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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[De la atención de la enfermedad hacia la promoción de la salud, contruyendo un nuevo paradigma]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[   <B><FONT FACE="Arial">    <P ALIGN="CENTER">De la atenci&oacute;n de la enfermedad hacia la promoci&oacute;n de la salud, contruyendo un nuevo paradigma</P> </FONT><FONT FACE="Arial" SIZE=2> </B>    <P>Albert Einstein dec&iacute;a que <I>&quot;el principio de la locura, es creer que haciendo lo mismo obtendremos resultados diferentes</I>&quot;; y esta frase puede ser particularmente cierta en salud. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha observado, en la cl&iacute;nica, el resurgir de patolog&iacute;as que se cre&iacute;an controladas, de nuevo se atienden ni&ntilde;os con parasitosis, con desnutrici&oacute;n, con tuberculosis cerebral; adultos j&oacute;venes con patolog&iacute;as como c&aacute;ncer, diabetes e infartos; ancianos que padecen enfermedades y situaciones derivadas de inadecuados estilos de vida. Nuestro entorno cada d&iacute;a es menos saludable, lo que repercute en violencia, drogadicci&oacute;n y estr&eacute;s. Somos conscientes de la inequidad que en materia de salud ha dividido el pa&iacute;s en dos clases de usuarios, los que asisten a servicios p&uacute;blicos y los que recurren a las facilidades privadas. Cada vez m&aacute;s enfrentamos el reto de la obesidad, el sedentarismo, el consumo de tabaco y todas las enfermedades que de ello se originan. Observamos con preocupaci&oacute;n c&oacute;mo se deteriora nuestra infraestructura hospitalaria y c&oacute;mo no siempre los fondos se invierten con sentido com&uacute;n y social. Pero seguimos pensando que construyendo hospitales y cl&iacute;nicas, contando con el equipo diagn&oacute;stico, el tratamiento m&aacute;s sofisticado y los medicamentos de &uacute;ltima l&iacute;nea solucionaremos todos los problemas de salud de la poblaci&oacute;n. Lamentablemente, nos equivocamos…y por ello se debe modificar el modelo de salud del pa&iacute;s.</P>      <P>Durante los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os el Ministerio de Salud trabajar&aacute; en la construcci&oacute;n de un nuevo paradigma: <B>promoci&oacute;n de la salud</B>, m&aacute;s que atenci&oacute;n de la enfermedad, no como un simple lema, sino como una necesidad real en la cual la promoci&oacute;n de la salud debe ser un eje transversal de todo acto m&eacute;dico y sanitario, por m&aacute;s complejo y sofisticado que sea. Pero para ello es necesario comprender lo que esto significa.</P>      <P>Hist&oacute;ricamente, la forma como una sociedad aborda la salud de sus miembros est&aacute; muy ligada con la manera en la cual conceptualiza el proceso salud-enfermedad, lo que condiciona la respuesta social a los problemas de salud individuales y colectivos.</P>      <P>A principios del siglo XX, seg&uacute;n el concepto biologista predominante del proceso salud-enfermedad, en las instituciones de salud se part&iacute;a de que, para proteger y mejorar el nivel de salud de la poblaci&oacute;n, deb&iacute;an desarrollarse programas de atenci&oacute;n dirigidos a curar a las personas enfermas. De lo anterior se desprende que la hip&oacute;tesis prevaleciente era que &quot;cuantas m&aacute;s personas enfermas se curen, m&aacute;s sana es la poblaci&oacute;n&quot;.</P>      <P>Como consecuencia del desarrollo de las ciencias de la salud y de los cambios en el perfil epidemiol&oacute;gico de las poblaciones, el concepto de c&oacute;mo se produce la salud evolucion&oacute;, y a partir de los a&ntilde;os sesentas aparecieron los primeros pensadores con nuevos enfoques, quienes planteaban que la aparici&oacute;n de la enfermedad ocurre cuando una serie de factores nosol&oacute;gicos act&uacute;an sobre el organismo por un periodo determinado, en forma silenciosa, sobreviniendo luego la respuesta corporal y las manifestaciones de la enfermedad. Entre los eventos causales que se mencionaban se inclu&iacute;an factores biol&oacute;gicos, culturales, socioecon&oacute;micos, ambientales, entre otros.</P>      <P>Debido a esto, con m&aacute;s fuerza a partir de la segunda mitad del siglo pasado, se reconoci&oacute; que existen grupos de la poblaci&oacute;n expuestos a ciertos riesgos y que es posible, mediante algunas intervenciones, prevenir que las personas enfermen. As&iacute;, se comenzaron a organizar programas con esa finalidad, como complemento de las acciones curativas.</P>      <P>A partir de la d&eacute;cada de los setenta se empez&oacute; a reconocer expl&iacute;citamente el hecho de que el nivel de salud de una poblaci&oacute;n no depende en exclusiva de lo que hacen las instituciones vinculadas a la salud, sino que este es el resultado del desarrollo arm&oacute;nico de la sociedad en su conjunto, tomando luego fuerza el concepto de producci&oacute;n social de la salud, que se entiende como el proceso mediante el cual la interacci&oacute;n entre los actores sociales y entre estos y su entorno, genera como resultado final el estado de salud que caracteriza a una poblaci&oacute;n, defini&eacute;ndose como actor social a todo individuo, colectividad u organizaci&oacute;n cuyo accionar tiene un efecto significativo sobre el proceso de producci&oacute;n de la salud, sea este positivo o negativo, incluida la toma de decisiones relacionada con la formulaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en cualquier &aacute;mbito.</P>      <P>Un modelo explicativo de la manera como se produce el nivel salud en una poblaci&oacute;n fue desarrollado en la d&eacute;cada de 1970 por el gobierno canadiense, impulsado por el Dr. Marc Lalonde; este modelo anota que los factores que inciden en el proceso de producci&oacute;n social de la salud pueden ser agrupados en cuatro categor&iacute;as: </P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>- <I>Factores biol&oacute;gico</I>s, que se refieren a todos aquellos elementos de salud, tanto f&iacute;sica como mental, desarrollados dentro del cuerpo humano como consecuencia de la biolog&iacute;a b&aacute;sica y de aspectos org&aacute;nicos del individuo, por ejemplo: la carga gen&eacute;tica, el proceso de envejecimiento, los sistemas internos del organismo y otros. </P> <I> </I>    <P>- <I>Factores ambientale</I>s, incluyendo los relacionados con el h&aacute;bitat humano (condiciones de saneamiento b&aacute;sico y de vivienda, el medio laboral, el escolar y otros). </P> <I> </I>    <P>- <I>Factores socioecon&oacute;micos y culturales </I>(estilos de vida, decisiones y h&aacute;bitos, ingreso econ&oacute;mico, nivel educativo, aspectos culturales, empleo, recreaci&oacute;n, participaci&oacute;n pol&iacute;tica). </P> <I> </I>    <P>- <I>Factores relacionados con servicios de salud de atenci&oacute;n a las personas </I>(acceso, cantidad, calidad, oportunidad y organizaci&oacute;n de estos servicios de salud).</P>      <P>De lo mencionado se desprende que la salud, como producto social, depende de los diversos determinantes y de la respuesta social generada para abordarla, por lo que, sobre la base de este conocimiento, se empez&oacute; a enfatizar en que, adem&aacute;s de realizar acciones preventivas dirigidas a grupos de riesgo, para proteger y mejorar el estado de salud de la poblaci&oacute;n, se debe apoyar a quienes tengan la capacidad de adoptar estilos de vida saludables y participar activamente en el cuidado de su salud, la de su familia y la de su comunidad, y brindar las condiciones y requisitos para que esto tenga lugar, es decir, promocionar la salud. Fue entonces cuando, en pr&aacute;cticamente todos los pa&iacute;ses latinoamericanos, algunas instituciones de salud crearon y otras fortalecieron programas de educaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n en salud y participaci&oacute;n comunitaria, aunque no abordaron con la misma fuerza la realizaci&oacute;n de acciones dirigidas a modificar los determinantes del entorno.</P>      <P>Se sabe que el nivel de salud de los pa&iacute;ses desarrollados no se debe mayormente a un gasto <I>per c&aacute;pita </I>en salud m&aacute;s alto, ni a la inversi&oacute;n en tecnolog&iacute;as de avanzada dedicadas al diagn&oacute;stico y tratamiento de personas enfermas; m&aacute;s bien se explica por la presencia de factores nutricionales y ambientales m&aacute;s favorables para el ser humano. Existe evidencia de que en la variaci&oacute;n del perfil de salud de una poblaci&oacute;n, el impacto de los servicios de salud de atenci&oacute;n a las personas no sobrepasa el 20%, mientras que cerca del 80% restante es atribuible a la modifcaci&oacute;n de factores externos a estos servicios, raz&oacute;n por la cual hay que tener claro que la atenci&oacute;n curativa impacta primordialmente sobre la mortalidad, pero tiene poco efecto sobre la morbilidad. Ante este conocimiento, resulta parad&oacute;jico el hecho de que la gran mayor&iacute;a de los esfuerzos y recursos estatales destinados a proteger y mejorar el estado de salud de la poblaci&oacute;n se contin&uacute;en invirtiendo en los servicios de salud, principalmente en aquellos dirigidos a la atenci&oacute;n individual de las personas, y el enfoque predominante contin&uacute;a siendo el de modificar los factores de riesgo, dejando de lado, en muchos casos, las acciones para propiciar el desarrollo de los factores protectores.</P>      <P>Durante los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os este ser&aacute; el modelo que el Ministerio de Salud seguir&aacute;, interactuando a trav&eacute;s de alianzas estrat&eacute;gicas con todas las instituciones que conforman el sector salud. Es preciso recordar que si bien la atenci&oacute;n directa de la enfermedad es muy importante y debe brindarse con criterios de calidad, de equidad y de oportunidad, el mejoramiento del h&aacute;bitat humano permitir&aacute; tener un pa&iacute;s y, por ende, una poblaci&oacute;n m&aacute;s sana.</P>      <P>No es posible mejorar la salud sin manejar de manera adecuada los determinantes sociales de esta, lo cual se lograr&aacute; mediante la estrategia de la promoci&oacute;n de la salud, utilizando la definici&oacute;n de la <I>Carta de Ottawa &quot;proporcionar a los pueblos los medios necesarios para mejorar su salud y ejercer un mayor control sobre la misma. Trasciende la idea de formas de vidas sanas para incluir las condiciones y requisitos para la salud que son: paz, vivienda, educaci&oacute;n, alimentaci&oacute;n, renta, ecosistema estable, recursos sostenibles, justicia social y equidad&quot;. </I>Constituye un proceso pol&iacute;tico y social global que abarca no solo las acciones orientadas a fortalecer las habilidades y capacidades de los individuos, sino tambi&eacute;n las dirigidas a modificar las condiciones sociales, ambientales y econ&oacute;micas, con el fin de mitigar su impacto en la salud p&uacute;blica e individual.</P>      <P>De la definici&oacute;n anterior se desprende que la promoci&oacute;n de la salud es una funci&oacute;n que trasciende al Ministerio de Salud y que permite alcanzar mejoras significativas y equitativas en la condici&oacute;n sanitaria de la poblaci&oacute;n, pues implica que los componentes del Sistema de Producci&oacute;n Social de la Salud, dirigidos y conducidos por el Estado, act&uacute;en de manera arm&oacute;nica para proporcionar las herramientas a los ciudadanos que les permitan cuidar su salud, y para brindarles las mejores opciones pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas, legales, ambientales, educativas, de recreaci&oacute;n, de inclusi&oacute;n en la toma de decisiones, entre otras, con la finalidad de que desarrollen sus potencialidades en aras del bienestar individual y colectivo. No cabe duda entonces de que las instituciones del Estado deben realizar sus funciones, en concordancia con este enfoque, para contribuir al logro de un nivel &oacute;ptimo de salud y de desarrollo humano.</P>      <P>El reto es grande y los resultados esperados son ambiciosos, pero el esfuerzo vale la pena.</P>  <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Dra. Rossana Garc&iacute;a-Gonz&aacute;lez</P>     <P>Directora General de Salud</P>      <P>Dra. Mar&iacute;a Luisa &Aacute;vila-Ag&uuml;ero</P>     <P>Ministra de Salud</P>  </I><B>    <P>Referencias </P> </B>     <P>1. The PLoS Medicine Editors; Stonington S, Holmes SM. Social Medicine in the Twenty-First Century. PLoS Med. 2006, 24;3 </P>      <P>2. Porter D.How Did Social Medicine Evolve, and Where Is It Heading? PLoS Med. 2006, 24;3 </P>      <P>3. de Castro-Santos LA.Public health policy and the building up of a Brazilian medical identity. Parassitologia. 2005;47:387-95. </P>      <P>4. Wiist WH .Public health and the anticorporate movement: rationale and recommendations. Am J Public Health. 2006;96:1370-5. </P>      <P>5. Berridge V. Social medicine: national and international transfer of ideas. J Epidemiol Community Health. 2006;60:558. </P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>6. Blane D. Commentary: the place in life course research of validated measures of socioeconomic position. Int J Epidemiol. 2006;35:139-40. </P>      <P>7. Kunze M, Vutuc C.Health determinants in Europe for indoor and outdoor pollutants from a public health and social medicine view. Exp Toxicol Pathol. 2005;57:9-17. </P>      <P>8. Likic R, Dusek T, Horvat D.Analysis and prospects for curricular reform of medical schools in Southeast Europe. Med Educ. 2005;39:833-40. </P>      <P>9. Gramlich EM. Social security reform in the twenty-first century: the United States. J Aging Soc Policy. 2002;14:67-80. </P>      <P>10. Jordanova L.The social construction of medical knowledge. Soc Hist Med. 1995;8:361-81 </P></FONT>     ]]></body>
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