="2"> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">2. Organizaci&oacute;n para Estudios Tropicales. Aptdo 676-2050, San Pedro, Costa Rica; </font><a href="mailto:%20luis.gomez@ots.ac.cr"><font  face="Verdana" size="2">luis.gomez@ots.ac.cr</font></a>    <br>     <br> <font face="Verdana" size="2">En mayo de 2009 se celebr&oacute; el 150 aniversario de la muerte de Alexander von Humboltd, por mucho un naturalista de mayor calado, proyecci&oacute;n y producci&oacute;n cient&iacute;fica que Carlos Darwin. Por qu&eacute;, entonces, ha capitalizado Darwin este a&ntilde;o como el suyo? La raz&oacute;n es eminentemente sociopol&iacute;tica: 1- Darwin nos puso en l&iacute;nea directa con los grandes simios y, 2- revolucion&oacute; el sistema religioso de Occidente al declarar nulo o cuando menos muy dudoso el creacionismo, y el origen y estabilidad de las especies.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Y qui&eacute;n era este Mr. Darwin? Casi todos nosotros, al mencionarlo, visualizamos al anciano casi calvo, ricamente barbicano, de perfil algo simiesco y embutido en un oscuro gab&aacute;n de la cl&aacute;sica foto de la Isla de Wight y pensamos, o creo que la mayor&iacute;a piensa, que era alguien que se dedicaba a estudiar animales como monos y bichejos marinos y escrib&iacute;a cosas de geolog&iacute;a. Pocas o ninguna persona com&uacute;n pensar&iacute;a en Darwin como bot&aacute;nico a pesar que siete de sus nueve libros tratan sobre plantas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Y qu&eacute; ten&iacute;a que ver este Sr. Darwin con las plantas, sus flores y el papel que jugaban las producciones vegetales en el gran esquema de la evoluci&oacute;n? De d&oacute;nde saca Darwin su bot&aacute;nica? No hace falta a estas alturas entrar en recuentos biogr&aacute;ficos porque los hay por ciento, pero es necesario destacar algunas cosas. Uno de los primeros retratos "oficiales" de Charles a los seis a&ntilde;os es en el que aparece con su hermana Catherine. Ambos infantes sostienen plantas (Carlos una maceta, Catherine unas flores): es la esencia del eduardismo que dictaba, entre muchas otras cosas, que cultivar el gusto por las plantas era sin&oacute;nimo de la confortable y segura vida de la clase media alta y de la nobleza victorianas. Es la &eacute;poca del naturalismo como pasatiempo y de los coleccionistas especializados (G&oacute;mez 2007). Adem&aacute;s, el abuelo paterno de Carlos, Erasmo, escribi&oacute; una monumental obra, Phytologia, 600 p&aacute;ginas sobre plantas y pasaba por ser una autoridad en el sistema lineano de clasificaci&oacute;n, escribiendo un poema The Botanic Garden que le atrajo inmerecida (en mi opini&oacute;n) atenci&oacute;n y comparaci&oacute;n con John Milton! El hermano de Erasmo, Robert Waring, public&oacute; justo cien a&ntilde;os despu&eacute;s de que apareciera Principia Mathematica de Newton, su Principia Botanica. Finalmente, el padre de Carlitos, Robert Waing, m&eacute;dico como Erasmo y familiarizado con la <i>materia medica</i>, ten&iacute;a por pasatiempo las mascotas y la jardiner&iacute;a en su heredad, The Mount. Todos as&iacute;, eran en alg&uacute;n grado "jardineros" y Carlos mantuvo muchos a&ntilde;os una parcela a su cargo en el jard&iacute;n familiar. En 1825 la hermana Caroline, escribe a Carlos ya en la universidad <i>"it made me quite melancholy the other day looking at your old garden the flowers coming up which you used to be so happy working".</i></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En Edinburgo, Darwin inicia sus estudios de medicina que inclu&iacute;an un importante componente de ciencias naturales en tanto <i>materia medica </i>y es all&iacute; tambi&eacute;n donde pule sus dotes como recolector, descriptor y coleccionista, agudizando su poder de observaci&oacute;n al coleccionar e identificar cole&oacute;pteros. Darwin, desafortunadamente, abandon&oacute; sus estudios m&eacute;dicos y march&oacute; a Cambridge a seguir estudios de religi&oacute;n (los Darwin eran devot&iacute;simos Unitarios) y all&iacute; conoce al hombre que tendr&iacute;a m&aacute;s influencia en su vida: John Stevens Henslow, profesor de bot&aacute;nica. De hecho, un verdadero profesor que dec&iacute;a de sus excelentes alumnos, que lo eran "porque utilizan su ojos, su cabeza y luego los libros, en ese orden". Henslow se convirti&oacute; en el mentor de Darwin (desde que se conocieron, a Darwin se le llamaba en el campus "the man who walks with Henslow") y fue Henslow quien eventualmente lo propuso al Almirantazgo y a Fitzroy como "un naturalista biso&ntilde;o pero adecuado" para el viaje del Beagle. No me cabe duda que don Carlos, como todos los de su clase (G&oacute;mez 2007) visit&oacute; jardines bot&aacute;nicos, viveros y exposiciones de plantas donde las tropicales resultaron llamativas, pero hasta ahora no se vislumbra en &eacute;l un inter&eacute;s mayor en <i>vegetabilia </i>que el de pasar un buen rato con su familia en el jard&iacute;n de The Mount. Debemos esperar a que este caballero victoriano ponga sus pies sobre la cubierta del H.M.S. Beagle para atestiguar esa epifan&iacute;a que traer&aacute; a Carlos Darwin su circunnavegaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el viaje del Beagle, el primer contacto de Darwin con la vegetaci&oacute;n tropical tuvo lugar en las islas de Cabo Verde, donde hizo sus primeras recolectas, entre ellas muestras de banano, que Carlos recomendar&aacute; a su padre adquirir para el conservatorio en The Mount. Pero el verdadero encuentro con plantas tropicales se dio pocas semanas despu&eacute;s cuando el Beagle toc&oacute; la costa sudamericana a la altura de Bah&iacute;a, Brasil. All&iacute; sobrevino el estremecimiento y el crujir de dientes ante la diversidad y opulencia de formas y colores de la producci&oacute;n vegetal tropical. La floresta brasile&ntilde;a dio a Darwin su primer paladar del esplendor geotr&oacute;pico que este describi&oacute; como "una mirada a las Mil y Una Noches solo que de verdad" y "recog&iacute; tantas flores de brillantes colores que volver&iacute;an loco a un florista". Pero sobre todo llam&oacute; su atenci&oacute;n las "maravillosas y floridas par&aacute;sitas" (que ser&aacute;n tema de On the various contrivances by which British and foreign orchids are fertilized by insects, 1862) y las lianas que entrelazaban los grandes &aacute;rboles como "trenzas de trenzas" (tema de The movement and habits of climbing plants, 1864).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Es con esa primera experiencia que Darwin inici&oacute; su labor de bot&aacute;nico de campo. Varias semanas en Brasil, recorrido del R&iacute;o de la Plata y vecindades, Boca del Plata, inmediaciones de Buenos Aires y hacia el sur, a las Malvinas, a Patagonia y Tierra del Fuego, alrededor del Cabo de Hornos hasta la h&uacute;meda Chilo&eacute;, con una ascensi&oacute;n andina del Cerro Campana donde encontr&oacute;, a cientos de kil&oacute;metros de la costa y centenares de metros de altura un bosque de con&iacute;feras petrificadas que le confirmo su teor&iacute;a del levantamiento tect&oacute;nico y el movimiento de la cordillera hacia el este (Darwin siempre se considero un ge&oacute;logo), Valpara&iacute;so y el Callao, &uacute;ltima escala antes de arribar a las Islas Encantadas o Gal&aacute;pagos y, hasta ese momento el cat&aacute;logo de herborizaciones a bordo del Beagle sumar&iacute;a por all&iacute; de tres mil ejemplares, tomando en cuenta que Darwin consideraba un buen d&iacute;a de recolecta si obten&iacute;a unos veinte ejemplares (que yo sospecho eran m&aacute;s producto del asistente Covington que del asistido).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En las Gal&aacute;pagos, Darwin observ&oacute; que cada Isla ten&iacute;a su propia flora y compart&iacute;an algunas en com&uacute;n. La proporci&oacute;n de 100 nuevas plantas en 175 colecciones hac&iacute;a de las islas una provincia bot&aacute;nica discreta y diferente del continente, pero, &iquest;por qu&eacute;? Darwin era pasajero del Beagle, un barco dedicado a la geodesia y cartograf&iacute;a y conoc&iacute;a las profundidades marinas entre las islas y lo caprichoso de las corrientes, todos factores aislantes, adem&aacute;s del 500-600 millas n&aacute;uticas al continente. A&uacute;n as&iacute;, la flora de Gal&aacute;pagos ten&iacute;a cierta afinidad con la continental de manera que la modificaci&oacute;n sufrida por las plantas en las islas debi&oacute; ofrecer a Darwin alguna luz sobre su teor&iacute;a evolutiva, as&iacute;, en la copia de su diario encontramos: "<i>es curiosa la manera en que la vegetaci&oacute;n sabe ad&oacute;nde encontrar lluvia"</i>; en la primera edici&oacute;n del Diario se lee: "<i>es curioso observar como las semillas de las hierbas parecen saber, casi por un instinto adquirido que cantidad de lluvia esperar". </i>En la segunda edici&oacute;n del mismo Diario dice: "<i>es curioso observar como las semillas del pasto y otras plantas se adaptan, como por costumbre, a la cantidad de lluvia que cae en diferentes lugares de estas costas". </i>Si estas aliteraciones no muestran el desarrollo de una manera de pensar evolutiva en Darwin, pocas otras lo har&aacute;n con m&aacute;s claridad y m&aacute;s sencillez. En la misma obra conocida como el Diario, Journal of Researches into the geologic and natural history of the various countries visited by H.M.S. Beagle round the world (1839), 20 a&ntilde;os antes de publicar "Origin of Species", escribe Carlos:</font></p> <font face="Verdana" size="2"><i>     <p>"careful to keep separate the collections he made on each island. It was fortunate he did so, for when he compared the herbarium sheets an astonishing fact emerged. It was that while many plants were common among the islands, each island had in additions plants of its own not found on any other island. There were also plants recognised as having seen in South America, although there were not so many of these. This surprise him, considering that the Galapagos were the only between 500 and 600 miles from the continent. There was no land bird common the Islands and the American mainland, so the Galapagos were deprived of this very common means of transporting seeds and berries. As to the individual floras, it was not surprising that Charles Island, the only one inhabited, had the greatest number of non-native plants. Yet most of the islands were in sight of each other, Charles being fifty miles from the nearest part of Chatham and thirtythree from the nearest part of Albemarle, and so on, James Island only ten miles from the nearest part of Albemarle".</p> </i></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Obviamente, ni la altitud, naturaleza del suelo, clima y otros organismos asociados, difer&iacute;an mucho, y magistralmente Darwin resuelve el problema as&iacute;:</font></p> <font face="Verdana" size="2"><i>     <p>"the only light which I can throw on his remarkable difference in the inhabitants of the different islands, is, that very strong currents of the sea running in the westerly and W.N.W. direction must separate, as far as transportal by the sea is concerned, the southern islands from the northern ones, and between these northern islands a strong N.W. currents was observed, which must effectually separated James and Albemarle Islands. As the archipelago is free to a most remarkable degree from gales of wind neither the birds, insects, nor lighter seeds, would be blown from island to island. And lastly, the profound depth of the ocean between the islands, and their apparently recent (in a geological sense) volcanic origin, render it highly unlikely that they were ever united, and this, probably, is a far more important consideration than any other, with respect to the geographical distribution of there inhabitants. Reviewing the facts here given, ones is astonished at the amount of creative force, if such an expression may be used, displayed on these small, barren, and rocky island; and still more so at its diverse yet analogous action on points so near each other. I have said that the Galapagos Archipelagos might be called a satellite attached to America, but it should rather be called a group of satellites, physically similar, organically distinct, yet intimately related to each other, and all related in a marked, do much lesser degree, to the great American continent". </p> </i> </font>     <p><font face="Verdana" size="2">Si los primeros ejemplos del diario aqu&iacute; citados nos muestran el desarrollo de un gradualismo, en este &uacute;ltimo queda claramente establecida la premisa m&aacute;s importante que permitir&aacute; a Darwin a&ntilde;os m&aacute;s tarde, escribir su "Origin of Species": importancia del aislamiento de caracteres adquiridos y su fijaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">De Gal&aacute;pagos a Tahit&iacute;, de all&iacute; a Nueva Zelandia y Australia, para finalmente navegar el &Iacute;ndico, hacia &Aacute;frica del Sur y el Cabo de Buena Esperanza, Ascensi&oacute;n, Santa Helena, Bah&iacute;a y Finalmente Inglaterra donde lleg&oacute; el 2 de octubre de 1836. Cinco a&ntilde;os y 136 d&iacute;as despu&eacute;s de zarpar, y con unos 5000 ejemplares de plantas de m&aacute;s. Y fueron las colecciones las que recibieron la mayor atenci&oacute;n, buscando Darwin especialistas que escribieran los fasc&iacute;culos correspondientes, resultantes de expedici&oacute;n del Beagle. As&iacute;, apareci&oacute; Zoology of the Beagle en 5 lujosos fasc&iacute;culos entre 1838 y 1843. Curiosamente, Henslow y Hooker quienes hab&iacute;an recibido colecciones parciales a lo largo de la circunnavegaci&oacute;n, no fueron expeditos en la identificaci&oacute;n de las plantas del Beagle y en los apuntes de Darwin aparecen muchos espacios en blanco, a la espera de un nombre cient&iacute;fico. Hasta hoy, el grueso de los herbarios darwinianos, en Cambridge y en Kew, permanecen sin describir. Nunca ha aparecido algo como Botany of the Beagle!.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Una vez reinserto en la cotidianidad de la vida en tierra, Darwin se traslada a Londres para preparar su Diario de un Naturalista para su publicaci&oacute;n patrocinada por el gobierno brit&aacute;nico. Por influencia de Lyell, a quien frecuenta mucho y quien apuntaba todo aquello que pudiera ser &uacute;til para sus estudios geol&oacute;gicos, Darwin inicia la escritura de sus famosos Cuadernos de la Transmutaci&oacute;n, entendiendo por ello el cambio de una especie a otra en el proceso de adaptaci&oacute;n a un cambio ambiental. Mucho despu&eacute;s, en 1877, escribir&iacute;a a Otto Zacharius "c<i>uando regres&eacute; a casa en el oto&ntilde;o de 1836, inmediatamente empec&eacute; ordenar mi Diario y me percat&eacute; del gran n&uacute;mero de datos que indicaban la descendencia com&uacute;n de las especies". </i>Y con el inicio de los Cuadernos, Darwin se avoca a un profundo estudio de las plantas con &eacute;nfasis en la variaci&oacute;n de las plantas agr&iacute;colas y hort&iacute;colas domesticadas y tiene lugar una nueva epifan&iacute;a. "pronto me d&iacute; cuenta que la selecci&oacute;n era la clave del &eacute;xito que la humanidad hab&iacute;a tenido en la obtenci&oacute;n de razas &uacute;tiles de animales y plantas", pero el meollo del asunto era c&oacute;mo la selecci&oacute;n podr&iacute;a aplicarse a organismos vivientes en su estado natural. Pero si no lo visualiz&oacute; Darwin en ese momento no es importante, lo extraordinario es su avance en la b&uacute;squeda de una explicaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La mayor&iacute;a de sus especulaciones hasta la fecha se hab&iacute;an centrado en animales, pero ahora sus cuadernos inclu&iacute;an numerosas anotaciones sobre plantas locales y ex&oacute;ticas, <i>"todos los animales de una misma especie est&aacute;n ligados entre s&iacute; justo como las yemas de una planta, que mueren una a una aunque se produzcan unas ahora y otras despu&eacute;s&#8212;probar que tanto animales como las plantas&#8212;demostrar la gradaci&oacute;n entre animales asociados y no asociados, y la historia se ver&aacute; completa"</i>. Una anotaci&oacute;n casi cabal&iacute;stica y oscura, no at&iacute;pica en los Cuadernos y sin duda un simple recordatorio para el autor. En esos d&iacute;as Darwin atin&oacute; en lo que ser&iacute;a un importante tema del libro The Effect of Cross- and Self-Fertilisation.. cuando se pregunt&oacute;. "<i>Acaso las plantas, que tienen &oacute;rganos sexuales juntos no reciben la influencia de otras plantas&#8212;no habla Lyell sobre variedades dif&iacute;ciles de mantener a causa del polen de otras plantas?" </i>Darwin vuelve a concluir que "<i>la transmutaci&oacute;n de las especies de plantas hab&iacute;a tenido lugar cuando las poblaciones se encontraban aisladas (comoen Gal&aacute;pagos), imposibilitadas de prevenir la variaci&oacute;n normalmente restringida por el entrecruzamiento poblacional, de manera que las variedades se separaban de las especies y, eventualmente se establec&iacute;an como especies propias mientras que las originales se extingu&iacute;an"</i>. Y fue a esta serie de ideas que Darwin empez&oacute; a llamar "su teor&iacute;a" y estamos ahora en el umbral de la concepci&oacute;n final. Seg&uacute;n su Diario, el 28 de setiembre y como distracci&oacute;n, ley&oacute; "Malthus on Population" y de inmediato comprendi&oacute; que <i>"bajo determinadas circunstancias, la variaciones favorables se mantendr&iacute;an mientras que las desfavorables perecer&iacute;an. El resultado ser&iacute;a la formaci&oacute;n de nuevas especies. Aqu&iacute;, finalmente, ten&iacute;a yo una teor&iacute;a sobre la cual desarrollar mis ideas". </i>El resto es historia. Algunos estudiosos de Darwiniana se han preguntado, qu&eacute; habr&iacute;a pasado si a sus cuidadosos experimentos con la plantas Darwin hubiese aplicado los descubrimientos de Gregor Mendel y se ha dicho, err&oacute;neamente, que en su estudio de Down House exist&iacute;a una copia del trabajo del agustino. De hecho Darwin, por mediaci&oacute;n de su hijo quien se encargaba de las manipulaciones experimentales, obtuvo resultados similares a los de Mendel independientemente, lo que no comprendi&oacute; fue el mecanismo de la herencia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los numerosos experimentos y cuidadosas observaciones de Darwin sobre las plantas, contribuyeron enormemente en la concepci&oacute;n y conceptualizaci&oacute;n de la teor&iacute;a darwiniana y nos dejaron un riqu&iacute;simo acopio, aun vigente, sobre la historia natural, morfolog&iacute;a, y ecolog&iacute;a de plantas pero vale hacer la pregunta de si Darwin contribuy&oacute; a esclarecer el origen y evoluci&oacute;n de las plantas. La teor&iacute;a, particularmente cuando se afin&oacute; bajo el concepto de Nueva S&iacute;ntesis, orient&oacute; los estudios evolutivos de las plantas durante el siglo veinte pero su impacto en la Bot&aacute;nica fue relativamente limitado. Durante su vida, el origen y evoluci&oacute;n de las plantas fue para Darwin "<i>an abominable mystery</i>" y el c&eacute;lebre naturalista nunca intent&oacute; descifrarlo.    <br>     <br> </font></p>     <div style="text-align: center;"><font face="Verdana" size="2">Recibido 10-IV-2009. Corregido 20-V-2009. Aceptado 22-VI-2009.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> </font></div> <hr style="width: 100%; height: 2px;">     <p><b><font face="Verdana" size="3">Literatura Consultada</font></b></p> <font face="Verdana" size="2">     <!-- ref --><p>Darwin, Charles 1838. Journal of Researches into the geology and natural history of the various countries visited during the voyage of H.M.S. Beagle round the world. Colburn, Londres.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1287067&pid=S0034-7744200900040000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Darwin, F. (Ed.). 1888. The life and letters of Ch. Darwin. Murray, Londres, 3 vols.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1287068&pid=S0034-7744200900040000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>deBeer, G. 1960-1968. Darwin&#8217;s Notebooks on Transmutation of Species. Bull. Brit. Museum. Historical Series 1960-1968.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1287069&pid=S0034-7744200900040000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>G&oacute;mez P., L.D. 2007. Orqu&iacute;deas centroamericanas en Inglaterra del siglo XIX. Lankesteriana 7(3): 479-492.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1287070&pid=S0034-7744200900040000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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