<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0001-6002</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Acta Médica Costarricense]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Acta méd. costarric]]></abbrev-journal-title>
<issn>0001-6002</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0001-60022008000200002</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Fiebre Manchada de las Montañas Rocosas en Costa Rica, una alerta al personal de salud]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Boza-Cordero]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ricardo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital San Juan de Dios Servicio de Infectología ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<volume>50</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>75</fpage>
<lpage>76</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0001-60022008000200002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0001-60022008000200002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0001-60022008000200002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <b><font face="Verdana" size="4">     <p align="center">La Fiebre Manchada de las Monta&ntilde;as Rocosas en Costa Rica, una alerta al personal de salud.</p> </font></b>     <p><i><font face="Verdana" size="2">Ricardo Boza-Cordero    <br> Servicio de Infectolog&iacute;a    <br> Hospital San Juan de Dios</font></i></p> <font face="Verdana" size="2"><b> </b></font>     <p><font face="Verdana" size="2">Las enfermedades infecciosas resultan de la interacci&oacute;n de al menos tres factores: el hospedero, el medio ambiente y el par&aacute;sito (en su acepci&oacute;n puramente biol&oacute;gica). En el caso del hospedero, ser&aacute;n los mecanismos de defensa mec&aacute;nicos como la piel y las mucosas, los innatos como la fiebre, la funci&oacute;n NK y la fagocitosis entre otros y los adquiridos como la producci&oacute;n de anticuerpos espec&iacute;ficos y la inmunidad dependiente de c&eacute;lulas, los que impedir&aacute;n el ingreso, la multiplicaci&oacute;n, la invasi&oacute;n y la expresi&oacute;n de los diversos mecanismos de virulencia de los agentes infecciosos. Los par&aacute;sitos por su lado han desarrollado evolutivamente m&uacute;ltiples mecanismos de patogenicidad y virulencia que en su interacci&oacute;n con los hospederos, pueden producirles lesiones celulares y tisulares de diversa gravedad. El medio ambiente es importante en estas enfermedades, principalmente en las denominadas zoonosis, donde los microorganismos pueden ser transmitidos de animales infectados al ser humano ya sea directamente como en la rabia por la mordida de un animal infectado, al ponerse en contacto con materiales contaminados por animales infectados como en la leptospirosis o a trav&eacute;s de insectos o artr&oacute;podos que se alimenta de sangre de animales infectados y pican a seres humanos susceptibles, como es el caso de las fiebres manchadas. La interrelaci&oacute;n entre seres humanos, artr&oacute;podos o insectos transmisores y par&aacute;sitos se lleva a cabo en nichos ecol&oacute;gicos con caracter&iacute;sticas bien definidas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el caso de las fiebres manchadas, la m&aacute;s frecuente en el hemisferios occidental es la fiebre manchada de las Monta&ntilde;as Rocosas, producida por <i>Rickettsia rickettsii </i>y transmitida por garrapatas de diversos g&eacute;neros, capaces de parasitar m&uacute;ltiples animales dom&eacute;sticos y silvestres. <sup>1-3</sup> Es muy interesante el comportamiento biol&oacute;gico de estos artr&oacute;podos; son par&aacute;sitos hemat&oacute;fagos obligados de m&uacute;ltiples animales y se constituyen en algunos casos en transmisores y reservorios de agentes infecciosos como en la fiebre manchada de la Monta&ntilde;as Rocosas, la borreliosis o enfermedad de Lyme y las erhlichiosis.<sup>4</sup> Se ha demostrado la transmisi&oacute;n transov&aacute;rica as&iacute; como entre los diversos estadios larvarios de la garrapata, de las rickettsias por lo que se considera como su principal reservorio en la naturaleza.<sup>4</sup> Estos artr&oacute;podos son altamente resistentes a los cambios bruscos de las condiciones ambientales y pueden sobrevivir por largos periodos de tiempo sin ingerir alimentos pero en lugares oscuros, ya que son muy sensibles a la luz solar. En Costa Rica, diversos estudios han demostrado la presencia de garrapatas de los g&eacute;neros <i>Boophilus</i>, <i>Amblyomma e Ixodes </i>en ganado bovino y <i>Amblyomma, Ixodes Haemaphysalis </i>y con menor frecuencia <i>Boophilus y Anocentor </i>en animales silvestres. En mascotas, principlmaente en perros, <i>Rhipicephalus sanguineus </i>y en segundo lugar las garrapatas del g&eacute;nero <i>Amblyomma </i>son las m&aacute;s frecuentemente demostradas (&Aacute;lvarez V&iacute;ctor, comunicaci&oacute;n personal) Todas estas garrapatas podr&iacute;an ser vectores de esta y otras zoonosis.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hasta el momento desconocemos estudios nacionales donde se analice la presencia de diversos agentes pat&oacute;genos en estos artr&oacute;podos </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la revisi&oacute;n que aparece en este n&uacute;mero sobre la fiebre manchada de la monta&ntilde;as rocosas, la Dra. L Hun analiza extensamente aspectos epidemiol&oacute;gicos, hist&oacute;ricos, patogen&eacute;ticos, cl&iacute;nicos y de diagn&oacute;stico de esta rickettsiosis haciendo &eacute;nfasis en la experiencia que han obtenido en el laboratorio de la Virolog&iacute;a de la Universidad de Costa Rica con esta zoonosis al haber investigado los diversos brotes en nuestro pa&iacute;s, la mayor&iacute;a localizados en las zonas norte y caribe. Llama la atenci&oacute;n en la casu&iacute;stica presentada que de los 16 pacientes, fallecieron 10, con una letalidad del 62.5%. Esto podr&iacute;a explicarse por un retraso en el diagn&oacute;stico, lo que ha sido observado en la literatura m&eacute;dica.<sup>1-3</sup> Por ser una enfermedad poco frecuente, en general los m&eacute;dicos tienen una baja sospecha cl&iacute;nica, adem&aacute;s, la triada de fiebre, exantema y antecedente de picadura de garrapata solo est&aacute; presente en menos del 18% de los enfermos en la primera visita m&eacute;dica.<sup>3</sup> El exantema cl&aacute;sico, tipo macular en tobillos, mu&ntilde;ecas con extensi&oacute;n al tronco, palmas y plantas aparecer&aacute; entre los 3 y 5 d&iacute;as de enfermedad febril; en esta &eacute;poca m&aacute;s de 85% de los pacientes dan el dato de contacto previo con garrapatas. En los pacientes adultos, son usuales los s&iacute;ntomas inespec&iacute;ficos al inicio, el exantema cl&aacute;sico es menos frecuente que en los ni&ntilde;os, la historia de contacto con garrapatas es menos clara y la evoluci&oacute;n es m&aacute;s grave <sup>1,2 </sup>El diagn&oacute;stico temprano y por lo tanto la terapia antibi&oacute;tica adecuada con tetraciclinas, son los factores que incidir&aacute;n en la mortalidad.<sup>1,3</sup> Si esto no sucede, la evoluci&oacute;n fatal es la regla entre los 8 y 15 d&iacute;as de despu&eacute;s del inicio de los s&iacute;ntomas. Se ha descrito tambi&eacute;n una evoluci&oacute;n fulminante, con la muerte en los primeros cinco d&iacute;as de haber iniciado los s&iacute;ntomas.<sup>3</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En general se ha establecido que Rickettsia rickettsii es una bacteria altamente virulenta, por lo que son infrecuentes los casos asintom&aacute;ticos en humanos<sup>1</sup>, sin embargo, al menos en uno de los brotes analizados, en familiares de los pacientes se demostr&oacute; seroconversi&oacute;n sin s&iacute;ntomas, lo que evidencia la necesidad de realizar m&aacute;s estudios seroepidemiol&oacute;gicos en Costa Rica.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Si bien el grado de virulencia de las cepas bacterianas podr&iacute;a explicar la alta letalidad observada en esta casu&iacute;stica, deben realizarse estudios al respecto.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La fiebre manchada de las monta&ntilde;as Rocosas es una zoonosis que ha sido diagnosticada en nuestro pa&iacute;s en forma de brotes con una alta mortalidad probablemente por un diagn&oacute;stico tard&iacute;o. En Costa Rica tenemos los artr&oacute;podos transmisores, las garrapatas ampliamente extendidas en el territorio y la posibilidad de que los seres humanos entremos en contacto con ellas, principalmente en estos tiempos en que el turismo ecol&oacute;gico y la tenencia de mascotas es tan frecuente en los hogares, por lo que el personal de salud debe estar atento ante la posibilidad de enfrentarse a esta enfermedad, sospech&aacute;ndola ante datos cl&iacute;nicos y epidemiol&oacute;gicos de alarma, con el fin de realizar un diagn&oacute;stico y tratamiento tempranos, lo que disminuir&iacute;a la alta mortalidad demostrada en el presente estudio.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Son necesarios m&aacute;s estudios nacionales para dilucidar aspectos epidemiol&oacute;gicos y cl&iacute;nicos de esta rickettsiosis, as&iacute; como investigaciones sobre el papel de las diversas especies de garrapatas en la transmisi&oacute;n de esta y otras zoonosis como la borreliosis y las erhlichiosis. </font></p> <font face="Verdana" size="2"><i> </i></font>     <p><font face="Verdana" size="2"><i>Agradecimiento: </i>al Dr. V&iacute;ctor Alvarez del Ministerio de Agricultura y Ganader&iacute;a y al Dr. Luis V&iacute;quez Solano, m&eacute;dico veterinario.</font></p> <font face="Verdana" size="2"><b> </b></font><b><font face="Verdana" size="3">     <p>Referencias:</p> </font></b><font face="Verdana" size="2">     <!-- ref --><p>1. Walker DH Raoult D Rickettsia rickettsii and Other Spotted Fever Group Rickettsiae In Mandell, Bennett, &amp; Dolin: Principles and Practice of Infectious Diseases 6th edition 2005; 2287-2295&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=034104&pid=S0001-6002200800020000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Walker DH Rickettsiae and Rickettsial Infections: The Current State of Knowledge Clin Infec Dis 2007;45:S39-S44&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=034105&pid=S0001-6002200800020000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Thorner AR Walker D Petri WA Rocky Mountain Spotted Fever Clin Infect Dis 1998;27:1353-1360&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=034106&pid=S0001-6002200800020000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Parola P Raoult P Ticks and Tickborne Bacterial Diseases in Humans: An Emerging Infectious Threat Clin Infect Dis 2001; 32:897-928&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=034107&pid=S0001-6002200800020000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Walker]]></surname>
<given-names><![CDATA[DH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Raoult]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Rickettsia rickettsii and Other Spotted Fever Group Rickettsiae]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Mandell]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bennett]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dolin]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Principles and Practice of Infectious Diseases]]></source>
<year>2005</year>
<edition>6</edition>
<page-range>2287-2295</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Walker]]></surname>
<given-names><![CDATA[DH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Rickettsiae and Rickettsial Infections: The Current State of Knowledge]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Infec Dis]]></source>
<year>2007</year>
<volume>45</volume>
<page-range>S39-S44</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Thorner]]></surname>
<given-names><![CDATA[AR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Walker]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Petri]]></surname>
<given-names><![CDATA[WA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Rocky Mountain Spotted Fever]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Infect Dis]]></source>
<year>1998</year>
<volume>27</volume>
<page-range>1353-1360</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Parola]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Raoult]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Ticks and Tickborne Bacterial Diseases in Humans: An Emerging Infectious Threat]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Infect Dis]]></source>
<year>2001</year>
<volume>32</volume>
<page-range>897-928</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
