<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0001-6002</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Acta Médica Costarricense]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Acta méd. costarric]]></abbrev-journal-title>
<issn>0001-6002</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0001-60022000000200003</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La situación del servicio médico social]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miranda Gutiérrez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guido]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,UNED  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2000</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2000</year>
</pub-date>
<volume>42</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>49</fpage>
<lpage>50</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0001-60022000000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0001-60022000000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0001-60022000000200003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <center><b><font face="Arial">La Situaci&oacute;n del Servicio M&eacute;dico Social</font></b>     <p><font size=-1><b><font face="Arial">&nbsp;Guido Miranda Guti&eacute;rrez<a NAME="1a"></a></font></b><sup><font face="Arial,Helvetica"><a href="#1">1</a></font></sup></font></center>      <p>    <br>     <p><font face="Arial"><font size=-1>Este programa de descentralizaci&oacute;n del servicio m&eacute;dico a las comunidades que carec&iacute;an de su atenci&oacute;n se estableci&oacute; en 1948, por iniciativa de la Junta Directiva del Colegio de M&eacute;dicos y fue avalado por la Junta de Gobierno de la Segunda Rep&uacute;blica, por preocupaci&oacute;n del Dr. Ra&uacute;l Blanco Cervantes. Para entonces, todos los m&eacute;dicos, escasos para las necesidades del pa&iacute;s, obten&iacute;an su graduaci&oacute;n de universidades extranjeras, ante la carencia de nuestra propia escuela. Cuando dejaron de venir graduados en Europa, por la Segunda Guerra Mundial, comenzaron a dar sus frutos las escuelas americanas. Este servicio social, al igual que en otros pa&iacute;ses vecinos, fue una respuesta a la carencia de servicios m&eacute;dicos rurales y se le estableci&oacute; como un requisito para la incorporaci&oacute;n al colegio. Despu&eacute;s del internado tambi&eacute;n obligatorio, el m&eacute;dico deb&iacute;a cumplir con esta disposici&oacute;n. La adjudicaci&oacute;n de las plazas estuvo siempre a cargo del Ministerio de Salud, inicialmente por el ministro mismo cuando los pocos m&eacute;dicos ten&iacute;an muchos lugares disponibles; luego se hizo por una comisi&oacute;n de representaci&oacute;n interinstitucional cuando el significativo aumento del n&uacute;mero oblig&oacute; a sortear las plazas entre los postulantes. No era excepcional que un m&eacute;dico repitiera otro a&ntilde;o en su lugar inicial, por inopia. Nunca hubo un mecanismo para valorar el impacto sanitario logrado ni el arraigo del profesional en &aacute;reas rurales, pero la experiencia demostr&oacute; que fueron positivos ambos elementos. Tampoco hubo un soporte acad&eacute;mico complementario que consolidara el conocimiento te&oacute;rico con la pr&aacute;ctica inicial.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size=-1>Cuando nuestra Escuela de Medicina aument&oacute; sus graduaciones a cerca de una centena anual, como una respuesta premeditada a la demanda inducida por la Universalizaci&oacute;n del R&eacute;gimen de Enfermedad y Maternidad de la Caja, todos los m&eacute;dicos encontraron de<b> </b>inmediato su ubicaci&oacute;n. Adem&aacute;s, la demanda inducida por el traspaso de los hospitales, siempre produjo lugar para todos los reci&eacute;n graduados. Incluso el requisito de igual exigencia de las escuelas mexicanas se cumpli&oacute; en nuestro pa&iacute;s, por el convenio especial que se logr&oacute;. Por alg&uacute;n tiempo tambi&eacute;n se absorbi&oacute; las graduaciones de la primera escuela privada de medicina de la UACA. Para 1990, el 60% de los graduados eran nacionales y el 40% provino de escuelas del exterior.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size=-1>En la d&eacute;cada del 90 se produjo un cambio radical que cre&oacute; un nuevo escenario. La poblaci&oacute;n de postulantes al Servicio Social comenz&oacute; a crecer mucho m&aacute;s all&aacute; de la capacidad de financiar nuevas plazas. A la fecha, existen seis escuelas que grad&uacute;an m&eacute;dicos, que tienen una poblaci&oacute;n de cerca de 5 mil estudiantes que terminar&aacute;n en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os y que se agregar&aacute;n a los casi 5 mil m&eacute;dicos ya incorporados al Colegio. Es obvio que ya el sistema p&uacute;blico de salud no tiene capacidad para absorberlos. La sociedad tampoco, con su modalidad tradicional, por lo que el espectro del desempleo m&eacute;dico comienza a hacerse una realidad que antes nunca existi&oacute;. El n&uacute;mero de plazas disponibles, a&uacute;n rebajando el per&iacute;odo de nombramiento a solo seis meses, es muy inferior para los candidatos a Servicio Social. El a&ntilde;o pasado se presentaron 365 solicitudes para llenar las 114 plazas disponibles. Resultado, s&oacute;lo el 55% encontr&oacute; su sitio y el 45% fue eximido del requisito y se autoriz&oacute; su incorporaci&oacute;n inmediata, de modo que de la sala de clase del hospital pasaron directamete a la atenci&oacute;n de pacientes, en cualquier condici&oacute;n que proporcione trabajo e ingreso al nuevo profesional. Para este a&ntilde;o habr&aacute; m&aacute;s de 500 postulantes y el a&ntilde;o entrante el n&uacute;mero exceder&aacute; el millar. Mientras tanto, las plazas han permanecido sin modificar su n&uacute;mero desde 1990.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size=-1>Como no exixte un Plan Nacional de Salud con un inventario de recursos humanos, ni de proyecci&oacute;n de sus necesidades, la matr&iacute;cula de las Escuelas de Medicina es un fen&oacute;meno ciego, sin perspectiva futura, pero sigue siendo un buen negocio. Si no se sabe qu&eacute; se tiene, ni el camino a recorrer, tampoco donde se va. Se carece de una nueva planificaci&oacute;n de los EBAIS requeridos por el programa de Atenci&oacute;n Primaria, ni se ha completado la totalidad de su instalaci&oacute;n, ni est&aacute;n especificadas con nitidez sus funciones. Despu&eacute;s de 30 a&ntilde;os de fomento de la salud, se vuelve a enfatizar en la atenci&oacute;n hospitalaria, que es solo atenci&oacute;n de la enfermedad y que demanda otro tipo de recurso humano para su atenci&oacute;n. La implementaci&oacute;n de la promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n de la salud, como planes complementarios regionales, est&aacute;n esperando definici&oacute;n. Esta cuantificaci&oacute;n podr&iacute;a fijar con claridad la necesidad de los servicios sociales tanto de los m&eacute;dicos, como de los otros profesionales en ciencias m&eacute;dicas.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size=-1>En 1995, ante la incertidumbre propia del tema, se aprob&oacute; la Ley 7559, que extendi&oacute; el Servicio Social para nutricionistas, enfermeras, odont&oacute;logos y farmac&eacute;uticos, pero sin un plan concreto de contenido econ&oacute;mico ni de soporte acad&eacute;mico, para aprovechar estos recursos y completar su formaci&oacute;n en servicio y as&iacute; podr&iacute;an formar parte del conocimiento del Sistema Nacional de Salud. Se evitar&iacute;a as&iacute; que los profesionales se incorporen a sus respectivos colegios sin ninguna pr&aacute;ctica fuera de los hospitales, ni ning&uacute;n conocimiento ni contacto con las comunidades. Tampoco las escasas plazas actuales corresponden con los indicadores de pobreza de las regiones del pa&iacute;s y se sigue privilegiando las &aacute;reas urbanas. Adem&aacute;s, las convulsivas situaciones sociales de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n expulsan una buena cantidad de profesionales en ciencias m&eacute;dicas que se incorporan a los respectivos colegios mediante los convenios legales vigentes y ocupan despu&eacute;s las plazas rurales. Y como ocurri&oacute; desde el comienzo, el componente acad&eacute;mico sigue estado ausente, incluso en este momento en donde la educaci&oacute;n a distancia salva la presencialidad de los interesados.</font></font>     <p><font face="Arial"><font size=-1>Algunos, para reforzar el concepto de mercado abierto, propugnan la idea de suprimir el Servicio Social para facilitar el libre juego de la oferta que ya es abundante, contra una demanda creciente del grupo econ&oacute;micamente m&aacute;s fr&aacute;gil, que nunca se satisface a menos que el Estado intervenga. Era de esperar. El deterioro social y el aumento de la pobreza, ya hasta son reconocidos por el Banco Mundial y se acepta la premisa que se hace indispensable la participaci&oacute;n del Estado. Ahora m&aacute;s que nunca se deber&iacute;a sentir la autoridad de un Ministerio de Salud Rector que planifique, supervise y eval&uacute;e el impacto y el rendimiento de este valioso instrumento tanto para la formaci&oacute;n integral del profesional en ciencias m&eacute;dicas, como en la satisfacci&oacute;n de las necesidades creadas por las nuevas condiciones econ&oacute;micas que se unen a la p&eacute;rdida de solidaridad de la organizaci&oacute;n comunitaria. La evaluaci&oacute;n del Rector de la Salud podr&iacute;a ser un elemento determinante en las matr&iacute;culas anuales de las escuelas de medicina, adaptadas a la necesidad nacional. Todos los pa&iacute;ses desarrollados tienen regulada su matr&iacute;cula en las escuelas de medicina y el negocio de la producci&oacute;n incontrolado de profesionales en ciencias m&eacute;dicas no forma parte del libre mercado.</font></font> <ul> <ul> <ul><font face="Arial"><font size=-1></font></font>&nbsp;    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     </ul>     </ul> <a NAME="1"></a><font size=-1><sup><font face="Arial,Helvetica"><a href="#1a">1</a></font></sup><font face="Arial"> Doctor Honoris Causa, UNED</font></font>      ]]></body>
</article>
