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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Dr. Rafael Angel Calderón Guardia: el médico]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <b><font face="Verdana" size="2">     <p align="right">Biograf&iacute;a</p> </font><font face="Verdana" size="4">     <p align="center">"Dr. Rafael Angel Calder&oacute;n Guardia: el m&eacute;dico"    <br> </p>     <p align="center">    <br> </p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/amc/v52n4/a03i1.jpg" title="" alt=""  style="width: 215px; height: 290px;">    <br>     <br> </p> </font><font face="Verdana" size="2"> </font></b>     <p><font face="Verdana" size="2">La faceta del doctor Rafael &Aacute;ngel Calder&oacute;n Guardia en su calidad de m&eacute;dico sin lugar a dudas influy&oacute; en su obra como gobernante, dada su vocaci&oacute;n humanista.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Es casi imposible separar al profesional del hombre y al hombre del gobernante, m&aacute;s a&uacute;n cuando como hombre y estadista alcanz&oacute; l&iacute;mites muy por encima del promedio, pero su obra, su ejemplo y su legado como m&eacute;dico, son realmente impresionantes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El doctor Calder&oacute;n Guardia naci&oacute; en la ciudad de San Jos&eacute; el 10 de marzo de 1900, asisti&oacute; a la escuela Buenaventura Corrales y posteriormente al Colegio Seminario, donde siempre se destac&oacute; como un estudiante ejemplar. Su vocaci&oacute;n por ayudar a sus semejantes se manifest&oacute; muy temprano en su vida, posiblemente alimentada por el ejemplo de su padre, el doctor Rafael Calder&oacute;n Mu&ntilde;oz, a quien desde joven acompa&ntilde;aba para atender en sus casas a personas muy humildes, a las que les resultaba imposible recurrir a un m&eacute;dico cuando estaban enfermos, porque en aquellos tiempos exist&iacute;an pocos hospitales y las consultas m&eacute;dicas privadas resultaban muy onerosas. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Siguiendo los pasos de su padre, el doctor Calder&oacute;n Guardia estudi&oacute; en B&eacute;lgica, pero, a diferencia de &eacute;l que estudi&oacute; en la Universidad Cat&oacute;lica de Lovaina, se gradu&oacute; de m&eacute;dico en la Universidad Libre en Bruselas. A su regreso a Costa Rica se incorpor&oacute; al Colegio de M&eacute;dicos y Cirujanos el 8 de noviembre de 1927 y desde un inicio se identific&oacute; con las necesidades de los m&aacute;s pobres.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El doctor Calder&oacute;n Guardia lleg&oacute; a ser Presidente de la Rep&uacute;blica el 8 de mayo de 1940 y forma parte de los pocos m&eacute;dicos que han tenido el honor de ocupar ese puesto.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Su capacidad y entrega, as&iacute; como su habilidad como cirujano y sobre todo su claro criterio cl&iacute;nico, lo hicieron merecedor del reconocimiento de sus pacientes y colegas, quienes lo llevaron a ocupar la Presidencia del Colegio de M&eacute;dicos y Cirujanos. Fue nombrado Jefe de Cirug&iacute;a de Hospital San Juan de Dios, donde ejerci&oacute; su profesi&oacute;n por varios a&ntilde;os.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Un hecho impresionante, que habla de su pasi&oacute;n por la medicina y de su insaciable b&uacute;squeda del conocimiento, fue que una vez terminadas sus funciones como Presidente de la Rep&uacute;blica, viaj&oacute; a Nueva York para realizar estudios sobre cirug&iacute;a de c&aacute;ncer con el doctor George T. Pack, renombrado oncologo estadounidense. Su inter&eacute;s por esa patolog&iacute;a no era nuevo, durante su gobierno hab&iacute;a creado por decreto el Instituto del C&aacute;ncer, con el fin de que se realizaran investigaciones en esa rama en nuestro pa&iacute;s. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Su brillante carrera como m&eacute;dico, sin embargo, no fue obst&aacute;culo para que en una de las acciones m&aacute;s vergonzosas del Cuerpo M&eacute;dico Nacional, se le expulsara del Colegio de M&eacute;dicos por razones pol&iacute;ticas el 4 de agosto de 1948. Este acto, acompa&ntilde;ado de una suspensi&oacute;n a perpetuidad del ejercicio de la medicina y de la cirug&iacute;a en el territorio nacional, fue sin duda un hecho denigrante.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No fue sino hasta el 23 de marzo de 1956 que, a petici&oacute;n expresa de cientos de m&eacute;dicos, el Presidente del Colegio, doctor Rodrigo Cordero Z&uacute;&ntilde;iga, convoc&oacute; a una sesi&oacute;n del Colegio en la que se levant&oacute; la sanci&oacute;n impuesta a &eacute;l y a otros m&eacute;dicos, y a todos se les reincorpor&oacute; de nuevo como miembros activos del colegio con todos sus derechos. Sin embargo, una mancha de esta magnitud no fue f&aacute;cil de borrar y, en la historia del Colegio de M&eacute;dicos de Costa Rica permanecer&aacute; siempre la huella indeleble de este ignominioso acto en contra de varios de los m&aacute;s insignes galenos de nuestro pa&iacute;s.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El doctor Calder&oacute;n sent&iacute;a verdadero amor por el pr&oacute;jimo, lo que lo llev&oacute; a hacer de su profesi&oacute;n un apostolado, sentimiento que compart&iacute;a con su padre. Ambos tuvieron gran sensibilidad social, un profundo conocimiento cient&iacute;fico y una moral a toda prueba, requisitos fundamentales para ser buenos m&eacute;dicos. El doctor Calder&oacute;n Guardia pose&iacute;a estas virtudes y m&aacute;s. Era un hombre elegante, con una educaci&oacute;n exquisita, que mostraba igual respeto por un dignatario que por un humilde campesino. Todos reconoc&iacute;an en &eacute;l a un excelente m&eacute;dico y a un caballero intachable.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Cientos de familiares y amigos dan fe de su calidad humana, de su bondad y de sus conocimientos. Algunos de estos testimonios fueron recopilados para su publicaci&oacute;n dentro del libro "Estadista, m&eacute;dico y hombre". Hasta la fecha, muchos recuerdan con profundo agradecimiento como el doctor Calder&oacute;n, aun en el ejercicio de la Presidencia de la Rep&uacute;blica, atend&iacute;a el llamado de sus pacientes, visit&aacute;ndolos en sus hogares. Hijos y nietos de familias humildes cuentan c&oacute;mo, no solo no les cobraba la consulta, sino que con frecuencia les compraba las medicinas o les dejaba discretamente la plata bajo la almohada para que pudieran adquirirlas. En otras ocasiones mandaba juguetes para los ni&ntilde;os o cubr&iacute;a alguna necesidad apremiante de la familia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">El costo de una consulta en los a&ntilde;os 30 era de 3 colones, y podemos observar en sus recetarios que ten&iacute;a por costumbre recomendar o dirigir a sus pacientes a la Botica Vargas, pues ah&iacute; manten&iacute;a una cuenta abierta en la que le apuntaban el costo de los medicamentos llevados por los pacientes que no pod&iacute;an pagar. El recetario mostraba sus n&uacute;meros telef&oacute;nicos: el 2812 de su oficina y el 3200 de su casa. Adem&aacute;s ten&iacute;a impresa su direcci&oacute;n personal, lo que nos habla de su car&aacute;cter accesible y de su actitud de puertas abiertas para todo el que necesitara sus servicios.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Un hombre con las caracter&iacute;sticas del doctor Calder&oacute;n no pod&iacute;a permanecer indiferente ante el dolor de cientos de compatriotas que, en medio del hambre y de la pobreza, carec&iacute;an de medios para atender sus necesidades b&aacute;sicas. &Eacute;l sab&iacute;a que m&aacute;s all&aacute; de los pacientes que pod&iacute;a curar directamente, exist&iacute;an otros que no ten&iacute;an acceso a medicinas ni a atenci&oacute;n m&eacute;dica, y su sue&ntilde;o fue crear las condiciones para curarlos a todos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Como lo afirm&oacute; en el mensaje inaugural al Congreso Constitucional el 8 de mayo de 1940, &eacute;l necesitaba: <i>"Amparar a la madre, defender la vida que nace, prevenir enfermedades, consolar decrepitudes, mantener vivo el sentimiento de fraternidad por el estricto acatamiento de los dictados de la justicia y los mandatos de la benevolencia; es faena sagrada que desde el Poder impulsar&eacute; con todas las fuerzas de mi esp&iacute;ritu."</i></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En ese discurso inaugural, su pensamiento reflejaba ya lo que ser&iacute;a el hito m&aacute;s importante de la medicina costarricense, su obra magna: la creaci&oacute;n de la Caja Costarricense de Seguro Social, as&iacute; como tambi&eacute;n otros logros para la sociedad costarricense, como fueron la creaci&oacute;n de la Universidad de Costa Rica y el Cap&iacute;tulo de las Garant&iacute;as Sociales con el C&oacute;digo del Trabajo. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Es claro que su pensamiento m&eacute;dico, expresado desde la campa&ntilde;a electoral y luego en el discurso inaugural, reflejaban claramente cu&aacute;l iba a ser el rumbo que tomar&iacute;a su administraci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Con la creaci&oacute;n de la CCSS el 1 de noviembre de 1941, empez&oacute; la verdadera revoluci&oacute;n de la medicina costarricense, hasta llegar a lo que hoy tenemos: una Seguridad Social s&oacute;lida, solidaria y con cobertura universal, sistema m&eacute;dico que es ejemplo en el mundo. </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se puede afirmar con certeza que una de las decisiones m&aacute;s trascendentales del doctor Calder&oacute;n Guardia fue la creaci&oacute;n de la CCSS, indudablemente el acto m&aacute;s importante que m&eacute;dico alguno haya realizado por la salud de los costarricenses, siendo esta una de las razones m&aacute;s importantes para que fuera declarado Benem&eacute;rito de la Patria el 17 de abril de 1974, honor que comparte junto con su padre, el Dr. Rafael Calder&oacute;n Mu&ntilde;oz, tambi&eacute;n Benem&eacute;rito de la Patria.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El Dr. Rafael Angel Calder&oacute;n Guardia falleci&oacute; en San Jos&eacute; el 9 de junio de 1970, en el mismo Hospital en donde ejerci&oacute; con esmero su profesi&oacute;n: el Hospital San Juan de Dios.</font></p> <font face="Verdana" size="2"><i>     <p>El&iacute;as Jim&eacute;nez-Fonseca    <br> Pediatra Hemat&oacute;logo, Hospital CIMA-San Jos&eacute;</p> </i></font>     ]]></body>
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