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</front><body><![CDATA[  <B><FONT FACE="arial">Editoriales</FONT></B>     <CENTER><B><FONT FACE="arial">&nbsp;Genoma humano: perspectivas y realidades</FONT></B></CENTER>      <CENTER>&nbsp;</CENTER>      <CENTER>&nbsp;</CENTER>      <CENTER><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1><B>Carlos de C&eacute;spedes Montealegre<A NAME="1a"></A></B><SUP><A HREF="#1">1</A></SUP></FONT></FONT></CENTER>       <P>&nbsp;     <BR><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Las perspectivas del Proyecto del Genoma Humano (PGH), para la medicina se basan en la premisa de que todas las enfermedades, excepto el trauma (aunque no todos los casos de trauma) tienen un componente gen&eacute;tico. Esta nueva visi&oacute;n ampl&iacute;a la pertinencia de la gen&eacute;tica en la medicina, m&aacute;s all&aacute; de la concepci&oacute;n cl&aacute;sica, de una especialidad dedicada al estudio de enfermedades raras de transmisi&oacute;n hereditaria claramente mendeliana como la fibrosis qu&iacute;stica o de aberraciones cromos&oacute;micas como el s&iacute;ndrome de Down. De hecho, se ha visto que los genes est&aacute;n involucrados en la susceptibilidad o resistencia inclusive a enfermedades infecciosas como la tuberculosis o la lepra. Una observaci&oacute;n notable es que algunos individuos repetidamente expuestos al virus de inmunodeficiencia humana no desarrollan Sida, o lo hacen m&aacute;s lentamente, porque tienen ciertos factores gen&eacute;ticos que los protegen del virus.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Los objetivos del PGH son mapear los 80 000 - 100 000 genes, o sea determinar su localizaci&oacute;n en cada uno de los 24 cromosomas y determinar la secuencia de los 3 000 000 000 de pares de bases que componen el ADN. Dentro de este nuevo paradigma gen&eacute;tico de la salud y la enfermedad, la meta del PGH en lo que se refiere a la medicina es tratar de entender las bases gen&eacute;ticas no s&oacute;lo de las enfermedades raras, en que una mutaci&oacute;n en un solo gen es suficiente para provocarlas, sino de enfermedades m&aacute;s comunes como la diabetes, la hipertensi&oacute;n arterial, la enfermedad coronaria o los trastornos mentales m&aacute;s comunes. En este segundo grupo, la herencia es mucho m&aacute;s compleja (multifactorial), participan varios genes con alteraciones menores en cada uno y presumiblemente se requiere de uno o varios agentes ambientales espec&iacute;ficos para que la predisposici&oacute;n gen&eacute;tica resulte en enfermedad.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Se espera que el PGH revolucione la pr&aacute;ctica de la medicina en tres &aacute;reas: diagn&oacute;stico presintom&aacute;tico de genes delet&eacute;reos con fines preventivos, terapia farmacol&oacute;gica y terapia g&eacute;nica.</FONT></FONT>     <BR>&nbsp;      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Diagn&oacute;stico presintom&aacute;tico</FONT></FONT></B>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>La identificaci&oacute;n de genes mutantes a trav&eacute;s del PGH ha permitido la detecci&oacute;n de un n&uacute;mero creciente de enfermedades mendelianas as&iacute; como de portadores asintom&aacute;ticos, pero a riesgo de transmitir una enfermedad gen&eacute;tica a su descendencia. A&uacute;n en individuos que tienen la enfermedad, el diagn&oacute;stico puede hacerse antes de que se presenten las manifestaciones cl&iacute;nicas. De hecho, la pregunta diagn&oacute;stica en la pr&aacute;ctica actual de la medicina "qu&eacute; enfermedad tiene esta persona" ser&aacute; reemplazada por la pregunta orientada a la prevenci&oacute;n "cu&aacute;l persona puede llegar a tener esta enfermedad". La limitaci&oacute;n seria para este enfoque es que la capacidad diagn&oacute;stica va mucho m&aacute;s adelante que la capacidad terap&eacute;utica. Esto plantea en principio serios problemas &eacute;ticos y legales en aquellas condiciones para las que no existe tratamiento, como es el caso de la enfermedad de Huntington, que generalmente se presenta en la edad adulta con degeneraci&oacute;n del sistema nervioso central y muerte temprana. Por el contrario, un ejemplo que ilustrar&iacute;a la factibilidad de este enfoque preventivo, es la hipertensi&oacute;n arterial esencial. De hecho, existe evidencia de genes relacionados con esta condici&oacute;n, como el de la kalikre&iacute;na renal, prote&iacute;na que estimula la producci&oacute;n de kininas vasodilatadoras. Este es un ejemplo notable del enfoque cada vez m&aacute;s utilizado en el PGH, de identificar genes candidatos, o sea que codifican para prote&iacute;nas que probablemente est&aacute;n relacionadas con la funci&oacute;n alterada. As&iacute;, se ha observado que mutaciones en este gen provocan una disminuci&oacute;n en la excreci&oacute;n renal de la kalikre&iacute;na, claramente asociada con la presencia de hipertensi&oacute;n esencial y su relaci&oacute;n con el efecto de la sal en su etiolog&iacute;a. Detectando estas mutaciones temprano en la vida del ni&ntilde;o y se le podr&iacute;a recomendar a la madre con m&aacute;s certeza, acostumbrarlo a una dieta baja en sal. El problema es, que a diferencia de la enfermedad de Huntington provocada por un solo gen, habr&iacute;a que buscar mutaciones en quiz&aacute;s decenas de genes que intervienen en la regulaci&oacute;n de la presi&oacute;n arterial, y a&uacute;n alcanzando esto, un mismo resultado podr&iacute;a no tener igual poder predictivo en todos los individuos potencialmente afectados.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>El avance metodol&oacute;gico ha sido especialmente notable, en subgrupos de algunas de estas enfermedades comunes, que presentan una herencia claramente mendeliana o de un solo gen. Un 5% de las mujeres que tienen c&aacute;ncer de mama, por ejemplo, presentan mutaciones en dos genes, el BRCA 1 y el BRCA 2. Una mujer que hereda una mutaci&oacute;n en el gen BRCA 1 tiene un riesgo de 55% y 16% de padecer c&aacute;ncer de mama y de ovario, respectivamente. El riesgo con mutaciones en el gen BRCA 2 es similar. Para que este importante hallazgo sea de beneficio en la cl&iacute;nica, existen, sin embargo ciertas limitaciones. Una es de tipo metodol&oacute;gico de laboratorio. Si la mutaci&oacute;n ha sido identificada en una familia o en grupos endog&aacute;micos como el de los jud&iacute;os Ashkenazi en que s&oacute;lo se han encontrado un par de mutaciones para BRCA1, es relativamente f&aacute;cil buscarla en familiares de primer grado a riesgo. Si se va a hacer en la poblaci&oacute;n general, se requiere de tecnolog&iacute;a a&uacute;n no disponible para tamizar m&aacute;s de 200 mutaciones diferentes en estos dos genes. Con "chips" que permiten el an&aacute;lisis de un gran n&uacute;mero de mutaciones se puede llegar a solventar este problema t&eacute;cnico. Otra limitaci&oacute;n por el momento, es el desconocimiento de s&iacute; una determinada mutaci&oacute;n confiere un riesgo relativo mayor, menor, o quiz&aacute;s ninguno. En ausencia de historia familiar, y a&uacute;n contando con esta referencia, es dif&iacute;cil por ejemplo, la decisi&oacute;n de practicarse una mastectom&iacute;a radical preventiva. La situaci&oacute;n se vislumbra m&aacute;s compleja ante casos reales como el de una mujer con varias hermanas afectadas en qui&eacute;n el an&aacute;lisis de ADN no mostr&oacute; la mutaci&oacute;n presente en sus desafortunadas hermanas. El alivio inmediato al saber que no estaba a riesgo, fue seguido por un fuerte sentimiento de culpa que requiri&oacute; psicoterapia.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>La situaci&oacute;n con respecto al c&aacute;ncer de colon es en cierto modo similar. Existen, por ejemplo, mutaciones identificadas que permiten predecir el progreso de la poliposis adenomatosa familiar (PAF) y del c&aacute;ncer de colon hereditario no poliposo, en genes denominados APC y MSH2 respectivamente. Aqu&iacute; nuevamente nos enfrentamos a dilemas de manejo cl&iacute;nico, suponiendo que las dificultades t&eacute;cnicas y de costo en relaci&oacute;n con las pruebas de laboratorio hayan sido razonablemente superadas. Tomando como ejemplo el gen APC partimos de una situaci&oacute;n clara, nuevamente en la poblaci&oacute;n de jud&iacute;os Ashkenazi en que una mutaci&oacute;n severa es responsable de la forma (mendeliana) autos&oacute;mica dominante de la PAF, que se presenta con cientos o aun miles de p&oacute;lipos, en que pr&aacute;cticamente el 100% de los individuos afectados van a presentar la transformaci&oacute;n maligna por la edad de 50 a&ntilde;os. Una colectom&iacute;a total profil&aacute;ctica est&aacute; indicada por la edad de 30 a&ntilde;os con resultados muy satisfactorios. Otra forma cl&iacute;nica m&aacute;s leve, debida a una mutaci&oacute;n m&aacute;s sutil en el mismo gen APC, con escasos 4 o 5 p&oacute;lipos, confiere un riesgo del doble al de la poblaci&oacute;n general de padecer c&aacute;ncer de colon. Se ha propuesto que los individuos que presenten esta mutaci&oacute;n se sometan a colonoscop&iacute;as cada dos a&ntilde;os despu&eacute;s de los 35 a&ntilde;os de edad por el resto de su vida. Aun ante la l&oacute;gica de esta conducta, surgen situaciones conflictivas relacionadas con la atenci&oacute;n m&eacute;dica, que en general ser&iacute;an comunes a otras enfermedades. Con el sistema de seguros privados de los Estados Unidos, por ejemplo, a estos individuos a riesgo se les pueden negar o cancelar el seguro de salud de manera que no s&oacute;lo van a quedar sin posibilidad de realizarse las colonoscop&iacute;as peri&oacute;dicas sino que ser&iacute;an excluidos de la atenci&oacute;n m&eacute;dica por cualquier otro problema de salud que llegaran a presentar. Deber&iacute;amos iniciar el an&aacute;lisis de c&oacute;mo se van a enfrentar estos dilemas en nuestro sistema de Seguridad Social.</FONT></FONT>     <BR>&nbsp;      <P><B><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Terapia farmacol&oacute;gica</FONT></FONT></B>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>La identificaci&oacute;n de alteraciones biol&oacute;gicas b&aacute;sicas, originadas en mutaciones de genes espec&iacute;ficos, permitir&aacute; que el tratamiento con medicamentos se haga en forma dirigida, neutralizando las alteraciones causales y modificando favorablemente para el paciente el curso de su enfermedad en forma m&aacute;s efectiva que con los tratamientos de la medicina actual, generalmente orientados a aliviar los s&iacute;ntomas. Esto requiere sin embargo, la identificaci&oacute;n de las alteraciones provocadas por el gen a nivel de la prote&iacute;na que codifica y de las v&iacute;as metab&oacute;licas en la c&eacute;lula, lo cu&aacute;l apenas se est&aacute; empezando a vislumbrar para un n&uacute;mero reducido de enfermedades.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Un ejemplo promisorio es el de la Enfermedad de Alzheimer (EA), en que ser&iacute;a factible dise&ntilde;ar compuestos que se enlacen con la presenilina mutada y neutralicen su efecto patog&eacute;nico de acelerar la conversi&oacute;n de la prote&iacute;na precursora del amiloide en la prote&iacute;na amiloidebeta, cuya acumulaci&oacute;n en el cerebro es aparentemente causa central en la patog&eacute;nesis de la EA. As&iacute;, el tamizaje de mutaciones en la presenilina, podr&iacute;a ser la base para un tratamiento preventivo. La situaci&oacute;n es, sin embargo, un poco m&aacute;s compleja, ya que se ha observado que una mutaci&oacute;n en el gen de la apoprote&iacute;na E (ApoE) est&aacute; asociada con una predisposici&oacute;n a la EA. En este caso, ApoE actuar&iacute;a como un gen modificador, contribuyendo por un mecanismo hasta ahora desconocido, al desarrollo de la EA.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Por otro lado, pero tambi&eacute;n en relaci&oacute;n con la farmacolog&iacute;a, el PGH abre la probabilidad de que la dosis de cualquier medicamento pueda individualizarse "a la medida" de la capacidad de cada organismo, determinada gen&eacute;ticamente, para metabolizar determinado medicamento, lo cu&aacute;l sin duda eliminar&iacute;a o minimizar&iacute;a los efectos secundarios indeseables del mismo. De esta manera el m&eacute;dico contar&aacute; con un perfil gen&eacute;tico del paciente antes de iniciar un tratamiento.</FONT></FONT>     <BR>&nbsp;      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Terapia g&eacute;nica</FONT></FONT></B>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>La introducci&oacute;n de un gen normal que sustituya la funci&oacute;n perdida de su hom&oacute;logo afectado a trav&eacute;s de vectores adecuados como virus "domesticados", ha pasado de ser ciencia ficci&oacute;n a una realidad. Sin embargo, a pesar de un febril entusiasmo de algunos grupos en la aplicaci&oacute;n de este enfoque curativo, reflejado en m&aacute;s de doscientos protocolos cl&iacute;nicos, a&uacute;n no se ha logrado curar ninguna enfermedad con terapia g&eacute;nica, aunque debemos se&ntilde;alar que existen algunos resultados prometedores en humanos. Se requiere mayor investigaci&oacute;n, entre otros, sobre aspectos b&aacute;sicos de la transferencia de genes y mejorar la duraci&oacute;n de la actividad de la prote&iacute;na expresada. El reporte reciente de una muerte inesperada en un paciente con una enfermedad metab&oacute;lica hereditaria (Deficiencia de Ornitina Transcarbamilasa), sometido experimentalmente a terapia g&eacute;nica, es una se&ntilde;al de alerta para proceder con cautela en este campo.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Un ejemplo de la dificultad de lograr beneficios reales de la nueva gen&eacute;tica, es el de la fibrosis qu&iacute;stica. El gen afectado, causante de esta enfermedad, fue identificado en 1989. Su funci&oacute;n anormal en la c&eacute;lula, ha sido intensamente estudiada y se ha logrado avanzar notablemente en el conocimiento de la patog&eacute;nesis. Los protocolos cl&iacute;nicos de terapia g&eacute;nica pretendiendo la cura definitiva de esta enfermedad, han sido de los m&aacute;s activos e ingeniosos en la d&eacute;cada de los noventa, utilizando como vectores del gen normal, adenovirus "domesticados" que conservan su tropismo por el epitelio bronquial. Inclusive se ha observado en c&eacute;lulas transfectadas in vitro que el defecto funcional en el sistema transportador de cloruros (CFTR) se corrige. La localizaci&oacute;n anat&oacute;mica del defecto permite considerar la idea sugestiva de introducir el gen terap&eacute;utico por aerosol. El manejo m&eacute;dico de la fibrosis qu&iacute;stica, sin embargo, sigue siendo paliativo, el mismo que hace once a&ntilde;os. Esto contrasta con el enorme desarrollo de la capacidad diagn&oacute;stica y para la detecci&oacute;n de portadores nivel del ADN para esta enfermedad.</FONT></FONT>     <BR>&nbsp;      <P><B><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Conclusiones</FONT></FONT></B>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Los avances metodol&oacute;gicos de la gen&eacute;tica molecular aplicados a la Medicina, han permitido avanzar, en forma insospechada hace unos 20 a&ntilde;os, en la capacidad diagn&oacute;stica cl&iacute;nica, prenatal y detecci&oacute;n de portadores asintom&aacute;ticos para un n&uacute;mero creciente de enfermedades. La capacidad terap&eacute;utica farmacol&oacute;gica o con terapia g&eacute;nica, a pesar de enormes esfuerzos y avances prometedores, no ha resultado en aplicaciones cl&iacute;nicas efectivas hasta el momento. Esto &uacute;ltimo inhibe, sobre todo por razones &eacute;ticas, la aplicaci&oacute;n indiscriminada de pruebas diagn&oacute;sticas en etapas presintom&aacute;ticas. El consejo gen&eacute;tico apropiado es &uacute;til en casos individuales en familias con trastornos de un solo gen (o mendelianos) incluyendo subgrupos de emfermedades comunes que presentan este patr&oacute;n de herencia, pero que constituyen s&oacute;lo el 5- 10% del total de los casos que se presentan en la poblaci&oacute;n como el ejemplo mencionado del c&aacute;ncer de mama. A&uacute;n en estos casos "m&aacute;s simples" el diagn&oacute;stico molecular debe realizarse con cautela, tomando en cuenta que los resultados, pueden causar inclusive discriminaci&oacute;n y da&ntilde;o psicol&oacute;gico a las personas sometidas a una prueba gen&eacute;tica. La situaci&oacute;n es m&aacute;s compleja en la mayor&iacute;a de los casos de enfermedades comunes, en que la herencia es multifactorial (peque&ntilde;os defectos aditivos en varios genes y factores ambientales espec&iacute;ficos). Estas deben esperar al desarrollo de nuevas metodolog&iacute;as ("microchips") basadas en polimorfismos de un solo nucle&oacute;tido, con los que se obtienen perfiles individualizados de resistencia o susceptibilidad a enfermedades. El PGH e iniciativas relacionadas, hacen grandes esfuerzos en este campo en la actualidad.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>La noticia ampliamente difundida el 26 de junio, de la obtenci&oacute;n de un primer borrador con la secuencia completa del genoma humano, representa el logro anticipado de una de las metas del PGH y de hecho es un paso trascendental que contribuir&aacute; a acelerar el alcance de las expectativas que se tienen del PGH para la Medicina. Debe tenerse claro, sin embargo, como se&ntilde;alaron los responsables del PGH al difundir la noticia, que este es "el fin de un principio". Esto quiere decir que con este avance, se ir&aacute;n identificando genes con mayor eficiencia, pero aun queda por dilucidar la funci&oacute;n de esos genes para eventualmente obtener resultados aplicables a la Medicina. Es interesante se&ntilde;alar que el descubrimiento del gen CFTR de la fibrosis qu&iacute;stica se culmin&oacute; un a&ntilde;o antes del lanzamiento del PGH. Tal como se&ntilde;al&oacute; recientemente Francis Collins, codescubirdor de este gen y actual Director del PGH p&uacute;blico, si &eacute;l y Lap-Chee Tsui hubieran contado con la informaci&oacute;n actual derivada del PGH, el descubrimiento del gen CFTR se habr&iacute;a realizado con menos esfuerzo, m&aacute;s r&aacute;pidamente y a menor costo.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>No es posible predecir en este momento si la investigaci&oacute;n en la gen&eacute;tica molecular, catalizada en forma importante por el avance del PGH, va proporcionar alguna contribuci&oacute;n espectacular a la Medicina a corto, mediano o largo plazo. Es predecible m&aacute;s bien, que en la mayor&iacute;a de los casos los beneficios se ir&aacute;n obteniendo en forma lenta y parcial, dentro de particularidades metodol&oacute;gicas, de acceso a los servicios de salud, de alto costo y de implicaciones &eacute;ticas. No obstante las dificultades inherentes, la investigaci&oacute;n en gen&eacute;tica m&eacute;dica es el enfoque m&aacute;s racional y promisorio para llegar a aliviar el sufrimiento humano provocado por la enfermedad.</FONT></FONT>      <P><A NAME="1"></A><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1><SUP><A HREF="#1a">1</A></SUP> Servicio Gen&eacute;tica y Metabolismo. Hospital Nacional de Ni&ntilde;os "Dr. Carlos S&aacute;enz Herrera"</FONT></FONT>     <BR><FONT FACE="arial"><FONT SIZE=-1>Facultad de Medicina, UCR</FONT></FONT>     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>&nbsp;     <BR>&nbsp;      <P><B><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>Lecturas recomendadas</FONT></FONT></B>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>1. Collins FS. Shattuck Lecture - Medical and societal consequences of the Human Genome Project. N. Engl J Med 1999: 341: 28-37.</FONT></FONT>      <P><FONT FACE="Arial,Helvetica"><FONT SIZE=-1>2. Berger A. Smith R. The impact of new technologies in medicine. BMJ 1999; 319: 129-1286, 1306-1310.</FONT></FONT>      ]]></body>
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