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</front><body><![CDATA[ <P ALIGN=RIGHT><FONT FACE="Verdana, sans-serif"><FONT SIZE=2><B>CARTA AL EDITOR</B></FONT></FONT></P>     <P ALIGN=CENTER><FONT FACE="Verdana, sans-serif"><FONT SIZE=4><B>El trabajo m&eacute;dico y conflicto de intereses en la CCSS</B></FONT></FONT></P>     <P ALIGN=JUSTIFY><FONT FACE="Verdana, sans-serif"><FONT SIZE=2>El sistema de salud costarricense puede preciarse de ser uno de los mejores entre los pa&iacute;ses no desarrollados. Pr&aacute;cticamente cubre a toda la poblaci&oacute;n; sus logros en el nivel de atenci&oacute;n primaria de la salud son indiscutibles, y motivo de orgullo para todos los costarricenses. Sin embargo, en la medida en que las obligaciones institucionales exigen mayor complejidad, costos y elevado nivel cient&iacute;fico, algunos de sus resultados est&aacute;n bastante lejos de los que exhiben otros pa&iacute;ses latinoamericanos, a pesar de que se invierte mucho dinero en ello. </FONT></FONT> </P>     <P ALIGN=JUSTIFY><FONT FACE="Verdana, sans-serif"><FONT SIZE=2>Cuando la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se cre&oacute;, los pocos y prestigiosos especialistas que exist&iacute;an en el pa&iacute;s, formados en universidades extranjeras, constituyeron voluntariamente el cuerpo m&eacute;dico institucional. A los ingresos econ&oacute;micos que derivaban de su pr&aacute;ctica privada, se sumaban los erogados por los pacientes que internaban en las pensiones de la instituci&oacute;n. Sin ninguna presi&oacute;n econ&oacute;mica, estos profesionales atend&iacute;an a los pacientes de escasos recursos, sin cobrar honorarios, una labor altruista con la cual la instituci&oacute;n y la poblaci&oacute;n obten&iacute;an beneficio de tales galenos. Hoy, la situaci&oacute;n es muy distinta. La mayor&iacute;a de los m&eacute;dicos tiene como principal ingreso econ&oacute;mico su salario institucional y el derivado del tiempo extraordinario, aunque algunos complementan sus ingresos con actividad profesional privada despu&eacute;s del horario laboral. </FONT></FONT> </P>     <P ALIGN=JUSTIFY><FONT FACE="Verdana, sans-serif"><FONT SIZE=2>Lamentablemente, existen individuos que utilizan la instituci&oacute;n para provecho personal, al establecer mecanismos que obligan a los usuarios a pagarles en el medio privado, para conseguir un beneficio en un hospital de la CCSS. El escenario creado por ellos es la gran cantidad de necesidades no resueltas: listas de espera prolongadas, citas ambulatorias a muchos meses o hasta a&ntilde;os, y la lucha por puestos o jefaturas con capacidad de decisi&oacute;n, para que al usuario no le quede otra opci&oacute;n m&aacute;s que &ldquo;ingresar al sistema&rdquo; y resolver su necesidad, a veces, apremiante. La demanda de servicios se convierte en una oportunidad para lucrar, a partir de las falencias institucionales. Esto requiere, adem&aacute;s, prescindir de otros m&eacute;dicos y funcionarios que no avalan ni participan del sistema, empleando los controles disciplinarios en provecho personal y hasta amenazando su estabilidad laboral o econ&oacute;mica; en su mayor&iacute;a tienen muy bajo nivel acad&eacute;micoprofesional y productividad laboral. </FONT></FONT> </P>     <P ALIGN=JUSTIFY><FONT FACE="Verdana, sans-serif"><FONT SIZE=2>Se ha invertido lo que suced&iacute;a hace 50 a&ntilde;os: ahora, algunos m&eacute;dicos se aprovechan de la instituci&oacute;n en lugar de que esta y la poblaci&oacute;n se beneficien del trabajo m&eacute;dico de calidad. Solo con dedicaci&oacute;n exclusiva del profesional m&eacute;dico a la CCSS, se puede eliminar este conflicto de intereses. En la mayor&iacute;a de especialidades, incluyendo el tiempo extraordinario, los salarios son aceptables y, desde luego, la CCSS deber&iacute;a aumentarlos con justicia y seg&uacute;n la producci&oacute;n personal de cada m&eacute;dico, para lo cual es imprescindible un sistema inform&aacute;tico. Existe un tr&aacute;fico de influencias vergonzante en la asignaci&oacute;n de plazas y de tiempo extraordinario, el cual debe eliminarse, y se presentan tambi&eacute;n muchos casos en los que la repartici&oacute;n del trabajo es desigual e injusta, lo que desmotiva a los numerosos profesionales que no tienen ni desean participaci&oacute;n en ese sistema. </FONT></FONT> </P>     <P ALIGN=JUSTIFY><FONT FACE="Verdana, sans-serif"><FONT SIZE=2>Por lo tanto, deber&iacute;a haber un sistema de competencia m&aacute;s justo dentro de la misma instituci&oacute;n y fuera de ella, para mejorar el acceso de las personas a servicios no satisfechos, y eliminar as&iacute; varios mecanismos de coacci&oacute;n y abuso sobre los buenos profesionales, de manera que se incremente la calidad de las prestaciones. </FONT></FONT> </P>     <P ALIGN=JUSTIFY><FONT FACE="Verdana, sans-serif"><FONT SIZE=2><I><B>Dr. Oswaldo Guti&eacute;rrez Sotelo </B></I></FONT></FONT> </P>     <P ALIGN=JUSTIFY><FONT FACE="Verdana, sans-serif"><FONT SIZE=2><I>M&eacute;dico, CMC 5890</I></FONT></FONT></P>      ]]></body>
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