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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Importancia de la entrevista médico forense en la evaluación del abuso sexual en el paciente pediátrico]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Abstract Justification: Even in confirmed cases of childhood sexual abuse, the child’s interview is often the most important element in its determination. During the pediatric sexual forensic analysis there are clinical differences and rules that must be followed and that can influence the outcome of the assessment Objective: To analyze the importance of forensic interview in the evaluation of sexual abuse in pediatric patients. Methodology: a randomized prospective study was conducted during the first semester of 2006, at the Forensic clinic of the Legal Medicine Department in Costa Rica. The variables analyzed were: cause of consultation, age, nationality, years of school, accompanying person during the evaluation, source of information (direct or indirect), type of abuse or contact, willingness or unwillingness to collaborate, the presence of obvious lesions and physical disabilities found. Result: The sample was of 53 children. The reason of consultation in 40 cases was sexual abuse, in 12 it was rape and in 1 it was corruption of minors, 79% of the individuals were female. Only 1 person was not Costa Rican and in 4 cases the source of information was indirect. The ages were between 2 and 12 years old, 47 % were below 6 years of age and 40 children were accompanied with their mothers. in 36 cases there was hand/finger contact and only in 7 cases there was important previous medical record. Genital injuries were found only in 2 cases, contusions in an extra genital área in 2 cases too, and nonspecific erythema was found in 3 cases. All the patients collaborated with the physical examination and none had a physical disability as a consequence. Conclusion: The most important aspect in a forensic legal evaluation is the expertise of the medical examiner who should be able to transmit this to stimulate the cooperation of the children to be evaluated.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[abuso sexual infantil]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <div align="center"><b><font face="Helvetica, Arial">Importancia de la entrevista m&eacute;dico forense en la evaluaci&oacute;n del abuso sexual en el paciente pedi&aacute;trico</font></b>    <br>     <br> </div>     <div style="text-align: left;"><font face="Helvetica, Arial" size="2">Grettchen Flores-Sand&iacute;</font></div> <font size="2"> </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">Departamento Medicina Legal, Poder Judicial. Correspondencia: Correo electr&oacute;nico: <a  href="mailto:gflores68@%20racsa.co.cr">gflores68@ racsa.co.cr    <br> </a><b>    <br> </b></font>     <div style="text-align: left;"><font face="Helvetica, Arial" size="2"><b>Resumen</b></font><font  size="2">    <br> </font></div> <b><font face="Helvetica, Arial" size="2">    <br> Justificaci&oacute;n y objetivo:</font></b><font face="Helvetica, Arial"  size="2"> A&uacute;n en casos confirmados legalmente de abuso sexual infantil, la revelaci&oacute;n del ni&ntilde;o es a menudo la pieza m&aacute;s importante de informaci&oacute;n en la determinaci&oacute;n del probable abuso. En el peritaje m&eacute;dico forense de delitos sexuales en ni&ntilde;os, existen aspectos diferenciales en el reconocimiento cl&iacute;nico y reglas que se deben cumplir y que pueden impactar la calidad de la valoraci&oacute;n. Analizar la importancia de la entrevista m&eacute;dico forense en la evaluaci&oacute;n del abuso sexual en el paciente pedi&aacute;trico.     <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <b>Metodolog&iacute;a:</b>Se realiz&oacute; un estudio prospectivo a una muestra aleatoria de 53 ni&ntilde;os menores de 12 a&ntilde;os, atendidos durante el primer semestre de 2006, en la Cl&iacute;nica M&eacute;dico Forense del Departamento de Medicina Legal en Costa Rica. Las variables estudiadas fueron motivo de consulta, edad, nacionalidad, escolaridad, su acompa&ntilde;ante durante la valoraci&oacute;n, fuente de informaci&oacute;n (directa o indirecta), tipo de contacto o abuso que refirieron, antecedentes patol&oacute;gicos, anuencia o renuencia a colaborar, lesiones documentadas e incapacidad temporal o permanente.     <br>     <br> <b>Resultados:</b><b> </b>Con respecto al motivo de denuncia, 49 casos correspondieron a abuso sexual, 3 a &nbsp;violaci&oacute;n y uno a corrupci&oacute;n de menores el 79% fueron ni&ntilde;as. Solamente un caso no era costarricense y en cuatro casos la historia fue indirecta. El rango de edades estuvo entre los 2 y los 12 a&ntilde;os, 25 menores de seis a&ntilde;os, y 40 acudieron acompa&ntilde;ados por la madre. 36 casos reportaron que el tipo de contacto fue digital y solamente en siete casos se document&oacute; alg&uacute;n antecedente de importancia. Solo en dos casos se presentaron lesiones genitales, otros dos casos presentaron contusiones simples en el nivel extragenital, y en tres casos se encontr&oacute; eritema genital como hallazgo inespec&iacute;fico. Todos los menores colaboraron con la realizaci&oacute;n del examen f&iacute;sico y ninguno de ellos amerit&oacute; alguna incapacidad temporal ni permanente.    <br>     <br> <b>Conclusi&oacute;n:</b>&nbsp; La parte vital de toda la valoraci&oacute;n completa en estos casos es la experiencia del m&eacute;dico examinador, quien se sugiere que deba transmitirles ciertas cualidades de actitud para lograr la colaboraci&oacute;n de los menores.     <br>     <br> <b>Descriptores:</b> abuso sexual infantil, entrevista m&eacute;dica, evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica forense.    <br>     <br> <b>Key words:</b> childhood sexual abuse, medical interview, clinical forensic evaluation.    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </font>     <div style="text-align: center;"><font face="Helvetica, Arial" size="2"><b><i>Recibido:</i></b> <span style="font-style: italic;">16 de agosto de 2006</span> <b><i>Aceptado:</i></b> <span style="font-style: italic;">24 de marzo de 2007</span></font><font size="2">    <br> </font></div> <font face="Helvetica, Arial" size="2">    <br> La definici&oacute;n de abuso sexual infantil se establece como el involucramiento de ni&ntilde;os en actividades sexuales que ellos no comprenden verdaderamente, de las cuales no son capaces de otorgar un consentimiento informado. La actividad sexual puede incluir caricias, contacto oralgenital, genital y anal, as&iacute; como exhibicionismo, voyerismo y exposici&oacute;n a la pornograf&iacute;a. El abuso sexual debe diferenciarse del "juego sexual" (comportamiento apropiado para la edad<sup>1</sup>), Grettchen Flores-Sand&iacute; 150 AMC, vol 49 (3), julio-setiembre 2007 donde el nivel de desarrollo de los participantes es similar y ocurre sin coerci&oacute;n. Por ejemplo, ni&ntilde;os preescolares vi&eacute;ndose los genitales mutuamente es considerado como normal, mientras que se requiere investigaci&oacute;n si un ni&ntilde;o m&aacute;s maduro (o no necesariamente) en su desarrollo, forza a uno menor con comportamientos sexuales.     <br>     <br> El examen f&iacute;sico para probar que un delito sexual ha ocurrido ha sido una de las tareas medulares en la pr&aacute;ctica m&eacute;dico legal desde el inicio de la medicina forense cl&iacute;nica. Las medidas diagn&oacute;sticas incluyen la valoraci&oacute;n de los hallazgos genitales, la documentaci&oacute;n de traumas extragenitales y la evaluaci&oacute;n de evidencias.<sup>2    <br> </sup>    <br> Contrario a lo que las autoridades esperar&iacute;an, solo un porcentaje comparativamente peque&ntilde;o de v&iacute;ctimas de delitos sexuales muestran traumas genitales, a&uacute;n en casos confirmados de abuso sexual.<sup>2,3</sup> Se describen lesiones en menos del 10% de los ni&ntilde;os que sufrieron abuso.<sup>4    <br>     <br> </sup>Por lo tanto, la revelaci&oacute;n del ni&ntilde;o es a menudo la pieza m&aacute;s importante de informaci&oacute;n para determinar el probable abuso.<sup>1,5,6    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> </sup>Sin embargo, el hecho de que la entrevista no puede subestimarse, lo entienden mejor los profesionales en derecho que en medicina. En este sentido, Christian y colaboradores indican que el grado de entrenamiento y la experiencia del m&eacute;dico que atiende a los ni&ntilde;os pueden impactar la calidad de la valoraci&oacute;n.<sup>7</sup> Por su edad, existen aspectos diferenciales en el reconocimiento cl&iacute;nico y reglas que se deben cumplir en la conversaci&oacute;n con estos.     <br>     <br> El objetivo del presente trabajo es analizar la importancia de la entrevista m&eacute;dico forense en la evaluaci&oacute;n del abuso sexual en el paciente pedi&aacute;trico.</font>    <br>     <div align="center"><font size="2">    <br> </font></div> <font face="Helvetica, Arial" size="2"> <b>Metodolog&iacute;a</b>    <br>     <br> Se realiz&oacute; un estudio prospectivo en una muestra de 84 pacientes menores de 12 a&ntilde;os atendidos durante el primer semestre de 2006, en la Cl&iacute;nica M&eacute;dico Forense del Departamento de Medicina Legal en Costa Rica, obtenida mediante muestreo aleatorio simple. Se obtuvo que 53 de ellos (63%) correspondieron a denuncias de delitos sexuales, de los cuales 42 resultaron ser ni&ntilde;as y 11 varones. El m&eacute;todo cl&iacute;nico como estudio de casos permiti&oacute; conocer el motivo de consulta, edad de los menores, nacionalidad, escolaridad, acompa&ntilde;ante durante la valoraci&oacute;n y fuente de informaci&oacute;n (directa o indirecta) durante la valoraci&oacute;n. Tambi&eacute;n se busc&oacute; documentar el tipo de contacto o abuso que refirieron, los antecedentes patol&oacute;gicos de los ni&ntilde;os, la anuencia o renuencia al examen f&iacute;sico, las lesiones que se documentaron y si alguno de ellos amerit&oacute; incapacidad temporal o permanente por alguna lesi&oacute;n. Todos los casos se abordaron considerando el respeto y empat&iacute;a que deben primar en la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente.    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <b>Resultados</b>    <br>     <br> Con respecto al motivo de denuncia, 40 casos (75%) correspondieron a abuso sexual, 12 (23%) a violaci&oacute;n y uno (2%) a corrupci&oacute;n de menores. En cuanto a la nacionalidad, solamente un caso (una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os de edad) no era costarricense, sino nicarag&uuml;ense. Las edades de los ni&ntilde;os estuvieron entre los 2 y los 12 a&ntilde;os, la mayor&iacute;a (25/53; 47%) fueron menores de seis a&ntilde;os y acudieron a la valoraci&oacute;n acompa&ntilde;ados por la madre (40/53; 75%). Las f<a href="#figura1">iguras 1</a> y <a  href="#figura2">2</a>, muestran la distribuci&oacute;n de acuerdo con la edad y la escolaridad de los menores.     <br>     <br>     <br> </font>     <div style="text-align: center;"><font size="2"><a name="figura1"></a></font><font  size="2"><img src="/img/fbpe/amc/v49n3/3530i1.JPG" title="" alt=""  style="width: 487px; height: 335px;"></font><font  face="Helvetica, Arial" size="2">    
<br> Figura 1. Distribuci&oacute;n seg&uacute;n edad y sexo, de una muestra de </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">menores atendidos en la     <br> Cl&iacute;nica M&eacute;dico Forense durante el I</font><font size="2"> </font><font face="Helvetica, Arial"  size="2">semestre de 2006</font><font size="2">    <br> </font></div> <font face="Helvetica, Arial" size="2">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> </font>     <div style="text-align: center;"><a name="figura2"></a><img  src="/img/fbpe/amc/v49n3/3530i2.JPG" title="" alt=""  style="width: 489px; height: 337px;">    
<br> </div> <font face="Helvetica, Arial" size="2"></font>     <div align="center"><font face="Helvetica, Arial" size="2">Figura 2. Distribuci&oacute;n seg&uacute;n nivel de escolaridad, de una muestra</font><font face="Helvetica, Arial" size="2"> de menores atendidos     <br> en la Cl&iacute;nica M&eacute;dico Forense durante el I </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">semestre de 2006    <br> </font><font size="2">    <br> </font></div> <font face="Helvetica, Arial" size="2">    <br> Tres ni&ntilde;as entre los cinco y los siete a&ntilde;os, referidas por sospechas de abuso sexual, negaron cualquier tipo de este.    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Los cuatro ni&ntilde;os de quienes se obtuvo la historia de forma indirecta se encontraban en edad preescolar (2-3 a&ntilde;os) y no asist&iacute;an a ning&uacute;n centro infantil, en comparaci&oacute;n con ni&ntilde;os de las mismas edades que asisten a estos centros y de quienes s&iacute; se obtuvo historias directas, lo que podr&iacute;a justificarse por el grado de socializaci&oacute;n y desarrollo de vocabulario de los &uacute;ltimos. Todos los menores colaboraron con la realizaci&oacute;n del examen f&iacute;sico y ninguno de ellos amerit&oacute; alguna incapacidad temporal ni permanente. La mayor&iacute;a de los menores (36 casos /53; 68%) report&oacute; que el tipo de contacto fue digital, el contacto genital solo lo reportaron 20 menores (38%), uno de ellos lo se&ntilde;al&oacute; como ocurrido en sus piernas </font><font face="Helvetica, Arial"  size="2">(<a href="#cuadro1">Cuadro 1</a>).     <br>     <br>     <br> </font>     <div style="text-align: center;"><a name="cuadro1"></a><img  src="/img/fbpe/amc/v49n3/3530i3.JPG" title="" alt=""  style="width: 484px; height: 503px;">    
<br>     <br> </div> <font face="Helvetica, Arial" size="2">    <br> &Uacute;nicamente siete casos refirieron antecedentes patol&oacute;gicos, secuelas por luxaci&oacute;n cong&eacute;nita de cadera con rigidez residual, microftalmia con pr&oacute;tesis ocular, fimosis, infecci&oacute;n de tracto urinario a repetici&oacute;n y drogodependencia. Dos pacientes refirieron historia de asma en tratamiento y un antecedente de hernioplast&iacute;a inguinal.     <br>     <br> En dos casos se observaron lesiones genitales. En uno hubo rupturas de himen y en otro caso, en la horquilla vulvar. Dos pacientes presentaron contusiones simples en el nivel extragenital. En tres ni&ntilde;os se encontr&oacute; eritema genital como hallazgo inespec&iacute;fico. En uno de los casos en el que el menor present&oacute; contusiones simples en el nivel extragenital, se encontr&oacute; un dibujo de representaci&oacute;n f&aacute;lica en uno de sus gl&uacute;teos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> <b>Discusi&oacute;n    <br> </b>    <br> El proceso de la entrevista m&eacute;dica en caso de abuso sexual de menores debe realizarse con cuidado, absteniendo a la v&iacute;ctima de repetir su historia en diferentes profesionales, pues esto podr&iacute;a hacerle reexperimentar el sufrimiento sufrido e intensificarlo.<sup>6,8</sup> En Costa Rica generalmente la entrevista m&eacute;dico forense se realiza antes de la valoraci&oacute;n psicol&oacute;gica, y en ocasiones los menores no han dado ninguna "declaraci&oacute;n" a las autoridades judiciales al momento cuando sus padres o encargados establecieron la denuncia, lo cual aporta mayor relevancia a los datos que se obtengan de la historia m&eacute;dico legal, por la posibilidad de retractaci&oacute;n y olvido.     <br>     <br> Desde el punto de vista m&eacute;dico, la entrevista debe incluir informaci&oacute;n &uacute;til para determinar qu&eacute; ex&aacute;menes deben realizarse y cu&aacute;ndo, c&oacute;mo interpretar hallazgos m&eacute;dicos presentes y qu&eacute; servicios m&eacute;dicos y psiqui&aacute;tricos deben recomendarse al ni&ntilde;o y su familia.<sup>6</sup> Adem&aacute;s de explorar el &nbsp;padecimiento actual, la entrevista debe incluir las preguntas relevantes para obtener detalles de la historia pedi&aacute;trica, la historia m&eacute;dica y los antecedentes de abuso o traumas sospechosos, y en ni&ntilde;as y adolescentes postp&uacute;beres, debe documentarse la historia menstrual. Cuando los menores son llevados a valoraci&oacute;n por personal de servicios de protecci&oacute;n a las v&iacute;ctimas, solamente est&aacute; disponible la historia que brinda el ni&ntilde;o.     <br> </font>     <div align="left"><font size="2">    <br> </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">El ni&ntilde;o debe ser entrevistado mediante preguntas abiertas, de preferencia sin su acompa&ntilde;ante, en caso de que este distraiga su atenci&oacute;n, genere influencia o dude de su historia frente al m&eacute;dico. Es importante mantener un tono neutral de voz y comportamiento cuando el ni&ntilde;o responde y no hacer preguntas sugestivas, preguntar adelant&aacute;ndose a sus respuestas o mostrar emociones fuertes, tales como choque o incredulidad, y mantener un acercamiento "cu&eacute;nteme m&aacute;s" o "y luego qu&eacute; pas&oacute;". <sup>1,6,10</sup></font><font size="2">    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">El uso de una serie de preguntas concretas (&iquest;qu&eacute; te hizo?, &iquest;con qu&eacute;?, &iquest;d&oacute;nde?), m&aacute;s que una pregunta simple, (han abusado sexualmente de usted?) es cr&iacute;tico, pues es probable que el ni&ntilde;o no sepa lo que significa un abuso sexual. En este tipo de interacci&oacute;n, un ni&ntilde;o puede aprender por primera vez que lo que vivi&oacute; es considerado inapropiado y abusivo. </font><font size="2">    <br>     <br> </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">En general, realizar una entrevista cl&iacute;nica eficaz a un paciente pedi&aacute;trico requiere motivaci&oacute;n y destreza en el ejercicio profesional por parte de un m&eacute;dico.<sup>5,9,11</sup> De acuerdo con Hetnecker, Forman y Daruna9, las conversaciones profesionales con ni&ntilde;os est&aacute;n sujetas a ciertas reglas, las cuales bien pueden aplicarse a la valoraci&oacute;n forense de pacientes pedi&aacute;tricos.</font><font  size="2">    <br>     <br> </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">Hay que tener en cuenta la diferencia existente entre una exploraci&oacute;n cuyo objetivo es realizar un diagn&oacute;stico para <a href="#cuadro1">Cuadro 1</a>. Tipos de contacto reportados Tipo de contacto N&uacute;mero de casos Oral: Genital 2 Digital: Vagina 26 Pene 3 Ano 3 Cuerpo &nbsp;4 Genital: Oral 1 Vagina 13 Ano 5 Piernas 1 Objeto: Vagina 2 Otros: Exhibicionismo 4 Dibujo f&aacute;lico 1 Niega 3 Desconoce 2 152 AMC, vol 49 (3), julio-setiembre 2007 aplicar un tratamiento, y una valoraci&oacute;n como esta, en la que el objeto del reconocimiento es valorar la presencia de lesiones.<sup>10</sup> Se debe recordar que la entrevista m&eacute;dica puede ser admitida en la corte. El establecimiento de una adecuada relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente es muy importante en estas situaciones, por lo que el m&eacute;dico debe encontrar, en cada caso, alg&uacute;n elemento o varios que la faciliten.<sup>12</sup></font><font  size="2">    <br>     <br> </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">Una vez que se ha establecido el contacto adecuado y antes de la exploraci&oacute;n propiamente dicha, hay que explicarle al ni&ntilde;o (siempre en funci&oacute;n de su edad y de su capacidad de comprensi&oacute;n) y a su acompa&ntilde;ante, qu&eacute; es lo que se har&aacute; y para qu&eacute;, de manera que se consiga un grado suficiente de colaboraci&oacute;n.<sup>1,10 </sup></font><font  size="2">    <br>     <br> </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">En la presente serie, el contacto genital del ofensor solo lo reportaron veinte menores, y en dos de los casos se documentaron lesiones. Como se ha mencionado, el abuso sexual raramente se diagnostica sobre la base exclusiva del examen f&iacute;sico o los hallazgos de laboratorio. Con frecuencia, los hallazgos f&iacute;sicos est&aacute;n ausentes; incluso cuando el ofensor admite la penetraci&oacute;n de los genitales del ni&ntilde;o, muchos tipos de abuso no dejan evidencia f&iacute;sica, y los traumas de mucosas a menudo curan r&aacute;pida y completamente. </font><font size="2">    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </font><small><font face="Helvetica, Arial" size="2">En ocasiones los investigadores judiciales y los padres pueden mostrarse esc&eacute;pticos por la informaci&oacute;n del ni&ntilde;o cuando esta reporta penetraci&oacute;n y no se encuentran anormalidades. Se debe tener claro que la penetraci&oacute;n es un concepto que los adultos entienden, pero los ni&ntilde;os peque&ntilde;os no.<sup>5</sup> El grado de penetraci&oacute;n en las &aacute;reas anal y genital y la posible curaci&oacute;n de los traumas son factores importantes a considerar. </font><font size="2">    <br>     <br> </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">El examen f&iacute;sico de los ni&ntilde;os que han sufrido abuso sexual tampoco debe resultar en trauma f&iacute;sico o emocional adicional. Se debe tener en cuenta que as&iacute; como desde el comienzo de la entrevista se aprecian detalles que corresponden al examen cl&iacute;nico, es m&aacute;s f&aacute;cil completar la anamnesis con el ni&ntilde;o mientras es examinado.</font><font size="2">    <br>     <br> </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">Aunque la mayor&iacute;a de hallazgos en caso de abuso sexual o violaci&oacute;n son normales o inespec&iacute;ficos, los hallazgos m&eacute;dicos positivos contin&uacute;an siendo el factor m&aacute;s importante en las investigaciones de estos delitos. Una puntuaci&oacute;n de lesiones cl&iacute;nicas fue dise&ntilde;ada por miembros del Sexual Assault Service<sup>13</sup> en Vancouver, de acuerdo con la valoraci&oacute;n cl&iacute;nica de los reportes m&eacute;dico-legales, tomando en cuenta la extensi&oacute;n del trauma </font><font face="Helvetica, Arial"  size="2">(<a href="#cuadro2">Cuadro 2</a>).</font><font face="Helvetica, Arial" size="2">     <br>     <br>     <br> </font></small>     <div style="text-align: center;"><a name="cuadro2"></a><img  src="/img/fbpe/amc/v49n3/3530i4.JPG" title="" alt=""  style="width: 482px; height: 535px;">    
<br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </div> <small><font size="2">    <br> </font></small></div>     <div align="center">     <div align="left"><small><font face="Helvetica, Arial" size="2">Muy pocos hallazgos pueden ser considerados como pruebas; entre ellos la presencia de espermatozoides o embarazo, los traumas genitales no accidentales especialmente en la parte posterior de la vagina, himen y vest&iacute;bulo, desgarros recientes o cicatrices de himen, traumas anales no accidentales, ex&aacute;menes positivos para enfermedades ven&eacute;reas (s&iacute;filis, gonorrea, VIH), si se excluye una infecci&oacute;n perinatal y durante el embarazo.<sup>3 </sup></font><font  size="2">    <br> </font></small></div> <small><sup><font face="Arial" size="2"></font></sup><font size="2"> </font></small></div> <small><font face="Helvetica, Arial" size="2">    <br> Se debe tener presente que en toda valoraci&oacute;n m&eacute;dica la obtenci&oacute;n de la historia y el examen f&iacute;sico son parte de un continuo. Los ni&ntilde;os pueden colaborar si se les ofrece un trato adecuado y justo a su nivel de desarrollo cognitivo.<sup>14</sup> Por lo tanto, el grado de entrenamiento y la experiencia del m&eacute;dico forense, que atiende pacientes pedi&aacute;tricos con este tipo de denuncias, influyen en la calidad de la valoraci&oacute;n.    <br>     <br> Lograr el acceso a un ni&ntilde;o es parte del reto que enfrenta diariamente el m&eacute;dico forense; en tanto es posible que un m&eacute;dico poco entrenado sugiera al ni&ntilde;o respuestas, tambi&eacute;n lo es que le sugiera negarse a la valoraci&oacute;n, lo que no contribuir&iacute;a en nada al logro de los objetivos de la investigaci&oacute;n y podr&iacute;a constituir un aspecto dilatorio del proceso judicial, exponiendo al ni&ntilde;o y a otros, al riesgo de sufrir lesiones.     <br>     <br> Si bien la mayor&iacute;a de los casos de la muestra estudiada, tal y como lo reporta la bibliograf&iacute;a, no presento lesiones, o bien, estas fueron inespec&iacute;ficas, todos los menores permitieron la valoraci&oacute;n m&eacute;dica y, casi la totalidad, (exceptuando dos ni&ntilde;os y una ni&ntilde;a entre los dos y los tres a&ntilde;os de edad) dieron informaci&oacute;n directa sobre el tipo de contacto que sufrieron. La importancia de la entrevista llevada a cabo como parte de la evaluaci&oacute;n m&eacute;dico forense radica precisamente en el hecho de que la mayor&iacute;a de las veces es el &uacute;nico hallazgo positivo de que ha existido abuso, y permite orientar la toma de muestras y contribuir con la posterior valoraci&oacute;n psicol&oacute;gica de la v&iacute;ctima. La parte vital de la valoraci&oacute;n completa en estos casos es la experiencia del m&eacute;dico examinador, quien se sugiere que transmita adem&aacute;s de la conducta de motivaci&oacute;n, congruencia, credibilidad e integridad, ciertas cualidades de actitud para lograr la colaboraci&oacute;n de los menores </font><font face="Helvetica, Arial" size="2">(<a href="#cuadro3">Cuadro 3</a>).</font><font face="Helvetica, Arial" size="2">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> </font></small><small><font face="Helvetica, Arial" size="2">    <br> </font></small>     <div style="text-align: center;"><a name="cuadro3"></a><img  src="/img/fbpe/amc/v49n3/3530i5.JPG" title="" alt=""  style="width: 480px; height: 673px;">    
<br>     <br> </div> <small><font face="Helvetica, Arial" size="2"><b>Abstract    <br> </b>    <br> <b>Justification:</b> Even in confirmed cases of childhood sexual abuse, the child&#8217;s interview is often the most important element in its determination. During the pediatric sexual forensic analysis there are clinical differences and rules that must be followed and that can influence the outcome of the assessment     <br> <b>    <br> Objective:</b> To analyze the importance of forensic interview in the evaluation of sexual abuse in pediatric patients.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> <b>Methodology:</b> a &nbsp;randomized prospective study was conducted during the first semester of 2006, at the Forensic clinic of the Legal Medicine Department in Costa Rica. The variables analyzed were: cause of consultation, age, nationality, years of school, accompanying person during the evaluation, source of information (direct or indirect), type of abuse or contact, willingness or unwillingness to collaborate, the presence of obvious lesions and physical disabilities found.     <br> <b>    <br> Result: </b>The sample was of 53 children. The reason of consultation in 40 cases was sexual abuse, in 12 it was rape and in 1 it was corruption of minors, 79% of the individuals were female. Only 1 person was not Costa Rican and in 4 cases the source of information was indirect. The ages were between 2 and 12 years old, 47 % were below 6 years of age and 40 children were accompanied with their mothers. in 36 cases there was hand/finger contact and only in 7 cases there was important previous medical record. Genital injuries were found only in 2 cases, contusions in an extra genital &aacute;rea in 2 cases too, and nonspecific erythema was found in 3 cases. All the patients collaborated with the physical examination and none had a physical disability as a consequence.    <br> <b>    <br> Conclusion:</b> The most important aspect in a forensic legal evaluation is the expertise of the medical examiner who should be able to transmit this to stimulate the cooperation of the children to be evaluated.    <br>     <br> <b>Referencias</b>    <br>     <!-- ref --><br> 1. Laiioti SI, McClain N, Girardet R, McNeese M, Cheung K. Evaluating the Child for Sexual Abuse. Am Fam Physician. 2001, 63: 883-92.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031719&pid=S0001-6002200700030000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 2. Pollak S. Clinical forensic medicine and its main fields of activity from the foundation of the German Society of Legal Medicine until today. Forensic Sci Int. 2004; 144: 269-283.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031721&pid=S0001-6002200700030000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 3. Banaschak S y Brinkmann B. The role of clinical forensic medicine in cases of sexual child abuse. Forensic Sci Int. 1999; 99: 85-91.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031723&pid=S0001-6002200700030000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 4. Smith WG, Metcalfe M, Cormode EJ, Holder N. Approach to evaluation of sexual assault in children. Experience of a secondarylevel regional pediatric sexual assault clinic. Can Fam Physician. 2005, 51: 1347-1351.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031725&pid=S0001-6002200700030000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 5. Huyer D. Childhood sexual abuse and family physicians. Can Fam Physician. 2005, 51: 1317-1319.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031727&pid=S0001-6002200700030000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 6. Kellog N and the Committee on Child Abuse and Neglect. The evaluation of sexual abuse in children. Pediatrics 2005; 116: 506-512.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031729&pid=S0001-6002200700030000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 7. Christian CW, Lavelle JM, DeJong AR, Louiselle J, Brenner L, Joffe M. Forensic evidence findings in prepuberal victims of sexual assault. Pediatrics 2000; 106: 100-104.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031731&pid=S0001-6002200700030000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 8. Pfeiffer L, Salvagni EP. Current view of sexual abuse in childhood and adolescence. J Pediatr (R&iacute;o J). 2005; 81 (5 Suppl): S197-S204.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031733&pid=S0001-6002200700030000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 9. Hetznecker WH, Forman MA y Daruna JH. La entrevista cl&iacute;nica (anamnesis) . En: Behrman RE, Kliegman RM y Jenson HB. Nelson. Tratado de Pediatr&iacute;a. 16 edici&oacute;n. Mc Graw Hill Interamericana: M&eacute;xico, 2001. 70-73.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031735&pid=S0001-6002200700030000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 10. D&iacute;az A, Edwards S, Neal WP, Ludmer P, Sondike SB, Kessler C, Medeiros D, Nucci AT. Obtaining a history of sexual victimization from adolescent females seeking routine health care. Mt Sinai J Med 2004; 71: 170-172.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031737&pid=S0001-6002200700030000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 11. Gentile-Ramos I. Historia cl&iacute;nica. En: Gentile-Ramos I y colaboradores. Semiolog&iacute;a pedi&aacute;trica. Segunda edici&oacute;n. Mc Graw Hill: Chile, 2000. 11-24.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031739&pid=S0001-6002200700030000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 12. Gisbert MS y Murcia Saiz E. Traumatismos en la infancia. En: Hern&aacute;ndez Cueto, C. Valoraci&oacute;n m&eacute;dica del da&ntilde;o corporal. Gu&iacute;a pr&aacute;ctica para la exploraci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de lesionados. Segunda edici&oacute;n. Masson SA: Barcelona, 2001. 371-389.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031741&pid=S0001-6002200700030000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 13. McGregor MJ, Le G, Marion SA, Wiebe E. Examination for sexual assault: Is the documentation of physical injury associated with the laying of charges? A retrospective cohort study. CMAJ 1999; 160: 1565-1569.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031743&pid=S0001-6002200700030000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>     <!-- ref --><br> 14. El mundo del ni&ntilde;o: &iquest;C&oacute;mo lo descubrimos?. En: Papalia DE, Olds SW y Feldman RD. Psicolog&iacute;a del Desarrollo de la infancia a la adolescencia. Novena edici&oacute;n. Mc Graw Hill: M&eacute;xico, 2005. 20-50.&nbsp;</font><font  size="2">    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=031745&pid=S0001-6002200700030000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br> </font> </small>      ]]></body><back>
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