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</front><body><![CDATA[  <b><font face="Arial"><font color="#000000">Editoriales</font></font></b><b><font face="Arial"></font></b>     <center>     <p>    <br><b><font face="Arial">Las &uacute;lceras de presi&oacute;n</font></b><b><font face="Arial"></font></b>     <p><font size=-1><b><font face="Arial">Enrique Freer-Bustamante<a NAME="1ab"></a></font></b><sup><font face="Arial,Helvetica"><a href="#1">1</a></font></sup></font></center>      <p><font face="Arial"><font size=-1>Todav&iacute;a existen enfermedades o padecimientos que a pesar de que su etiolog&iacute;a, fisiopatolog&iacute;a, los factores que modifican su evoluci&oacute;n y su tratamiento son conocidos siguen siendo un importante problema de salud p&uacute;blica. Aunque la prestaci&oacute;n de los servicios de salud en nuestro medio sea adecuada o mejor que en otros sitios, las &uacute;lceras de presi&oacute;n siguen siendo un problema frecuente en personas que no pueden cambiar de posici&oacute;n frecuentemente. Por esto, todav&iacute;a vemos en hogares y hospitales este tipo de patolog&iacute;a que no tienen justificaci&oacute;n, pues conocemos actualmente el modo de resolver este problema de salud.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size=-1>Las &uacute;lceras de presi&oacute;n, tambi&eacute;n conocidas como &uacute;lceras de dec&uacute;bito se producen en cualquier sitio del cuerpo cuando se ejerce en la piel y estructuras subyacentes una presi&oacute;n prolongada. Esta presi&oacute;n lo que va a producir es hipoxia y necrosis isqu&eacute;mica de los tejidos o estructuras donde se establece la presi&oacute;n (prominencia &oacute;sea y punto de contacto o superficie del colch&oacute;n, silla, calzado, etc). Las estructuras afectadas suelen ser la piel, tejido celular subcut&aacute;neo, pan&iacute;culo adiposo y m&uacute;sculos. Pudiendo a veces llegar la ulceraci&oacute;n hasta el periostio y exponiendo estructuras como tendones o vasos sangu&iacute;neos. Usualmente este tipo de &uacute;lcera ocurre en personas debilitadas que deben guardar reposo prolongado por sus padecimientos de fondo. Esta situaci&oacute;n es m&aacute;s frecuente que ocurra en pacientes de la tercera edad pero personas de cualquier edad pueden ser afectadas. El 95% de las &uacute;lceras de presi&oacute;n se presentan en la parte inferior del cuerpo y en esta parte el 65% ocurren en el &aacute;rea p&eacute;lvica y un 30% en miembros inferiores. Las variaciones en los reportes de la topogr&aacute;fica se dan por la poblaci&oacute;n que atiende un Hospital o por el padecimiento que sufre el paciente (por ejemplo: secuelas de polio, trauma medular, &uacute;lcera por uso de calzado inadecuado, etc).</font></font>     <p><font face="Arial"><font size=-1>Es frecuente que ocurran complicaciones de las &uacute;lceras de presi&oacute;n. La infecci&oacute;n local, la septicemia, osteomielitis y si el padecimiento se cronifica y el paciente sigue vivo puede llegar a desarrollar carcinoma. Como en muchos casos las complicaciones nos parecen m&aacute;s serias que la enfermedad, nos olvidamos de que estas &uacute;lceras pueden ser muy dolorosas y que pueden llevar al paciente a un estado precario de autoestima y a depresi&oacute;n severa.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size=-1>Existen clasificaciones cl&iacute;nicas de las &uacute;lceras de presi&oacute;n. Generalmente incluyen el grado de compromiso anat&oacute;mico o la profundidad de la necrosis. El valor terap&eacute;utico de estas clasificaciones es reducido, si consideramos que &eacute;ste es un padecimiento totalmente previsible. Debemos evitar que las &uacute;lceras de presi&oacute;n ocurran. Y cuando ocurren implican una falla del manejo integral del paciente. El m&eacute;dico a cargo de un paciente no debe esperar a que la &uacute;lcera aparezca, debe evitar los factores de riesgo o las causas de estas dando indicaciones adecuadas al personal de apoyo y atenci&oacute;n del paciente internado o ambulatorio. Si a pesar de todas las medidas preventivas tenemos que manejar una &uacute;lcera de presi&oacute;n, lo primero que debemos hacer es eliminar la causa (presi&oacute;n) en el &aacute;rea afectada. La forma en que lo hagamos depende de la iniciativa y la inventiva de cada equipo de salud. Se debe adem&aacute;s realizar un manejo adecuado de la &uacute;lcera evitando la colonizaci&oacute;n e infecci&oacute;n de la misma. Si tenemos que debridar tejido necr&oacute;tico es muy importante seleccionar una t&eacute;cnica adecuada como: debridaci&oacute;n enzim&aacute;tica, quir&uacute;rgica o aut&oacute;lisis mediante ap&oacute;sitos hidrocoloides. Si est&aacute; indicado podr&iacute;a requerirse cirug&iacute;a reconstructiva.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size=-1>En este n&uacute;mero de la revista se publica un art&iacute;culo titulado "An&aacute;lisis microbiol&oacute;gico de &uacute;lceras de presi&oacute;n en pacientes del CENARE" el cual es un buen ejemplo de investigaci&oacute;n sistem&aacute;tica de lo que tratamos cotidianamente. Es muy importante conocer los microorganismos contaminantes en cada una de nuestras instituciones y probar su sensibilidad a diferentes antibi&oacute;ticos. En un momento dado este conocimiento le puede salvar la vida a un paciente y es nuestro deber ofrecerle la mejor atenci&oacute;n posible. Las especies bacterianas que se aislaron de las &uacute;lceras de los pacientes estudiados, as&iacute; como su sensibilidad a antibi&oacute;ticos sugiere contaminaci&oacute;n intrahospitalaria. La infecci&oacute;n de las &uacute;lceras de presi&oacute;n es la complicaci&oacute;n m&aacute;s frecuente y podr&iacute;a ocasionar una septicemia. Pero debemos recordar que la causa de las &uacute;lceras de presi&oacute;n no son las bacterias y por lo tanto su tratamiento etiol&oacute;gico no son los antibi&oacute;ticos. Solamente cuando los factores que determinan una infecci&oacute;n como un medio ambiente adecuado, una bacteria con factores de virulencia agresivos o un hu&eacute;sped con una inadecuada respuesta inmune, pueden ocurrir complicaciones locales o sist&eacute;micas que pongan en peligro la vida del paciente. Solo en este caso los antibi&oacute;ticos mejorar&aacute;n el estado del paciente pero no le resolver&aacute;n su &uacute;lcera de presi&oacute;n.</font></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial"><font size=-1>El manejo del paciente con este padecimiento debe ser efectuado por un equipo de salud multidisciplinario que le asegure al paciente un adecuado manejo del dolor, contaminaci&oacute;n, la reparaci&oacute;n de la &uacute;lcera, control del estado nutricional, apoyo psicol&oacute;gico, social y sobre todo eliminar la presi&oacute;n.</font></font>     <p><a NAME="1"></a><font size=-1><sup><font face="Arial,Helvetica"><a href="#1ab">1</a></font></sup><font face="Arial"> Profesor Asociado</font></font>     <br><font face="Arial"><font size=-1>Universidad de Costa Rica</font></font>      ]]></body>
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