<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0001-6002</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Acta Médica Costarricense]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Acta méd. costarric]]></abbrev-journal-title>
<issn>0001-6002</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0001-60022002000200005</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tamizaje de retinopatía diabética en diabéticos tipo 2 en un área de salud del área metropolitana]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Laclé]]></surname>
<given-names><![CDATA[Adriana]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García-C]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A03"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto de Investigaciones en Salud  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,CCSS Hospital México ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A03">
<institution><![CDATA[,CCSS Hospital Calderón Guardia ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<volume>44</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>68</fpage>
<lpage>73</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0001-60022002000200005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0001-60022002000200005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0001-60022002000200005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Justificación: La Diabetes Mellitus tipo 2 es una enfermedad de alta prevalencia en el país; alrededor de 130,000 costarricenses la padecen. Sus complicaciones tienen gran impacto en la autonomía de estas personas. Una de sus complicaciones microvasculares es la retinopatía diabética, que si no se diagnostica tempranamente y se le interviene lleva a la pérdida de la visión. Su tratamiento es eficaz, logrando disminuir hasta en dos tercios el riesgo de ceguera, si se siguen dos recomendaciones: hacer un diagnóstico temprano y proporcionando tratamiento con foto-coagulación cuando sea indicado. En Costa Rica no se conoce la prevalencia de esta complicación y tampoco cual es la alternativa de solución de su atención en nuestro sistema de salud. Objetivo: Describir cómo se ha enfrentado la búsqueda y atención de la retinopatía diabética en un área de salud del Área Metropolitana, considerando los diferentes niveles de atención; así como analizar la prevalencia de la retinopatía diabética, después de implementado un tamizaje para su detección. Método: Se revisaron los expedientes de 572 diabéticos tipo 2 registrados al 31 de diciembre del 2000 en 6 EBAIS del Área de Salud 3 de Desamparados, anotándose el resultado del fondo de ojo que no tuviera más de dos años de antigüedad. A los pacientes que carecían de este examen se les contactó y se les realizó el fondo de ojo por personal experimentado. Resultados: El 93% de los diabéticos no tenían fondo de ojo en los últimos 2 años independientemente del nivel de atención donde llevara su control. Más aún, alrededor del 90 % no tenía documentado un fondo de ojo en ningún momento en el expediente. El tamizaje realizado logró aumentar la cobertura de fondo de ojo a un 60 %. Se obtuvieron datos de fondo de ojo de 345 pacientes (60.3%). De éstos, 27.5% presentaron algún tipo de retinopatía diabética; 16.5% no proliferativa, 8.7% no proliferativa severa y un 2.3% con retinopatía proliferativa. Fueron diagnosticados con el tamizaje 30 pacientes con retinopatía no proliferativa severa que requerían tratamiento con foto-coagulación de inmediato. Tres de esos paciente con edema macular requerían foto-coagulación urgente y se encontró dificultad para referirlos al III nivel de su área de atracción por no haber citas prontas. Conclusión: El presente estudio en comunidad demostró que no se está detectando la retinopatía diabética por cuanto no se hace fondo de ojo a los pacientes y hay dificultad para su intervención en el III nivel.]]></p></abstract>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <center><b><font face="Arial">Tamizaje de retinopat&iacute;a diab&eacute;tica en diab&eacute;ticos tipo 2</font></b></center>     <center><b><font face="Arial">en un &aacute;rea de salud del &aacute;rea metropolitana</font></b></center>     <center>&nbsp;</center>     <center><font face="Arial"><font size="-1">Adriana Lacl&eacute;<a  name="R1"></a></font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font  size="-2"><a href="#A1">1</a></font></font></sup><font face="Arial"><font  size="-1">,&nbsp; Carlos Mora</font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font  size="-2"><a href="#A2">2</a></font></font></sup><font face="Arial"><font  size="-1">,&nbsp; Manuel Garc&iacute;a-C</font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font  size="-2"><a href="#A3">3</a></font></font></sup></center> &nbsp;     <br> &nbsp;     <br> <font face="Arial"><font size="-1"><b>Justificaci&oacute;n: </b>La Diabetes Mellitus tipo 2 es una enfermedad de alta prevalencia en el pa&iacute;s; alrededor de 130,000 costarricenses la padecen. Sus complicaciones tienen gran impacto en la autonom&iacute;a de estas personas. Una de sus complicaciones microvasculares es la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica, que si no se diagnostica tempranamente y se le interviene lleva a la p&eacute;rdida de la visi&oacute;n. Su tratamiento es eficaz, logrando disminuir hasta en dos tercios el riesgo de ceguera, si se siguen dos recomendaciones: hacer un diagn&oacute;stico temprano y proporcionando tratamiento con foto-coagulaci&oacute;n cuando sea indicado. En Costa Rica no se conoce la prevalencia de esta complicaci&oacute;n y tampoco cual es la alternativa de soluci&oacute;n de su atenci&oacute;n en nuestro sistema de salud.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size="-1"><b>Objetivo: </b>Describir c&oacute;mo se ha enfrentado la b&uacute;squeda y atenci&oacute;n de la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica en un &aacute;rea de salud del &Aacute;rea Metropolitana, considerando los diferentes niveles de atenci&oacute;n; as&iacute; como analizar la prevalencia de la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica, despu&eacute;s de implementado un tamizaje para su detecci&oacute;n.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1"><b>M&eacute;todo: </b>Se revisaron los expedientes de 572 diab&eacute;ticos tipo 2 registrados al 31 de diciembre del 2000 en 6 EBAIS del &Aacute;rea de Salud 3 de Desamparados, anot&aacute;ndose el resultado del fondo de ojo que no tuviera m&aacute;s de dos a&ntilde;os de antig&uuml;edad. A los pacientes que carec&iacute;an de este examen se les contact&oacute; y se les realiz&oacute; el fondo de ojo por personal experimentado.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1"><b>Resultados: </b>El 93% de los diab&eacute;ticos no ten&iacute;an fondo de ojo en los &uacute;ltimos 2 a&ntilde;os independientemente del nivel de atenci&oacute;n donde llevara su control. M&aacute;s a&uacute;n, alrededor del 90 % no ten&iacute;a documentado un fondo de ojo en ning&uacute;n momento en el expediente. El tamizaje realizado logr&oacute; aumentar la cobertura de fondo de ojo a un 60 %. Se obtuvieron datos de fondo de ojo de 345 pacientes (60.3%). De &eacute;stos, 27.5% presentaron alg&uacute;n tipo de retinopat&iacute;a diab&eacute;tica; 16.5% no proliferativa, 8.7% no proliferativa severa y un 2.3% con retinopat&iacute;a proliferativa. Fueron diagnosticados con el tamizaje 30 pacientes con retinopat&iacute;a no proliferativa severa que requer&iacute;an tratamiento con foto-coagulaci&oacute;n de inmediato. Tres de esos paciente con edema macular requer&iacute;an foto-coagulaci&oacute;n urgente y se encontr&oacute; dificultad para referirlos al III nivel de su &aacute;rea de atracci&oacute;n por no haber citas prontas.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1"><b>Conclusi&oacute;n: </b>El presente estudio en comunidad demostr&oacute; que no se est&aacute; detectando la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica por cuanto no se hace fondo de ojo a los pacientes y hay dificultad para su intervenci&oacute;n en el III nivel.</font></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &nbsp;     <br> &nbsp; </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El fondo de ojo debe realizarse a todos los diab&eacute;ticos, no se est&aacute; realizando y con las condiciones actuales de nuestro Sistema de Salud no se puede pretender que se haga si se delega toda la responsabilidad en atenci&oacute;n primaria. Es necesario buscar estrategias para captar el 100% de la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica y darles tratamiento oportuno. Los expertos sugieren que para lograr una cobertura universal el m&eacute;todo de tamizaje debe tener base comunitaria y el punto en donde se realiza debe ser de f&aacute;cil acceso a la poblaci&oacute;n. Existen varias modalidades pero la estrategia a definir debe hacerse considerando las condiciones locales propias. En Costa Rica es posible lograrlo.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1"><b>Descriptores: </b>Diabetes mellitus tipo 2, retinopat&iacute;a diab&eacute;tica, tamizaje, prevalencia</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1"><b>Abreviaturas: </b>Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2), retinopat&iacute;a diab&eacute;tica (RD), Fondo de ojo (FO), Cl&iacute;nica Dr. Marcial Fallas D&iacute;az(CMF), Hospital Calder&oacute;n Guardia(HCG) , Hospital Blanco Cervantes (HBC), Hospital San Juan de Dios (HSJD). United Kingdom Prospective Diabetes Study Group (UKPDS)</font></font> </p>     <p><i><font face="Arial"><font size="-1">Recibido: 22 de enero del 2002</font></font></i>     <br> <i><font face="Arial"><font size="-1">Aceptado para publicaci&oacute;n: 23 de abril del 2002</font></font></i>     <br> &nbsp;     <br> &nbsp; </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">En Costa Rica, la Diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es una patolog&iacute;a altamente prevalente (5-6% mayores de 20 a&ntilde;os) y con un alto costo, tanto en la atenci&oacute;n m&eacute;dica como en la calidad de vida de los pacientes que la sufren. Se estima que alrededor de 130,000 costarricenses la padecen y solo la mitad lo saben. Es una enfermedad con alta morbimortalidad, debido a sus complicaciones cr&oacute;nicas en cuatro &oacute;rganos blanco predominantes: coraz&oacute;n, ri&ntilde;&oacute;n, miembros inferiores y ojos.</font></font> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial"><font size="-1">La retinopat&iacute;a diab&eacute;tica (RD) es una de las complicaciones microvasculares de la enfermedad tanto en el tipo 1 como en el tipo 2, que lleva a la p&eacute;rdida de la visi&oacute;n; es la primera causa de nuevos casos de ceguera en los adultos de 20 a 74 a&ntilde;os en pa&iacute;ses desarrollados</font></font><sup><font  face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a href="#1">1</a></font></font></sup><font  face="Arial"><font size="-1">.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La prevalencia de la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica est&aacute; fuertemente relacionada con la duraci&oacute;n de la diabetes</font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font  size="-2"><a href="#1">1</a>,<a href="#2">2</a></font></font></sup><font  face="Arial"><font size="-1"> y de su control metab&oacute;lico </font></font><sup><font  face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a href="#3">3-6</a></font></font></sup><font  face="Arial"><font size="-1">. Despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os de evoluci&oacute;n de la DM, casi el 100 % de los pacientes tipo 1 y m&aacute;s del 60 % de los pacientes tipo 2 tienen alg&uacute;n grado de retinopat&iacute;a. En un estudio epidemiol&oacute;gico realizado en Wisconsin </font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font  size="-2"><a href="#2">2</a></font></font></sup><font face="Arial"><font  size="-1"> la causa de ceguera en un tercio de los ciegos mayores de 30 a&ntilde;os fue secundaria a esta complicaci&oacute;n cr&oacute;nica.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">En Costa Rica no se tienen datos de prevalencia de la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica; lo poco que se sabe es lo presentado en la Encuesta Nacional de Hogares realizada en 1998 </font></font><sup><font  face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a href="#7">7</a></font></font></sup><font  face="Arial"><font size="-1">, en la cual se obtuvo que un 25.5% de las personas diab&eacute;ticas mayores de 40 a&ntilde;os auto refirieron tener disminuci&oacute;n de la vista o ceguera, sin poder precisar si esta limitaci&oacute;n f&iacute;sica era secundaria a su DM u a otras patolog&iacute;as.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n Americana de Diabetes y la Academia Americana de Oftalmolog&iacute;a si se siguen sus recomendaciones 8 se puede disminuir en dos tercios el riesgo de ceguera de 28% a 12 % </font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font  size="-2"><a href="#9">9</a></font></font></sup><font face="Arial"><font  size="-1">. Estas recomendaciones son dos: realizar a todo diab&eacute;tico tipo 2 en el momento de su diagn&oacute;stico un fondo de ojo con dilataci&oacute;n pupilar por un oftalm&oacute;logo; luego, anualmente por personal experimentado; y proporcionar tratamiento con fotocoagulaci&oacute;n cuando sea necesario.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Es conocido que hasta el 21 % de los DM2 tienen alg&uacute;n grado de retinopat&iacute;a cuando son diagnosticados </font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a  href="#1">1</a>,<a href="#5">5</a></font></font></sup><font  face="Arial"><font size="-1"> y que un control metab&oacute;lico adecuado reduce sustancialmente el riesgo de ceguera, como lo demuestra el estudio del United Kingdom Prospective Diabetes Study Group (UKPDS) en la DM2 </font></font><sup><font  face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a href="#4">4</a>,<a href="#5">5</a></font></font></sup><font  face="Arial"><font size="-1"> y el Diabetes Control and Complications Trial (DCCT) en la DM tipo I </font></font><sup><font  face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a href="#3">3</a></font></font></sup><font  face="Arial"><font size="-1">. Estos estudios mostraron que un buen control glic&eacute;mico puede reducir el riesgo de retinopat&iacute;a proliferativa.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">&iquest;Es pertinente realizar el tamizaje para la detecci&oacute;n precoz de la DM tipo 2 y de la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica? Cualquier pruebade tamizaje en medicina debe ser realizada cuando los resultados tengan una probabilidad razonable de alterar el tratamiento, cuando el riesgo-beneficio de hacer la prueba es favorable al paciente y cuando el costo-beneficio sea competitivo con otras estrategias de intervenci&oacute;n. En este sentido, el tamizaje de la DM2 y la RD re&uacute;ne las tres indicaciones anteriores. Adem&aacute;s, no cabe duda que entre m&aacute;s temprano sea realizado el diagn&oacute;stico de la DM2, menos pacientes tendr&aacute;n RD en el momento de diagn&oacute;stico. Seg&uacute;n los datos anteriores, en cualquier pa&iacute;s en donde la DM2 sea prevalente, como es el caso de Costa Rica, es importante implementar un Programa Nacional de Vigilancia Epidemiol&oacute;gica de la Diabetes, inici&aacute;ndose con su detecci&oacute;n precoz, incluyendo como parte de su debido control la detecci&oacute;n de la RD; complicaci&oacute;n que es capaz de ser sujeta de intervenci&oacute;n con muy buenos resultados para los pacientes.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El objetivo del presente trabajo es describir c&oacute;mo se ha enfrentado la b&uacute;squeda y atenci&oacute;n de la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica en un &aacute;rea de salud del &Aacute;rea Metropolitana, considerando los diferentes niveles de atenci&oacute;n; as&iacute; como analizar la prevalencia de la RD, despu&eacute;s de implementado un tamizaje.</font></font>     <br> &nbsp;     <br> <b><font face="Arial"><font size="-1">Metodolog&iacute;a</font></font></b> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Este proyecto fue aprobado por el Consejo Cient&iacute;fico del INISA y la Vicerrector&iacute;a de Investigaci&oacute;n de la Universidad de Costa Rica.</font></font> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial"><font size="-1">Se hizo la investigaci&oacute;n con 572 diab&eacute;ticos tipo 2, 365 mujeres (63.8%) y 207 hombres (36.2%) registrados al 31 de diciembre del 2000, en 6 EBAIS del &Aacute;rea de Salud 3 de Desamparados: F&aacute;tima, Patarr&aacute;, R&iacute;o Azul, Linda Vista, Guidos 2 y Guidos 4.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Como norma de atenci&oacute;n a los pacientes diab&eacute;ticos a nivel nacional, est&aacute; la realizaci&oacute;n del fondo de ojo anualmente. Es adem&aacute;s una variable a evaluar en los compromisos de gesti&oacute;n de las &Aacute;reas de Salud. Como apoyo a la atenci&oacute;n integral del paciente DM2 de los EBAIS estudiados y para cumplir con este examen para el a&ntilde;o 2001, se revisaron los expedientes en los centros de salud en donde ten&iacute;an su control para la diabetes o su control oftalmol&oacute;gico, anot&aacute;ndose el resultado del fondo de ojo que no tuviera m&aacute;s de dos a&ntilde;os de antig&uuml;edad. A los pacientes que carec&iacute;an de este examen se les contact&oacute;. Aquellos que aceptaron, se les realiz&oacute; el fondo de ojo con dilataci&oacute;n de pupila. &Eacute;ste fue realizado por personal experimentado durante el primer semestre del 2001; en la Consulta Externa del Hospital Calder&oacute;n Guardia (HCG) por oftalm&oacute;logo con el m&eacute;todo indirecto y en el Hospital M&eacute;xico por un m&eacute;dico internista con el m&eacute;todo directo. Cuando existi&oacute; interrogante sobre la clasificaci&oacute;n del grado de retinopat&iacute;a, se revalor&oacute; por medio indirecto en el HCG por el oftalm&oacute;logo.</font></font>     <br> &nbsp;     <br> <b><font face="Arial"><font size="-1">Resultados</font></font></b> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">De los 572 diab&eacute;ticos tipo 2 registrados en los EBAIS por atenci&oacute;n primaria, se ubic&oacute; en un 94.7% de ellos el centro en donde llevaban su control (incluye control particular y empresa). Veintinueve pacientes (5.1%) no ten&iacute;an control alguno.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Solo el 7.3% ten&iacute;a un fondo de ojo documentado en el expediente en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os o estaban en control oftalmol&oacute;gico por ceguera, glaucoma, retinopat&iacute;a diab&eacute;tica severa o iridocilitis. El 89% no ten&iacute;a registrado examen de fondo de ojo en todo el expediente.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Al final del estudio, se obtuvieron datos de fondo de ojo de 345 pacientes (60.3%), 220 con el m&eacute;todo directo y 125 con el indirecto. Veintis&eacute;is pacientes fueron revalorados por el m&eacute;todo indirecto para su clasificaci&oacute;n final. Noventa y cinco pacientes (27.5%) presentaron alg&uacute;n tipo de RD; 16.5% con RD no proliferativa (57 pacientes), 8.7% con RD no proliferativa severa (30 pacientes) y un 2.3% con RD proliferativa (8 pacientes). (<a  href="#cuadro1">Cuadro No. 1-3</a>).    <br> </font></font></p>     <center><a name="cuadro1"></a><img  src="/img/fbpe/amc/v44n2/2065i1.JPG" height="311" width="523"></center>     
<center>&nbsp;</center>     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>&nbsp;</center>     <center>&nbsp;<a name="cuadro2"></a><img  src="/img/fbpe/amc/v44n2/2065i2.JPG" height="261" width="520"></center>     
<center>&nbsp;</center>     <center>&nbsp;</center>     <center>&nbsp;<a name="cuadro3"></a><img  src="/img/fbpe/amc/v44n2/2065i3.JPG" height="236" width="498"></center>     
<p></p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El 10.7 % de los pacientes (n = 61) ten&iacute;a alg&uacute;n tipo de control en Hospitales Clase A o Clase B (Hospital Blanco Cervantes). De estos 61 pacientes, s&oacute;lo el 30% ten&iacute;a un fondo de ojo documentado en el expediente en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os a diciembre del 2000. Con el estudio, se logr&oacute; aumentar el porcentaje de pacientes con fondo de ojo a un 51% (31 pacientes). De &eacute;stos, doce presentaron RD (40%); 4 pacientes con RD proliferativa, de los cuales s&oacute;lo dos ten&iacute;an tratamiento de rayos l&aacute;ser. Dos de estos pacientes presentaron ceguera secundaria a la RD.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">En el servicio de Medicina Interna de la Cl&iacute;nica Dr. Marcial Fallas (CMF), cl&iacute;nica mayor del &aacute;rea de atracci&oacute;n de los EBAIS en estudio, segu&iacute;an su control 198 pacientes (34.6%). De &eacute;stos, 94% no ten&iacute;an fondo de ojo en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. Por el estudio, se logr&oacute; realizar el fondo de ojo a 161 pacientes (81.3%). Se obtuvo un 29.2% con RD (n = 47); 3 de ellos ten&iacute;an retinopat&iacute;a proliferativa, de los cuales uno no hab&iacute;a sido detectado. Del resto, 16 ten&iacute;an retinopat&iacute;a no proliferativa severa que requer&iacute;an rayos l&aacute;ser, solo cuatro estaban en tratamiento oftalmol&oacute;gico.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La gran mayor&iacute;a del total de pacientes ten&iacute;a su control en el primer nivel (EBAIS): 253 pacientes (44.2%). El 95% de esta poblaci&oacute;n no ten&iacute;a fondo de ojo registrado en el expediente. A trav&eacute;s del estudio, se logr&oacute; realizar el fondo de ojo a 134 personas (53%) con un porcentaje de RD de 23.1%, de los cuales un paciente ten&iacute;an RD proliferativa que no hab&iacute;a sido detectada, 10 pacientes se les detect&oacute; con el tamizaje RD no proliferativa severa que requer&iacute;a tratamiento con l&aacute;ser de inmediato.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Doce de los pacientes (2.1%) se controlaban en diferentes cl&iacute;nicas fuera de su &aacute;rea de atracci&oacute;n en atenci&oacute;n primaria y trece (2.3%) ten&iacute;a control de car&aacute;cter particular o con m&eacute;dico de empresa. Se logr&oacute; realizar el fondo de ojo a 11 de estos 25 pacientes, encontr&aacute;ndose 2 pacientes con RD no proliferativa y en uno era severa pero ya hab&iacute;a recibido tratamiento con l&aacute;ser.</font></font> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial"><font size="-1">Veintinueve pacientes (5.1%) no ten&iacute;an control alguno y se logr&oacute; realizar fondo de ojo a 8 de ellos, encontr&aacute;ndosele RD no proliferativa severa a dos, los cuales necesitaban tratamiento de l&aacute;ser inmediato.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">De los 95 pacientes con RD, 8 pacientes (8.4%) presentaron retinopat&iacute;a proliferativa, 30 RD no proliferativa severa que requer&iacute;an tratamiento con l&aacute;ser (31.6%) y el resto (60%) RD Base. Dos pacientes con RD proliferativa no hab&iacute;an recibido tratamiento, cuatro ten&iacute;an ceguera secundaria a desprendimiento de retina y solo dos se hab&iacute;an beneficiado de el l&aacute;ser terapia. De los 30 con RD severa solo cuatro hab&iacute;an recibido tratamiento con l&aacute;ser, el resto fue diagnosticado por el tamizaje.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Catorce pacientes reportaron ceguera, uno de ellos en el ojo izquierdo secundario a un accidente, otro por estrabismo cong&eacute;nito, seis por glaucoma y dos en que no se document&oacute; la causa, aunque uno era portador de un mal perforante plantar; cuatro de ellos por causa de la retinopat&iacute;a diab&eacute;tica en su mayor&iacute;a por desprendimiento de retina que corresponde a menos del 1% del total de pacientes del estudio.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">M&aacute;s de la mitad de los pacientes ten&iacute;an menos de 10 a&ntilde;os de evoluci&oacute;n (62.6 %); entre 10 y 19 a&ntilde;os el 28.4%, y m&aacute;s de 20 a&ntilde;os s&oacute;lo 31 pacientes (9.0%). A mayor a&ntilde;os de evoluci&oacute;n, mayor prevalencia de RD, mostrando una relaci&oacute;n altamente significativa, con un chi&#8211;cuadrado de tendencias en 81.8 con una p&lt; 0.00000.</font></font>     <br> </p> <b><font face="Arial"><font size="-1">Discusi&oacute;n</font></font></b>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La Diabetes Mellitus tipo 2 es una enfermedad cr&oacute;nica prototipo con una alta prevalencia en el pa&iacute;s. Sus complicaciones tienen gran impacto en la autonom&iacute;a de las personas que la padecen. El diagn&oacute;stico temprano de la enfermedad, los a&ntilde;os de evoluci&oacute;n y su control metab&oacute;lico determinan la severidad y cuan temprano se inician las complicaciones.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La retinopat&iacute;a diab&eacute;tica es una complicaci&oacute;n que si no se trata oportunamente lleva a ceguera. Varios estudios incluyendo el UKPDS documentan que est&aacute; presente al momento del diagn&oacute;stico en el 21% de los individuos con DM2 </font></font><sup><font  face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a href="#4">4</a></font></font></sup><font  face="Arial"><font size="-1">.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La detecci&oacute;n temprana de la RD permitir&iacute;a medidas terap&eacute;uticas como la foto coagulaci&oacute;n con l&aacute;ser que podr&iacute;a disminuir las complicaciones que llevan a la ceguera como el desprendimiento de retina.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El presente estudio en comunidad demostr&oacute; que no se est&aacute; detectando la RD por cuanto no se hace fondo de ojo (FO) a los pacientes. El 93% de los diab&eacute;ticos no ten&iacute;an examen de FO en los &uacute;ltimos 2 a&ntilde;os independientemente del centro donde llevara su control. M&aacute;s a&uacute;n, alrededor del 90 % no ten&iacute;a documentado un FO en ning&uacute;n momento en el expediente.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">El tamizaje realizado logr&oacute; aumentar la cobertura de FO a un 60%. Aunque ubicados la mayor&iacute;a de los pacientes, no fue posible realizarles FO a un 40% por imposibilidad f&iacute;sica a movilizarse, por su horario laboral y por la falta de recurso econ&oacute;mico para transportarse al nivel III (hospitalario).</font></font> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial"><font size="-1">La prevalencia de RD fue de 27.2% en forma general para esta comunidad. En la literatura universal la prevalencia var&iacute;a desde una m&iacute;nima como en el sur de India con un 1.78% </font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a  href="#10">10</a></font></font></sup><font face="Arial"><font size="-1">, como en Mauritania con una variabilidad importante entre etnias y un promedio de 14.8% 11 hasta un 33% % en DM2 en un estudio en Alberta, Canad&aacute; </font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a  href="#12">12</a></font></font></sup><font face="Arial"><font size="-1">. El promedio ronda en un 25% en general, y aumenta considerablemente seg&uacute;n los a&ntilde;os de evoluci&oacute;n hasta un 60% en personas con mas de 20 a&ntilde;os de evoluci&oacute;n </font></font><sup><font  face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a href="#1">1</a>,<a href="#13">13</a></font></font></sup><font  face="Arial"><font size="-1">. Esto &uacute;ltimo correlaciona bien con los datos obtenidos en este estudio, en que a m&aacute;s a&ntilde;os de evoluci&oacute;n mayor porcentaje de RD y mayor la severidad, obteni&eacute;ndose un 61% con RD en las personas con m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de evoluci&oacute;n. (Cuadro No.4).</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">La prevalencia de RD proliferativa (2.3%) fue menor que lo reportado mundialmente, que usualmente es del orden del 5% </font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a  href="#1">1</a>,<a href="#11">11</a>,<a href="#12">12</a></font></font></sup><font  face="Arial"><font size="-1">. De estos pacientes, solo la mitad hab&iacute;an recibido l&aacute;ser terapia, aunque todos ya ciegos, reflejando ello que muy probablemente fueron captados tard&iacute;amente. Otros dos pacientes eran conocidos pero no recib&iacute;an tratamiento oftalmol&oacute;gico alguno. El tamizaje detect&oacute; 2 casos m&aacute;s de RD proliferativa para un total de 8 pacientes.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Fueron diagnosticados con el tamizaje 30 pacientes con RD no proliferativa severa que requer&iacute;an tratamiento con foto coagulaci&oacute;n de inmediato. Tres de esos paciente con edema macular requer&iacute;an igualmente foto coagulaci&oacute;n urgente. Estos pacientes que requer&iacute;an tratamiento oftalmol&oacute;gico pronto, han encontrado citas a largo plazo, con el agravante que el Hospital tipo A de su &aacute;rea de atracci&oacute;n actualmente carece de l&aacute;ser terapia y deben referirlos a otro Hospital tipo A, reflejando con ello la poca capacidad resolutiva del III nivel con esta patolog&iacute;a que crece d&iacute;a a d&iacute;a. Al analizar el porcentaje de RD por nivel de atenci&oacute;n se encuentra que en el III nivel hay mayor prevalencia (38.7%) y menor en el nivel I (23%), con un porcentaje intermedio (29.2%) en el nivel II; lo cual es esperable por la referencia de pacientes complicados a niveles superiores de atenci&oacute;n.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">En el a&ntilde;o 1994, la C.C.S.S. edit&oacute; y distribuy&oacute; en todo el pa&iacute;s el Manual para el tratamiento de la D.M. no insulino dependiente, en donde se inclu&iacute;an las normas que regir&iacute;an la atenci&oacute;n de estos pacientes. Se estipulaba en el protocolo de control cl&iacute;nico la realizaci&oacute;n de FO en la primera visita y anualmente. Esta investigaci&oacute;n document&oacute; que estos lineamientos en esta &aacute;rea de salud y tambi&eacute;n en sus centros de referencia de nivel II y III distan mucho de la normativa. A nivel primario varias causas podr&iacute;an ser mencionadas como razones para no practicar el FO: 1. No equipamiento de los centros, 2. Condiciones f&iacute;sicas no adecuadas de los establecimientos. 3. Poca disponibilidad de tiempo en la consulta m&eacute;dica 4. Imposibilidad de dilatar pupila. 5. Impericia. Con relaci&oacute;n a los equipos diagn&oacute;sticos, en los 2 &uacute;ltimos a&ntilde;os, la mayor&iacute;a de los centros tienen equipo adecuado. En cuanto a tiempo en la consulta general normal que en promedio es de 10 minutos (5 pacientes por hora) es dif&iacute;cil realizarlo. La dilataci&oacute;n conlleva peligros inminentes que la mayor&iacute;a de los centros no est&aacute;n en capacidad de abordar. Un fondo de ojo sin dilataci&oacute;n, sin oscuridad y con falta de pericia tiene poca utilidad.</font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font size="-2"><a  href="#14">14</a>,<a href="#15">15</a> </font></font></sup><font face="Arial"><font size="-1">Se sabe que en una consulta general, el m&eacute;dico tiene poca posibilidad de mantenerse entrenado en el diagn&oacute;stico del FO. La Asociaci&oacute;n Americana de Oftalmolog&iacute;a sugiere que el primer FO al momento del diagn&oacute;stico se realice por un oftalm&oacute;logo y luego anualmente por personal experimentado.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Al momento actual, aunque el FO debe realizarse a todos los diab&eacute;ticos, no se est&aacute; realizando y con las condiciones actuales de nuestro Sistema de Salud no se puede pretender que se haga si se delega toda la responsabilidad en la atenci&oacute;n primaria. Es necesario buscar estrategias para captar el 100% de la RD y darles tratamiento oportuno. Los expertos sugieren que para lograr una cobertura universal el m&eacute;todo de tamizaje debe tener base COMUNITARIA y el punto en donde se realiza debe ser de f&aacute;cil acceso a la poblaci&oacute;n. Hay muchas modalidades para enfrentar este reto, como podr&iacute;a ser un Programa Nacional de Tamizaje de RD como existen en otros pa&iacute;ses como en el Reino Unido. Otra de tantas modalidades es la fotograf&iacute;a de retina m&oacute;vil </font></font><sup><font face="Arial,Helvetica"><font  size="-2"><a href="#16">16</a></font></font></sup><font face="Arial"><font  size="-1"> en el cual se utiliza un t&eacute;cnico y es a nivel comunitario y tambi&eacute;n est&aacute; la angiograf&iacute;a que es m&aacute;s sensible aunque m&aacute;s costosa. Existen varias modalidades pero la estrategia a definir debe hacerse considerando las condiciones locales propias. En Costa Rica es posible lograrlo.</font></font>     <br> &nbsp; </p>     <p><b><font face="Arial"><font size="-1">Abstract</font></font></b> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">Costa Rica has a population of 4 million and an estimated prevalence of Diabetes mellitus type 2 of 6% . This represents around 130,000 diabetic patients in the whole country. It is known that the chronic complications of diabetes have a great impact in the quality of life of these persons. Diabetic rethinopathy is one of the most important; if it is not diagnosed early and treatment, it an lead to loss of vision. The prevalence of this pathology and how well it is approached by the Costa Rican Health System is unknown. The objective of this study is to find out how the Health Area of Desamparados 3, an urban-marginal comunity of the metropolitan area, has coped with this complication up to now, and to determine with a retinopathy screening intervention an estimate of its prevalence.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">The medical records of 572 diabetics where checked, searching for the results of eye fundoscopic examination in the last two years. Those patients that had no previous eye examination were dilated and examined by experience clinicians. Ninety three percent of the patients had had no eye test in the last two years, even worse, 89% had no eye examination in their medical records it all. After the screening intervention, a funduscopic exam was obtained in 345 patients (60.3%). Of these, 27% had diabetic retinopathy; 16.5% had basic non proliferative, 8.7% had severe non proliferative and 2.3% had with proliferative retinopathy. Thirty patients had severe non proliferative retinopathy that needed fotocoagulation intervention on urgent basis. Three had macular oedema that needed urgent treatment. Access to hospitals oftalmologic facilities for the studied area was limited, having waiting lists up to three months.</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">This study showed that diabetic retinopathy is not being diagnosed because ophtalmics funduscopic examination is not being done, not only in primary care but also in patients that are controled at hospital level. The screening intervention was well accepted by the patients, but the referral of these patients to the hospitals is not well coordinated.</font></font> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial"><font size="-1">To achieve near universal coverage for patiets withs this complication, the screening method has to be community based and the point of delivery within easy reach of the population. Many different modalities of screening are in use, depending on local availability of facilities. Costa Rica has to seek the best way to achieve total coverage, and we believe its has the capacity of doing so.</font></font>     <br> &nbsp; </p>     <p><b><font face="Arial"><font size="-1">Agradecimientos</font></font></b> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">A todos los pacientes diab&eacute;ticos del Area de Salud Desamparados 3, que con mucho inter&eacute;s por su salud, hicieron el gran esfuerzo econ&oacute;mico y de tiempo para trasladarse hasta los Hospitales Clase A para realizarse el Fondo de Ojo.</font></font>     <br> &nbsp; </p>     <p><b><font face="Arial"><font size="-1">Referencias</font></font></b> </p>     <!-- ref --><p><a name="1"></a><font face="Arial"><font size="-1">1. Aiello LP, Gardner TW, King GL, Blankenship G, Cavallerano JD, Ferris FL 3rd, et al, Diabetic Retinopathy ( Technical Review). Diabetes Care 1998, 21:143-156.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009492&pid=S0001-6002200200020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="2"></a><font face="Arial"><font size="-1">2. Klein R., Klein B.E., Moss, S.E., Davis, M.D., and DeMets, D.L. The Wisconsin Epidemiologic Study of Diabetic Retinopathy. III. Prevalence and risk of diabetic retinopathy when age at diagnosis is 30 years or older. Arch. Ophthalmol, 1984,102: 527-532.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009493&pid=S0001-6002200200020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="3"></a><font face="Arial"><font size="-1">3. Diabetes Control and Complications Trial Research Group: Progression of retinopathy with intensive versus conventional treatmente in the DCCT. Ophthalmology 1995, 102: 647-661.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009494&pid=S0001-6002200200020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="4"></a><font face="Arial"><font size="-1">4 . UK Prospective diabetes Study Group: Intensive blood-glucose control with sulphonylureas or insulin compared with conventional treament and risk of complications in patients with type 2 diabetes (UKPDS 33 ) Lancet 1998, 352:837-853</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009495&pid=S0001-6002200200020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="5"></a><font face="Arial"><font size="-1">5. American Diabetes Asociation Working group. Implications of the United Kingdom Prospective Diabetes Study. Diabetes Care January 2000 Suplement I :527-531.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009496&pid=S0001-6002200200020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="6"></a><font face="Arial"><font size="-1">6. Ohkubo Y, Kishikawa H, Araki E, Miyata T, Isami S, Motoyoshi S. Et al, Intensive insulin therapy prevents the progression of diabetic microvascular complications in japanese patients with non-insulin-dependent diabetes: a randomized prospective 6&#8211;years study. Diabetes Res Clin Pract 1995, 28:103-117.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009497&pid=S0001-6002200200020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="7"></a><font face="Arial"><font size="-1">7. Morice A, Rosello M, Arauz AG, S&aacute;nchez G, Padilla G. Diabetes mellitus en Costa Rica: un an&aacute;lisis interdisciplinario. Serie de documentos t&eacute;cnicos, INCIENSA, Tres Rios, Costa Rica,1999.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009498&pid=S0001-6002200200020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="8"></a><font face="Arial"><font size="-1">8. American College of Physicians, American Academy of Ophtalmology: Screening guidelines for diabetic retinopathy . Clinical guideline, Ophthalmolgy 1992, 99:1626-1628.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009499&pid=S0001-6002200200020000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="9"></a><font face="Arial"><font size="-1">9. Diabetic Retinopathy Study Research Group: Indications for photocoagulation treatment of diabetic retinopathy ( DRS Report No 14) Int Ophthalmol Clin 1987 27: :239-253.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009500&pid=S0001-6002200200020000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="10"></a><font face="Arial"><font size="-1">10. Dandona L., Dandona R., Naduvilath TJ., McCarty CA. Rao GN. Population based assessment of diabetic retinopathy in an urban population in southern India British Journal of Ophthalmology. 1999, 83(8):937-940.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009501&pid=S0001-6002200200020000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="11"></a><font face="Arial"><font size="-1">11. Dowse GK, Humphrey AR, Collins VR, Plehwe W, Gareeboo H, Fareed D et al, Prevalence and Risk Factors for Diabetic Retinopathy in the Multiethnic Population of Mauritius., Am J Epidemiol 1998;147:448-57.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009502&pid=S0001-6002200200020000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="12"></a><font face="Arial"><font size="-1">12. Meng-Hee Tan , MacLean, David R The prevalence of diabetic retinopathy in southern Alberta, Canada Clin Invest Med 1995; 18 (4): 240-246.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009503&pid=S0001-6002200200020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="13"></a><font face="Arial"><font size="-1">13. Stefaniotou M, Kitsos G, Paschides C, Kalogeropoulos Chr., Aspiotis M, Gorgolis S, et al, The prevalence of Diabetic Retinopathy in type II Diabetes Mellitus in Northwest Greece (Epirus) Greek Annals of Ophthalmology 1997, 1: 65-70.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009504&pid=S0001-6002200200020000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="14"></a><font face="Arial"><font size="-1">14. Reenders K, de Nobel E, van den Hoogen H, van Weel C. Screening for diabetic retinopathy by general practitioners. Scand J Prim Health Care 1992 Dec;10(4):306-9.</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009505&pid=S0001-6002200200020000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="15"></a><font face="Arial"><font size="-1">15. Sullivan F.M. Stearn R and MacCuish A.C. The role of general practitioners in diabetic eye care in Lankarshire Diabetic Medicine 1994,13(5) :583-585..</font></font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009506&pid=S0001-6002200200020000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a name="16"></a><font face="Arial"><font size="-1">16. Taylor R. Practical community screening for diabetic retinopathy using th mobile retinal camera : report of a 12 centre study. British Diabetic Association Mobile Retinal Screening Group. Diabetic Medicine 1996, 13 (11) : 945-52.</font></font>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=009507&pid=S0001-6002200200020000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br> &nbsp; </p>     <p><a name="A1"></a><font face="Arial"><font size="-1"><a href="#R1">1</a> Instituto de Investigaciones en Salud (INISA-UCR)</font></font> </p>     <p><a name="A2"></a><font face="Arial"><font size="-1"><a href="#R1">2</a> M&eacute;dico Internista, Hospital M&eacute;xico</font></font> </p>     <p><a name="A3"></a><font face="Arial"><font size="-1"><a href="#R1">3</a> Hospital Calder&oacute;n Guardia</font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1"><b>Correspondencia: </b>Dra. Adriana Lacl&eacute; , INISA, Universidad de Costa Rica.</font></font>     <br> <font face="Arial"><font size="-1">Fax: 2075130, E-mail: <a  href="mailto:alacle@cariari.ucr.ac.cr">alacle@cariari.ucr.ac.cr</a></font></font> </p>     <p><font face="Arial"><font size="-1">* Proyecto No. 742-99-339 Prevalencia,Incidencia e Historia "natural" de la Diabetes tipo 2 en un &Aacute;rea de Salud de la Meseta Central. Vicerector&iacute;a de Investigaci&oacute;n Universidad de Costa Rica.</font></font> </p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aiello]]></surname>
<given-names><![CDATA[LP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gardner]]></surname>
<given-names><![CDATA[TW]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[King]]></surname>
<given-names><![CDATA[GL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Blankenship]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cavallerano]]></surname>
<given-names><![CDATA[JD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ferris]]></surname>
<given-names><![CDATA[FL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Diabetic Retinopathy ( Technical Review)]]></article-title>
<source><![CDATA[Diabetes Care]]></source>
<year>1998</year>
<volume>21</volume>
<page-range>143-156</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Klein]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Klein]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moss]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Davis]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[DeMets]]></surname>
<given-names><![CDATA[D.L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Wisconsin Epidemiologic Study of Diabetic Retinopathy. III. Prevalence and risk of diabetic retinopathy when age at diagnosis is 30 years or older]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch. Ophthalmol]]></source>
<year>1984</year>
<volume>102</volume>
<page-range>527-532</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<collab>Diabetes Control and Complications Trial Research Group</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Progression of retinopathy with intensive versus conventional treatmente in the DCCT]]></article-title>
<source><![CDATA[Ophthalmology]]></source>
<year>1995</year>
<volume>102</volume>
<page-range>647-661</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="journal">
<collab>UK Prospective diabetes Study Group</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Intensive blood-glucose control with sulphonylureas or insulin compared with conventional treament and risk of complications in patients with type 2 diabetes (UKPDS 33 )]]></article-title>
<source><![CDATA[Lancet]]></source>
<year>1998</year>
<volume>352</volume>
<page-range>837-853</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<collab>American Diabetes Asociation Working group</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Implications of the United Kingdom Prospective Diabetes Study]]></article-title>
<source><![CDATA[Diabetes Care January]]></source>
<year>2000</year>
<numero>^sI</numero>
<issue>^sI</issue>
<supplement>I</supplement>
<page-range>527-531</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ohkubo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kishikawa]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Araki]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Miyata]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Isami]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Motoyoshi]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Intensive insulin therapy prevents the progression of diabetic microvascular complications in japanese patients with non-insulin-dependent diabetes: a randomized prospective 6-years study]]></article-title>
<source><![CDATA[Diabetes Res Clin Pract]]></source>
<year>1995</year>
<volume>28</volume>
<page-range>103-117</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morice]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rosello]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Arauz]]></surname>
<given-names><![CDATA[AG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Padilla]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Diabetes mellitus en Costa Rica: un análisis interdisciplinario]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Tres Rios ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[INCIENSA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<collab>American College of Physicians</collab>
<collab>American Academy of Ophtalmology</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Screening guidelines for diabetic retinopathy . Clinical guideline]]></article-title>
<source><![CDATA[Ophthalmolgy]]></source>
<year>1992</year>
<volume>99</volume>
<page-range>1626-1628</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="journal">
<collab>Diabetic Retinopathy Study Research Group</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Indications for photocoagulation treatment of diabetic retinopathy]]></article-title>
<source><![CDATA[Int Ophthalmol Clin]]></source>
<year>1987</year>
<volume>27</volume>
<page-range>239-253</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dandona]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dandona]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Naduvilath]]></surname>
<given-names><![CDATA[TJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McCarty]]></surname>
<given-names><![CDATA[CA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rao]]></surname>
<given-names><![CDATA[GN]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Population based assessment of diabetic retinopathy in an urban population in southern India]]></article-title>
<source><![CDATA[British Journal of Ophthalmology]]></source>
<year>1999</year>
<volume>83</volume>
<numero>^s8</numero>
<issue>^s8</issue>
<supplement>8</supplement>
<page-range>937-940</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dowse]]></surname>
<given-names><![CDATA[GK]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Humphrey]]></surname>
<given-names><![CDATA[AR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Collins]]></surname>
<given-names><![CDATA[VR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Plehwe]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gareeboo]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fareed]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prevalence and Risk Factors for Diabetic Retinopathy in the Multiethnic Population of Mauritius]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Epidemiol]]></source>
<year>1998</year>
<volume>147</volume>
<page-range>448-57</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Meng-Hee]]></surname>
<given-names><![CDATA[Tan]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MacLean]]></surname>
<given-names><![CDATA[David R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The prevalence of diabetic retinopathy in southern Alberta, Canada]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Invest Med]]></source>
<year>1995</year>
<volume>18</volume>
<numero>^s4</numero>
<issue>^s4</issue>
<supplement>4</supplement>
<page-range>240-246</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stefaniotou]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kitsos]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Paschides]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kalogeropoulos]]></surname>
<given-names><![CDATA[Chr]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aspiotis]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gorgolis]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The prevalence of Diabetic Retinopathy in type II Diabetes Mellitus in Northwest Greece (Epirus)]]></article-title>
<source><![CDATA[Greek Annals of Ophthalmology]]></source>
<year>1997</year>
<volume>1</volume>
<page-range>65-70</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Reenders]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[de Nobel]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[van den Hoogen]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[van Weel]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Screening for diabetic retinopathy by general practitioners]]></article-title>
<source><![CDATA[Scand J Prim Health Care]]></source>
<year>1992</year>
<volume>10</volume>
<numero>^s4</numero>
<issue>^s4</issue>
<supplement>4</supplement>
<page-range>306-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sullivan]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stearn]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MacCuish]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The role of general practitioners in diabetic eye care in Lankarshire]]></article-title>
<source><![CDATA[Diabetic Medicine]]></source>
<year>1994</year>
<volume>13</volume>
<numero>^s5</numero>
<issue>^s5</issue>
<supplement>5</supplement>
<page-range>583-585</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Taylor]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Practical community screening for diabetic retinopathy using th mobile retinal camera : report of a 12 centre study]]></article-title>
<source><![CDATA[Diabetic Medicine]]></source>
<year>1996</year>
<volume>13</volume>
<numero>^s11</numero>
<issue>^s11</issue>
<supplement>11</supplement>
<page-range>945-52</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
